Miércoles, 26 Junio 2019 00:00

¿Y si la dolarización ya se produjo y ahora viene otra cosa? - Por Daniel Fernández Canedo

Escrito por 
Valora este artículo
(3 votos)

La pregunta responde al punto de vista del economista Miguel Bein que asegura que buena parte de lo que se entiende como dolarización en el año electoral ya se produjo.

 

Para Bein el proceso de cambio de cartera de ahorristas e inversores de pesos a dólares arrancó en abril del año pasado y se profundizó en mayo cuanto se disparó el dólar y cambió radicalmente el escenario económico.

Fue el arranque de ese ajuste dólar lo que desató una fuerte dolarización que medido en términos de fuga de capitales de los privados tuvo sus puntos álgidos en abril, mayo, agosto y diciembre de 2018 y en marzo y abril de este año.

Cada ola de salida de fondos se corresponde con la suba de la divisa y la baja de la demanda para turismo en el exterior, uno de los rubros que se toma como parámetro a la hora de evaluar si el dólar está o no atrasado.

En el acumulado de los primeros cuatro meses del año respecto al mismo período del anterior se nota que la salida de capitales y la demanda de divisas para fines turísticos se redujo a menos de la mitad.

En el balance cambiario de mayo que el Central dio a conocer anoche, se destaca que las personas que demandan dólares para atesoramiento y viajes al exterior "compraron en forma neta US$1.425 millones de los cuales US$938 millones fueron en billetes. Y resaltó que esas compras fueron 58% menores a los US$3.365 millones del mismo mes de 2018.

Señala, también, que entraron US$ 2.715 millones por las exportaciones de oleaginosas y cereales, que fue fuerte la caída de la demanda de las empresas para el pago de importaciones (recesión) y que el estado pagó U$S5.359 millones por deudas. El saldo es que las reservas del Central quedaron en US$64,779 millones.

La otra cara de la moneda del resultado cambiario se explica por la suba de 56,3% que tuvo el dólar mayorista en el último año que lo ubica en un nivel relativamente alto a la hora de pensar en dolarizar ahorros.

La base de la posición de Bein coincide con parte de la visión de la dupla Guido Sandleris-Gustavo Cañonero que conduce el Banco Central: los argentinos se dolarizaron y ahora hay menos pesos dando vueltas para pensar en seguir comprando divisas. Eso es así si sólo se consideraran las variables financieras.

Ni uno ni otros eluden el factor político y entienden que los efectos "Alberto Fernández y Miguel Ángel Pichetto" contribuyeron a crear la expectativa de cierta moderación del kirchnerismo y mayor margen de gobernabilidad del Gobierno, respectivamente.

Esos "efectos" hicieron su aporte para la baja del dólar de los últimos días.

En un mercado con predominio de oferta, el dólar mayorista cerró en $42,38 con una baja de 2,6% en la semana que en un mes fue de 5,6% y desde el 26 abril, cuando el Central tuvo la posibilidad de intervenir en el mercado, representó una caída de 8%.

La conjunción de cuestiones financieras (más dólares del campo y del FMI y tasas altas de interés) y políticas dieron como resultado la mayor tranquilidad cambiaria en mucho tiempo.

Con la baja del dólar comenzaron a brillar las opciones en pesos y, además de las acciones en la Bolsa que en promedio avanzan 19% en el mes, se hicieron fuertes los depósitos a plazo fijo que siguen creciendo al calor de una tasa promedio de casi 48% lideradas por el 55% anual que ofrece el Banco Nación.

Con el andarivel establecido por dólar alto y calmo y las tasas de interés en pesos superiores a la inflación prevista, el proceso de dolarización se encamina a la prueba ácida de la política que implicarán las elecciones internas (PASO) del 11 de agosto.

Los operadores se apoyan en el concepto de que "el 11 votarán los argentinos y el 12 lo harán los mercados" aunque algunos especulan con que los movimientos financieros se adelantarán.

La expectativa no escrita es que el proceso dolarizador puede intensificarse si en las PASO la fórmula Alberto Fernández-Cristina Kirchner le sacara una ventaja superior a 7 puntos a la de Mauricio Macri-Miguel Ángel Pichetto.

Y que la calma cambiaria podría prolongarse en el caso de que la diferencia fuese de 5 puntos o menos.

El mensaje que se escucha desde el Central es que entre "la entrada de dólares y la sequía de pesos" la situación les resulta manejable. A eso se suma la señal de que las tasas de interés sólo bajarán en la medida que lo haga la inflación.

La tranquilidad cambiaria lubrica el costado financiero pero los datos del sector real indican que la recuperación del consumo deberá esperar varios meses.

Un informe de la Fundación Capital de Martín Redrado sostiene que "el poder de compra de los trabajadores volverá a contraerse este año en torno al 3%, tras haber perdido un 5% en 2018" y que, en ese contexto, la recuperación real de los salarios, una clave para pensar en la mejora del consumo recién llegaría en septiembre. Después de las PASO y cuando la expectativa a nivel país de estos días pueda ser otra.

Daniel Fernández Canedo

Visto 325 veces

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…