Lunes, 23 Octubre 2017 00:00

Resultados en Ciudad: una polarización particular, con récord de Carrió y festejo de Larreta

Escrito por  Eduardo Paladini
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Entre el macrismo y los K superaron el 70%, pero con la oposición lejos. La líder de la Coalición allanó el camino para la reelección del jefe porteño.

 

Hace apenas cinco días, Elisa Carrió vivía una de sus noches más complejas dentro de la alianza Cambiemos. Frente a los Leuco, padre y changuito, decía una (otra) frase desafortunada sobre la desaparición/muerte de Santiago Maldonado. Improvisaba una liviana comparación entre el estado del cuerpo del joven tatuador y el mito del congelamiento de Walt Disney. Cuando fueron al corte, un asesor le avisó sobre el impacto negativo en las redes sociales. Entonces, la diputada/estrella/candidata decidió suspender su aparición prevista para los siguientes días en dos programas de TV. Consideró que no tenía nada para aportar. Ni sobre el caso que conmocionaba al país ni sobre la campaña. En el mismo estudio, cerca de ella, Sergio Massa reclamaba ansioso porque no le daban aire.

A las pocas horas, luego de que la cuñada del artesano descargara en conferencia su furia contra Carrió, ella aceptaba el consejo de uno de sus laderos y daba el OK para unos tuits de disculpas a la familia. Desde entonces, entró en un prudente silencio, mientras crecía una duda: ¿cuánto impactarían los deslices en la impresionante intención de voto que auguraban las encuestas para esta elección 2017? Por lo que se vio anoche, poco.

Con una elección arriba de los 50 puntos, Carrió volvió a marcar un récord en el distrito. Fue su mejor performance en la Ciudad, donde ya fue escrutada una decena de veces como postulante a diputada o presidenta. Hizo la mejor elección intermedia para un candidato macrista, desde que el propio Mauricio Macri se presentó para diputado en 2005.

La señal de esta jornada histórica, paradójicamente, se la anticipó este domingo a la tarde el mismísimo presidente en su Quinta Los Abrojos. Como en las PASO, la aliada VIP de Cambiemos se acercó allí, esta vez para compartir un café. Eligió no almorzar.

Con ese adelanto, que confirmaba el furioso antikirchnerismo porteño, comparable con la provincia de Córdoba o grandes ciudades bonaerenses, Carrió fue al departamento de su hija en Barrio Norte. Allí volvió a intercambiar datos con sus laderos Fernando Sánchez y Maximiliano Ferraro, y con quien tenía una relación complicada y hoy convive armoniosamente dentro del oficialismo porteño, Diego Santilli.

Dolida por la reacción de algunos aliados -lo que derivó en un tuit quejoso contra el “mundo de la política-, Carrió se refugió estos días en su círculo más cercano. El viernes también se aceró a saludar a su amiga y aliada Mariana Zuvic, quien cumplía años. Aprovechó para intercambiar algunos conceptos con el peronista Julio Bárbaro, uno de los “externos” invitados.

Las dudas se renovaban anoche. ¿Qué hará la diputada con éste impresionante envión que le dieron las urnas? ¿Cambiará algo? “Yo no paro”, resumió cuando la consultó este domingo su mesa chica. ¿Cómo debe traducirse esto?, indagó Clarín. “Seguirá con su presión sobre (Ricardo) Lorenzetti (el titular de la Corte), con sus denuncias por narcotráfico en la hidrovía con Paraguay, que involucra a empresas vinculadas con Aníbal Fernández, y también con De Vido”.

Carrió, en principio, combinará apariciones televisivas con su agenda legislativa. Lunes y miércoles tiene cita en TN. “¿Miércoles también? Ese día es la sesión por De Vido, Lilita?”, la alertaron en su equipo para definir rutinas. La jefa los sorprendió: “De Vido renuncia antes. No creo que tengamos sesión. Veremos”.

La euforia con desahogo que rodeaba en estas horas a Carrió era festejo sin manchas y con proyección para Horacio Rodríguez Larreta. El jefe de Gobierno porteño fue el principal impulsor de la candidatura de Carrió en la Ciudad. La historia es conocida: el intendente encontró (y acertó) en Lilita un tapón para las aspiraciones locales de Martín Lousteau. No pudo haberle salido mejor. El ex embajador en Estados Unidos quedó tercero, debajo del perdedor récord del distrito, Daniel Filmus. El postulante K acumuló su novena derrota seguida en la Capital desde que se presentó contra Macri para disputarle la intendencia en 2007. Consuelo: sigue siendo el menos malo de los peronistas.

Pese al resultado de las PASO, que anticipaba la rotunda victoria de anoche, la preocupación de Larreta se reflejó hasta el límite de la veda. Encargó (o al menos dejó correr) una encuesta en la que se consultaba a los porteños, telefónicamente, cómo votarían un eventual balotaje contra Lousteau en 2019.

El jefe de Gobierno, una de las piezas centrales del oficialismo debajo de Macri -junto con Marcos Peña y María Eugenia Vidal-, parece tener el camino allanado. Experimentado en estas batallas, seguramente evitará en público hablar de su futuro electoral. Incluso ya bajó línea en privado: el sábado a la mañana, a sólo horas del comicio, organizó reuniones de gestión con su equipo. Dejó instrucciones y se fue a almorzar. Le encanta la fama de gestor incansable que lo rodea. Mal no le fue.

Con números diferentes a los de la Provincia, la Ciudad también fue otra muestra de la polarización: entre el macrismo y los K superaron los 70 puntos. Al menos por ahora, no parece haber lugar para terceras posiciones. 

Eduardo Paladini

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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