Domingo, 28 Enero 2018 00:00

La semana de las cinco MMMMM

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Macri, Moyano, Merkel, Máxima y Macrón cerraron una exitosa semana presidencial desde el reino de los camioneros hasta el de los Países Bajos, pasando por Alemania y Francia.

 

La presencia de la Argentina en la Cumbre de Davos en cabeza del Grupo de los 20, cuya primera reunión se realizará en nuestro país en noviembre próximo, posicionó a Macri como todoterreno a quien no le asquean las amenazas golpistas de D’Elía, Moyano, Barrionuevo y el prostibulario Raúl Eugenio Zaffaroni, ex Juez de Onganía, Videla, Cristina Fernández y Bonafini y coautor del Código de Justicia Militar durante el proceso.

Luego de la cálida recepción de la primer ministro alemana Ángela Merkel –algo poco común en la Dama de Hierro prusiana- Macri recibió la confirmación de nuestra compatriota Máxima Zorreguieta de Holanda de la adquisición -vía licitación- del reactor nuclear realizado por nuestro poco valorado intramuros I.N.V.A.P.

Merkel le pedía a Macri que el metro de Berlín pudiera participar de la licitación de la administración de los subterráneos de Buenos Aires, próximo a vencer el contrato con Metrovías.

Era de esperar que la reunión con Emmanuel Macrón sería la más dificultosa de la gira presidencial. Aunque Macri, en representación del Mercosur en su conjunto, abrió formalmente la discusión de mecanismos exportadores de productos cárnicos que seguirá debatiéndose próximamente en Bruselas, sede de la Unión Europea.

Ninguna batalla se gana si no se comienza…

Argentina se reposicionaba frente a Europa y el mundo mientras Hugo Moyano demostraba su preocupación carcelaria frente al inefable Samuel “Chiche” Gelblung en su aparición televisiva en el canal de cable Crónica TV.

Chiche, en su séptima década de vida, se ha convertido en fiel defensor de causas perdidas, como la entrevista preelectoral a la derrotada Cristina Fernández en octubre del año pasado. Gelblung encontró su “nicho” amarillento en el periodismo argentino al abogar por personajes injustificables y así logró su silla semanal en el programa “Intratables”.

Para él en su etapa de geronte “todo es relativo y conversable”. No pensaba así hace 40 años cuando como director de la revista “Gente” editó los “1035 Dramáticos Días”, una justificación del golpe militar de 1976 frente al desastre peronista que lo sucedió y condujo.

Pero volvamos a nuestra casa que no está tan en orden como quisiéramos.

Luego de la insanable conferencia de prensa del 29 de diciembre cuando Nicolás Dujovne admitía no este año no se lograrían las pautas inflacionarias aprobadas en la ley de presupuesto por el Congreso Nacional el día anterior (día de los inocentes), la lógica volatilidad ministerial hizo que el dólar volviera a ser tapa de los diarios, como lo fuera en gran parte de nuestras vidas.

Ese error político de quienes no sienten a la política como madre de las ciencias sociales potenció todos los parámetros y logró que el 15% sea el piso de la inflación calculada por analistas de nota con un techo cercano al 19%, con viento a favor…

Así las cosas las tasas de las LEBACS, obligadamente declinantes marcaron nuevamente el rumbo diario de una economía inestable que parecía haberse encaminado en 2017 entre otras cosas por la gran aceptación popular de los créditos hipotecarios con cláusula UVA que han logrado que cientos de miles de inquilinos con una cuota inferior a la de su alquiler se conviertan en propietarios.

Este 2018 presagia recomposición necesaria de tarifas públicas que marcarán el piso de la inflación núcleo. Aunque la pelea de fondo continuará siendo dólar-LEBACS.

El Banco Central, con acierto y sin decirlo públicamente comenzó a bimonetizar y transparentar la realidad económica argentina al posibilitar que la compraventa de dólares pueda hacerse desde la caja de un supermercado hasta en el quiosco de la esquina.

Valorable atomización de la “timba financiera” y el mercado negro de divisas que perderá sustento lógico.

Lamentablemente una fuente de subempleo va camino a desaparecer: la del pintoresco “arbolito”.

Sturzenegger parece haber mostrado la puntita de una carta de espadas en la segunda mano de una vuelta de truco. Sólo le resta modificar la Carta Orgánica del Banco Central y permitir –como lo hizo exitosamente Perú con su moneda el sol- que todas las transacciones comerciales puedan realizarse en cualquier de las dos monedas –peso o dólar- y bajar con ello abruptamente las expectativas inflacionarias y las especulaciones con la moneda americana.

Se crearía ipso-facto una nueva base monetaria sin la necesidad de imprimir “papel pintado en pesos” al lograr que muchos tenedores de dólares los echen a circular en el mercado de todo tipo de transacciones.

Sturzenegger está convencido de esta jugada que inyectaría dólares al mercado sin consecuencias inflacionarias. Muy por el contrario, las entidades bancarias podrían ofrecer créditos hipotecarios y prendarios a una tasa sensiblemente inferior a las actuales.

A pesar de las payasadas de un Ministro de Ambiente como Sergio Bergman que en más de dos años sólo se hizo famoso por disfrazarse de árbol y traer dos macrotelevisores de Chile, el gobierno de Macri relame sus heridas por “fuego amigo” y enfoca el horizonte político en personeros indeseables socialmente como las cabezas sindicales que, por primer vez desde 1983, no sólo ven comprometidas sus fortunas malhabidas  y mandatos vitalicios sino también sus libertades ambulatorias.

Humberto Bonanata   
www.humbertobonanata.com.ar   
www.sancernigimenez.com.ar   
Twitter: @hbonanata  
Buenos Aires, Enero 28 de 2018

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