Jueves, 09 Agosto 2018 00:00

FMI: el déficit fiscal y el atraso cambiario gestaron la corrida - Por Juan Gasalla

Escrito por 
Valora este artículo
(0 votos)

Un informe del organismo indicó que el endeudamiento para afrontar el gasto público impulsó una sobrevaluación del peso del 25% y generó un rojo de cuenta corriente del 4,8% del PBI

 

En su Informe del Sector Externo 2018, el Fondo Monetario Internacional (FMI) analizó el comportamiento del balance de cuenta corriente de las principales economías del mundo, entre ellas, la Argentina.

En la cuenta corriente se calculan las transacciones reales –como bienes y servicios- y rentas que se producen entre los residentes de un país y el resto del mundo.

En el caso de la Argentina, el FMI advirtió que al cierre de 2017 "la posición externa era más débil que la que implicaban los fundamentos en promedio y la política deseable".

La entidad definió que un déficit fiscal primario de 3,9% del PBI, compensado por el ingreso de divisas por préstamos, que acrecentaron las reservas, determinaron que el peso argentino acumulara una sobrevaloración del 25% a fines de 2017.

Esto equivale a un "atraso cambiario" o un valor del dólar atrasado en un 32% en términos reales.

Desde que empezó 2018 esta variable se modificó completamente. El precio del dólar subió un 48% nominal (de 18,65 a 27,57 pesos en el mercado mayorista), con una inflación acumulada próxima a 19%, que significa una mejora real del tipo de cambio algo menor al 30%, ya más cercana al equilibrio según los estándares del FMI.

El FMI llama a este indicador "Tipo de cambio real efectivo" (REER por sus siglas en inglés), que es el promedio ponderado de la moneda de un país en relación con un índice o canasta de las principales monedas, ajustado por los efectos de la inflación doméstica.

"Las estimaciones en mayo de 2018 muestran que el REER se ha depreciado en un 22% en relación con el promedio 2017. La reciente depreciación nominal (del peso) compensa parcialmente la verdadera apreciación acumulada desde mediados de 2016", describió el informe.

En el apartado sobre la Evaluación Individual de las Economías, el organismo puntualizó que el déficit de cuenta corriente argentino se amplió en 2017, "en gran parte financiado por la entrada de capitales de cartera para financiar el déficit fiscal". Las altas tasas de interés de la Argentina promovieron la llegada de fondos especulativos que aprovecharon esa rentabilidad financiera y cuyo volumen contrastó con la escasez de dólares para la inversión productiva.

Basta recordar que el rojo comercial de la Argentina alcanzó un récord de USD 8.471 millones en 2017, más un déficit por servicios turísticos y consumos en el exterior por USD 10.662 millones en el mismo lapso.

Estos dos conceptos explican en gran medida el déficit de cuenta corriente, por más de los USD 25.000 millones, un 4,8% del PBI.

"El desequilibrio creciente de cuenta corriente y la dependencia del financiamiento externo y doméstico a corto plazo impusieron las condiciones para una crisis cambiaria y de liquidez en mayo de 2018. Esto posteriormente condujo a que la Argentina acudiera al FMI para obtener apoyo financiero", acotó.

El organismo expresó que "el déficit de cuenta corriente de Argentina se ha ampliado considerablemente en los dos años pasados (2016 y 2017), en gran parte debido a la expansión del déficit comercial, incluyendo tanto bienes como servicios, y pagos de intereses (de deuda) crecientes. El déficit de cuenta corriente alcanzó el 4,8% del PIB al final de 2017, un nivel no registrado desde principios de los años 2000". El Fondo proyecta que este desequilibrio comenzó a contraerse y podría alcanzar el 2% del PBI en el medio plazo, "principalmente por una caída en el déficit fiscal".

MODERADO OPTIMISMO DEL FMI

El ente que conduce Christine Lagarde evaluó las "respuestas potenciales de política" que la Argentina llevó adelante a partir de la corrida al dólar de mayo y junio, entre ellas "una consolidación fiscal más fuerte, anunciada por las autoridades para 2018-2020", que "ayudará a reducir el déficit de cuenta corriente".

"Un marco más fuerte para el control de la inflación (que permitirá bajar las tasas de interés nominales en el medio plazo) junto con un paso más acelerado en la reducción de los desequilibrios del sector público deberían reducir las presiones sobre el peso", confió el análisis del FMI.

Para el organismo, Argentina precisa progresar en la concreción de reformas, con la prioridad en el incremento de la oferta con aumento de la productividad y la competitividad –que atraerán flujos de inversión real- y reducir en el tiempo una eventual sobrevaluación del tipo de cambio.

Juan Gasalla
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Visto 50 veces

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…