Lunes, 11 Junio 2018 00:00

Kim Jong-un recorre la noche de Singapur como si fuera una celebrity

Escrito por  El Mundo
Valora este artículo
(0 votos)

 

Anoche el ministro de Exteriores de Singapur, Vivian Balakrishnan, sonriendo junto a Kim Jong- un podría ser una imagen tan simbólica de la cumbre que se celebrará este martes en este enclave como la propia instantánea que busca Donald Trump junto al dirigente norcoreano.

El que hasta ahora había sido el líder del país más opaco del mundo al que el Trump describió como el "dictador más cruel" de la reciente historia se presentó durante la velada como si fuera una especie de celebrity del mundo del espectáculo, al que saludaban con gritos de asombro y aplausos los viandantes que se toparon con su comitiva en lugares tan emblemáticos de Singapur como el Puente Jubilee, el parque de Gardens by the Bay o el exquisito complejo turístico y casino de Marina Bay Sands (MBS), propiedad del multimillonario Sheldon Adelson.

El vídeo del mandatario recorriendo la terraza panorámica del MBS bajo el ritmo de la música funky supone un respaldo inédito para alguien tan criticado, que con la simple celebración de la cumbre en Singapur ha conseguido situar su estatus internacional a un nivel que no tenía ningún miembro de la saga Kim desde que su abuelo fue referente de algunos países del tercer mundo y otros miembros del bloque comunista en la década de los 60 y 70.Tras la expectativa que generó Trump en marzo cuando anunció su entrevista con Kim y prometió que este encuentro podría servir para conseguir la "desnuclearización permanente" de Corea del Norte, el evento -sin perder su carácter histórico- parece haber quedado reducido ahora a una toma de contacto y una serie de instantáneas emblemáticas, destinadas a mejorar la presencia pública de ambos dignatarios, ya que Trump también necesita rehabilitar su perfil político tras el caos que generó en la última cumbre del G7.

El propio secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, indicó durante la jornada que no hay que esperar un éxito inmediato en base a este encuentro sino el diseño de un proceso "para el duro trabajo que seguirá después", aunque añadió que Washington sigue empeñado en exigir como final la desnuclearización "completa, verificable e irreversible" por parte de Pyongyang.

Pompeo aclaró que las negociaciones de última hora que se desarrollaron en Singapur entre delegaciones de ambos países "avanzan rápidamente". "Soy muy optimista en cuanto a las posibilidades de éxito", añadió.

El presidente de Corea del Sur, Moon Jae In, un personaje clave en estas negociaciones, incidió en la misma hipótesis y adelantó que el evento tan sólo será un punto de partida para un diálogo cuyo final resulta difícil de prever.

"Una relación de profunda hostilidad y el asunto nuclear de Corea del Norte no se pueden resolver por medio de un único encuentro entre líderes. Será un largo proceso que llevará uno, dos o quizás más años", aseguró el jefe de estado -que habló por teléfono con Trump- intentando rebajar las expectativas.

En otro ejemplo del estilo atípico bajo el que se desarrolla la cumbre, la clave de todo este gran espectáculo será el encuentro personal que mantendrán primero Trump y Kimg Jong Un, que según anunció la Casa Blanca se reunirán sin asesores, acompañados tan sólo por sus traductores, lo que otorga un carácter totalmente impredecible a estas discusiones.

"Da la sensación de que la inminente cumbre va a estar condicionada por la negociación final entre los dos líderes cuando se encuentren cara a cara y mantengan un intercambio sincero, más que por la reuniones previas de trabajo", admitió el portavoz del presidente surcoreano.

Trump alardeó que no necesitaba prepararse para el diálogo con Kim Jong Un y que le bastaba su instinto. Durante la jornada, el jefe de estado norteamericano volvió a repetir que todo "va a funcionar muy bien". "¡Hay entusiasmo en el aire!", proclamó en uno de sus habituales tuits.

Bajo el giro casi surrealista que ha experimentado esta crisis, Pyongyang parece compartir con Washington el entusiasmo para que las conversaciones de los dos dirigentes -sea cual sea el resultado- puedan describirse como un éxito histórico.

Tras mantener a su población en una casi total ignorancia sobre la proximidad de la cita, la prensa oficial de Pyongyang se refirió por primera vez a ella hablado de "cumbre histórica" entre el "respetado Líder Supremo" y el presidente de EEUU propia de una "nueva era".

Al mismo tiempo que la televisión dedicaba una amplia cobertura a la visita, el diario Rodong Sinmun, el más emblemático del país, ocupaba toda su primera página con imágenes del dirigente en la isla estado explicando que había "emprendido una gira histórica por el extranjero", pero incidiendo de forma tácita en la enorme divergencia que existe todavía entre lo Pyongyang y Washington esperan de esta cumbre.

Para los primeros, como decía el matutino, se trata de establecer "nuevas relaciones" entre los dos países, "construir un mecanismo de mantenimiento de paz permanente y duradero" y tan sólo como tercera prioridad, acometer la desnuclearización de la Península de Corea. Pyongyang lleva décadas pidiendo establecer relaciones diplomáticas con EEUU y firmar un tratado de paz que ponga fin al alto el fuego vigente desde 1953 que no sólo le otorgaría el reconocimiento internacional que persigue sino que rebajaría la rivalidad militar que han mantenido los dos estados durante décadas.

La misma formulación respecto a la desnuclearización indica que Kim Jong Un tampoco ha cambiado su posición en este sentido. Pyongyang defiende que este proceso supone no sólo desmantelar su propio arsenal nuclear sino eliminar físicamente la amenaza de las armas nucleares que mantiene Washington preparadas en bases de Japón y Guam con capacidad para atacar Corea del Norte, algo imposible de aceptar por parte de los estadounidenses.

 

Visto 195 veces

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…