Miércoles, 29 Noviembre 2017 00:00

La pelea Lebac-inflación y la riesgosa jugada de Sturzenegger - Por Daniel Fernández Canedo

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Con 31 novillos un productor se compra una camioneta. Las subas  de tarifas prevista suman dudas sobre las metas oficiales

 

El dato lo dio un veterinario experto en producción bovina: "Con una jaula de 31 novillos hoy te compras una Amarok V6. Una parte de campo ya no puede quejarse".

Más allá de lo jugada, la afirmación es un reflejo del fuerte cambio de precios relativos que vive la economía del país en los últimos dos años y remite a aquella afirmación de marzo de 2007 de un economista español acuñada al calor de la suba mundial de las materias primas de aquellos años y que fue:"un kilo de lomo vale más que un kilo de Audi".

Que en la Argentina se pueda comprar hoy una pick-up de primera línea con el equivalente a 31 novillos se puede explicar también porque los autos tienen un alto componente importado, o son directamente importados, y el dólar quieto juega a favor de la estabilidad de los precios.

Desde el comienzo de 2016 hasta hoy el precio de la carne, según datos de abeceb, subió 63,7% mientras que el promedio de los autos de gama medida subieron 63,1% y ese resultado se dio en un contexto en el que el índice de precios al consumidor aumentó 74,1% y los salarios privados tuvieron un alza de 72,7%.

Esos cambios en los precios relativos se enmarcan dentro del esquema económico que comenzó en diciembre de 2015 y todavía sigue adecuando precios y encuentra en las tarifas de los servicios públicos de la Capital y el GBA el punto más álgido.

La boleta de la luz subió 578,5% desde enero de 2016 mientras que la de agua lo hizo en 370,8% y el trasporte sólo un 72,5% y ahora se esperan nuevas subas.

El Gobierno ya adelantó habrá una suba de 45% en el gas y la electricidad a partir de diciembre y que el aumento del boleto de trenes y colectivos seguirá esperando hasta entrar en 2018 pero, en algún momento, llegará.

La consultora Eco Go estimó que la suba de las tarifas públicas y la nafta le ponen un piso de 3,4 puntos a la inflación del año que viene y eso clava una cuña importante a la meta de 10% prevista por el Banco Central.

Dentro y fuera del Gobierno se discute la decisión del Central de fijar una pauta tan baja cuando viene de un resultado poco satisfactorio este año. La meta es de 17% y la inflación apunta a terminar el año en torno del 23%.

Federico Sturzenegger no se amilana y respondió a la críticas con un tweet en el que publicó un gráfico con el descenso de la "inflación núcleo" a partir de noviembre de 2016. Para el jefe del Central lo importante es ese dato (no contempla ni la suba de las tarifas ni de los precios estacionales) y la medicina para seguir bajando la inflación es la contracción monetaria.

Esa semana le adelantó a los directivos de los bancos nacionales agrupados en ADEBA que la política de dureza monetaria y altas tasas de interés continuará por lo menos hasta abril. Los banqueros escucharon y se quedaron pensando en cuánto deberán subir la tasa de los depósitos a plazo fijo que hoy ronda 20,7% anual para los depósitos a 30 días.

La radiografía del sistema financiero hoy es que el Central ofrece tasas cercanas al 29% anual en Lebac y se lleva la mayoría de los pesos mientras que los bancos ofrecen créditos indexados para viviendas, personales, autos, etc y sacan los fondos de sus reservas de liquidez.

Pero ese esquema, que le rindió buenos frutos al Gobierno en materia electoral, puede entrar en un camino de marcha forzada a partir de que la inflación se resiste a ceder posiciones y más cuando se está a las puertas de una nueva vuelta de tuerca de las tarifas.

Sturzenegger dice con razón que mantiene a raya desde enero la cantidad de dinero en circulación ( la base monetaria) y que con el mandoble de la elevada tasa de las Lebac ( la vedette financiera del momento) la inflación cederá. Así defiende la meta del 10% aunque el conjunto de los economistas del sector privado prevén 16% para 2018.

También suele decir que si la inflación se ubicara en un rango "de 10-12% se puede dar un año en el que el dólar no se mueva". Anticipando la idea de que el dólar quieto y barato podría haber llegado para quedarse por más tiempo.

Los precios de los servicios tienden a subir por encima de los que están atados a un dólar dormido. El reino de las Lebacs que se lleva los pesos en el intento oficial de bajar la inflación entra en la etapa "recargada" para contrarrestar las inevitables subas de tarifas. La pelea está planteada y en pleno desarrollo.

Como pocas veces el camino financiero aparece claramente señalizado y de la mano de un dato que no es menor: hay un exceso de liquidez a nivel mundial y la Argentina está en condiciones de conseguir los dólares que necesite.

En ese contexto el panorama aparece despejado: el Tesoro deberá conseguir unos US$ 30.000 millones el año próximo para cubrir el déficit y los banqueros ya le adelantaron al ministro de Finanzas, Luis Caputo, que no creen que surjan problemas. Sin falta de dólares, la Argentina podría encaminarse a dos años seguidos de crecimiento, un resultado que desde hace años no se ve.

En el corto plazo, y dependiendo de cómo salgan del Congreso las reformas impositiva y previsional, la música de fondo en materia financiera seguirá al ritmo de la esgrima entre las Lebac y la inflación preparándose para un diciembre en el que, según los economistas del sector privado, la suba del costo de vida podría orillar 2,5% y poner un dato amargo para las ambiciosas metas del Banco Central. 

Daniel Fernández Canedo

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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