Miércoles, 11 Septiembre 2019 00:00

El goteo de dólares y una cifra para el próximo Presidente - Por Daniel Fernández Canedo

Escrito por 
Valora este artículo
(0 votos)

Hay interés de los bancos por la reprogramación de la deuda. Alberto Fernández analiza los vencimientos de diciembre

 

Hasta ahora son trece los bancos internacionales que le propusieron al gobierno esquemas financieros para "reperfilar" la deuda pública.

El fuerte interés de las entidades financieras por la operación (las comisiones siempre son interesantes en estos casos) fue inversamente proporcional al demostrado por la oposición para involucrarse en el tema.

El ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, postergó sin fecha su asistencia al Congreso para presentar su plan y el proyecto oficial nunca vio la luz del día.

En la oposición tanto el candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, como el ex ministro Roberto Lavagna son partidarios de que el Gobierno avance por su cuenta pero sin involucrarse.

Fernández instruyó a su equipo a que evite "interferir" en lo que haga el Gobierno con la deuda, pero algunas luces amarillas se encendieron en el tablero de control respecto al monto de vencimientos que deberá enfrentar a pocos días de asumir en caso que resulte electo.

Según el cronograma que desde el ministerio de Hacienda le pasaron al candidato más votado en las PASO del 11 de agosto, los vencimientos previstos para diciembre rozan los US$6.000 millones (más precisamente US$5963 millones) que, por otra parte, son los mayores de los que restan hasta fin de año.

Los compromisos de septiembre alcanzan a US$3.149 millones, y en octubre y noviembre los vencimientos rondan los US$3.000 millones por mes.

Según los datos de Hacienda los vencimientos en pesos son menos relevantes que los de dólares, pero habrían comenzado a reprogramarlos para evitar que más compras de dólares en un contexto de gran sensibilidad.

A dos semanas del control de cambios (5 días de plazo para liquidar exportaciones, prohibición de comprar dólares para atesoramiento por parte de las empresas y límite de US$10.000 mensuales para las compras de los particulares) el Gobierno cuenta con un resultado a su favor: estabilizó al dólar que, como lo planteó, es la base para llevar algo de moderación al salto inflacionario que está en desarrollo.

Con era de esperar, el control de cambios provocó el nacimiento de mercados alternativos como el "contado con liquidación" que dio nacimiento al "rulo" que consiste comprar en el circuito oficial, con esos dólares adquirir bonos (por ejemplo, Bonar 2024) y después venderlos con lo que se puede hacer una diferencia.

La "brecha" cambiaria entre el dólar mayorista de $56,01 y el contado con liquidación de $65,80 se amplió a 17,5% y se mantiene dentro de un rango esperable por el mercado: menos del 20%.

En la danza de dólares, el tema más sensible sigue siendo el goteo de depósitos del sistema financiero: Los bancos insisten en que hay una baja pronunciada y los números lo avalan pero las cifras de salida aún son para tener en cuenta.

Hasta la semana pasada esos retiros oscilaban en torno a US$1.000 millones el lunes, según datos provisionales y cerraron la semana con una caída del US$ 394 millones el viernes.

Las reservas del Banco Central bajaron ayer US$ 268 millones en el comienzo de la semana (están en US$50.374 millones) reflejando que el "goteo" de divisas de los bancos aún persiste.

Sin embargo, y luego de una disminución del orden del 28% de los depósitos en dólares desde el 12 de agosto, cabe destacar que el sistema sigue líquido, una fortaleza para enfrentar una crisis de una magnitud importante.

Pero la sensibilidad continúa a flor de piel y la expectativa apunta hacia la pregunta sobre si el Fondo Monetario desembolsará o no los US$5.400 millones antes o después de las elecciones del 27 de octubre.

El Gobierno entiende que esa plata debe venir porque se cumplieron las metas fiscales y monetarias correspondientes al segundo trimestre del año y, por eso, Hernán Lacunza viajará a Washington a fin de mes. Pero también sabe que para los funcionarios del organismo la política y sus resultados son esenciales.

En el entorno de Alberto Fernández apuestan a que esa plata no vendrá y a que el FMI evitará hablar de cualquier renegociación del acuerdo hasta que ver el resultado de las elecciones.

En ese sentido ayer llamó la atención un informe de tono optimista sobre el futuro económico de la Argentina elaborado por un influyente banco norteamericano que, además, sería uno de los interesados en participar de la reprogramación (sin quita) de la deuda pública argentina.

Para ese banco el próximo gobierno podría firmar un acuerdo de facilidades extendidas que le permitiría acceder a otros US$10.000 millones por parte del FMI.

En ese informe, el Citi da por sentado que Alberto Fernández será el próximo presidente y considera que asumirá con las principales variables macroeconómicas estabilizadas.

Transmite que el ajuste externo está hecho y que el superávit comercial alcanzará a US$12.000 millones este año y US$15.000 millones el próximo.

Ese informe cree que al peronismo "unificado" debería sumarse Roberto Lavagna y que el tipo de cambio debería ser "el más alto posible".

En otras palabras, la apuesta de parte de la banca estadounidense parece destinada a que habrá un dólar más alto y, por consiguiente, salarios bajos. ¿Y la posibilidad de recuperar el consumo?

Daniel Fernández Canedo

Visto 88 veces

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…