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Viernes, 12 Abril 2019 00:00

Un respiro con aire de campo - Por Ramiro Castiñeira

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La cosecha no solo se recuperó de la sequía del año pasado, sino que logró un récord de producción al alcanzar los 142 millones de toneladas esta campaña. Recordamos que la sequía hizo colapsar la producción un 18% el año pasado, pero que este año lo recupera y crece un 27%, permitiendo marcar un nuevo récord histórico en la campaña 2018/2019.

 

 


En particular y según nuestras estimaciones,

  • La producción de soja creció un +41%, hasta un total de 53,5 millones de toneladas.
  • La producción de maíz creció un +26%, hasta un total de 54,6 millones de toneladas.
  • La producción de trigo creció un +5%, hasta un total de 19,5 millones de toneladas.
  • La producción de girasol creció un +13%, hasta un total de 4 millones de toneladas.

Estos 4 cultivos explican poco más de 93% del total de la campaña agropecuaria 2018/2019. La notable recuperación de la cosecha es tal que incluso permitirá poner el PBI en terreno positivo en este segundo trimestre del año. También permitirá incrementar las exportaciones en poco más de USD7.000 millones en el año, reapareciendo con fuerza el saldo comercial hasta llegar a más de USD10.000 millones en 2019.

 


Es de destacar que el récord en el nivel de producción, se acompaño con un récord de hectáreas sembradas, hasta un total de 40 millones. Casi una hectárea sembrada por habitante.

Para culminar con los récords, también vale destacar que la producción de trigo y maíz marcan récords históricos en sus respectivos niveles de producción. La eliminación de los cupos a las exportaciones, la unificación del mercado de cambios en 2016 y luego salir del atraso cambiario en 2018, además de la reducción en las alícuotas de retenciones respecto a los picos de 2015, fueron claves para alcanzar todos estos récords.

Cosecha, impacto en el PBI

Indicadores tempranos advierten que la economía habría tocado piso a fines del año pasado e incluso mostró señales de recuperación en los primeros meses del año. Concretamente, en diciembre la economía creció un +1,0% mensual en la serie desestacionalizada y luego otro +0,6% en el mes de enero.

Sobre ello, recientemente se anunció que en febrero la industria creció un +2,4% mensual desestacionalizado, y la construcción saltó un +8,3% mensual también en febrero contra enero desestacionalizado. Los datos permiten anticipar un buen febrero y por tanto que la economía habría crecido tres meses consecutivos (diciembre/enero/febrero).

Ahora bien, el mes de marzo estuvo afectado por un nuevo salto del tipo de cambio, la inflación y la abrupta suba en las tasas de interés. Aun así, estimamos que la economía creció cerca de +0,7% en los primeros tres meses del año, recortando la caída del PBI a -5,8% interanual.

El segundo trimestre estará marcado por el récord de la cosecha. El cómputo de la campaña agropecuaria en cuentas nacionales junto a una menor base de comparación dará vuelta el PBI y lo pondrá nuevamente en terreno positivo. Estimamos que el segundo trimestre el PBI marque un crecimiento del +1,3% interanual.


Consumo y ahorro

Argentina viene de una década de estimular el consumo y en consecuencia de hacer desplomar la tasa de ahorro e inversión a niveles sin precedentes. La tardía salida del atraso cambiario recién en 2018 (tarde y a la fuerza por una crisis) estiró la dinámica, demorando el equilibrio entre el nivel de consumo y ahorro.

Precisamente, la recuperación del PBI que advierte este informe no tendrá su inmediato correlato sobre el nivel de consumo, justamente porque la economía está aumentado a la fuerza su nivel de ahorro.

Argentina vivió de exfoliar al campo con retenciones, cupos y atraso cambiario, luego de expropiar las AFJP, luego de dinamitar el saldo comercial, de reventar las reservas energéticas y dilapidar las reservas del BCRA. Luego de la deuda externa y ahora del FMI.

Es decir, mientras una economía sana consume, pero también ahorra e invierte, Argentina se pasó más de una década estimulando el consumo en desmedro del ahorro. Agotado el ahorro, continuó la misma política consumiendo sus activos acumulados para financiarlo, y cuando también se agotaron, arrancó a tomar deuda externa aumentando sus pasivos. Consumir los activos y aumentar los pasivos hizo colapsar el patrimonio neto de la economía y terminar en el Fondo

El ahorro que se está generando en 2019, y que se pone en evidencia en la reaparición del superávit comercial en más de USD10.000 millones, busca generar los recursos para que Argentina genere su propio ahorro y deje de dilapidar activos, expropiar a privados o vivir de prestado.

En números concretos, si bien esperamos que el PBI crezca un +1.3% interanual en este trimestre, el consumo privado todavía mostrará una caída de -8,4% interanual en igual periodo. La diferencia se explica por el brusco giro del saldo comercial tras salir del atraso cambiario y la recuperación de la cosecha. La dinámica inflacionaria todavía no permite una recuperación del consumo, pero las paritarias, los aumentos de AUH y jubilaciones otorgarán un respiro.

 


La dinámica del tercer trimestre dependerá de la contienda electoral. Argentina es de los pocos países que en pleno siglo XXI discute ideas que sólo se encuentran entre los escombros del muro de Berlín. Las expectativas de que ideas tomen el mando tras las elecciones dictarán el futuro inmediato. 

Ramiro Castiñeira
Twitter: @rcas1

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