Roberto Cachanosky

Roberto Cachanosky

El Gobierno tiene dos graves problemas, no logra solucionar la crisis cambiaria, que por ahora no se transformó en crisis financiera, y no tiene un programa que genere confianza

 

Aumentó los impuestos a los trabajadores para poder elevar los subsidios sin afectar el déficit fiscal

 

Salvo una gigantesca reacción de espíritu republicano de no volver al pasado, no parece poder evitarse el escenario que se presenta de aquí a octubre

 

Hace rato que en las campañas electorales solo se escuchan propuestas económicas superficiales y, con alto de grado de demagogia. Por eso en general no se cumplen

 

Los dichos del candidato muestran el grado de improvisación y la falta de formación que tiene la dirigencia política argentina, dejando en evidencia, una vez más, no estar a la altura de las circunstancias

 

Parece que algunos descubrieron la pólvora diciendo que la inflación es un tema monetario. Décadas y ríos de tinta hablando sobre el tema y resulta que ahora es toda una novedad formular esa afirmación

Con una fuerte ayuda externa y un precario esquema macro el Gobierno parece estar logrando el objetivo

 

El mundo no jugaba a favor de Argentina y a De la Rúa le tocó gobernar con una soja promedio de USD 170 la tonelada

 

El acuerdo de integración económica entre el MERCOSUR y la Unión Europea ha generado apoyos y rechazos.

 

El cierre de listas del sábado por la noche viene mostrando la degradación de la política argentina. Impera lo que se llama la rosca y las traiciones, en tanto que poco interesa la formación de los candidatos.

 

Tenemos la gran oportunidad de volver a competir en primera división y para eso necesitamos disciplina

 

Típica pregunta que me formulan en alguna entrevista periodística o en alguna conferencia sobre la situación económica: ¿cuáles serían a su juicio las dos o tres medidas que debería tomar el gobierno para que Argentina pueda volver a crecer?

 

Algún día, alguien, va a tener que ponerse a hacer las reformas de fondo o la Argentina va a terminar como la Rebelión de Atlas de Ayn Rand

 

Fue ministro durante 17 meses, bajo las presidencias de Héctor Cámpora, Juan Domingo Perón e Isabel Perón

La inestabilidad de la política cambiaria ha sido una marca registrada desde el inicio del gobierno de Cambiemos

Desde octubre el BCRA viene cumpliendo con la promesa de no aumentar la base monetaria, sin embargo, la inflación no cede. La venta de dólares sin límite puede ayudar a bajar el ritmo de suba de los precios, pero no es la solución de fondo

Curiosamente, Cambiemos encara las elecciones de octubre adoptando medidas populistas como son los acuerdos de precios con una nefasta ley de Lealtad Comercial, para que no venga otro populismo

Desde un inicio el gobierno de Macri se negó a presentar un plan económico que marcara un claro rumbo a seguir de manera de generar expectativas en la población, para luego avanzar en las reformas que requería la herencia recibida

 

Si bien en general se identifica a la variación del Índice de Precios al Consumidor y la inflación como la misma cosa, no lo son. El IPC refleja la variación de los precios de los bienes y servicios que compra habitualmente una familia tipo y la inflación tiene que ver con la demanda de moneda

El dato de la alta proporción de la población con ingresos inferiores al valor de la canasta básica total que informó el Indec, reveló el fracaso, no ya del gradualismo de este Gobierno, sino de una política económica que desde hace décadas arrastra a la Argentina a la decadencia

 

Mientras en Nación, las provincias y los municipios hay 61.300 empleados públicos más que en noviembre de 2015, el sector privado está atrapado entre una tasa de interés que frena la economía y una fenomenal carga tributaria

Cuando uno propone como medida fiscal comenzar a reducir el empleo público a nivel nacional, provincial y municipal, es inevitable que el interlocutor responda: ¿y qué hacemos con la gente que queda desocupada? Los más tremendistas suelen argumentar: "No se puede, te incendian el país". De manera que es casi un sacrilegio proponer semejante cosa.

Por ejemplo, si yo publicara en esta nota que habría que reducir en un año el 4% del empleo público consolidado, esto es disminuir en 131.000 puestos de trabajo el empleo público a nivel nacional, provincial y municipal, las acusaciones de neoliberal y cipayo que se leerían en los comentarios debajo de esta nota serían algo liviano. Obviamente que los insultos alcanzarían niveles sustancialmente mayores al de neoliberal, si yo osara poner en esta nota que hay que reducir en 131.000 empleados públicos en un año.

Sin embargo, la realidad es que ese ajuste de empleo ocurrió en menos de un año, con la diferencia de que no fue en el sector público, sino que fue en el sector privado.

En efecto, la recesión comenzó en abril de 2018. Si uno compara la evolución del empleo público y del empleo privado en relación de dependencia, se ve que entre marzo y diciembre de 2018 el sector privado perdió 130.700 puestos de trabajo de acuerdo a los datos que acaba de publicar la secretaría de Trabajo, en tanto que el sector público consolidado perdió solo 6.300 puestos.

 

 

El cuadro de arriba muestra claramente que en este período de recesión iniciado en abril de 2018 el peso del ajuste estuvo sobre el sector privado en tanto que el sector público lo vio pasar.

Es más, si uno observa la evolución del empleo desde noviembre 2015, último mes completo del kirchnerismo y diciembre de 2018, puede ver que el empleo público creció en estos años y el empleo privado se redujo.

Los datos fríos muestran que, entre la Nación, las provincias y los municipios hay 61.300 empleados públicos más que en noviembre de 2015. El sector privado está atrapado entre una sideral tasa de interés que frena la economía y un gigantesco Estado que se traduce en una fenomenal carga tributaria para aquellos que estamos en blanco.

 

 

Pero la carga tributaria no es solo nacional, las provincias no se quedan atrás a la hora de castigar al contribuyente. El conocido SIRCREB, es un nefasto invento por el cual las provincias y CABA suponen que cualquier ingreso que alguien tiene en su cuenta bancaria es porque facturó una venta. Esto quiere decir que, sin orden judicial, las provincias y CABA meten la mano en la propiedad privada y se quedan con el porcentaje correspondiente a Ingresos Brutos sin importar si fue una venta o una simple transferencia de fondos entre amigos y familiares. Si mi primo me regala plata y me la acredita en la cuenta corriente, el estado supone que ese ingreso es fruto de una venta y me retiene ingresos brutos. Más delirante no puede ser el sistema.

Pero resulta que a este nefasto SIRCREB se le agrega ahora el SIRTAC, que es el Sistema de Recaudación Sobre Tarjetas de Crédito y Compra. Es decir, si un comercio hace una venta y le pagan con tarjeta de crédito, ahora los estados provinciales decidieron retenerle ingresos brutos, de manera que cuando el comerciante cobre la venta por la tarjeta de crédito ya le habrán retenido el porcentaje correspondiente a ingresos brutos. Paga por anticipado el impuesto.

Todo parece indicar que, en Argentina, los políticos desconocen o creen que no funciona la curva de Laffer y piensan que pueden aumentar la carga tributaria indefinidamente sin que la recaudación impositiva se resienta. Es más, parece que no han leído historia y desconocen que en 1215 los barones le impusieron al rey Juan Sin Tierra la Carta Magna por la cual limitaba la presión impositiva entre otros temas, como no encarcelar gente a su antojo. Fue un primer intento por limitar el poder del monarca.

También parecen desconocer el Motín del Té que tuvo lugar en Boston en 1773 cuando los colonos tiraron todo un cargamento de té al mar por el nuevo impuesto que había establecido Inglaterra, dando lugar a la independencia americana. En rigor este impuesto colmó la paciencia de los colonos porque tenía antecedentes como la Stamp Act (1765) y las Townshend Act (1767).

El primero fue un impuesto directo sobre las colonias americanas por la cual Inglaterra requería que la mayoría de los materiales impresos en las colonias se publicara en papel sellado y producido en Londres, era un timbrado con sello fiscal en relieve. La segunda era una serie de actas que establecían algunas regulaciones comerciales y el derecho de Inglaterra de cobrar impuestos a las colonias americanas. Así que cuando llegó el impuesto al té para financiar la guerra de los 7 años se armó el lío.

Por su parte, la Revolución Francesa tuvo, entre otros motivos, la aplicación de altos impuestos que no alcanzaban a ciertos sectores de la nobleza, del clero y otros sectores. La causa de la mayor carga tributaria que derivó en la Revolución Francesa, fuero los mayores gastos que tuvo la corona de Francia cuando ayudó bélicamente a las colonias americanas en la lucha por la independencia.

Los ejemplos podrían seguir, pero le sugeriría a la dirigencia política que si no entienden la curva de Laffer, al menos lean el libro de Charles Adams, For Good and Evil, The Impact of Taxes on the Course of Civilization, en el que analiza las rebeliones fiscales desde el Antiguo Egipto, pasando por la Edad Media, Rusia, Suiza, España, Alemania y, obviamente, Estados Unidos e Inglaterra.

Evidentemente que hoy en día ya no se recurre a la violencia para enfrentar la voracidad fiscal. Ahora existen mecanismos menos violentos como la evasión, mudarse de país para pagar menos impuestos y otras maneras pacíficas de quitarse de encima el peso del estado. ¿O alguien duda que si todavía la gente sobrevive a esta fenomenal carga impositiva es porque una parte importante de la economía opera en negro?

La gran diferencia entre aquellas sangrientas rebeliones fiscales y la actualidad es que, en primer lugar, ahora no son sangrientas y, en segundo lugar, las fenomenales cargas impositivas se derivaban de los gastos militares en que incurrían los monarcas para conquistar territorios. La conquista de nuevos territorios era la forma de tener más poder. Hoy día la fenomenal carga tributaria no es causada, al menos en Argentina, por los gastos militares, sino por otra forma de conquistar el poder: el llamado gasto social. La democracia se ha transformado en una competencia populista repartiendo planes sociales y empleo público a diestra y siniestra para conseguir votos. Esos votos tienen como contrapartida un costo que es el gasto público y ese gasto público hay que financiarlo con impuestos, deuda pública o emisión monetaria.

La deuda sube la tasa de interés y paraliza la economía, la carga tributaria estimula el trabajo informal o directamente el cierre de empresas y la inflación la conocida caída del ingreso real. En Argentina usamos todas estas herramientas.

En síntesis, el "gasto social" y el empleo público, que es la llave para ganar la competencia populista implica transferirle al contribuyente el costo de la campaña electoral. El problema es que cada vez hay menos contribuyentes porque el estado los está matando con impuestos. Así que esta competencia populista va a tener cada vez menos financiamiento en la medida que se vaya agotando el sector privado que es el que genera riqueza y es el que mantiene el negocio de los políticos, el empleo público y los planes sociales.

Tal vez la carga impositiva no derive en una guerra de la independencia como en EEUU o en otra Carta Magna, pero sí puede terminar de transformar a la Argentina en un estado fallido.

Eso sí, que no vengan con que no se puede despedir gente del Estado porque te incendian el país. Los datos muestran que eso no ocurrió. Ya se ve que el sector privado perdió miles de puestos de trabajo en menos de un año y, si bien hay malhumor, nadie incendió el país. La dirigencia política en su conjunto, en nombre de la paz social, solo está terminando de destruir al escaso sector privado que es el que mantiene su negocio político.

Roberto Cachanosky

Con tribunales politizados sólo se puede esperar más pobreza, indigencia y corrupción. Con calidad institucional, el horizonte de prosperidad es una realidad

Las opciones para que las actuales tasas del Central no terminen como las anteriores, las Lebac, y el real problema que el Gobierno no encaró desde el primer día de mandato de Cambiemos

Es producto de una democracia que ha degenerado en una competencia populista en donde hay oferta y demanda de populismo

La suba del tipo de cambio en la última semana reflejó que no se está frente a un problema de flujos sino de stocks

 

 

De esto se sale con crecimiento, suelen decir los opositores a Cambiemos, como gran solución mágica, sin aclarar cómo se logra crecer, mientras el Gobierno sigue cantando la danza de la lluvia en espera de las inversiones.

 

El Acuerdo con el FMI es sólo un programa de estabilización de la inflación

 

El Gobierno ha desperdiciado 3 años y monedas con la historia del gradualismo

 

Mientras lo políticos creen que se puede consumir antes de producir, las tasas de interés hacen impensable algún atisbo de inversión

 

Con el actual modelo monetario pasa lo mismo que con Casa Blanca, siempre terminan igual y, francamente, eso es para inquietarse

 

Cuando rigieron los valores de la generación del 80, el espíritu liberal de la Constitución de 1853, Argentina llegó a ser el país con ingreso per capita más alto del mundo

 

De cara a las elecciones 2019, el oficialismo no tendrá muchos argumentos económicos como para mostrar su éxito de gestión durante sus 4 años de gobierno

El nuevo ministro de Economía, Paulo Guedes, anunció al otro día de asumir el cargo, la decisión de no apostar al gradualismo y aprovechar el capital político inicial para lanzar cambios estructurales claves para el crecimiento de largo plazo

 

De acuerdo a los datos que periódicamente informa la Secretaría de Trabajo, entre noviembre de 2015, último mes completo de gobierno kirchnerista, y octubre de 2018, última información disponible, el empleo en blanco en relación de dependencia en el sector privado cayó el 1,3%, en tanto que el empleo público aumentó el 1,9%.

 

De los datos informados por el Indec para el tercer trimestre, surge que el promedio del decil de mayores ingresos gana 19 veces más que el decil inferior

 

Las tensiones en el mercado de cambios y financiero y la inflación serán predominantes para ver cómo llega el oficialismo a las elecciones de octubre.

 

El Gobierno cayó en el error de dejar que sectores de la sociedad le reclamen al Estado que le quite a otro el fruto de su trabajo para que se lo dé al que no le pertenece. Al cumplirse 3 años desde que Cambiemos llegó al Gobierno, queda claro que su política económica no obtiene el mínimo de logros para conseguir el aprobado

 

Una semana atrás éramos un país impresentable y sin futuro por los disturbios de la final River-Boca. Una semana después, en particular luego de la gala en el Colón, pasamos a ser unos fenómenos, casi Suiza

 

No parece estar tan equivocado Jair Bolsonaro, el presidente electo de Brasil, cuando ve en Chile un modelo de crecimiento económico que ha sido exitoso en una Latinoamérica que anda a los tumbos.

 

Si uno toma el resultado fiscal consolidado de todo el país se puede observar que en los últimos 55 años siempre hubo déficit fiscal salvo en los 6 que van desde 2003 hasta 2008

Sigue la lucha política por gastar la plata del contribuyente. El Gobierno tuvo que ceder ante la presión de las provincias para poder aprobar el Presupuesto en el Senado, aceptando un aumento del gasto de $24.000 millones

Octubre fue positivo en materia cambiaria y monetaria. ¿Significan esos datos que lo peor ya pasó? ¿Ya nos dimos el golpe y ahora solo nos espera la recuperación? Francamente no soy tan optimista en la respuesta

 

La nueva carta de intención que acaba de aprobar el FMI no contiene nada novedoso de lo anunciado hasta ahora. Metas cuantitativas monetarias, cambiarias, inflacionarias, fiscales, etc. Es decir lo de rigor y algunas medidas superficiales.

 

Los políticos están haciendo un papel no compatible con las circunstancias. Los ajustes son parciales

 

Las licitaciones que vienen y una pregunta: ¿después de estas supertasas, qué?

 

Desde el inicio de Cambiemos los tipos de interés se mantienen en niveles de dos dígitos alto al año

 

La complicada situación económica por la que estamos transitando es consecuencia de haber subestimado la herencia recibida del kirchnerismo y sobreestimar la imagen de Mauricio Macri como factor que iba a atraer inversiones con su sola presencia en la Casa Rosada.

 

El argumento por excelencia que se usaba y se sigue usando para explicar por qué no se puede reestructurar el sector público es que se dejaría en la calle a mucha gente

 

Diferencia entre una regla monetaria y un plan económico integral

 

El famoso gradualismo, que se transformó en inmovilismo o, en algunos casos, en marcha atrás, agregó el problema de las Lebac. Eso hoy está impactando en el mercado cambiario

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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