Miércoles, 22 Febrero 2017 13:36

CEO's con imagen en picada: del podio al barro

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El presidente Mauricio Macri inició esta semana tal vez una de sus compromisos externos más importantes de este año: la visita oficial a España, con 140 empresarios locales subidos al avión y una ronda de negocios (mañana) que involucrará a 800 hombres de negocios de ambos países, promete agilizar las inversiones que el año pasado estuvieron esquivas y que el Gobierno necesita para motorizar la actividad económica y la generación de empleo.

 

 

Esta visita oficial tiene, además, un objetivo estratégico clave: reposicionar a la Argentina en el radar de la Unión Europea, luego de la expropiación de Repsol -y el modo en que se la hizo- durante la gestión de la ex presidenta Cristina Fernández. Aún con ese episodio de 2011, España es el segundo país inversor en la Argentina con u$s 13.145 millones.

 

Sin embargo su participación en el comercio es muy baja, sólo participa en 2,2% del total del intercambio, de acuerdo con datos de la consultora Abeceb. De ahí los acuerdos comerciales que el Presidente pretende firmar con el gobierno español y el pedido al jefe de Estado español Mariano Rajoy para que se pueda volver a vender biodiesel argentino a la UE, en tiempos de Donald Trump en los Estados Unidos y mientras que el Mercosur busca acelerar su demorado acuerdo comercial con Europa.

 

En materia de inversiones, la Argentina tiene uno de los porcentajes más bajos con relación su PBI de toda América Latina. Si el promedio regional es de 22%, aquí esa relación es 16%; la anteúltima en el ranking regional. Por eso, esta misión a España ayudaría a mejorar esa performance en el mediano plazo.

 

Los gestos de Macri hacia México, su reciente visita a Brasil donde tanto él como el cuestionado presidente brasileño Michel Temer ratificaron su intención de acercarse a la UE en tiempos de convulsión latinoamericana y su reciente pronunciamiento en torno a lo obvio, que no hay democracia en Venezuela, abonaron el terreno para esta visita de Macri y lo muestran en el rol que más le gusta, el Presidente del cambio institucional en la Argentina.

 

También es cierto que esta semana de nutrida agenda en el exterior, le dará un respiro al Presidente respecto de los anteriores días de fango doméstico. Aún se escuchan los rebotes del combo Correo/Jubilaciones que le ocasionó daño al Gobierno y un impacto negativo -por primera vez- en las encuestas a poco de comenzar el año electoral. Ya no hay margen para nuevas equivocaciones coincidieron en el núcleo duro macrista y todos sus aliados. Elisa Carrió lo dijo claramente, a su modo y con su estilo, con ser CEO solamente ya a esta altura de la gestión no alcanza, hay que ponerle barro político a la gestión.

 

Nadie le quita mérito al reconocimiento por parte del Presidente y a la conferencia de prensa que brindó para dar explicaciones, pero ahora por delante resta un año largo y cansador. Por eso, los CEO’s que hoy ocupan Ministerios acusaron recibo: no pueden exponer políticamente al Presidente con sus errores no deseados.

 

Ese es el horizonte que miran las principales empresas y cámaras empresarias locales. Cuando hay señales tibias de reactivación en algunos sectores como construcción, alimenticias y energéticas, en las compañías temen que los vaivenes políticos terminen complicando ese rumbo, como pasó en 2016. En parte, es uno de los temas que dialogarán con el Presidente los dirigentes de la Unión Industrial que se subieron al avión presidencial (su presidente Adrián Kaufmann Brea, los vice Daniel Funes de Rioja, Luis Betnaza y el petrolero Alejandro Bulgheroni de Bridas).

 

La conflictividad gremial y salarial está en la agenda de todas las cámaras empresarias por estas horas. En especial se sigue de cerca la judicialización del acuerdo bancario que, al filo del descalabro, desactivó un paro de 72 horas pero no eliminó las tensiones que aún están latentes.

 

La agitada agenda del Presidente en España, donde el embajador en ese país, Ramón Puerta, organizó nutridos encuentros privados que, se esperan, redunden en inversiones certeras y nuevos nichos de mercado para la Argentina; también le permitirá tomar oxígeno de una de sus principales obsesiones: la inflación doméstica.

 

Varias mediciones preliminares de algunas consultoras ya anticipan que la suba de precios en febrero estaría más cercana al 2% que al 1,3% que registró el INDEC para enero y que alentó a los funcionarios del equipo económico a desbordar optimismo respecto de la desaceleración inflacionaria. El desempeño de los precios en el primer cuatrimestre será clave para garantizar el ritmo económico de todo el año y la adrenalina que tendrán las paritarias.

 

Alejandra Gallo

Visto 158 veces Modificado por última vez en Sábado, 11 Marzo 2017 16:19

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