Viernes, 29 Noviembre 2019 00:00

Lacalle Pou se suma a la mayoría liberal de presidentes en Sudamérica - Por Carmen de Carlos

Escrito por  Carmen de Carlos
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La salida del poder del Frente Amplio le resta un socio al Grupo de Puebla que impulsa el presidente electo de Argentina, Alberto Fernández.

Ahora sí, oficialmente, Luis Alberto Lacalle Pou, senador y abogado de 46 años (Partido Nacional) es el presidente electo de Uruguay. La Corte Nacional Electoral lo confirmó una vez que el sucesor en la presidencia de Tabaré Vázquez, alcanzó el número de votos «observados» que hacía, matemáticamente, imposible una remontada de Daniel Martínez (Frente Amplio).

No hizo falta esperar al recuento total de los votos observados (emitidos en colegios electorales diferentes al del empadronamiento). La Corte Electoral hizo sus cálculos y dio a conocer la noticia prevista, 3.900 votos fueron suficientes para hacerlo. Los departamentos (equivalentes a comunidades autónomas) de Artigas, Cerrro Largo, Colonia, Durazno, Flores, Lavalleja, Maldonado, Rocha, San José, Soriano, Salto, Tacuarembó y Treinta y tres arrojaron ese saldo mínimo que confirma la victoria de Lacalle Pou. 48% largo frente a más del 47% de los votos sentenciaron el destino de ambos políticos en un balotaje mucho más ajustado de lo previsto por los sondeos.

Daniel Martínez por fin salió a reconocer el triunfo de un adversario que supo mantener la calma propia y la de sus seguidores. Estos, la noche del pasado domingo, estallaban en júbilo y reclamaban un merecido festejo. «La evolución del escrutinio de los votos observados no modifica la tendencia.

Por lo tanto, saludamos al presidente electo @LuisLacallePou, con quien mantendré una reunión mañana (por hoy viernes). Agradezco de corazón a quienes confiaron en nosotros con su voto», tuiteó Martínez, el hombre que no pudo ganar para la coalición de centro izquierda del Frente Amplio un cuarto mandato consecutivo.

La evolución del escrutinio de los votos observados no modifica la tendencia. Por lo tanto saludamos al presidente electo @LuisLacallePou ,con quien mantendré una reunión mañana. Agradezco de corazón a quienes confiaron en nosotros con su voto.

Lacalle Pou, el que logró poner ese freno a una secuencia de gobiernos «frentistas “que amagaban con perpetuarse en el poder, agradeció un minuto más tarde en la misma red social, a la que es aficionado, la dedicación de los miembros de la Corte Electoral y de sus fiscales. «Mi reconocimiento y agradecimiento a todos los hombres y mujeres que están defendiendo los votos y la democracia en cada mesa en estos días. Mi pensamiento está con ustedes», escribió.

Inseguridad y desempleo

Hijo del expresidente Luis Alberto Lacalle de Herrera (1990-95), el actual senador tendrá entre sus manos las riendas de Uruguay entre 2020 y 2025. Tras quince años de políticas de izquierdas (sin extremismos ni sacudidas sociales) este joven liberal promete dar un giro a la derecha y afrontar, a partir del 1 de marzo, con más rigor la creciente inseguridad del país, una preocupación desconocida para Uruguay que, pese a todo, se mantiene como el más seguro de Sudamérica.

El desempleo (no llega al 10%) y mayor crecimiento son los desafíos inmediatos de una economía que busca blindarse frente a un posible contagio de la crisis argentina. Con esa misión deberá escuchar las voces de la coalición arcoíris que selló después de la primera vuelta con el Partido Colorado (del expresidente Julio María Sanguinetti), Cabildo Abierto, movimiento a lo Bolsonaro dirigido por el general en retiro Guido Manini Ríos y el Partido Independiente.

Las relaciones con el país vecino pueden sufrir roces por razones de ideología y de sensibilidad aunque Lacalle Pou, para la política, tiene fama de ser pragmático (en lo personal es otro tema). El «perokirchnerista» y también presidente electo, Alberto Fernández, llegó a desplazarse a Montevideo para dar su apoyo a Martínez en vísperas de la segunda vuelta. El gesto debería pasar al olvido pero no así la mirada y posicionamiento ideológico de Fernández sobre la región.

El matrimonio político del ex jefe de Gabinete de la viuda de Néstor Kirchner y el poderío de ésta como actual vicepresidenta electa, está lejos de la mirada liberal de Lacalle Pou y de su vicepresidenta, Beatriz Argimón. Fernández (Alberto) impulsa el Grupo de Puebla, una versión barnizada del socialismo del siglo XXI que tuvo entre sus primeras espadas a Hugo Chávez y al expresidente ecuatoriano Rafael Correa, dos personajes con los que la expresidenta hablaba el mismo idioma.

La caída o salida del poder del Frente Amplio le resta un socio a «los Fernández» y al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Ambos rechazan el término dictadura para el régimen de Nicolás Maduro, pasan de puntillas ante los abusos y crímenes de Daniel Ortega en Nicaragua y recurren a eufemismos como «democracia en problemas» o similar para describir tiranías sólo comparables a las dictaduras de los años 70 en Sudamérica.

Alianzas

Lacalle Pou no duda en llamar por su nombre a esos regímenes y sus alianzas apuntan a Gobiernos afines como el de Sebastián Piñera (Chile), Iván Duque (Colombia), Lenín Moreno (Ecuador) y salvando todas las distancias, el de Jair Bolsonaro. Éste, de momento, se salva de las turbulencias y revueltas en la calle. Los otros países, con la «brisa» bolivariana pasada por el ventilador de La Habana y de acuerdo a demasiados indicios advertidos en Chile, por los gélidos vientos de Moscú, forman parte del polvorín andino del que Lacalle Pou deberá cuidarse. El presidente electo conoce los intentos de desestabilizar a Gobiernos como promete ser el suyo y deberá conducirse con enorme habilidad y prudencia para evitar que Uruguay se «contagie».

En el plano económico, el marido de Lorena Ponce de León, su puntal emocional, tiene un desafío compartido con el presidente de un Brasil con ganas de dar un portazo al Mercosur (Mercado Común Suramericano). El acuerdo de este bloque con la Unión Europea está en la cuerda floja con Fernández y Brasil –si Argentina no da señales que le hagan cambiar de opinión– no descarta darlo por perdido y traducirlo en un acuerdo bilateral. Esa misma posición, según por dónde venga el viento, podría seguir el Uruguay de Lacalle Pou.

Loly, la mujer y militante detrás del presidente

Todos la conocen como Loly y en la campaña de hace cinco años, en la que su marido perdió frente a Tabaré Vázquez, la apodaron «Terminator» porque digamos que la diplomacia no era lo suyo a la hora de advertir los errores de su esposo y de sus colaboradores.

Pero, el verdadero nombre de esta paisajista reconvertida en incansable militante es Lorena Ponce de León, una mujer de 43 años que lleva 20 casada con el hombre con el que «me aburrí» en su primera cita y ahora se divierte porque reconoce su sentido del humor y es de «gran inteligencia», observa en las entrevistas a las que se somete con naturalidad.

Dicho de otro modo, sin pretender ser diferente a quien es, una mujer franca, frontal, enamorada de su trabajo como paisajista, de su marido y de sus tres hijos. Fiel al Partido Nacional, Loly entrenaba con su marido cómo reaccionar a preguntas «desagradables» de la prensa.

Su misión, según sus palabras, «es de continencia. Soy esa persona en la que confía 100 por cien y a la que le puede contar absolutamente todo». Él, claro, es Luis Alberto Lacalle Pou.

Carmen de Carlos

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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