Orlando Ferreres

Orlando Ferreres

De acuerdo al sistema económico en vigencia, cada persona encuentra un trabajo que le viene bien a su personalidad. Hay todo tipo de preferencias que hacen del mundo un lugar complejo.

 

Después de un sinnúmero de reducciones e incrementos, podríamos ganar alrededor de un punto y medio de reducción del déficit fiscal primario del gobierno nacional.

 

Desde que empezó este milenio crecimos considerablemente, aunque enseguida perdimos impulso y ahora nos cuesta retomar el ritmo de aumento del PIB. Esta evolución es bastante difícil de comprender, especialmente para nosotros que hemos estado desde 1930 con una actividad oscilante, quizá apenas algún punto sobre la población, con un pequeño incremento del Producto Interno Bruto.

 

La demanda de dinero está creciendo, pero la oferta lo hace más rápido, con lo cual hay que encontrar mecanismos de retiro de fondos del mercado que nos salven del desorden monetario. En esta pregunta está la clave de la Argentina, pues esto ya ocurrió otras veces y, en el pasado, se desarticuló el sistema monetario por no encontrar una solución adecuada.

 

Actualmente, el precio de un departamento de 50 m2 cuesta en la zona norte de la Ciudad de Buenos Aires 2750 dólares por metro cuadrado.

 

Si se cuentan los impuestos que rigen en nuestro país, tenemos unos 93 impuestos. Hay muchos más pero son similares en varias provincias y municipios por lo cual, haciendo un neto, nos da ese número de 93 impuestos, entre impuestos nacionales, provinciales y municipales.

 

El total del PIB a junio de 2017 aumentó 4,6 % con relación a junio de 2016. Este es un número significativo que aclara muchas cosas.

 

¿Cuánto puede dar en este mes de julio el aumento del PIB? Comparado con julio de 2016, el aumento puede ser de alrededor del 5,2 % o algo más aún. No contamos todavía con las cifras de junio, pero se estima que podrían estar en torno del 4,2% y por eso es que pronosticamos los valores del PIB de julio, con su medio aguinaldo, que podrían superan el 5% como hemos dicho.

 

Gracias a la inversión bruta interna fija hemos sido la octava economía del mundo, pero en los últimos 100 años, económicamente, estamos muy lejos de ser la octava economía mundial.

 

Se estima que la producción industrial de este año 2017 va a llegar a un PBI de US$ 85.200 millones, es decir, un número importante después de atravesar varios periodos difíciles y de utilizar todo tipo de argumentos para mantener las protecciones que le permitieron alcanzar la actual situación.

 

¿Cómo ha ido evolucionando el índice de participación del gobierno en la economía?

 

En la época en que John Maynard Keynes estudió las cifras económicas, el sector industrial era muy dinámico. Consideremos las cifras anteriores a las crisis del 29, por ejemplo, 1927. En ese momento la industria y la construcción en Gran Bretaña representaban el 46,5 % de la economía.

 

Esta cosecha de granos y oleaginosos de 2016/2017 se ubica en los 130 millones de toneladas, la más grande desde 1810, cuando se inició la Argentina.

 

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) tiene entre sus objetivos la ecualización de los valores de las tasas de interés, la tasa de inflación y el precio del dólar en el mercado libre. Es decir que si la tasa de inflación es estimada en 20 % para el año 2017, el BCRA estará fijando la tasa de interés en forma decreciente hasta llegar a fin de año a un valor algo superior a 22 por ciento.

 

Nuestra industria manufacturera tuvo un gran crecimiento en la década del 50, cuando se implementaron gran cantidad de medidas productivas, aunque gran parte de las mismas eran de tipo proteccionista.

 

¿Cómo hacer para llegar a fin de año con este tipo de cambio? Tendremos que soportar las importaciones de diferentes productos que van a competir con las industrias nacionales, tanto a nivel global como en niveles provinciales.

 

En el año 1820 la pobreza mundial alcanzaba a más 1000 millones de personas, casi todas de pobreza extrema, como se puede ver en el gráfico que acompañamos.

 

El gobierno nacional y varios provinciales lo están estimulando y, desde abril de 2016, está creciendo acentuadamente.

En estos días se habla mucho acerca de si vienen o no las inversiones. Es fundamental clarificar bien de cuáles inversiones estamos hablando. No es lo mismo la inversión en acciones, o en bonos, o en fusiones y adquisiciones o en nuevos proyectos de forma masiva.

 

Nosotros hemos sido un país normal, que, con su potencial económico y su estructura educativa bien desarrollada, en 1910 estábamos entre los 10 primeros países del mundo. Hoy estamos en un puesto muy atrasado, irreconocible, dentro del mundo actual.

 

El Gobierno ha hecho muchos ajustes que fueron aplaudidos por muchos de sus votantes. Esto le permitió superar las críticas sobre las cosas que no ha podido o no ha querido hacer aún, pero esa espera se va a ir terminando con el tiempo. Actualmente, hay más críticas acerca de esa demora que hace un año.

 

Una parte importante de la población apoya la nueva política económica argentina liderada por Mauricio Macri y su equipo, integrado por unos 25 ministros o profesionales equivalentes. Es un programa gradualista que trata de remover las trabas que tiene el país en materia económica, política y social, para reducir la pobreza a su mínima expresión, entre otros objetivos.

 

Este año 2017 la siembra y producción de trigo han crecido notoriamente en relación a los valores de los últimos 6 años.

 

Esta pregunta es fundamental, pues si no sabemos a dónde ir tampoco sabremos cómo llegar.

 

Con este artículo finalizamos nuestro resumen de ideas prácticas sobre el sistema de impuestos y gastos del país en todas las jurisdicciones. Esos sistemas deben estar perfectamente coordinados para evitar caer en crisis periódicas y al evitar esas crisis periódicas fomentar un desarrollo ordenado del país en el largo plazo.

 

En 2017 el salario real va a crecer, la inflación va a bajar y el empleo va a aumentar. Estas son las claves del año que viene. Veamos cómo se generó esta evolución en los últimos 13 años.

 

Cuando en 1810 con la Revolución de Mayo nos declaramos libres de las autoridades españolas, aún no sabíamos si íbamos a ser un país independiente o si volveríamos a otras alternativas al desaparecer el dominio francés sobre España. Pero ya en 1816 esa elaboración se había clarificado.

 

El ahorro y la correspondiente inversión en equipo de producción o construcciones es una condición de las condiciones previas para mejorar el nivel de vida a largo plazo de una manera definitiva.

En el artículo anterior sobre este tema hemos determinado la forma de calcular el gasto público sustentable y los peligros de sobrepasar ese límite, lo que ya ha ocurrido varias veces en nuestro país, con consecuencias más que lamentables para la población de la Argentina, especialmente para los más pobres.

 

Comer afuera es igual o más caro que en Europa. Lo mismo muchas de las cosas que compramos en el supermercado. Pero el salario cayó ¿Qué podemos hacer?

 

Seguimos con la serie de 4 artículos y en este pasamos a establecer cada impuesto que podría quedar en la nueva estructura impositiva consolidada.

 

En estos días se cumplen 200 años desde que declaramos la independencia y 206 años del 25 de mayo de 1810. Lo más constante en nuestra historia fue el déficit fiscal, aunque esto es más cierto en los últimos 85 años, donde se acentúo la tendencia y se consideró que hasta era bueno tener déficit fiscal permanente.

 

Nosotros calculamos tanto la actividad industrial (IPI, Índice de Producción Industrial) como el PIB, Producto Interno Bruto, con nuestro IGA-OJF (Índice General de Actividad). Este año ambos muestran un retracción importante en este primer semestre, la que se profundizó en el período abril-mayo-junio de 2016 en relación al mismo periodo de 2015.

 

El INDEC publicó el recalculo del PIB de Argentina desde varios años para atrás hasta ahora. Esta fue una buena decisión del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos del país.

 

El nivel resultó bastante menor de lo que calculaba el gobierno populista anterior, a cuyos integrantes no les tembló la mano para modificar las estadísticas según sus conveniencias aunque no fueran ciertas las cifras que daban a conocer.

 

Además, en nuestro caso fuimos los primeros multados por informar las cifras reales de inflación, cifras que no convenían a los designios del gobierno anterior. Esas presiones fueron superadas luego de largos juicios.

 

Volviendo al PIB, la nueva serie con sus variaciones, las que comparamos con nuestras cifras son las que figuran en el cuadro que acompaña esta nota.

 

 

Este nuevo cálculo del Indec sobre el PIB implica que se habrían pagado cifras importantes que no correspondían por los “cupones del PBI” lo que solo se habría hecho por razones políticas. Recordemos que este concepto de premio por crecimiento se daba cuando el país crecía algo más del 3% por año. Es bastante lastimoso pensar que un dirigente político de primer nivel pueda forzar los números de la realidad para que ésta se acomode a sus designios.

 

Necesitamos crecer imperiosamente pero en la realidad, no en la ficción. Es fundamental conseguir tasas de inversión mucho más altas que las que hemos tenido en “la década del consumo” para poder así mejorar la vida de los argentinos. Dando subsidios a los más pobres para que puedan seguir consumiendo los mantiene igual de pobres, no mejora su condición económica. Por eso en una década de altísimos precios de todo lo que exportábamos, que implicó una mejora increíble de los términos del intercambio, la pobreza, luego de la reducción de los primeros años de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner, no siguió bajando sino que se mantuvo alrededor del 30 % de la población total del país, lo que es inconcebible para un país con la dotación de recursos alimenticios que tiene la Argentina.

 

Deseamos felicitar a las autoridades del INDEC por su trabajo en pos de la recuperación del prestigio bien ganado en el pasado por las estadísticas oficiales argentinas. No solo hay que crecer mucho y tener baja inflación sino que también hay que registrarlo con seguridad. La recuperación de esta Institución del país está en marcha.

 

Orlando Ferreres

El discurso del presidente Mauricio Macri del sábado 30 de julio de 2016 en la inauguración de la Exposición Rural número 150 ha marcado un cambio de tendencia con respecto a la producción y por lo tanto al empleo y a la tecnología.

 

No basta con decirse desarrollista, pues para hacer crecer al país hay que lograr canalizar enormes masas de recursos hacia la inversión reproductiva. Esto es más difícil hacerlo que decirlo.

Al mejorar las condiciones económicas del mundo, mejoró también mucho el consumo de alimentos per cápita.

 

Con el congelamiento de tarifas, el gobierno anterior trató de crear la idea de que los servicios públicos eran casi regalados en nuestro país y consolidó eso por casi 13 años.

 

Necesitamos exportar más para lo cual hay que ser mucho más productivos.

 

Las dudas sobre las tasas de interés, la inflación y los ajustes.

¿Cómo medir la productividad del campo? Hay diferentes maneras de hacerlo, pero la más directa, física e intuitivamente es la de la producción de grano por hectárea cosechada. Si nuestros agricultores producen más kilos, por ejemplo, de maíz o soja por unidad de tierra usada que otros países, por ejemplo, que Estados Unidos, entonces este dato nos señalará nuestro grado de competitividad agrícola.

El conurbano bonaerense es una zona muy conflictiva de la Argentina. Si sumamos Capital Federal y los partidos aledaños la población de esta zona ascendía a 13.591.863 según el censo del 2010.

Siempre vamos haciendo lo que otros países ya desarrollaron y así seguimos de atrás todas las innovaciones importantes.

Muchos agentes económicos se quejan de las tasas que paga el Central por las Lebacs, que en el plazo de 35 días están alrededor del 36 % anual. Lo consideran un nivel inadmisible. Sin embargo, considerando una tasa de inflación de abril de 7 % en el mes, la tasa anual entre abril de 2015 y 2016 fue de 42 %.

Al finalizar la convertibilidad en 2001, con la administración de Domingo Cavallo, el crédito hipotecario llegaba al 6,34% del PIB, habiendo crecido mucho desde la hiperinflación de 1989. ¿Cómo funcionaba este crédito hipotecario en esos años? Básicamente en dólares, dado que en el "1 a 1" no se distinguía entre pesos y dólares por valer lo mismo ambas monedas.

El Gobierno está normalizando el país y son muy numerosas las medidas adoptadas desde el 10 de diciembre de 2015 para lograr este fin.

Tenemos casi un 40 % de trabajadores en la informalidad, 28 % de la población por debajo de la línea de pobreza y u$s 397.000 millones de ahorro en el exterior, este último dato según nuestros cálculos.

¿A dónde ir? ¿Cómo llegar? A estas dos preguntas, que son el resumen de lo que llamamos estrategia, debemos responder para ir avizorando el futuro que nos tocará vivir en los próximos años.

Siempre vivimos pensando en lo que fuimos y llorando nuestro pasado perdido. No sabríamos como recuperarlo y eso nos amarga. "Llora y llorarás solo, ríe y el mundo reirá contigo" como dice el proverbio popular, que no puede ser más cierto que en este caso.

 

Cuando hay elecciones, crece el Producto Bruto Interno y cuando no hay elecciones, hay recesión. ¿Podremos zafar de este tipo de políticas populistas enfocadas al voto?

 

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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