Pablo Wende

Pablo Wende

Salvo quienes viven de la inversión financiera, nadie está conforme con las dos variables claves de la economía argentina: el dólar y las tasas de interés.

 

El propio Mauricio Macri reconoció esta semana que la recuperación “no le llega a todos”, haciéndose cargo de algo bastante obvio a esta altura: los índices que marcan una recuperación económica aún no se sienten en la calle. El consumo volvió a tener un retroceso en el verano y los comerciantes se quejan que no venden y que además está peor la cadena de pagos.

 

La salida de la recesión no llegó a la gente. Tres meses claves para que mejore el consumo.

Crece el ingreso de capitales “golondrina” para apostar por alternativas en pesos. Los industriales se quejan porque demora la reactivación y plancha al dólar. Para el Central, es clave para bajar la inflación

 

Los meses previos a los comicios estarán marcados por una fuerte reactivación. Apuntan a que la economía borre los errores políticos

 

En enero parecía un hecho que los $ 16 eran un nuevo piso para la cotización del dólar. Y la mayoría de los analistas consideraba que la divisa seguiría de cerca de la evolución de la inflación.

 

La divisa cayó 50 centavos en los últimos treinta días. Por qué el gobierno no sale a ponerle freno a la caída.

 

El gobierno consiguió una demostración contundente esta semana, al convocar a decenas de CEO y altos ejecutivos de empresas de distintos lugares del mundo.

 

En la agenda de la tradicional actividad -que había cambiado de escenario y retornó al Salón Bosch- volvió a estar representada la ortodoxia económica, que había perdido lugar durante los últimos años.

 

La primera pregunta que le realizó la periodista del Financial Times que entrevistó a Mauricio Macri en Nueva York no dejó dudas sobre las principales dudas que hoy mantienen los inversores sobre los cambios que se están viviendo en el país: ¿por qué esta vez sí las cosas serán diferentes?, fue el planteo. El Presidente se mostró confiado en que el nuevo rumbo será mantenido porque “esta vez es lo que votó la gente”.

 

Los números del segundo trimestre reflejaron con toda crudeza el derrumbe de la actividad.

 

La precariedad laboral se volvió una verdadera epidemia en la Argentina. Y no por culpa de la precarización que tanta polémica generó en la década de 1990, sin por condiciones cada vez más endebles para conseguir un trabajo formal en el sector privado.

Los últimos indicadores que se conocieron marcan nuevos descensos en el nivel de actividad. El segundo trimestre fue decididamente malo, peor que lo vaticinado por la mayoría de los analistas.

Tras denuncia por posición dominante. Sería una de las exigencias de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia: la tarjeta para instituciones no bancarias. Crearán la figura del “arrepentido” para los casos de cartelización.

 

Un clásico de la Argentina son las diferencias en general privadas pero en ocasiones públicas entre el Banco Central y el ministerio de Economía. Las diferentes visiones sobre el proceso inflacionario dividieron una vez más las aguas entre el actual titular del BCRA, Federico Sturzenegger, y el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay.

 

Si el dólar sube, disminuye la multa efectiva a pagar. Eso es lo que esperan inversores.

 

En forma todavía muy incipiente, empiezan a aparecer las buenas noticias para la economía argentina.

 

Los últimos números del primer semestre todavía muestran que aún no se encontró el piso de actividad. Pero más allá de lo que muestra el espejo retrovisor, el gobierno busca que en los próximos meses la economía pegue un vuelco. Y ya no se espera todo de la imagen de Mauricio Macri o de la “buena onda” de los inversores extranjeros con el nuevo panorama del país, sino que se avanzó con medidas bien concretas para conseguirlo.

 

Los últimos datos de actividad de junio confirmaron que el segundo trimestre fue mucho peor que lo esperado. Las caídas en todos los segmentos de la actividad fueron muy notorias y en algunos casos, como la industria y la construcción, se profundizaron.

 

Con el arranque del segundo semestre quedó claro que la situación económica no dará un vuelvo de la noche a la mañana.

Después de meses de estancamiento, préstamos financieros subieron 2% en los últimos 30 días

Luego de su viaje por Estados Unidos y Europa y los festejos del Bicentenario, la agenda del presidente esta semana volvió a concentrarse en la agenda interna.

Tras el INDEC, el Gobierno tiene por delante la normalización de la economía: la elaboración del Presupuesto 2017.

 

Ya se nota, aunque levemente, la disminución del costo para financiarse.

 

La entrada en vigencia de los acuerdos paritarios mitigan el impacto del tarifazo y trasladan una mejora al alicaído mercado interno que el gobierno necesita fortalecer en la transición.

  

Los mercados subestimaron hasta último momento la posibilidad de una salida de Gran Bretaña de la Unión Europea. Aunque las estimaciones previas mostraban una suerte de empate técnico, finalmente ganó por una diferencia apreciable el “Brexit”.

 

El nuevo salto del dólar superó todas las expectativas que se habían planteado recientemente en relación con el recorrido del tipo de cambio para los próximos meses.

 

No será la etapa del gran despegue ni de la recuperación franca. Tampoco el de la baja abrupta de la inflación, como venía prometiendo el gobierno. Pero el tan vapuleado “segundo semestre” traerá noticias favorables para la economía. Al menos todo indica que no será peor que el primero.

 

En cuestión de meses, la presión alcista del dólar se transformó en otro tipo de preocupación, en este caso por la tendencia a la baja del tipo de cambio.

Como en los viejos discos de vinilo, la economía también puede ser analizada con dos caras distintas.

La fuerte caída del consumo es uno de los datos más relevantes que está dejando el primer semestre. La caída del poder adquisitivo está relacionada con los fuertes aumentos de precios que se arrastran desde noviembre del año pasado, cuando hubo remarcaciones “preventivas” antes del sinceramiento del tipo de cambio.

La carta que Cristina Fernández escribió en Facebook sobre el plan de aumento de las jubilaciones volvió a poner en primer plano uno de los principales problemas heredados por el actual gobierno: el gran agujero fiscal. Según la exmandataria el incremento de los haberes jubilatorios llevará al colapso del sistema.

Hace ya casi un año completo que la economía argentina cae. La caída acumulada ya es mayor al 3%. Romper esta inercia se ha transformado en el gran desafío del gobierno de Macri. Pero la “luz al fin del túnel”, como describió Gabriela Michetti, todavía luce lejana.

En forma complementaria al lanzamiento de la nueva línea de créditos hipotecarios, el Banco Nación ofrecerá en paralelo una línea destinada a la construcción. Se trata de un préstamo a tres años de plazo para financiar a desarrolladores inmobiliarios.

El inminente veto a la ley antidespidos buscar llevar tranquilidad al mundo empresarial.

Las pequeñas y medianas empresas son las grandes perdedoras de los primeros meses de la gestión de Macri.

Abril marcó una profundización de la caída de la actividad económica. Según el último informe de Orlando Ferreres, la merma de abril fue de 4,9% en relación al mismo mes del año anterior.

La perspectiva de una baja de tasas, que finalmente fue más testimonial que otra cosa, no alejó a los inversores de las licitaciones de Lebac ni mucho menos.

Tras el acuerdo con los holdouts, el ministerio de Hacienda y luego el Banco Central presentaron las proyecciones macroeconómicas y monetarias para lo que resta del 2016, pero además trataron de proyectar cuál será el rumbo de los próximos años.

El primer procesamiento que sufre Cristina Kirchner desde que dejó la presidencia probablemente no sea el último.

Prácticamente una de cada tres personas en la Argentina se encuentra en situación de pobreza, cerca de 13 millones sufren este flagelo. Las cifras que reveló el INDEC, que arrojó un nivel de 32,4%, volvieron a poner el drama de la fragilidad social en el centro del debate.

 

El sindicalismo se siente fuerte, o como mínimo siente que es el gobierno el que está débil. Pasados nueve meses del 2016, todavía hay signos mixtos de repunte, la inflación recién empieza a ceder, mientras que los salarios tienen aún un largo trecho para recuperar lo perdido solo desde que asumió el gobierno de Mauricio Macri.

 

Una de las grandes desventajas que sufrieron las empresas argentinas en los últimos 15 años en relación a sus pares de América latina es el costo del capital.

 

Dos noticias marcaron esta semana que las necesidades fiscales siguen apretando y mucho. Mauricio Macri anunció que el año próximo no bajarán las retenciones a la soja, por lo que no se cumplirá con el compromiso de reducción de 5 puntos anuales, uno de los “leit motiv” de la campaña electoral.

 

Una de las definiciones clave es la alícuota a aplicar para ingresos parciales. Habrá más flexibilidad para la titularidad de cuentas y se permitirá el ingreso de seguros de vida tomados en el exterior.

 

El Coloquio de IDEA, que como todos los años tiene lugar en Mar del Plata, confirmó que el romance entre el gobierno y los empresarios sigue intacto a diez meses del arranque de la nueva administración.

 

Más allá del bono de fin de año y la convocatoria de Mauricio Macri a una mesa de diálogo tripartita (gobierno, empresarios y sindicalistas), hubo una noticia del rubro financiero que eclipsó a las demás: la colocación de un bono en pesos a diez años y a tasa fija. Se trata de la primera emisión de un título de estas características en la historia argentina, un hecho realmente inédito que sobre todo marca el cambio de visión por parte de los inversores internacionales.

 

Finalizado el tercer trimestre, los datos de recuperación siguen siendo endebles. Septiembre, incluso, resultó un mes muy flojo para casi todos los sectores de la economía, manteniendo una tónica similar negativa a lo que se observó en el resto del año.

 

El ministro de la Producción, Francisco Cabrera, se pasó casi toda la semana en Washington, acompañado por una delegación de empresarios.

 

El segundo semestre del año está pasando, al menos desde el punto de vista de la actividad económica, sin pena ni gloria. O mejor dicho con más pena que gloria.

 

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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