Héctor Gambini

Héctor Gambini

 

 

Bajo el manto del coronavirus, asoman pequeñas muestras de grandes delitos.

 

Busca exposición pública a cualquier precio con un objetivo político. Sus allegados dicen que dejará el cargo cuando termine la cuarentena.

Dos fiscales de la agrupación Justicia Legítima opinaron igual que los defensores de Báez y dejaron al empresario K al borde de la libertad.

 

Agita una campaña pública para derribar la causa en su contra pocos días antes de un nuevo aniversario del atentado impune a la mutual judía, donde murieron 85 personas.

En el país ya tendríamos seis estaciones: Primavera, Verano, Otoño, Invierno, Cuarentena y Crímenes.

 

En medio de la pandemia, dos noticias movilizaron a distintos estratos del gobierno. Aunque no incomodaron a todos.

 

Nace un relato contrafáctico donde todo lo que no se hizo era malo y, por lo tanto, todo lo que se hace está bien.

 

Sergio Berni se mete en la “primera línea” de la calle contra el virus y desde allí torea a sus adversarios políticos.

 

Después de los cacerolazos, se frenaron las excarcelaciones masivas y se anunciaron otras medidas de apuro.

 

La Corte bonaerense dio marcha atrás y decidió que los habeas corpus masivos que se presentaban en Casación ya no podrán ser resueltos por un solo juez.

 

Quieren hacer lugar en los penales para poner camas de atención sanitaria. Y hay un camino “marcado” para los habeas corpus masivos.

Quieren hacer lugar en los penales para poner camas de atención sanitaria. Y hay un camino “marcado” para los habeas corpus masivos.

 

Con el coronavirus en primer plano, el plan para beneficiar a presos K y bloquear avances de causas judiciales adversas al kirchnerismo no se detiene.

 

El pico de los contagios se espera para la primera semana de mayo y el epicentro de la lucha contra el virus será el Gran Buenos Aires.

 

Un juez sobreseyó a la ex presidenta por “insolvencia fraudulenta” una semana antes de que asumiera como vicepresidenta de Alberto.

 

El domingo en que Nisman estaba muerto y aún no habían hallado su cuerpo, un agente de la SIDE fue tomado por una antena de telefonía que queda a sólo una cuadra de la casa de Lagomarsino, en Martínez. Desde allí se comunicó 27 veces con altos funcionarios de Inteligencia. Y se desconectó minutos antes de que hallaran el cadáver del fiscal.

El domingo en que Nisman estaba muerto y aún no habían hallado su cuerpo, un agente de la SIDE fue tomado por una antena de telefonía que queda a sólo una cuadra de la casa de Lagomarsino, en Martínez. Desde allí se comunicó 27 veces con altos funcionarios de Inteligencia. Y se desconectó minutos antes de que hallaran el cadáver del fiscal.

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…