Miércoles, 24 Enero 2018 00:00

La suba del dólar se adelantó a la baja de la tasa y despierta dudas - Por Daniel Fernández Canedo

Escrito por 
Valora este artículo
(2 votos)

El billete cerró en $19,66 y marcó un nuevo récord. ¿Cuál será el impacto de la suba de dólar sobre la inflación?

 

El dólar trepó 22 centavos llegando a $19,66 para los minoristas. En el mercado mayorista, que define el rumbo de los negocios, subía 21 centavos para ubicarse en $19,37 marcando un precio récord (después cedió un poco) y ubicando a la divisas en un nivel acorde con los anuncios del presidente del Banco Central del lunes y con la nueva baja de la tasa de referencia que dispuso este martes.

Federico Sturzenegger había arrancado la semana anunciando que la "inflación núcleo" había sido quebrada (es la que no contempla los aumentos de tarifas ni estacionales) y que, por tanto, estaba despejado el camino para continuar bajando la tasa de interés ante lo que consideró un nuevo contexto en materia inflacionaria.

La respuesta del mercado fue una suba del dólar que acumuló un aumentó de 5,5% en el último mes y le ganó la carrera a la renta de las Lebac. Sólo un dato: el dólar le gana a la tasa de las Lebac cada 49 centavos de suba con lo que en 30 días la superó con comodidad.

Desde ya que este resultado no puede sorprender al Gobierno que fue quien desató los cambios el 28 de diciembre al anunciar el aumento de la meta inflacionaria de 10% a 15% para este año.

Ese anuncio abrió la puerta para que el Central empiece a bajar la tasa de referencia de 28,75% anual a 28% y para volver a bajarla otro 0,75% quedando en 27,25% confirmando el adelanto de Sturzenegger del lunes y ratificando que, para este año, el Gobierno admite una inflación y un dólar más altos poniendo la economía en el marco del " mandato de los años pares".

Desde hace algunos años la economía argentina se mueve al ritmo de las necesidades de la política electoral.

Así, en los años en que no hay elecciones se producen ajustes y devaluaciones que atrasan el poder de compra de los salarios para dar paso, en los años impares, a otro marco en el que el precio del dólar tiende a retrasarse para aquietar la inflación y permitir una recuperación de los salarios y las jubilaciones con mira a los comicios.

La política kirchnerista hizo gala de la dinámica económica atada a las necesidades electorales con devaluación en 2014 y contundente retraso cambiario en 2015 y el gobierno de Mauricio Macri, aunque con claras diferencias, parece encaminarse a transitar ese año por un andarivel con cierta similitud.

Una diferencia fundamental está dada por las subas de las tarifas de luz, gas y transporte que golpean los bolsillos de la gente y la imagen del Gobierno pero, además en este caso llama la atención, porque el movimiento se da en las puertas de las paritarias sobre las que el Gobierno aspira a que los aumentos salariales se ubiquen en torno de 15% y sin cláusula gatillo de ajuste a la inflación.

Según una encuesta de la Universidad Di Tella la expectativa de inflación está en 20% para este año y todavía no contemplaría el derrame sobre los índices de precios de la suba del dólar de las últimas semanas.

Algunas empresas de consumo masivo, muchos de sus productos se rigen por el dólar, estaban analizando las listas de precios dentro de un contexto de mucha prudencia porque, decían sus directivos, "la demanda viene floja y no hay mucho margen para pensar en traslados".

Probablemente el traslado a precios sea más fluido en sectores con altos componentes importados y que enfrentan una demanda tonificada como son los casos de autos, motos y computadoras.

¿De cuánto podría ser el impacto sobre los índices de precios de la suba del dólar? Se calcula en torno del 20% del aumento y en el mercado financiero se hacían pronósticos que ubicaban en 2% la inflación de este mes y creían que un dólar de $20 no incomodaría al Gobierno.

Para eso suponían que la tasa de interés de referencia, que la bajaron a 27,25% anual, podría ceder gradualmente hasta 23% a fin de año.

El nuevo esquema económico-financiero que está en curso deja en claro un nuevo manejo de la política asignándole a la Casa Rosada el rol preponderante y al Banco Central cediendo el papel rector que tuvo durante los dos primeros años de Gobierno. ¿Alguien apuesta a que el Central subirá las tasas si la inflación de enero y febrero resultan elevadas?

En este nuevo tiempo aparece con más fuerza el papel del ministro de Finanzas, Luis Caputo, y la apertura del menú de alternativas para financiar el déficit sin tener que incrementar la salida al exterior para buscar dólares.

Una resolución del Central le permite ahora al Tesoro colocar letras contra los encajes por los depósitos en dólares en las entidades financieras. El tema generó cierta sensibilidad a partir de interpretaciones sobre que se podría tratar de fondos de los ahorristas que vayan al tesoro en forma indirecta.

Los expertos le bajaron el tono, pero entre el déficit récord en el balance comercial y la búsqueda intensiva de dólares para cubrir el rojo fiscal el mercado toma algunos recaudos. Más allá de que sabe que el Central tiene muchas reservas y podría frenar cualquier suba del dólar si se lo propusiese. 

Daniel Fernández Canedo

Visto 281 veces

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…