Miércoles, 10 Julio 2019 00:00

Informe Económico Semanal del Banco Ciudad - N° 497

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En un contexto en el que la cotización del dólar continuó orientándose a la baja y en el que la inflación sigue dando señales de moderación, el BCRA decidió esta semana introducir algunas modificaciones a su política monetaria, con una reducción de los encajes bancarios y la fijación de un nuevo piso (más bajo) para la tasa de las LELIQ en el mes de julio.

 

Se trata de medidas que apuntan a relajar en el margen las condiciones monetarias, sin poner en juego la estabilidad cambiaria.

Por otro lado, se conocieron datos positivos de la industria y la construcción correspondientes a mayo, los cuales mostraron un nuevo avance de estos dos sectores, reflejo de cómo la mayor estabilidad financiera y cambiaria empieza a derramar sobre la economía real. Asimismo, la recaudación tributaria siguió exhibiendo en junio un ritmo de crecimiento superior al de las erogaciones del sector público nacional, profundizándose la consolidación de las cuentas públicas, algo que brinda fundamentos macroeconómicos más sólidos al cambio de tendencia que lentamente comienza a vislumbrarse en el ciclo económico.

En el plano financiero, tras marcar un descenso de 5,4% en junio, la cotización del dólar se contrajo otro 1,4% en la primera semana de julio (cerró el viernes en $41,85 a nivel mayorista), en un contexto favorable para el peso. Actualmente, se combinan -entre otros elementos- una mayor oferta de divisas del agro, un escenario internacional más benigno para los mercados emergentes, una decreciente incertidumbre política y elevados rendimientos en moneda local, en concurrencia con expectativas de devaluación que siguen contenidas.

En este marco, y ante una consolidación de la tendencia a la desaceleración de la inflación mensual durante junio, cuando tanto los indicadores privados como las expectativas de los analistas apuntan a una caída de al menos medio punto porcentual frente al dato de mayo (3,1%), el Banco Central redujo el límite mínimo para la tasa de política monetaria, el cual pasó del 62,5% vigente durante junio a un 58% en el mes de julio. De esta forma, el BCRA habilita nuevos descensos en la tasa de referencia, que ya había llegado a su límite anterior a fines del mes pasado, pero al mismo tiempo sigue manteniendo acotado el eventual retroceso que puede presentar esta tasa, de manera de garantizar la estabilidad del mercado de cambios. En este sentido, mientras que durante junio la tasa de política monetaria se redujo en aproximadamente 8 puntos porcentuales, a lo largo de julio el descenso podría acumular como máximo 4,5 puntos.

Paralelamente, el Banco Central anunció también una reducción de 3 puntos porcentuales en los encajes bancarios para los depósitos a plazo, procurando que el descenso en las tasas que perciben los ahorristas como resultado de la caída de la tasa de interés de las Leliq sea menos marcado, como forma de sostener el interés por las posiciones en pesos y no alentar la demanda de dólares. De hecho, mientras que la tasa de política monetaria continuó retrocediendo en la primera semana de julio (cerró el viernes en 59,89%, su mínimo en 4 meses), la tasa Badlar experimentó un leve incremento, hasta 48,4%, luego que entrara en vigencia este lunes la baja de encajes.

En lo que hace a los datos de actividad económica, tanto la industria como la construcción presentaron en mayo un aumento de la actividad sectorial con relación al mes previo. La industria avanzó un 0,6% en el mes, acumulando una suba de 6,1% respecto al piso que había alcanzado en diciembre, mientras que la construcción mejoró un 2,3%, con un incremento de 12,3% respecto a su mínimo previo, también de fines de 2018. En términos interanuales, las variaciones fueron de -6,9% y -3,4%, respectivamente, ambas de menor magnitud que las registradas en los meses previos.

Por otro lado, los datos de recaudación tributaria volvieron a mostrar una evolución positiva en junio, con un alza del 52,1% interanual, en la que sobresalió la evolución de los derechos de exportación, que crecieron un 163%, y el incremento en la recaudación del impuesto a las ganancias (+51%). Si bien el avance de la recaudación resultó inferior a la tasa de inflación, este volvió a superar el alza que viene exhibiendo el gasto primario, lo cual hace prever que el gobierno no encontrará dificultades para cumplir con la meta de déficit pautada para el primer semestre del año, garantizándose los nuevos desembolsos del FMI.

En suma, la estabilidad que ha mostrado el mercado de cambios en los últimos dos meses, la cual comienza a hacerse más palpable en los datos de inflación, abre el camino a un paulatino descenso en las tasas de interés, otro elemento que, vía su incidencia sobre la evolución del crédito bancario, debería contribuir a reforzar la recuperación que empiezan registrar algunos de los indicadores de actividad económica.

INDUSTRIA Y CONSTRUCCIÓN: CONTINÚA LA RECUPERACIÓN, EN UN CONTEXTO DE ESTABILIDAD CAMBIARIA

La industria y la construcción registraron un mejor desempeño durante el mes de mayo, de acuerdo a la información publicada esta semana por el INDEC, dando indicios de haber dejado atrás el piso en sus niveles de producción. Por un lado, el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI Manufacturero) mostró un leve crecimiento de 0,6% en relación al mes de abril, medido sin estacionalidad (s.e.), con lo que acumula un avance de 6,1% contra el mínimo de la actividad observado en el mes de diciembre pasado.

En términos interanuales (i.a.), la producción manufacturera registró una caída de 6,9%, acumulando una contracción de 9,8% para los primeros cinco meses del año. Para el caso de la actividad de la construcción, la recuperación fue de 2,3% en mayo (s.e.), habiendo avanzado un 12,3% a lo largo de los primeros cinco meses de 2019, también frente al piso de diciembre de 2018. Si bien se espera que en ambos sectores continúen observándose bajas interanuales a lo largo del año, estas han ido desacelerándose mes a mes, mostrando caídas cada vez más pequeñas, de la mano de una estabilidad cambiaria más duradera.

En cuanto a la dinámica de cada una de las ramas de la industria relevadas por el IPI-INDEC, sobresalieron la producción de metales básicos y la refinación de petróleo, retornando a valores positivos en su comparación interanual.

La industria de metálicas básicas registró un alza de 3,3% i.a., con subas en la fabricación de productos laminados en caliente y en frío, beneficiados por la puesta en marcha de la producción de hidrocarburos no convencionales en el área de Vaca Muerta que impulsa inversiones en infraestructura de soporte para los yacimientos y servicios conexos. Asimismo, se registraron alzas en la producción de gasoil, debido a un aumento de la demanda del sector agrícola asociado a la siembra de granos finos y a la logística de transporte de la cosecha gruesa. De esta forma, el bloque de refinación de petróleo, coque y combustible nuclear se incrementó en un 2,9% interanual.

Entre los bloques que registraron mayores bajas durante mayo, con relación a un año atrás, se destacaron la producción de otros equipos de transporte (-45,7%), otras industrias (-22,8%), la rama automotriz (-22,2%) y el tabaco (-20,7%). En particular para otros transportes, la mayor caída se observó en motocicletas (-67,3%), mientras que en la división de otras industrias la principal incidencia negativa vino dada por la contracción en muebles y colchones, originada por una menor demanda interna. Por su parte, la industria automotriz registró una baja de 54,1% en la producción de automóviles en mayo, según la información publicada por la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA), siendo la causa primordial la reducción de las ventas a concesionarios locales.

Por otro lado, entre las industrias que mostraron una desaceleración en su caída interanual se destaca alimentos y bebidas, que pasó de caer un 3% en promedio durante los primeros cuatro meses del año, a caer un 0,9% en mayo, traccionada por el crecimiento en la producción de vinos, de galletitas y panadería, la preparación de frutas y hortalizas y la mayor molienda de oleaginosas.

La actividad de la construcción continuó desacelerando su ritmo de caída interanual, perfilándose como uno de los sectores con vistas a recuperarse durante el segundo semestre del año. En comparación con un año atrás, la caída fue de 3,4% en mayo, la más baja en los cincos primeros meses relevados en 2019, acumulando una contracción de 8,9% anual. La mejora en términos desestacionalizados, de 2,3% mensual, reafirma esta tendencia que viene observándose desde enero pasado.

El mayor dinamismo proviene de la obra pública, mientras el sector privado aún se mantiene expectante. Sin embargo, cabe destacar que la cantidad de m2 permitidos para la construcción privada, según informa el INDEC en el apartado referido a la superficie autorizada, creció un 22,5% en relación a un año atrás y ya supera en un 5,8% a la superficie autorizada en los primeros cinco meses de 2018, alcanzando los 3,44 millones de m2. Este indicador adelanta un mayor dinamismo en la actividad de la construcción para los próximos meses.

El consumo de los principales insumos para la construcción continúa deprimido en relación a mayo del año pasado, con la excepción del hormigón elaborado y el yeso, al tiempo que se vislumbran mejoras en la evolución mensual, sin estacionalidad. Se destacó la demanda de hormigón (18%), yeso (16,4%) y cemento portland (4,3%), con relación al año anterior. También se observaron incrementos mensuales, en términos desestacionalizados, en el consumo de ladrillos huecos (+10,3%), pisos y revestimientos (+6,1%), pinturas (+5,6) y mosaicos (+5,1%), entre otros. El consumo de cales registró la mayor recuperación en los primeros cinco meses de 2019, medido sin estacionalidad, con una mejora de 28% desde los mínimos observados en diciembre de 2018. Por su parte, el asfalto presentó la caída más pronunciada entre los insumos, tanto en términos anuales (-42,3%), como desestacionalizados (-28,8%) frente al mes de abril.

 

RECAUDACIÓN TRIBUTARIA: DERECHOS DE EXPORTACIÓN APUNTALAN NUEVAMENTE LOS INGRESOS FISCALES EN JUNIO

En junio, los derechos de exportación impulsados por la cosecha récord apuntalaron el crecimiento de la recaudación impositiva, que también se vio favorecida por el buen desempeño del impuesto a las ganancias y a los bienes personales. Así, los recursos tributarios totalizaron $454.442 millones, experimentando un aumento del 52,1% interanual (i.a.), promediando en el segundo trimestre un alza de 51,2%, superior a la verificada en el primer cuarto del año (38,9%).

Si bien el aumento de la recaudación resultó inferior a la tasa de inflación, este volvió a superar el avance que viene exhibiendo el gasto primario, lo cual, sumado a la buena evolución que presenta el déficit primario acumulado al mes de mayo, hace prever que el gobierno no encontrará dificultades para cumplir con la meta de déficit pautada para el primer semestre del año.

La cosecha récord contribuyó a que los derechos de exportación alcancen los $141.800 millones en los primeros cinco meses del año, reforzando su rol en el crecimiento de los recursos tributarios. Esto hizo que en el primer semestre las retenciones lleguen a explicar el 13,9% de la variación de la recaudación tributaria, mientras que en igual período del año pasado su contribución fue de sólo un 2,3%. De esta manera, el crecimiento de las ventas del complejo agroexportador potenció el buen comportamiento de las retenciones a las exportaciones, que ya venían siendo favorecidas por el ajuste en la paridad cambiaria y el mayor alcance del tributo.

En junio, los derechos de exportación totalizaron ingresos por $ 28.223 millones, exhibiendo una variación de 163,1%, muy por encima del crecimiento del conjunto de los recursos tributarios. La mejora continúa respondiendo, fundamentalmente, a mayores ingresos por la venta de semillas, oleaginosas y cereales. También se destacaron los ingresos por exportaciones de servicios, aceites y grasas.

En contraste con estos datos, las retenciones que gravan las importaciones muestran variaciones más moderadas, reflejo de la caída que han venido experimentando las compras externas en los últimos meses. Los derechos de importación crecieron 55,5% en mayo (-10,2% medidos en dólares), al tiempo que el IVA aduanero se incrementó 31,1% (-24,3% en términos de dólares).

El buen desempeño del impuesto a las ganancias también favoreció la suba de la recaudación. Los ingresos registraron un alza del 51,5%, totalizando $136.854 millones y explicando el 30% del aumento total de la recaudación tributaria, a pesar de la reducción en la tasa aplicable a las utilidades societarias (de 35% a 30%) que implicó una disminución en los ingresos por anticipos.

Por su parte, los tributos vinculados al consumo (IVA-DGI y el Impuesto a los débitos y créditos bancarios) volvieron a mostrar aumentos por debajo de la inflación. Respecto al IVA-DGI, la recaudación se incrementó un 43,4%, variación inferior a la registrada el mes previo (49,0%), mientras que en el caso del impuesto a los débitos y créditos bancarios el alza fue de 35,5%, marcando también una desaceleración respecto a mayo, cuando registró una variación de 50,6%. Finalmente, las contribuciones a la seguridad social se incrementaron 32,0%, mejorando en el segundo trimestre del año (32,7%) en relación al primero (28,7%), aunque con un alza que aún se sitúa por debajo del promedio.

Banco Ciudad de Buenos Aires  
Presidente: Javier Ortiz Batalla  
Economista Jefe: Alejo Espora  
Estudios Macroeconómicos y Sectoriales:  
Daniela Canevaro  
Esteban Albisu  
Francisco Schiffrer  
Luciana Arnaiz  
Juan Pablo Filippini
Sarmiento 611 Piso 6 (C1005AAH)  
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