Lunes, 19 Junio 2017 00:00

Informe Económico Semanal del Banco Ciudad - N° 424

Escrito por  Estudios Económicos Banco Ciudad de Buenos Aires
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Los datos de los precios mayoristas y costos de la construcción conocidos esta semana aportaron nuevas señales de desaceleración de la inflación.

 

Más allá de esto, el BCRA aún se muestra cauto en el manejo de la política monetaria, a la espera de información que asegure una menor suba de precios de manera sostenida. Por otro lado, en la semana también se registró un avance importante en lo que tiene que ver con la cobertura de las necesidades de financiamiento del Tesoro Nacional. Se emitieron nuevas series de Letes en USD y también un nuevo título cuyo rendimiento se ajusta en función de la tasa de política monetaria que fija el Banco Central, elemento que apunta a descomprimir los esfuerzos de esterilización de la autoridad monetaria.

En lo que hace a la evolución de los precios mayoristas, la medición de mayo arrojó un alza de 0,9%, acumulando en los primeros 5 meses del año un incremento de 5,5%, el cual compara con uno de 23,2% en igual período de 2016. Como resultado, los precios mayoristas siguieron mostrando una pronunciada desaceleración en términos interanuales, con una variación de 15,3%, cerca de 20 puntos inferior a la de fines del año pasado (34,6%).

Por otra parte, el Índice de Costos de la Construcción (ICC) experimentó también una suba moderada, de 1,3% mensual, ya sin el efecto de los incrementos salariales que lo habían impulsado al 4,8% en abril. El rubro materiales subió 1,8%, más que los gastos generales (1,2%) y que el costo de la mano de obra (1%), pero manteniéndose en línea con su variación promedio de 2017 (1,7%). En comparación con un año atrás, el ICC continuó desacelerándose hasta un 24,3% (vs. 33,6% en diciembre), siendo el rubro materiales el que muestra una menor variación interanual (19,7%), seguido por los costos de la mano de obra (24%) y, más lejos, los gastos generales (46%), afectados por los cambios en las tarifas.

En este contexto, en la reunión del Comité de Política Monetaria (COPOM) de esta semana, las autoridades del Banco Central optaron por mantener sin cambios su tasa de política, aguardando señales que indiquen una consolidación del proceso de desinflación, sosteniendo la tasa correspondiente al centro del corredor de “pases” del Banco Central en 26,25%.

Sin embargo, a diferencia de lo que venía ocurriendo hasta hace unas semanas, las tasas en el mercado secundario de Lebacs han comenzado a orientarse levemente a la baja. Para la letra que vence a mediados de julio, la tasa se ubicó en 25,30%, ligeramente por debajo del nivel alcanzado en la última licitación (25,50% para la letra a 35 días de plazo). Esto podría constituir el primer indicio de un giro en la dirección en que se moverían las tasas de interés (nominales), a fin de acompañar el retroceso que muestra (y que se espera que siga presentando) la inflación.

En el frente fiscal, el gobierno siguió avanzando esta semana en cubrir las necesidades de financiamiento para el año en curso. Por un lado, realizó una nueva licitación de Letes en dólares por la que obtuvo algo más de USD 1.400 millones, y en la que continuó estirando los plazos procurando desconcentrar sus futuros vencimientos. Se colocaron letras a un año y medio de plazo, en comparación con vencimientos de 3 a 6 meses, que eran la norma hasta hace poco tiempo.

Lo más destacado, de todos modos, pasó por la emisión de un nuevo título cuyo rendimiento se ajusta en función de la tasa de interés de referencia del BCRA. A través de este nuevo bono, con vencimiento en junio de 2020, el Tesoro logró captar $75.000 millones, a una tasa levemente inferior que la tasa de política monetaria (-48 puntos básicos) y similar a la de las LEBACs.

Diseñado para atraer a inversores institucionales locales con rendimientos equivalentes a los que ofrecen las Lebacs, la elección de este instrumento apunta a que el Tesoro pueda fondear en moneda local una mayor proporción de sus necesidades de financiamiento, a fin de aliviar al BCRA en su tarea de absorción monetaria. Pero más allá de ello, el monto obtenido (equivalente a unos USD 4.800 millones) también sirvió para completar buena parte de las necesidades de financiamiento que se pensaba cubrir con emisiones de deuda en el mercado local en 2017 (USD 14.000 millones), restando conseguir sólo USD 2.000 millones.

Por otra parte, para fines de junio el Ministerio de Finanzas anunció la emisión de un nuevo título denominado en Francos suizos, con el que lo emitido en el mercado externo en el primer semestre podría ascender a USD 7.800 millones, frente a un objetivo de USD 10.000 millones para todo 2017.

En suma, el gobierno estaría cerrando el primer semestre habiendo conseguido algo más del 80% de lo que pensaba financiar en los mercados de deuda locales e internacionales en el año, un dato no menor tratándose de uno de los ejercicios con vencimientos de deuda más abultados (fruto de la cancelación del Bonar 2017 por USD 7.200 millones), un elemento que ayuda a sumar certidumbre de cara al manejo de la política económica de los próximos meses.

PRECIOS MAYORISTAS: MÁS SEÑALES DE MODERACIÓN (BUENA NOTICIA  PARA LA POLÍTICA MONETARIA)

La medición de precios mayoristas del mes de mayo arrojó un alza del 0,9%, en línea con los guarismos que ha venido registrando este indicador desde mediados de 2016.

Así, en los primeros cinco meses del año, el índice de precios al por mayor (IPIM) que publica el INDEC acumula una suba de apenas el 5,5%, frente a una suba de 23,2% en igual período de 2016. Distinto a lo que venía ocurriendo desde comienzos de este año, a nivel desagregado los productos importados (1,1%) aumentaron por encima de los productos nacionales (0,8%), respondiendo al comportamiento del tipo de cambio.

Por su parte, en la apertura de precios nacionales por rubros, los productos manufacturados registraron una suba de 1,0%, en tanto los precios de productos primarios y la energía eléctrica se mantuvieron prácticamente constantes durante el quinto mes del año (0,3% y 0% respectivamente). Los subrubros con mayor incidencia positiva sobre la variación mensual fueron Petróleo crudo y gas, Alimentos y bebidas y Sustancias y productos químicos, que en conjunto aportaron más del 50% del incremento en el nivel general. Por otro lado, los precios mayoristas de los Productos Agropecuarios y Tabaco retrocedieron en 1,5% y 1,3% respectivamente, restando 0,21 puntos en conjunto a la variación total.

Sin embargo, el dato más relevante surge al observar la comparativa interanual que continúa mostrando una profunda desaceleración desde diciembre del 2016. En concreto, la variación de los precios mayoristas contra mismo

mes del año anterior fue de 15,3% en mayo, poco más de 19 puntos menor al guarismo del último mes de 2016 (34,6%) y 3 puntos menor al registro de abril (18,5%). A nivel desagregado, el freno más pronunciado lo experimentó el apartado de bienes importados, que pasó de 32,6% en diciembre a 8,1% en mayo.

Por último, el Índice del Costo de la Construcción relevado por INDEC (ICC) capturó una suba moderada en mayo (1,3%). El impulso se concentró en el apartado de materiales, que registró una suba de 1,8%, con aumentos puntuales en griferías, artículos sanitarios y ladrillos y otros cerámicos. El rubro gastos generales subió un 1,2%, en tanto la mano de obra se encareció un 1% contra el mes anterior.

A diferencia del comportamiento particular del mes, el capítulo de materiales es el que muestra una menor variación en términos interanuales, 19,7% contra 24% de mano de obra y 45,7% de gastos generales, este último afectado por los cambios en los cuadros tarifarios, registrando, además, la menor variación desde diciembre de 2013. El índice general, en tanto, continúa desacelerándose (24,3% vs. 33,6% en diciembre), pero lo hace en forma más moderada que los precios mayoristas.

En este contexto, en la reunión del Comité de Política Monetaria (COPOM) de esta semana, las autoridades del Banco Central optaron por mantener sin cambios su tasa de política, aguardando señales que indiquen una consolidación del proceso de desinflación, manteniendo la tasa correspondiente al centro del corredor de “pases” del Banco Central estable en 26,25%. Sin embargo, a diferencia de lo que venía ocurriendo hasta hace unas semanas, las tasas en el mercado secundario de Lebacs han comenzado a orientarse levemente a la baja. Para la letra que vence a mediados de julio, con un plazo remanente de 33 días, la tasa se ubicó en 25,30%, ligeramente por debajo del nivel alcanzado en la última licitación (25,50% para la letra a 35 días de plazo). Esto podría constituir el primer indicio de un giro en la dirección en que se moverían las tasas de interés (nominales), a fin de acompañar el retroceso que muestra (y que se espera que siga presentando) la inflación.

En el frente fiscal, el gobierno siguió avanzando esta semana en cubrir las necesidades de financiamiento para el año en curso. Por un lado, realizó una nueva licitación de Letes en dólares, por la que obtuvo algo más de USD 1.400 millones, y en la que continuó estirando los plazos, ante la fuerte demanda por estos instrumentos y procurando desconcentrar sus futuros vencimientos. Se colocaron letras hasta un año y medio de plazo, en comparación con vencimientos a entre 3 y 6 meses que eran la norma recientemente.

Lo más destacado, de todos modos, pasó por la emisión de un nuevo título cuyo rendimiento se ajusta en función de la tasa de interés de referencia del BCRA. A través de este nuevo bono, con vencimiento en junio de 2020, el Tesoro logró captar $75.000 millones ($17.745 millones adjudicados en forma directa el Banco Nación) a una tasa levemente inferior (-48 puntos básicos) que la tasa de política monetaria, y similar a la de las LEBACs en el mercado secundario.

Diseñado para atraer a inversores institucionales locales con rendimientos similares a los que ofrecen las Lebacs, la elección de este instrumento apunta a que el Tesoro pueda fondear en moneda local una mayor proporción de sus necesidades de financiamiento a fin de aliviar al BCRA en su tarea de absorción monetaria. Pero más allá de ello, el monto obtenido (equivalente a unos USD 4.800 millones) también sirvió para completar buena parte de las necesidades de financiamiento que se pensaba cubrir con emisiones de deuda en el mercado local (USD 14.000 millones), restando conseguir tan sólo otros USD 2.000 millones en la segunda mitad del año.

Por otra parte, para finales de junio el Ministerio de Finanzas anunció la emisión de un nuevo título denominado en Francos suizos, con el cual lo emitido en el mercado externo en el primer semestre podría ascender a USD 7.800 millones, frente a un objetivo de USD 10.000 millones para todo 2017. En suma, el gobierno estaría cerrando el primer semestre habiendo conseguido algo más del 80% de lo que pensaba financiar en los mercados de deuda locales e internacionales en 2017, un dato no menor tratándose de uno de los años con vencimientos de deuda más abultados (fruto de la cancelación del Bonar 2017 por USD 7.200 millones), un elemento que ayuda a sumar certidumbre de cara al manejo de la política económica de los próximos meses.

Programa Financiero

DESEMPLEO: MAL DESEMPEÑO EN EL PRIMER TRIMESTRE

En el primer trimestre del año se registró un incremento en la tasa de desocupación, matizado en alguna medida por una leve caída en la proporción de ocupados demandantes de empleo. Según informó esta semana el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), el desempleo representó el 9,2% de la población económicamente activa (PEA), presentando un incremento de 1,6 puntos porcentuales (p.p.) con respecto al trimestre previo. De este modo, en las zonas urbanas relevadas por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), el desempleo alcanza a 1,15 millones de personas. Con un dato que muestra un matiz más favorable, los ocupados demandantes de empleo alcanzaron un 14,1% de la PEA, cifra que resulta 0,5 p.p. inferior a la registrada en el trimestre previo. La tasa de subempleo, en tanto, fue equivalente al 9,9% de la PEA, de los cuales 6,6 p.p. representan a la población subocupada “demandante” (correspondiente a aquellas personas que trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias, están dispuestas a trabajar más horas y buscan activamente otra ocupación), y los restantes 3,3 p.p. a la población s ubocupada “no demandante”.

El aumento en la desocupación obedece tanto a un alza en la cantidad de personas que ingresaron al mercado laboral esperando conseguir un trabajo como a una caída neta del empleo. La tasa de actividad laboral (que incluye tanto a las personas en edad de trabajar que se encuentran empleadas, como aquellas desocupadas que buscan activamente un empleo) aumentó 0,2 p.p respecto al trimestre previo, señalando que se incorporaron al mercado laboral 81 mil personas que antes se encontraban inactivas. Por otro lado, la tasa de empleo experimentó una caída de 0,6 p.p. con respecto al cuarto trimestre de 2016, representando 41,3% de la población de referencia, lo cual indica que se habrían perdido unos 131 mil empleos con respecto al trimestre anterior. De esta forma, el aumento de la desocupación significó que unas 212 mil personas, que en el trimestre anterior se encontraban empleadas o en inactividad (es decir, no buscando activamente un empleo), en el primer trimestre del año pasaron a estar desempleadas.

El mayor aumento en la cantidad de desempleados se produjo en el Gran Buenos Aires. Esto se dio tanto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (38 mil), como en los partidos del GBA (139 mil). En el Interior del País los incrementos más marcados se dieron en la región Pampeana (22 mil), explicado principalmente por el aumento de desocupados en el Gran Córdoba (12 mil) y el Gran Rosario (9 mil). En el extremo opuesto, en el Noroeste y en la región Patagónica el número de desocupados se mantuvo sin cambios en relación al trimestre previo.

En lo que respecta al empleo privado registrado, los datos del Ministerio de Trabajo muestran que continua la recuperación de puestos de trabajo iniciada en el segundo semestre de 2016, registrándose en abril la primera variación interanual positiva desde marzo del año pasado.

En efecto, en abril el empleo privado registrado experimentó una leve suba mensual (0,1%) e interanual (0,3%), resultando en un incremento acumulado de 115 mil puestos de trabajo desde el piso de mediados de 2016, con lo que prácticamente se recuperaron la totalidad de los puestos de trabajo perdidos desde finales de 2015. En  la apertura por regiones, en los aglomerados del interior se observó una variación mensual de 0,2%, mientras que para la región del Gran Buenos Aires no hubo cambios significativos. En la comparación interanual, en los aglomerados del interior se observó alza del empleo (1,4%), mientras que para la región del Gran Buenos Aires se registró una ligera caída (-0,1%).

La recuperación del empleo formal resulta más evidente en la actividad de la construcción y el comercio. En la construcción el empleo creció un 1,2% en abril, acumulando un alza de 2% en los primeros cuatro meses del año y de 6,7% en los últimos 12 meses. El comercio, por su parte, presenta una leve caída en el mes pero con subas de 2,5% en lo que va de 2017 y 2,9% en términos interanuales. En el extremo opuesto, en la industria manufacturera el empleo aún registra una caída de 4,3% en términos interanuales, con un leve descenso en el mes de 0,3%. 

Banco Ciudad de Buenos Aires
Presidente: Javier Ortiz Batalla
Economista Jefe: Alejo Espora
Estudios Macroeconómicos y Sectoriales:
Daniela Canevaro
Esteban Albisu
Francisco Schiffrer
Luciana Arnaiz
Juan Pablo Filippini   
Sarmiento 611 Piso 6 (C1005AAH)  
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