Domingo, 03 Febrero 2019 00:00

Informe Económico Semanal del Banco Ciudad - N° 482

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Esta semana, la Reserva Federal de los EE.UU. anunció en su reunión de comité de política monetaria una pausa en la suba de tasas iniciada 3 años atrás.

 

Ante la perspectiva de una mayor distensión en las condiciones monetarias en los Estados Unidos, los mercados globales reaccionaron favorablemente, ganando impulso los precios de las acciones y de los bonos en las economías emergentes, incluyendo a la Argentina.

En este marco, y con tasas de interés domésticas aún elevadas, el peso continuó mostrando una tendencia a la apreciación, manteniéndose el valor del dólar por debajo del piso de la “zona de no intervención”, a pesar a las reiteradas compras de divisas por parte del Banco Central, situación que motivó a la autoridad monetaria a elevar el límite para las compras diarias dólares que se había autoimpuesto en diciembre.

En lo que hace al escenario global, en su primera reunión de política monetaria del año 2019, la Reserva Federal de los EE.UU. mantuvo sin cambios el rango objetivo para la tasa de referencia entre 2,25% y 2,50%. Sin embargo, lo más relevante pasó por las declaraciones de su Presidente, Jerome Powell, en cuanto al rumbo futuro de la política monetaria. Como ya se había insinuado en diciembre pasado, la autoridad monetaria norteamericana puso ahora “en pausa” su política de suba de tasas de interés, señalando que adoptará una actitud más paciente ante la mayor incertidumbre que presenta el escenario económico en los Estados Unidos, en medio de una desaceleración del crecimiento global, mayores tensiones comerciales y las eventuales repercusiones del Brexit, entre otros factores.

Habiendo quedado por el momento descartadas las dos subas en la tasa de la Fed que hasta hace poco se preveían para el corriente año, y con la tasa del bono del Tesoro norteamericano a 10 años en retroceso (este instrumento actúa de referencia para el costo de financiamiento a nivel global), se observó una demanda generalizada por activos de riesgo. Esto dio aire a los mercados de acciones y bonos en economías emergentes, experimentando el índice de MSCI que resume el comportamiento de las bolsas de estos mercados un alza de 3% en la semana y de 8,7% en el acumulado de enero, en lo que fue su mayor suba mensual en 12 meses.

En línea con este comportamiento, la bolsa local continuó con su camino ascendente, finalizando el mes de enero con un incremento acumulado del índice Merval de 21% (23% medido en dólares), mientras que el riesgo país culminó la semana en 654 puntos, que comparan con los casi 840 puntos en los que había finalizado el año pasado.

Paralelamente, la cotización del dólar siguió moviéndose durante toda la última semana por debajo del límite inferior de la “zona de no intervención” (ZNI) dispuesta por el Banco Central, acumulando 9 días consecutivos por debajo de este umbral, en un mercado que permanece sobre ofertado de divisas. De hecho, el valor del dólar tocó el día jueves un mínimo de dos meses ($37,04), llegando a ubicarse un 2,2% por debajo de la banda inferior de la ZNI ($37,86), en lo que fue la mayor brecha registrada hasta el momento.

Esta tendencia a la apreciación del peso se mantuvo a pesar de las compras de divisas del BCRA, que hasta el jueves venía adquiriendo a razón de USD 50 millones por día (atento al límite que se había autoimpuesto en diciembre pasado), sumando USD 560 millones en 3 semanas. Asimismo, la fortaleza del peso también se mantuvo pese al descenso registrado en la tasa de interés de las LELIQ (que opera como referencia para el resto de las tasas de interés del mercado local), la cual cayó hasta el 52,4% a fines de la semana, acumulando un descenso de 6,8 puntos porcentuales desde diciembre.

Atento a este escenario, el BCRA revisó al alza su límite de compra diaria de dólares en el mercado de cambios en el caso de que la cotización se ubique por debajo de la ZNI, llevándolo de los USD 50 millones vigentes en enero a USD 75 millones para el mes de febrero. Adicionalmente, adecuó el valor máximo acumulado mensual para estas compras, el cual pasó del equivalente del 2% de la meta de Base Monetaria (BM) a 3%, ampliando la cantidad de pesos que se podrían volcar el mercado como contrapartida de las compras de divisas.

Estos cambios en el esquema monetario apuntan a dar mayor poder de fuego al

BCRA para moderar la apreciación del peso, a fin de evitar una excesiva volatilidad cambiaria y que se erosionen las ganancias de competitividad alcanzadas con el ajuste en la paridad verificado en 2018. En simultáneo, una mayor intervención en el mercado de cambios implicaría también una mayor emisión de pesos asociada a estas compras, y el correspondiente incremento en la meta de Base Monetaria, situación que permitiría allanar el camino a nuevas bajas en las tasas de interés, consolidándose el escenario de gradual descompresión de las condiciones monetarias. Un giro claramente positivo tras las tensiones vislumbradas durante el año pasado.

FED JUEGA A FAVOR Y SE REFUERZA FORTALECIMIENTO DEL PESO Y BAJA DE TASAS

Esta semana, la Reserva Federal de los EE.UU. anunció en su reunión de comité de política monetaria una pausa en la suba de tasas iniciada 3 años atrás. Ante la perspectiva de una mayor distensión en las condiciones monetarias en los Estados Unidos, los mercados globales reaccionaron favorablemente, ganando impulso los precios de las acciones y de los bonos en las economías emergentes, incluyendo a la Argentina.

En este marco, y con tasas de interés domésticas aún elevadas, el peso continuó mostrando una tendencia a la apreciación, manteniéndose el valor del dólar por debajo del piso de la “zona de no intervención”, a pesar a las reiteradas compras de divisas por parte del Banco Central, situación que motivó a la autoridad monetaria a elevar el límite para las compras diarias dólares que se había autoimpuesto en diciembre.

En lo que hace al escenario global, en su primera reunión de política monetaria del año 2019, la Reserva Federal de los EE.UU. mantuvo sin cambios el rango objetivo para la tasa de referencia entre 2,25% y 2,50%. Sin embargo, lo más relevante pasó por las declaraciones de su Presidente, Jerome Powell, en cuanto al rumbo futuro de la política monetaria.

Como ya se había insinuado en diciembre pasado, la autoridad monetaria norteamericana puso ahora “en pausa” su política de suba de tasas de interés, señalando que adoptará una actitud más paciente ante la mayor incertidumbre que presenta el escenario económico en los Estados Unidos, en medio de una desaceleración del crecimiento global, mayores tensiones comerciales y las eventuales repercusiones del Brexit, entre otros factores.

Habiendo quedado por el momento descartadas las dos subas en la tasa de la Fed que hasta hace poco se preveían para el corriente año, y con la tasa del bono del Tesoro norteamericano a 10 años en retroceso (este instrumento actúa de referencia para el costo de financiamiento a nivel global), se observó una demanda generalizada por activos de riesgo. Esto dio aire a los mercados de acciones y bonos en economías emergentes, experimentando el índice de MSCI

que resume el comportamiento de las bolsas de estos mercados un alza de 3% en la semana y de 8,7% en el acumulado de enero, en lo que fue su mayor suba mensual en 12 meses.

En línea con este comportamiento, la bolsa local continuó con su camino ascendente, finalizando el mes de enero con un incremento acumulado del índice Merval de 21% (23% medido en dólares), mientras que el riesgo país culminó la

semana en 654 puntos, que comparan con los casi 840 puntos en los que había finalizado el año pasado.

Paralelamente, la cotización del dólar siguió moviéndose durante toda la última semana por debajo del límite inferior de la “zona de no intervención” (ZNI) dispuesta por el Banco Central, acumulando 9 días consecutivos por debajo de este umbral, en un mercado que permanece sobre ofertado de divisas. De hecho, el valor del dólar tocó el día jueves un mínimo de dos meses ($37,04), llegando a ubicarse un 2,2% por debajo de la banda inferior de la ZNI ($37,86), en lo que

fue la mayor brecha registrada hasta el momento.

Esta tendencia a la apreciación del peso se mantuvo a pesar de las compras de divisas del BCRA, que hasta el jueves venía adquiriendo a razón de USD 50 millones por día (atento al límite que se había autoimpuesto en diciembre pasado), sumando USD 560 millones en 3 semanas. Asimismo, la fortaleza del peso también se mantuvo pese al descenso registrado en la tasa de interés de las LELIQ (que opera como referencia para el resto de las tasas de interés del mercado local), la cual cayó hasta el 52,4% a fines de la semana, acumulando un descenso de 6,8 puntos porcentuales desde diciembre.

Atento a este escenario, el BCRA revisó al alza su límite de compra diaria de dólares en el mercado de cambios en el caso de que la cotización se ubique por debajo de la ZNI, llevándolo de los USD 50 millones vigentes en enero a USD 75 millones para el mes de febrero. Adicionalmente, adecuó el valor máximo acumulado mensual para estas compras, el cual pasó del equivalente del 2% de la meta de Base Monetaria (BM) a 3%, ampliando la cantidad de pesos que se podrían volcar el mercado como contrapartida de las compras de divisas.

Con estos cambios, las compras acumuladas podrían ascender en febrero a un máximo del orden de los USD 1.000 millones con el fin de buscar evitar una apreciación excesiva del peso. Por otra parte, sumado al incremento en la meta de BM de 1,6% producto de las compras de dólares realizadas durante enero, una eventual nueva expansión de 3% en febrero llevaría el alza acumulada en la meta de BM respecto a diciembre al 4,6%, en comparación con el escenario base

planteado de “crecimiento cero” de la BM.

Estos cambios en el esquema monetario apuntan a dar mayor poder de fuego al BCRA para moderar la apreciación del peso, a fin de evitar una excesiva volatilidad cambiaria y que se erosionen las ganancias de competitividad alcanzadas con el ajuste en la paridad verificado en 2018. En simultáneo, una mayor intervención en el mercado de cambios implicaría también una mayor emisión de pesos asociada a estas compras, y el correspondiente incremento en la meta de Base Monetaria, situación que permitiría allanar el camino a nuevas bajas en las tasas de interés, consolidándose el escenario de gradual descompresión de las condiciones monetarias. Un giro claramente positivo tras las tensiones vislumbradas durante el año pasado.

Banco Ciudad de Buenos Aires  
Presidente: Javier Ortiz Batalla
Economista Jefe: Alejo Espora  
Estudios Macroeconómicos y Sectoriales:  
Daniela Canevaro  
Esteban Albisu  
Francisco Schiffrer  
Luciana Arnaiz  
Juan Pablo Filippini  
Sarmiento 611 Piso 6 (C1005AAH)  
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