Domingo, 24 Marzo 2019 00:00

Clamor en las calles de Londres por un segundo referéndum del Brexit

Escrito por  Iván Alonso
Valora este artículo
(1 Voto)

 

Cientos de miles de británicos exigen devolver a los ciudadanos la decisión sobre la salida de la UE en el momento de mayor incertidumbre en el proceso.

Londres vio ayer cómo una marea humana exigía a Theresa May que devuelva a la ciudadanía la decisión más importante que debe tomar Reino Unido en los últimos tiempos: salir o no de la UE. La petición de un segundo referéndum desbordó las calles de la capital británica y cientos de miles de personas se manifestaron para solicitar ese nuevo voto con el que pretenden revertir la situación y hacer que el país permanezca en el club comunitario.

Según los organizadores, un millón de personas bajo el lema de «Put it to the people» (Ponlo en manos de la gente) clamaron por un nuevo referéndum en la mayor manifestación en la historia reciente de Reino Unido, superando a la que colapsó las calles de Londres en 2003 y que protestaba por la entrada del país en la guerra de Irak.

En un ambiente festivo repleto de banderas europeas y de los diferentes países de la UE, los manifestantes llegaban de todos los puntos de la geografía británica. En tren, avión o autobús (se contrataron más de 200), todos fueron apiñándose en los alrededores del famoso pulmón de Londres, Hyde Park, y desde allí marcharon hacia las puertas del Parlamento, donde la concentración ocupó la plaza de Westminster. Fueron muchos más de los casi 700.000 que hicieron idéntico recorrido en octubre reclamando lo mismo: que el pueblo tenga la última palabra en un proceso que lleva ya tres años de travesía y aún nadie sabe cómo terminará.

Por supuesto, los blancos preferidos de las pancartas fueron «brexiters» como Boris Johnson o el radical eurófobo Jacob Rees-Mogg, y la propia primera ministra. En contra de May se podían leer frases como «Vete a casa» o «Nadie te quiere», y una caricatura gigante en la que aparecía la «premier» con una nariz espigada y gigante que atravesaba el corazón de un británico que simbolizaba la economía del país.

Cuando la manifestación llegó a las puertas de Westminster, tomaron la palabra varios políticos que apoyan un nuevo referéndum. El más significativo fue el número 2 del partido laborista, Tom Watson, que trataba de tapar la controvertida ausencia de su líder, Jeremy Corbyn, a pesar de haber manifestado que su partido estaría a favor de devolver el voto a la gente. Mientras que Watson fue aclamado, en diversas ocasiones se gritaba: «¿Dónde está Jeremy Corbyn?».

Watson trató de salvar la cara de su jefe. «La primera ministra asegura que habla en nombre del Reino Unido. Mire usted por su ventana, primera ministra. Abra sus cortinas. Ponga la televisión. Mire a esta multitud. Esta es la gente. Theresa May: usted no habla en nuestro nombre», señaló el político laborista. Antes habían mostrado su apoyo a esta medida el alcalde de Londres, el también laborista Sadiq Khan, y la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon. No faltaron a la manifestación miembros destacados del partido de May, como el ex viceprimer ministro Michael Heseltine y el ex fiscal general del Estado Dominic Grieve.

El director de la campaña «People´s Vote» (El voto de la gente), organizadora de la marcha, habló de un éxito sin precedentes. James McGrory se vanaglorió de lo espectacular y sintomático que fue esta multitudinaria «ola popular que nos ha convertido en el mayor movimiento político que existe en el país», aseguró.

Ya frente al Parlamento se desplegó una pancarta que tuvo que doler a más de un proBrexit. De varios metros de longitud, tomaba una frase escrita en Twitter por uno de los abanderados de la salida de Reino Unido de la UE, el exministro para el Brexit David Davis. «Si una democracia no puede cambiar de opinión, deja de ser una democracia», rezaba esa sábana gigante de la que tomaron buena cuenta los helicópteros de los medios de comunicación británicos que siguieron la marcha.

A pesar del músculo que ayer mostró esta opción, el proceso del Brexit ha cansado a la población británica. Las palabras que más emplean estos días los británicos para referirse al Brexit son «sick» «tired» o «weary». Todas vienen a significar lo mismo, y en español podríamos traducirlas como «hartos».

Los londinenses, cuya mayoría son partidarios de que Reino Unido permanezca en la UE, como se vio ayer, ven con una mezcla de hastío y preocupación un proceso que se eterniza y que nadie sabe aún como va a acabar. Lo resumía Jack Barnett, un joven de 28 años que trabaja al sur de Londres en la industria farmacéutica: «Soy proeuropeo y seguiría apostando por seguir en la UE, pero cada vez he ido siguiendo menos todo el proceso, porque, aunque es importante para mi futuro, cansa oír un día una cosa y al día siguiente otra».

No son pocos los londinenses, y británicos en general, que aseguran que votaron quedarse en la UE en el referéndum de 2016, pero que extender el proceso sin vislumbrarse un final claro no ayuda. «Si apostasen por un segundo referéndum o hubiese un cambio de Gobierno entendería que se retrasase el Brexit, pero si no es así y al final salimos sin acuerdo, toda esta incertidumbre no habrá servido para nada», asegura Denis Foynes, inglés que trabaja en consultoría para una de las llamadas «Big Four» y cuyo padre es irlandés.

Políticos en el punto de mira

En lo que ambos están de acuerdo es en que los políticos han conseguido dos cosas: dividir al país aún más estos tres últimos años y que los ciudadanos británicos los señalen a ellos como causantes de esta situación. No obstante, ninguno de los dos parece recordar que fueron los propios británicos los que en 2016 decidieron que Reino Unido ya no quería seguir formando parte de la Unión Europea.

Por eso ahora, con el Brexit en un momento decisivo, movimientos como la marcha de ayer resuenan con más fuerza y tienen más posibilidades que nunca de salir adelante. No en vano, más de cuatro millones de personas han firmado ya una petición online en la página del Gobierno en la que se le pide que revoque el Artículo 50 del Tratado de Lisboa y que se cancele el Brexit. Es, hasta el momento, la solicitud ciudadana realizada en esta web que más firmas ha recogido.

Iván Alonso

Visto 222 veces

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…