Viernes, 27 Octubre 2017 00:00

Coti Nosiglia da la cara en la interna radical para que siga viva la llama de Lousteau 2019 en la Ciudad

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El ex ministro alfonsinista no era candidato desde 1987. El presidente de Boca, Daniel Angelici, y el ex intendente Facundo Suárez Lastra arman la lista opositora alineada con el gobierno porteño.

 

Los partidos tradicionales suelen palpitar sus internas como un Boca-Ríver. La disputa que tendrá lugar el 19 de noviembre en la UCR porteña se asemeja más a un Boca vs. Boca.

Sucede que anoche, en un Comité de la calle Olavarría del barrio de la Ribera, Enrique “Coti” Nosiglia aceptó lanzarse de candidato a primer delegado al Comité Nacional. Vaya noticia para el mundillo político: la mítica figura del universo radical dejará las sombras para subirse a una lista después de 30 años. Lo hará con el único propósito de mantener en pie la proyección de Martín Lousteau para el gobierno porteño en 2019, pese al derrape del domingo (sacó el 12%).

La jugada tiene sus razones. Diez días antes, en un club del mismo barrio, el Darling de la calle Brasil, Daniel Angelici reunía a su tropa de radicales devenidos en macristas con instrucciones de pelear por el control del partido de origen. Lo escoltó el ministro de Justicia porteño, Martín Ocampo. El único propósito: apagar definitivamente la llama de Lousteau para abrir el camino a la conformación de Cambiemos en la Ciudad y despejárselo a Horacio Rodríguez Larreta para ir por la reelección sin amenazas a la vista.

La parábola no sería completa si se omitiera que el ex ministro del Interior de Raúl Alfonsín fue quien le dio a Angelici el primer empujón en Boca Juniors, antes de que se consagrara presidente de la mano de Mauricio Macri. Además, el hijo menor de Nosiglia, Hipólito (ahora vocero del Ministerio de Justicia), integra la Comisión Directiva que encabeza Angelici. Hay más coincidencias: el “Coti” y el “Tano” son vecinos de fin de semana en sus respectivas quintas de Pilar.

Ahora van a la confrontación mano a mano. Dicen que a Angelici, que nunca abandonó su afiliación a la UCR, le hubiera gustado competir en la interna. Pero su condición de empresario del juego se lo impide. Otro que está limitado para jugar es su aliado de última hora, Jesús Rodríguez, otro histórico del radicalismo que forma parte del directorio de la Auditoría General de la Nación.

Ambos se encolumnaron en la campaña electoral con la lista oficialista que arrasó de la mano de Elisa Carrió, pero no pudo presentarse con el nombre de Cambiemos por la oposición de la UCR oficial. Con todo, los radicales disidentes consiguieron colar a Facundo Suárez Lastra, quien resultó electo. Pero al instante fue expulsado del radicalismo por desobedecer el mandato partidario de alinearse con Evolución, la lista de Lousteau. Ahora “Facundito” -el apodo que carga desde sus tiempos que compartió en la Junta Coordinadora de los 80 con “Coti” y Jesús- se puso al frente del armado de la lista opositora a la del “nosiglista” Emiliano Yacobitti.

Como aspira a postularse en la interna, el diputado electo amenaza con presentar un recurso de amparo ante la Justicia para que lo reafilien. Tiene poco tiempo: mañana expira el plazo para presentar listas. ”Quieren hacer una purga inédita”, asegura el ex intendente Suárez Lastra.

En las próximas horas se publicará una solicitada en su apoyo. Entre los que prometieron estampar sus firmas se encuentran el ex ministro Ricardo Gil Lavedra -ahora asesor de la cartera de Justicia- y el laureado actor Luis Brandoni, quien días atrás debió soportar un “escrache" por el caso Maldonado. Los dos son favoritos para postularse al Comité Nacional, en una pelea cuerpo a cuerpo con el mítico Nosiglia.

Toda esta historia parecería un juego de divertimento -de hecho, se dice que las elecciones nacionales son para los radicales una interrupción entre dos internas- si no fuera que el Gobierno en pleno tiene su mirada puesta en el resultado de la elección de la UCR porteña. ¿El motivo? Si esa fuerza mantiene latente la amenaza de apostar por Lousteau nuevamente en 2019, la conformación de Cambiemos seguiría siendo una quimera en la Ciudad. El único distrito del país en el que no se pudo armar es justo en el bastión histórico del Presidente.

Hay motivos para sostener esa preocupación. “Somos la última barrera para que el radicalismo no se entregue mansamente al PRO a nivel nacional”, le dice a Clarín Hernán Rossi, quien escoltará a Nosiglia y aspira a meterse en la pelea por la presidencia del Comité Nacional, que se librará en diciembre.

Paradojas radicales: Nosiglia impulsó el apoyo a Mauricio Macri en la decisiva Convención de Gualeguaychú de 2015. El Presidente ya no lo atiende. Y la interna porteña está que arde. 

Marcelo Hugo Helfgot

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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