Jueves, 02 Agosto 2018 00:00

Como nadie ajusta, analizan bajar reembolsos para cumplir con el FMI - Por Guillermo Kohan

Escrito por 
Valora este artículo
(1 Voto)

En la perinola permanente por ver a quién le toca el ajuste, la última novedad que se analiza en el Gobierno es suspender total o parcialmente el pago de reembolsos a las exportaciones.

 

El argumento es el mismo que se presenta contra el campo para reponer las retenciones. La devaluación los habría hecho más ricos a los que producen para vender al exterior. La verdad es otra. Nadie quiere ajustar en el Estado, se resisten ministros gobernadores e intendentes propios y leales a Macri, de modo que el elenco económico debe resolver de dónde sale la plata.

El Presidente, como le prometió al campo, hará "lo que pueda" para evitar que aumente la presión impositiva. Tal vez no pueda.

Un disgusto para el flamante ministro de la producción, Dante Sica, que se ha convertido en la ilusión desarrollista de políticos e industriales del círculo rojo, incluyendo gobernadores e intendentes de Cambiemos, que lo imaginan como un Quijote luchando contra los ajustadores de Lagarde, Nicolás Dujovne y Luis Caputo, a quienes como el dólar se tranquilizó un mes, ahora los acusan de ser implacables con los recortes presupuestarios e inflexibles con las súper tasas de interés.

En el equipo de los que vendrían a compensar el ajuste, con Dante Sica compite otro de los cambios que ordenó el Presidente para el segundo tiempo: Javier Iguacel, sucesor en Energía de Juan José Aranguren. "Entiende lo que pasa abajo", lo elogian desde el entorno de María Eugenia Vidal, también para enterrar un poco más la figura del áspero Aranguren.

Tanto ella como el jefe de la Capital, Horacio Rodríguez Larreta y el resto de los gobernadores de Cambiemos hacen lobby para que el Presidente y su equipo económico se acuerden que además de cumplir el ajuste, hay que ganar las elecciones el año próximo. Por eso se moderaron los aumentos en transporte y en electricidad. Y el ministro promete que desde septiembre va a sobrar gas y podrá bajar el precio en boca de pozo. Alarma en Vaca Muerta si no se cumplen los contratos a precio fijo acordados con por el ex ministro Aranguren, precisamente para alentar la producción de shale con los sobre costos que hay en Argentina para producir.

Ante la evidencia que nadie quiere ajustar, los que hacen los números buscan cómo bajar el déficit ante la resistencia de bajar el gasto. Solución: más impuestos y menos reembolsos.

El debate interno respecto de los reintegros a las exportaciones, un renglón millonario del Presupuesto que suma unos $ 50.000 millones anuales, se suma a otra cuestión compleja para las empresas: la eventual suspensión de la aplicación automática del ajuste por inflación para el pago del impuesto a las ganancias que habrá que depositar en el 2019.

Todas las opciones están en la mesa, responden los funcionarios. Lo único seguro es que hay que cumplir la reducción drástica del déficit en 2019. El presidente Macri tiene claro que peligra su proyecto político y su estabilidad en el poder si pierde el respaldo internacional que se hace efectivo a través de los dólares del Fondo Monetario.

Los mercados están estos días bastante menos inquietos que el Circulo Rojo y el conjunto de actores económicos que compran, venden y deciden todos los días en la vida real. Claramente en julio frenó la escalada del dólar a nivel mundial y mejoró el clima internacional con los mercados emergentes. Paró el derrumbe de la soja y alientan las perspectivas en los precios, sobre todo el trigo en lo inmediato.

Con esos elementos, más el manejo severo de la cantidad de dinero y la súper tasa en pesos del Banco Central, julio cerró como el primer mes desde que se desató la tormenta sobre Argentina en que bajó el dólar, tanto que ahora el debate es cómo lograr que a partir de ahora no se vuelva a atrasar frente a la inflación.

Cayó fuerte el volumen de dolarización diaria del público y el Gobierno tuvo que intervenir comprando en el mercado de futuros para evitar que el dólar bajara de 27 pesos en el mayorista.

En el entorno de Luis Caputo consideran que los que querían dolarizarse ya lo hicieron. Si se avanza en medidas y señales a favor del cumplimiento de la reducción del déficit, comenzarán a flexibilizar muy despacio el nivel de las tasas.

Un mes de dólar quieto cambia los ánimos en el mercado. Sobre todo por la recuperación en dólares del valor de las acciones y bonos argentinos que se habían devaluado más que el peso en algunos casos. Y porque quienes quedaron heridos en Lebacs con las devaluaciones desde enero, algo recuperaron con el dólar quieto de julio.

Los profesionales del dinero tienen hoy más preocupación por lo que pueda ocurrir afuera de la Argentina. En el frente interno, suponen que en septiembre el FMI aprobará el primer examen del plan que acordaron con Mauricio Macri y que por las buenas o por las malas, con o sin Presupuesto, habrá reducción de gastos y también más impuestos (inflación sobre todo) para acercarse a la dura meta fiscal de 2019.

Compran la idea que la recesión podría ser corta si efectivamente la inflación va cediendo desde agosto, los que atesoraron dólares comienzan de a poco a gastarlos, y el campo se recupera en primavera con el trigo y una cosecha gruesa fuertemente mayor el año próximo que la muy afectada por la sequía en la última campaña.

Un retorno de los temblores financieros mundiales o una inestabilidad económica en Brasil producto del incierto proceso electoral que se define en octubre podrían complicarle el camino a la Argentina.

También un ruido político interno, siempre presente entre inversores de afuera y adentro. El fantasma de Cristina. Parece claro que la estrategia política en Casa de Gobierno vuelve a ser tratar de polarizar con la ex presidente de cara a las elecciones presidenciales del año próximo.

Le resultó a Mauricio Macri a lo largo de toda su carrera política. Siempre ganó contra los delegados del kirchnerismo y de Cristina. Desde la primera victoria contra en Capital, gracias a que Alberto Fernández jugó para que la segunda vuelta fuera contra Daniel Filmus y no contra Jorge Tellerman, líder del Cambiemos de entonces, ya que le disputaba el distrito a Macri aliado a los radicales con Enrique Olivera y los cívicos con Elisa Carrió.

Ante las novedades explosivas que se conocieron ayer a partir de la causa de los cuadernos de las coimas que investiga el juez federal Claudio Bonadio, se entusiasman más quienes opinan que Cristina fue, que no sería candidata el próximo año y que, en el peor de los casos, sería otra vez garantía de un triunfo electoral de Macri.

El caso del chofer que anotaba en los cuadernos los detalles de los viajes con los bolsos de la corrupción es impresionante. Enorme felicitación al colega Diego Cabot, a su equipo de colaboradores y al diario La Nación. Pero para las elecciones del año próximo falta mucho. Y la causa recién empieza.

La presencia de Cristina en la carrera electoral del año próximo puede ser una ventaja política para Macri. Pero también un gran dolor de cabeza. Podría suponer un freno en la recuperación económica. Gente que antes de volver con sus dólares a la Argentina, querrá estar seguro de cómo sigue el reparto del poder político en el país.

Ya en 2017, en una parlamentaria por la provincia de Buenos Aires, cuando las encuestas comenzaron a sugerir que Cristina podía empatarle o ganarle al Gobierno, el dólar saltó de $ 16 a $ 18 y el Banco Central comenzó a perder reservas. Una polarización peligrosa.

Guillermo Kohan

Visto 183 veces

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…