Miércoles, 25 Abril 2018 00:00

Alivio por el crecimiento y tensión por la suba de la tasa en EE.UU. - Por Daniel Fernández Canedo

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La discusión por el aumento de gas y luz continúa pero hubo dos datos buenos sobre inversión y actividad económica

 

Son días de noticias fuertes en materia económica, en un contexto dominado por la polémica en torno al aumento de las tarifas de gas y luz y el peso de los impuestos en las boletas de los servicios públicos.

El dato de que la economía creció 5,1% en febrero (el mayor de la era Macri) cambió el ánimo de los funcionarios del área, que ya venían envalentonados por el resultado del concurso para modernizar y construir 3.350 kilómetros de rutas en todo el país en los próximos cuatro años.

El dato relevante del debut del esquema de PPP (Participación Público Privado) fue que se presentaron 10 consorcios de 32 empresas con compromiso de inversión de U$S 6.000 millones.

Y que, primero, deberán hacer las obras para, después comenzar a cobrar por medio del sistema de peajes.

Si a eso se suma que en marzo las exportaciones subieron 17,5% después de meses de debilidad, se concluye que el Gobierno logró un conjunto de noticias a favor después de días en los que sigue envuelto en la discusión sobre el nivel y la forma de cobrar los aumentos de tarifas.

Por otra parte, la suba de la tasa en los EE.UU. encendió una luz amarilla en el tablero de la estrategia “gradualista” de la Casa Rosada que apuesta al financiamiento intensivo de adentro y de afuera para ir bajando con el tiempo el déficit fiscal.

La tasa de los bonos del Tesoro norteamericano subió a 3% anual el martes y precipitó la caída de la bolsa de Nueva York.

El mensaje de esa suba para los países emergentes es que les va a costar más caro conseguir plata prestada en el mercado mundial. Una consecuencia directa es la baja de los bonos de los países que deben endeudarse. Otra, la tendencia a depreciarse de sus monedas y ahí se enciende otra luz de riesgo para la Argentina.

El riesgo es que los vecinos devalúen y la Argentina siga con el dólar quieto ante el nuevo corsé que se puso el Gobierno al apostar a una fuerte baja de la inflación en mayo.

Ya el presidente del Banco Central anticipó la estabilidad del precio de la divisa en el corto plazo como uno de los instrumentos para combatir la suba del costo de vida en los próximos meses.

El Central sigue vendiendo divisas para atenuar la suba y los operadores del mercado están convencidos de que Federico Sturzenegger ahora venderá todos los dólares que estén a su alcance (que son muchos, las reservas están en US$ 60.000 millones) para evitar cualquier movimiento cambiario brusco.

El dólar está “planchado” desde hace unos 60 días y el resultado anti-inflacionario se vería recién en junio apostando a que en mayo, después del aumento comprometido del índice de abril que los privados estiman por encima de 2,5%, arroje un 1,5%.

Los aumentos previstos en el cuadro tarifario oficial son de 26% en el agua el mes próximo, un 7,9% en el transporte en junio y después quedan en 20% en la boleta de electricidad en septiembre y otro 20% en el gas en octubre. Ese esquema está bajo presión aún cuando el Gobierno se apoya en la ponderación del INDEC que sostiene que la totalidad de los servicios públicos representa el 8% del gasto de un hogar promedio y en el que la boleta de gas explica el 3,2% y la luz 2,2% mientras que el transporte en colectivos explicaría sólo 1,6%. Esos datos que maneja la Casa Rosada sostienen que prácticamente un tercio del gasto de la canasta familiar está explicado por el rubro alimentos y bebidas que, a su vez, su evolución está ligada a lo que pase con el dólar.

La decisión oficial de mover las tarifas y el dólar (acumula una suba de 13% en el año) en forma simultánea se traduciría en un aumento de 9,7% en el primer cuatrimestre y se comería más del 60% de la meta de 15% prevista para todo el año.

Con ese resultado se entiende, desde lo político, la decisión oficial de ponerse un nuevo corsé para apostar a aquietar las expectativas, pero el salto tarifario, y lo que aún faltaría por aumentar, hacen crecer las chances de las opiniones privadas que ya apuestan a una inflación superior al 20% para este año.

Un informe reservado reciente del economista Dante Sica expone la evolución de algunos precios relativos en los últimos años mostrando cambios muy sensibles.

Toma el periodo kirchnerista, cuando la carne aumentó un 1.300% y los precios de autos de gama media un 518% mientras que la tarifa de luz subió sólo el 22,9% y la de gas 234%.Como contraposición, en el gobierno de Macri la carne sube 77% y los autos 75% y se produce la corrección de las tarifas con 1644% de la luz y 917% del gas.

Esas cifras pueden explicar el malhumor de los consumidores (nadie quiere pagar más por el mismo servicio y menos después de un largo período de haber pagado muy poco) pero aún tienen recorrido.

Según el informe, para llegar a los precios ideales a los que aspira el Gobierno (que cubran el costo de producción) la tarifa de luz debería subir un 37% más, la de gas un 70% y el boleto de colectivo otro 138%.

La magnitud de los porcentajes habla del enorme costo del congelamiento previo y de la subestimación de los fuertes desequilibrios con los que se desenvuelve la economía argentina.

Daniel Fernández Canedo

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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