Domingo, 28 Enero 2018 00:00

El ajuste llegó a la Legislatura porteña

Escrito por  Guido Carelli Lynch
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El plan de austeridad del gobierno nacional fue adoptado por la Ciudad. Ya empezó el Ejecutivo, ahora es el turno del Legislativo.

 

El plan de ajuste de la política que empuja Mauricio Macri a nivel nacional tiene su correlato en la Ciudad. Tras la marcha atrás del Consejo de la Magistratura con una polémica reestructuración, la Legislatura porteña, donde el oficialismo por primera vez en 11 años tiene quórum propio, avanza en un plan de ajuste.

El flamante vicepresidente de la Legislatura Francisco Quintana diagramó un Plan de modernización y Optimización de Recursos con el pretende profundizar el ahorro que había comenzado su antecesora en el cargo, Carmen Polledo. Para llegar a la cuota de un 20% de cargos jerárquicos, uno de los principales representantes de Marcos Peña en la mesa política del PRO y en la Ciudad, eliminó 10 direcciones generales. Varias de esas dependencias acabaron por fusionarse en una. Ese fue el caso de Museo, Cultura y Patrimonio que hoy conviven en la nueva Dirección General de Asuntos Culturales y patrimoniales. La Unidad Ejecutora de Obras, en tanto, pasó de ser una subsecretaría -con tres direcciones generales a cargo- a ostentar el cargo de Dirección General. El adelgazamiento de la estructura representa un ahorro anual de más de $11 millones.

Más impacto, tuvo sin embargo, la reducción del presupuesto de “La Casa”, como los diputados y empleados se refieren al Palacio Legislativo porteño. La partida votada el año pasado se aproxima a la inflación futura -que el Gobierno proyecta cercana al 15%- en lugar de la de 2017, que trepó al 24%. La cifra de $ 3200 millones representa un aumento del 14% respecto al monto del año pasado.

Una de las primeras medidas que consensuaron las nuevas autoridades del Legislativo de la Ciudad fue la eliminación de 70 puestos, lo que representa un ahorro -según el cálculo oficial- de casi $ 50 millones por año. Alrededor de 2400 empleados conforman la planta de la Legislatura. Son más los “transitorios”, que llegan con los legisladores que la planta permanente. Los primeros son alrededor de 750, y los asesores llegan a 1650.

En general, la convivencia con los tres gremios -el mayoritario SUTECBA, ATE y UPCN- es cordial. Sin embargo, desde ATE destacan que necesitarían sumar nuevos compañeros; en una planta que se redujo en los últimos años y que hoy está envejecida. El promedio de edad supera los 50 años.

En los dos primeros años de su gestión, Horacio Rodríguez Larreta ya se benefició con el ajuste del Poder Legislativo: en 2016 y 2017, la Legislatura giró $141 y $180 millones al Ejecutivo.

En la reestructuración, Quintana incluyó la creación de la Dirección General de Planificación y Control de Gestión, que quedó a cargo del ex Techint Pablo Molteni. El flamante funcionario con pasado en el Ejecutivo porteño deberá monitorear a las demás direcciones que deberían anticipar cuáles serán sus objetivos.

A partir del segundo trimestre del año, se implementará un control de acceso diario para medir el presentismo. A diferencia del Congreso, no se implementará por ahora un control biométrico, aunque posteriormente podría utilizarse. “El ausentismo es un problema”, afirman en el macrismo. Los gremios aseguran que el control deberá contemplar el trabajo "fuera de La Casa".

La flamante directora general de Recursos Humanos también viene del mundo privado. Es la ex Latam Gimena Villafruela, que tendrá entre sus tareas medir el desempeño de los trabajadores. Los gremios ya avisaron que están dispuestos a aceptar evaluaciones y sanciones, pero que pretenden “premios” para quienes se destaquen.

Un relevamiento interno reveló que más del 30% de los empleados de la Legislatura no tiene estudios secundarios completos, una cifra que algunos de los gremios relativizan. En cualquier caso, se reformulará el Instituto Legislativo de Capacitación Permanente, para que los trabajadores puedan completar sus estudios. “Queremos hacerlo, aunque luego tendrá un impacto fiscal por mejoras en los salarios, porque también optimizaremos los recursos humanos y es una manera de ayudar a los empleados”, afirman las autoridades del legislativo porteño.

Legisladores, empleados y gremios coinciden en que La Casa debe ser la legislatura más barata del país. Los sueldos de los diputados no superan los $ 80 mil y no existen gastos de representación. Solo se les otorga a cada diputado un celular. Los montos para pagar asesores también son acotados. Pueden disponer de entre 8 y 18 colaboradores, según el sueldo que elijan pagarles y que oscila entre los $20 mil (T8) y los $40mil (T1). Los viajes -a diferencia de la Magistratura- son escasos: en 2015, el monto para los 60 diputados era de $7 millones. A pesar de la inflación acumulada, hoy el monto es de $4 millones.

"Es importante profundizar el mensaje de austeridad, más cuando todos los servidores públicos tenemos que hacer un esfuerzo. Tenemos que devolver la confianza en el poder legislativo", señaló Quintana a Clarín.

La discusión paritaria arrojará más tensión entre las autoridades políticas y de los gremios, que ya avisaron que no están dispuestos a aceptar el 15% sin cláusula gatillo que -estiman- ofrecería la Legislatura siguiendo las órdenes del Ejecutivo porteño y nacional. 

Guido Carelli Lynch

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