Sábado, 23 Julio 2016 14:54

Qué harán para preservar el lado secreto de la amnistía

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Es obvio de toda obviedad que el éxito del blanqueo, el de éste y el de otros, depende de al menos tres requisitos. Uno, los beneficios que a los evasores les reporte regularizar su situación ante el Fisco. Dos, el riesgo que corren si no lo hacen. Y tres, la seguridad de que sus nombres serán mantenidos bajo reserva y no empezarán a ser ventilados en listas de uso peligroso.

 

 

Hasta jueves pasado circuló fuerte, en bancos y selectos bufetes de abogados, el rumor de que un punto de la ley vinculado al anonimato de las declaraciones sería vetado por el Presidente. Concretamente, el párrafo del artículo 88 que dice: “La Unidad de Información Financiera (UIF) podrá, a su discreción, comunicar información a otras entidades públicas con facultades de inteligencia o investigación”.

 

La inquietud de quienes vieron ahí una puerta de salida para datos que deben ser confidenciales, o un eventual quiebre del secreto fiscal y bancario, está puesta en la amplitud y ambigüedad del artículo. Para ser más precisos, en la palabra “discreción” y en las “entidades públicas” que van a recibir la información; entre otras, la AFI o ex SIDE, y los variados servicios de inteligencia y cuerpos de investigación que existen.

 

Con la publicación, ayer, del decreto que promulga la ley se comprobó que no habrá veto al 88. Pero durante debates sobre pros y contra de hacerlo, salpicado por pases de facturas, en la mesa chica de la Casa Rosada se optó por una vía alternativa: resguardar la confidencialidad de la información a través del decreto que reglamentará el blanqueo.

 

Por lo que Clarín pudo saber de fuentes oficiales, entre las fórmulas elegidas una obliga a los funcionarios que reciban la información a identificar su nombre, cargo, función y cualquier otro dato que literalmente lo deje “pegado”. Habrá, además, un mecanismo que extenderá a ellos el deber de preservar el secreto.

 

Otro instrumento aparecerá en un listado muy preciso sobre los delitos de lavado de dinero a los que apunta la información que será manejada por las entidades públicas. Se trata de aquellos que puedan vincularse rigurosamente al “terrorismo y al crimen organizado”.

 

Dicen las fuentes: “Además, deberán constar antecedentes y movimientos financieros de los que blanqueen fondos y patrimonios, tanto de acá como del exterior. Y todo junto irá sobre la información más relevante y no sobre la que sea secundaria”.

 

Cosas semejantes comunicaron a las organizaciones de bancos, también esta semana, funcionarios de la UIF, la Comisión de Valores, la AFIP y el Banco Central.

 

Cuenta un banquero, esta vez: “Hablamos de que en los Reportes de Operaciones Sospechosas (ROS) que deberemos mandar a la UIF existirán muchos menos casilleros que antes. Otros puntos fueron reducir la cantidad de ROS, limitarlos estrictamente a clientes que no conocemos o que sepamos que han realizado operaciones oscuras, excluir al chiquitaje y que los informes sean muy precisos”.

 

Evidentemente, la pretensión de los funcionarios de la UIF es que no los llenen de reportes que luego serán imposibles de procesar. Traducido: abreviar trámites, evitar el papeleo y no entorpecer el blanqueo, que es finalmente el gran objetivo detrás de cada movida oficial.

 

En aquel encuentro también quedó definido que la boca de entrada de las declaraciones serán justamente los bancos, no la AFIP como se había supuesto al principio.

 

“Nosotros nunca pensamos que el artículo 88 iba a generar temores entre la gente dispuesta a declarar sus fondos en negro. Pero si de eso se trataba, lo hemos vuelto bastante insulso”. Es ahora la opinión de un funcionario clave en todo el proceso.

 

Dice más, como que recaudar y sólo recaudar no es todo el fin del blanqueo y de la moratoria impositiva que lo acompaña en la ley ómnibus. “Pretendemos sincerar la economía, ponerla a punto para avanzar en tareas verdaderamente de fondo”.

 

Pretenden mucho, por cierto. Aunque eso de las tareas de fondo luce emparentado con la reforma tributaria general, incluyendo los gravámenes provinciales si fuese posible, que se anticipa en el texto de la misma ley.

 

Está explícito, por el resto, que un artículo previo al 88 contempla penas muy severas para cualquier agente público y privado –por ejemplo, empleados o directivos de los bancos– que intervenga en los procedimientos y haga circular las temidas listas de “blanqueadores”.

 

Con todo, nada asegura definitivamente que eso no ocurrirá. De hecho, se sabe que en la anterior conducción de la AFIP hubo información reservada que no fue tan reservada.

 

“En la parte que nos toca podemos garantizar un secreto fiscal cerrado”, aseguran cerca de Alberto Abad, el jefe del organismo que sucedió a Ricardo Echegaray.

 

Cada cuál sabrá por qué le conviene ponerse en regla. Y tiene la alternativa de mantener afuera la plata y los bienes que declare, cosa que al parecer un buen porcentaje hará.

 

El riesgo de seguir en negro salta en un régimen internacional que empezará a correr a partir de 2017: permitirá conocer la información que unos países tienen sobre las cuentas de personas y empresas de otros países. “Entonces, ya no podrán disponer de la plata oculta tan fácilmente”, torean desde el Gobierno.

 

“Y si piensan ponerse en regla, agregan, el blanqueo prevé un abanico grande de posibilidades”.

 

La semana próxima habrá una andanada de medidas relacionadas con la ley ómnibus, comenzando, probablemente el lunes, con el decreto reglamentario del blanqueo que viene urgido por los plazos. Saldrá junto a otro para el paquete previsional y, de seguido, habrá una parva de resoluciones de la AFIP, la Comisión de Valores, la UIF y el Banco Central.

 

Habrá trabajo tupido para contadores, abogados, banqueros y asesores de todo tipo. Trabajo remunerado, desde luego.

 

Y continuarán las apuestas de los especialistas acerca de cuánto puede rendirle el blanqueo al Gobierno. Ahí dentro, uno de los que ha jugado fuerte a la amnistía es el ministro Alfonso Prat-Gay: dólares e inversiones hasta dónde sea posible. 

 

Alcadio Oña

Visto 106 veces Modificado por última vez en Martes, 07 Marzo 2017 23:26

Fundado el 4 de agosto de 2003

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