Miércoles, 13 Julio 2016 12:04

Millones y ruidos dentro del blanqueo

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Especialistas temen por un artículo de la ley que filtra datos sensibles y puede quebrar el secreto fiscal. Apurados por los plazos y los dólares, hay un montón de funcionarios trabajando para reglamentar el paquete legal.

 

 

Para Mauricio Macri, serán entre 25.000 y 30.000 millones de dólares. Varios miles de millones más, según algunos especialistas. O pueden escalar hasta los 60.000 millones que ha estimado el presidente del HSBC, Gabriel Martino, un hombre con llegada a sectores fuertes del Gobierno.

 

Alrededor de semejante montaña de plata giran las expectativas de la Casa Rosada sobre el blanqueo de capitales. Y crecen, también, las de aquellos funcionarios que tienen cómo medir el clima privado o les sobran conexiones con los bancos, que serán la puerta de entrada al régimen.

 

Vale precisar que cualquiera sea el monto final no será todo recaudación ni fondos disponibles para el gobierno. Será en principio dinero y patrimonios declarados ante la AFIP y por los cuales en adelante el organismo empezará a cobrar impuestos.

 

Lo que sí será recaudación vendrá de las alícuotas fijadas dentro de la ley: en el mejor de los supuestos –aquellos 60.000 millones de Martino–, los ingresos directos rondarán US$ 4.800 millones. No es poco desde ya, aunque su destino será sostener el paquete previsional que acompaña al blanqueo.

 

Por cuerda separada y libre de impuestos correrá la alternativa de que quienes declaren sus dólares los coloquen en sendos bonos del Estado. Esta vez, financiamiento a corto y mediano plazo para las políticas oficiales, y además relativamente barato. Por ahí pasa la apuesta de Alfonso Prat-Gay.

 

Es obvio de toda obviedad que los resultados del operativo dependerán de decisiones de empresas y particulares y que ellas, a su vez, van enganchadas a por lo menos tres factores: las ventajas que les reporte regularizar su situación ante el Fisco; los riesgos de mantenerse en negro, fuera de la ley, y ciertas seguridades-inseguridades del régimen. Podría afirmarse, entonces, que las decisiones son personales y no tan personales.

 

Pero en esas u otras hipótesis siempre el secreto fiscal y la certeza de que el secreto fiscal no será vulnerado son el corazón del sistema. Y justamente ahí subsisten dudas en medios privados o, con mayor precisión, emergen de un párrafo del artículo 88 que vienen meneando.

 

Dice: “La UIF podrá, a su discreción, comunicar información a otras entidades públicas con facultad de inteligencia y de investigación”. La UIF es el organismo encargado de controlar el lavado de dinero y la información que podrá comunicar es la que surja del blanqueo.

 

Suficiente para que abogados que asesoran a grandes empresas teman que por allí pueden ser perforados el anonimato y la confidencialidad de las declaraciones. Y para que piensen, también, que entre quienes manejarán los datos estarán miembros nada menos que la Agencia Federal de Inteligencia, o sea, de la ex SIDE, o de alguna otra entidad de investigación similar. Finalmente, ponen la mira en la amplitud de la frase “a su discreción”.

 

Una lectura detenida del artículo lleva a deducir algo parecido y también diferente. Que compartir información con varias fuentes del Estado busca clausurar resquicios por los que podrían colarse maniobras de “financiamiento del terrorismo”, férreamente controladas por entes internacionales a los que debe reportar la UIF.

 

Dos reacciones obtuvo Clarín cuando preguntó en la AFIP por el artículo 88. La primera fue de sorpresa y la segunda, un consejo: hablar con la UIF que lo redactó.

 

Aun así la necesidad de preservar el secreto fiscal a todo trance inquieta al equipo de funcionarios que asesora a Alberto Abad en la reglamentación de la parte de la ley que les toca: “Lo cuidaremos de todas las formas que sean posibles”, dicen desde ese espacio.

 

Y no lo hacen solo por aspectos rigurosamente técnicos, sino porque en la confidencialidad y el anonimato ancla buena parte de la suerte del régimen.

 

“El problema es que la UIF puede liberar nombres, cuentas bancarias, montos, información ultrasensible que puede ser usada para otros fines”, dice un experto. Y dice además que el riesgo es espantar gente que quiera regularizar su situación y terminar hiriendo al blanqueo.

 

Funcionarios que piden reserva de sus nombres admiten que el texto del artículo, breve pero amplio en sus efectos, ha generado ruido en el Gobierno y que por eso se ha consultado a expertos y estudios de abogados especializados en derecho penal y lavado de dinero. Afirman incluso que en despachos oficiales ya recibieron informes con recomendaciones.

 

Puestas así las cosas, no parecen quedar demasiadas salidas. O un veto parcial a la ley, aplicado sobre el artículo 88, o una enmienda en la reglamentación que diluya o limite los efectos del artículo 88.

 

Quizás este embrollo explique cierta demora en la promulgación de una ley sancionada a fines de junio con el voto del Senado. Por lo general, se trata de un trámite rápido y sobre todo si el texto salió sin cambios, tal como catorce días antes había salido de Diputados.

 

En realidad, los cambios al proyecto original fueron a último momento y de madrugada, en Diputados, y fueron el artículo 88 y otro que dispuso el traspaso de la UIF desde el Ministerio de Justicia al de Hacienda y Finanzas de Prat-Gay.

 

El caso es que los propios plazos fijados para el blanqueo apuran: con impuestos diferentes, uno cae el 31 de diciembre y el otro, el 31 de marzo.

 

Apuran, por lo tanto, las definiciones sobre el artículo de la polémica si es que habrá alguna. Y también la reglamentación de la ley ómnibus completa, como lo prueba el trajín que existe en la AFIP, en la ANSeS y en Hacienda y Finanzas; a menudo operando todos juntos.

 

Por donde se mire hay plata. Pero si se trata de los dólares que Prat-Gay puede cosechar a través de los bonos parece excesivo decir, como ha dicho Macri, que alcance para liberar al país de la necesidad de tomar créditos.

 

Encima, entre tantas idas y vueltas con el aumento del gas, habrá que rehacer los últimos cálculos sobre el ahorro en subsidios? De nuevo plata, solo que ahora en contra. 

 

Alcadio Oña

Visto 160 veces Modificado por última vez en Martes, 07 Marzo 2017 23:13

Fundado el 4 de agosto de 2003

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