Sergio Crivelli

Sergio Crivelli

Como sus candidatos no levantan, el PJ "alternativo" alentó por los medios la candidatura del economista. La jugada fue contra Cristina Kirchner que salió a responder vía Larroque.

 

Macri representa la otra apuesta contra la partidocracia: una mezcla de racionalidad capitalista y voluntarismo político contaminado de astucia e ingenuidad por partes iguales. Pero tiene en común con el cristinismo el rechazo a la burocracia política tradicional que ambos comparten con no menos del 70% del padrón.

 

El respiro en el mercado cambiario afecta la agenda electoral. La Casa Rosada instaló el repudio a Maduro y varias medidas sobre seguridad. Silencio del kirchnerismo y división en el PJ.

Mientras la dirigencia política tenga como prioridad reproducir las condiciones de su propia existencia no será posible salir de la espiral descendente. Ese debería ser el primer punto de la agenda en la campaña.

 

A pesar de la importancia crucial de Brasil para la economía nacional, el presidente faltó a la asunción de Bolsonaro para no ser identificado con su locuaz extravagancia ideológica.

 

Aldo Ferrer dio a publicidad días atrás un informe según el cual más del 42% de la población cobra del Estado, entre empleados públicos, jubilados y beneficiarios de subsidios.

 

La fuerte devaluación no sólo trajo inflación, recesión y más pobreza. También resucitó electoralmente al kirchnerismo que quiere armar un frente justicialista de liberación de Cristina

 

Circulan por las redes dos videos contrastantes. Uno, el de la reciente gala del G20 en el Colón, todo emoción patriótica y pulcritud escénica. El otro, la apología del lumpenaje, el narco y la violencia conurbana a cargo de una murga uruguaya en la Plaza de Mayo en ocasión del Bicentenario. Este último espectáculo fue contratado por el gobierno de CFK.

 

Con la ancha avenida del medio intransitable, Massa optó por unirse a los "K" y el resto del peronismo (alternativo) lo siguió. La UCR se queja, pero su única alternativa es Macri

 

A fines de septiembre, Juan Schiaretti, Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey y Miguel Pichetto difundieron una foto en la que se los veía sonrientes alrededor de una mesa.

 

Datos llamativos: con 48% de inflación, caída de la actividad y del consumo el gobierno retiene el 35% de apoyo. En el Senado el presupuesto "del FMI" ganó 45 a 24. Massa aliado con CFK.

 

El escenario electoral que se está armando para 2019 no difiere sustancialmente del de 2015: Mauricio Macri vs. Cristina Kirchner (en esta ocasión sin la figura de Daniel Scioli). La explicación es que cualquier intento de racionalidad choca con la resistencia de la mayoría de los votantes.

 

La discusión del presupuesto 2019 prefigura la campaña 2019.

 

Apenas Dujovne logró un mes de paz cambiaria, la dirigencia lanzó una ofensiva contra el ajuste en el Senado. Lo lideró un sector peronista que atacó a Pichetto. La UCR también reclama.

 

Los errores del líder radical y su familia ideológica en toda la región son innumerables. El interrogante es ¿por qué hay quienes todavía lo elogian y toman por fundador de la democracia recuperada por la huida de los militares? La aparición de los Bolsonaros, responde a que al sistema lo destruyeron sus antecesores generando una crisis de representatividad monumental.

 

Sin liderazgo, ni candidato y con un futuro electoral dudoso los peronistas con responsabilidad de gobierno se dedicaron a sacarle fondos al gobierno nacional. Les fue muy bien. Consiguieron miles de millones en partidas que María Eugenia Vidal esperaba recibir en plena campaña. Mauricio Macri privilegió la situación nacional respecto de la bonaerense.

 

La crisis cambiaria reintrodujo a la Iglesia en el escenario político del que se había mantenido a discreta distancia desde el desgastante debate por la ley del aborto. E irrumpió de manera estrepitosa, como el proverbial paquidermo en el bazar, exhibiendo una conflictiva alianza con los líderes de Camioneros, sobre quienes se cierne la sombra de la Justicia.

 

Por segunda semana se mantuvo el dólar controlado, pero llegó el pico inflacionario. La presión de la clase política obligó a Macri a dar marcha atrás en puntos centrales de su gestión.

 

Nadie se sorprende de que en los 17 de octubre se celebren múltiples actos por el Día de la Lealtad, consecuencia de la diáspora que experimenta el peronismo desde hace tiempo. En muchos hubo referencias a la anhelada "unidad" y se cantó la estrofa correspondiente de la célebre marcha.

 

El modelo económico del Gobierno atraviesa una situación adversa que ningún opositor consigue aprovechar. En el medio, el Senado hizo un ademán populista sobre la tarifa del gas. En ese marco, con miras a 2019, Mauricio Macri sólo tiene un rival de fuste en Cristina Fernández de Kirchner.

 

La tregua cambiaria de Sandleris hizo retroceder al dólar 10%, pero dejó libre la agenda mediática para espectáculos indecorosos como los montados por Carrió y Lorenzetti. De Vido condenado.

 

Elisa Carrió desató otro escándalo en Cambiemos. La diputada tiene dos activos políticos: su honestidad y su perfil antisistema. Ambos sólo cotizan si se está en la oposición. Con un gobierno que no protege a nadie su valor se diluye. ¿Cuál sería su lugar fuera de la coalición oficialista?

 

El plan de tasa brutalmente alta y restricción monetaria debutó sin sobresaltos y dio un respiro al gobierno. El peronismo toma posiciones: pro "K", anti "K" y Massa como siempre en el medio.

 

En medio del caos, a Mauricio Macri le quedaban dos caminos: declarar el default o someterse a las condiciones del prestamista de última instancia que borronea su futuro electoral. Aceptó el trago amargo de un segundo acuerdo con el FMI que deja indefenso al Gobierno ante cualquier viento que sople.

 

Semana vertiginosa: paro de la CGT, renuncia del presidente del BCRA y acuerdo con el FMI. Cerró con el dólar nuevamente en alza. No es lo mismo pulsear con Moyano que hacerlo con los bancos.

 

Los últimos días han puesto de manifiesto una curiosa realidad. El Presidente pide un crédito en la cuna del capitalismo para salir de otra crisis financiera. Al mismo tiempo, se paraliza el país debido a esa crisis. Y los votantes siguen brindando su apoyo tanto a Macri como a políticos y sindicalistas amenazados por la cárcel que salieron a las calles para protestar.

 

Existe un espejo al que deben mirarse los ciudadanos. El que refleja que democracia y corrupción son realidades que se excluyen mutuamente. El delito con cobertura política es el más peligroso de todos.

 

Con la actual volatilidad macro cualquier cálculo de gastos y recursos es puramente teórico. Así el presupuesto se redujo a una señal política. El gasto público no bajará; subirán los impuestos.

 

 

Los tiempos serán tormentosos pero tienen un mérito: muestran a la sociedad como es, sin maquillaje. Los grandes empresarios arrepintiéndose de las coimas que pagaron para que los políticos les ataran la vaca. Los valijeros (ahora bolseros) presos en Ezeiza.

 

En medio del descontrol del dólar hubo un intento de copamiento del gabinete. Un festival inédito de rumores y de operaciones por los medios pero el presidente no cedió. El viejo "statu quo"

 

Macri debería encargar a alguien del todavía populoso equipo que lo acompaña la tarea de ilustrar a la opinión pública sobre las operaciones en marcha.

 

Parece llegada la hora de que el Presidente encare el problema de fondo y empiece por hablar claro. Macri probó con la actitud zen y la grieta se agrandó. Podría probar con la franqueza en lugar del marketing. Ya no puede vender futuro ni promesas porque pocos le creen.

 

El discurso de la ex presidenta en el Senado recordó las cadenas nacionales y retrocedió el almanaque a 2015. Eso no disminuye el malhumor con el gobierno, pero obtura cualquier oposición viable

 

El problema no es de kirchneristas o antikirchneristas, sino de todos los políticos. Después de 2001 olvidaron el repudio popular y volvieron a las andadas. Son los políticos y no los medios o las “señoras gordas” que protestan los responsables del desprestigio de la política

 

Las confesiones de empresarios y ex funcionarios confirmaron la escala inédita de la corrupción K. Pueden impactar en la obra pública en marcha y atar al peronismo a la suerte de Cristina.

 

Fue ostensible la soledad de Miguel Pichetto. Sólo lo acompañaron siete de los veinticuatro miembros de su bloque. Los restantes, algunos de los cuales habían prometido ir al recinto, brillaron por su ausencia.

 

Si la Justicia no impone un castigo ejemplar y si la dirigencia política, que tanto habla del Pacto de la Moncloa, no se compromete realmente a terminar con prácticas que causaron una devastación, por el actual camino se llegará al uso de contenedores.

 

Otro escándalo por el pago de coimas con la obra pública desplazó de la agenda a la economía. Al votante de CFK puede no afectarlo la corrupción, pero el episodio es negativo para todo el peronismo.

 

La legalización del aborto a simple pedido de la mujer desató una guerra no prevista por el gobierno. La fuerte arremetida de la Iglesia en el Senado pone en duda la sanción de la ley.

 

Mauricio Macri anunció la intención de asignar a las Fuerzas Armadas tareas de colaboración con las de seguridad. La iniciativa disparó el sueño húmedo de la izquierda sobre la `represión' de las masas por parte del gobierno `neoliberal de hambre y miseria, del FMI ...'. Esta posición oculta el problema real: qué hacer con una estructura caduca, obsoleta y en algunos casos peligrosa.

 

El presidente dio una conferencia de prensa que no despejó el escepticismo sobre el futuro económico. El panorama político tampoco está claro con Macri golpeado y CFK y Massa ocultos.

 

 

El debate en el Senado del proyecto de legalización del aborto expone con claridad su naturaleza política y la incapacidad del Poder Legislativo de mitigar el enfrenamiento entre las facciones enfrentadas. Además, de ser transformado en ley, significaría una clara derrota para la Iglesia y, en especial, para el papa Francisco.

 

El Gobierno debe ajustar porque se encuentra entre la espada y la pared. El macrismo tiene una sola alternativa: pagar el costo. El peronismo, que no gobierna, ¿por qué tendría que hacerlo?

 

El debate sobre el aborto en Senado se inició en un curioso contexto. Es una puesta en escena para los medios en la que todos ya tienen posición tomada. La Iglesia y su rechazo, el Presidente y una jugada temeraria y la oposición jugando su partido.

 

Macri continuó equivocándose al no abandonar el gradualismo. No es responsable de la adversa situación global, pero sí de dar señales contradictorias sobre el ajuste que generan desconfianza

 

La salida del ministro Juan José Aranguren del gabinete no tuvo ni lejanamente una repercusión acorde con su importancia. Representó, sin embargo, la mayor derrota del proyecto de saneamiento económico puesto en marcha en 2015.

 

El gobierno consiguió una tregua en la escalada del dólar. Lo que sigue es la arremetida opositora por el ajuste. El optimismo de Durán Barba reemplazado por el realismo fiscal y financiero

 

El debate por la despenalización del aborto sumó inesperados protagonistas: grupos de militantes, famosos y diversos colectivos que han logrado torcer una votación en Diputados. Los legisladores contrarios al proyecto y la Iglesia -con el Papa incluido- equivocaron el camino en la Cámara Baja y están a punto de hacerlo nuevamente en el Senado.

 

La trepada del dólar se llevó a Sturzenegger. Para frenarla no alcanzó el pacto con el FMI ni la supertasa de interés. La salida de las lebacs se hizo mal lo que generó un efecto "puerta doce".

 

Con una maniobra tan rápida como sorpresiva Mauricio Macri consiguió la semana pasada alejar la economía del borde del abismo financiero a través de un acuerdo relámpago con el FMI. Ahora debe esperar la ofensiva de la oposición, con la que librará una batalla por el Presupuesto 2019.

 

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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