Jueves, 07 Junio 2018 00:00

Con aval del FMI, se discute si mantener dólar gradual a $ 25 o llevarlo a $ 27/28 - Por Guillermo Kohan

Escrito por 
Valora este artículo
(1 Voto)

Trajeron evidente alivio a los mercados las recientes noticias y la expectativa favorable de que se anuncie antes del Mundial el acuerdo entre Argentina y el FMI, y que los dólares que ingresen con el primer desembolso puedan alimentar la oferta de divisas en el circuito local cuando el Gobierno necesite pesos para cubrir el déficit.

 

"Creo que el mercado recién está entendiendo ahora que el Banco Nación, como agente del Tesoro, va a seguir vendiendo dólares cuando se necesiten pesos para cubrir las cuentas oficiales", explicaban esta semana en el Palacio de Hacienda.

Cedió la presión sobre el mercado de cambios y volvió el alma al cuerpo de las acciones y los castigados bonos argentinos. Ayer, por primera vez en 45 días hábiles, el dólar bajó solito, no vendió ni el Central, ni el Nación ni la banca oficial.

Los funcionarios involucrados en la negociación con el FMI afirman que cabe esperar un primer desembolso en torno a unos u$s 7000 millones en lo inmediato. Habría metas trimestrales, más estrictas en lo monetario que en lo fiscal. Los dólares que lleguen del organismo no irán al Banco Central, sino que se mantendrán en poder del Tesoro. Hasta ahora, cuando la Tesorería necesitaba pesos para cubrir el déficit, le vendía los dólares que tomaba de los préstamos por emisión de bonos al Central, que tenía entonces que emitir los pesos contra los dólares que guardaba en las reservas, para luego tener que salir a absorber los pesos excedentes con las benditas Lebacs. El esquema generó una bola de nieve que se intentará desarmar de a poco, cuando se recupere la confianza y bajen las tasas de interés en pesos, y siempre con opciones de mercado.

A partir de ahora, cuando lleguen los dólares del Fondo irán al Tesoro, no al Banco Central. Directamente el Banco Nación, como agente financiero del Estado, venderá esas divisas al mercado sin pasar por el Central. No se ponen en juego las reservas del Banco Central para regular el dólar, y se alejaría el temor a que el FMI establezca de entrada un nivel mínimo de estas reservas que obligue a dejar flotación cambiaria totalmente libre hasta que el tipo de cambio encuentre sólo el nivel de equilibrio. La idea, que se había instalado, de que el FMI exigía arrancar con un dólar bastante más alto que 25.

Es cierto que la magia no existe en la economía, y el problema de la Argentina es que no hay dólares para todos a un precio fijo, más si la oferta de divisas es solo del Estado con las reservas, más lo que pueda obtener de organismo multilaterales, en tanto no aparezca la oferta natural de dólares del sector privado, o nuevos préstamos voluntarios a tasas razonables, hoy difíciles por el enrarecimiento del mercado internacional.

Sería muy fácil si todo el problema fuera quién administra los dólares que llegan del financiamiento externo. ¿Un pase de magia del Banco Central al Tesoro acaso resolvería todo el problema? Claro que no.

Aún con las divisas que reciba el Tesoro del FMI, exis ten compromisos en dólares por intereses de la deuda de Nación y provincias, demanda de importadores, las compras del público y empresas para atesoramiento y el turismo al exterior. Parecería que a 25 pesos hay más compradores que vendedores. No hay dólares para todos a 25, salvo que se rifen las reservas o, peor, que se rifen los dólares del FMI, cosa que sólo podría ocurrir en un principio. No autorizaría nuevos desembolsos Washington si los fondos se utilizan para financiar la compra de dólares a precio subsidiado. En el mejor de los casos, el Tesoro a través del Nación podrá ir vendiendo dólares cada vez que necesite hacer pagos en pesos, pero no para pisar el tipo de cambio o ingresar otra vez en la trampa del atraso cambiario para frenar la inflación y para agradar a la clase media en el año electoral.

Es cierto que esa oferta de dólares oficiales, más lo que se anticipa más fluido del complejo agro exportador en junio y julio, podrían comenzar a equilibrar la oferta y la demanda en el mercado, más con el efecto de la devaluación a 25 pesos que en alguna medida frena la demanda por el ajuste en el precio.

Y aquí se llega al debate del momento, casi el de siempre cuando arranca un nuevo plan económico como el que en definitiva resulta del acuerdo con el Fondo: qué hacer ahora con el precio del dólar. Con el acuerdo en la mano, y con el primer desembolso que en lo inmediato podría superar los u$s 7000 millones, animarse a liberar el dólar hasta que llegue un precio donde ya aparezcan los vendedores voluntarios.

Lo más importante y tranquilizador es que se achicó fuertemente el margen de la discusión. Ya no se habla de un dólar FMI arriba de los 30 o 35 pesos. Hoy se debate si conviene que el Gobierno lo siga defendiendo en 25 pesos, o que busque liberarlo hasta que genuinamente aparezca la oferta de los inversores, sin tener que hacer volar las tasas de interés.

"Te lo dice uno que hace 45 años empezó con 1000 pesos en el bolsillo", confesaba desde su mansión en Nordelta un banquero importante dispuesto a redoblar la apuesta: "A 25 pesos sigue la salida de dólares. A 28 pesos, no paran de entrar. Ojalá que no se vuelvan a equivocar como en 2015 y se animen a liberar el dólar", concluía.

Quienes hablaron estas horas con el ministro de Finanzas, Luis Caputo, (mantuvo reuniones con toda la banca pública y privada en los últimos días), coinciden en que la idea de este funcionario es evitar cometer el error dos veces. No quieren que se vuelva al atraso cambiario y al carry trade con las Lebacs. Tampoco está claro si se van a animar a llevar el dólar a 27/28 pesos en lo inmediato, con un último intento de conversar en esos precios con el campo sobre las retenciones, al menos durante 12 meses. Si fuera por la inflación, ya el dólar lleva 25% en el año y podría sumar otro 10% máximo hacia fin de año.

En las proyecciones del Excel, todo cierra. Después llega la realidad. El frente político que acompaña al Presidente está menos entusiasmado que el equipo económico, hoy casi eufóricos por haberse alejado del infierno de la corrida. Los efectos de la devaluación en términos de actividad, empleo, consumo y humor social recién comienzan a sentirse y anticipan un semestre complejo por venir. Las encuestas que recibió en las últimas horas el Presidente terminaron convenciendo al Círculo Negro que asesora al jefe de Estado que nada es para tanto, que nadie suma lo que el Presidente resta y que otra vez el Círculo Rojo, aprovechando la corrida, quiere asustar con que se necesita un nuevo plan, girar a la derecha o que peligra la reelección en 2019 si no se cambia el Gabinete. Recomiendan insistir con el gradualismo. Evitar una mayor devaluación, evitar que siga el sinceramiento de tarifas y tratar de zafar del ajuste con el apoyo del FMI y el mundo capitalista a la figura de Macri.

Guillermo Kohan

Visto 172 veces

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…