Sergio Crivelli

Sergio Crivelli

La inflación tiene origen no sólo en la emisión monetaria. El aislamiento político de un gobierno enfrentado con las corporaciones tiene también incidencia negativa en las variables macroeconómicas.

 

Las encuestas anticiparon un posible triunfo kirchnerista en Neuquén hasta el cierre de la votación. Colaboraron en la instalación de un clima artificial de incertidumbre.

 

El gobierno atrapado en un círculo vicioso: la economía no arranca, lo que aumenta la chance de una derrota electoral y esa incertidumbre política agrega más volatilidad a la economía.

 

La prueba más evidente de que la burocracia política no representa a la sociedad es que no puede aportar un candidato alternativo a la puja Macri-CFK

 

Cristina Fernández de Kirchner en Comodoro Py y Mauricio Macri en el Congreso. Las dos principales figuras de la política juegan su partido.

 

La Corte, el Congreso, los sindicatos, la mayoría de la prensa, el peronismo, los radicales y el "establishment" económico: es inagotable la lista de los factores de poder que lo desafían.

 

 

El grupo Carta Abierta salió a defender el régimen represivo de Nicolás Maduro mientras su referente político, Cristina Kirchner, guardaba silencio sobre la tragedia venezolana

 

Las encuestas detectan el mal momento del gobierno por las consecuencias negativas de la devaluación. Las expectativas económicas son malas; la electorales no cambiaron demasiado

 

Por primera vez la campaña electoral para presidente se hará con Cristina Kirchner sentada en el banquillo. En este marco se realizará la elección presidencial sobre la cual no pocos expertos aseguran que no influirá el espectáculo de robo masivo de dineros públicos.

 

Con el veranito financiero la política comenzó a ordenarse. La polarización se afianzó, el PJ alternativo se deshilachó y una tormenta judicial se está formando en el horizonte de Cristina.

 

A medida que Nicolás Dujovne consiguió bajar las expectativas de volatilidad a fuerza de recorte del déficit y apretón monetario las variables macroeconómicas fueron lentamente volviéndose más previsibles.

 

La decisión de unificar las votaciones nacional y provincial en Buenos Aires consolidó la estrategia de confrontar mano a mano con el kirchnerismo. El peronismo "alternativo" se desdibuja.

 

De cara a las elecciones, el Presidente situó al peronismo en una delicada posición. Por u n lado, el kirchnerismo debe luchar contra la corrupción asociada irremediablemente a su gestión; y por el otro el fuerte sesgo ideológico K que lo hace seguir unido al sangriento régimen de Maduro en Venezuela.

 

Macri vio encuestas que registran una caída de su imagen y una suba de la de CFK. Pero el rechazo a una ley para recuperar lo robado y el apoyo a Maduro vinieron a complicar a la oposición

 

Hoy los únicos candidatos competitivos son Mauricio Macri y Cristina Kirchner. El Presidente tiene un 60% de opiniones en contra, su antecesora un poco más, pero el actual camino desemboca fatalmente en un balotaje entre ambos.

 

Como sus candidatos no levantan, el PJ "alternativo" alentó por los medios la candidatura del economista. La jugada fue contra Cristina Kirchner que salió a responder vía Larroque.

 

Macri representa la otra apuesta contra la partidocracia: una mezcla de racionalidad capitalista y voluntarismo político contaminado de astucia e ingenuidad por partes iguales. Pero tiene en común con el cristinismo el rechazo a la burocracia política tradicional que ambos comparten con no menos del 70% del padrón.

 

El respiro en el mercado cambiario afecta la agenda electoral. La Casa Rosada instaló el repudio a Maduro y varias medidas sobre seguridad. Silencio del kirchnerismo y división en el PJ.

Mientras la dirigencia política tenga como prioridad reproducir las condiciones de su propia existencia no será posible salir de la espiral descendente. Ese debería ser el primer punto de la agenda en la campaña.

 

A pesar de la importancia crucial de Brasil para la economía nacional, el presidente faltó a la asunción de Bolsonaro para no ser identificado con su locuaz extravagancia ideológica.

 

Aldo Ferrer dio a publicidad días atrás un informe según el cual más del 42% de la población cobra del Estado, entre empleados públicos, jubilados y beneficiarios de subsidios.

 

La fuerte devaluación no sólo trajo inflación, recesión y más pobreza. También resucitó electoralmente al kirchnerismo que quiere armar un frente justicialista de liberación de Cristina

 

Circulan por las redes dos videos contrastantes. Uno, el de la reciente gala del G20 en el Colón, todo emoción patriótica y pulcritud escénica. El otro, la apología del lumpenaje, el narco y la violencia conurbana a cargo de una murga uruguaya en la Plaza de Mayo en ocasión del Bicentenario. Este último espectáculo fue contratado por el gobierno de CFK.

 

Con la ancha avenida del medio intransitable, Massa optó por unirse a los "K" y el resto del peronismo (alternativo) lo siguió. La UCR se queja, pero su única alternativa es Macri

 

A fines de septiembre, Juan Schiaretti, Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey y Miguel Pichetto difundieron una foto en la que se los veía sonrientes alrededor de una mesa.

 

Datos llamativos: con 48% de inflación, caída de la actividad y del consumo el gobierno retiene el 35% de apoyo. En el Senado el presupuesto "del FMI" ganó 45 a 24. Massa aliado con CFK.

 

El escenario electoral que se está armando para 2019 no difiere sustancialmente del de 2015: Mauricio Macri vs. Cristina Kirchner (en esta ocasión sin la figura de Daniel Scioli). La explicación es que cualquier intento de racionalidad choca con la resistencia de la mayoría de los votantes.

 

La discusión del presupuesto 2019 prefigura la campaña 2019.

 

Apenas Dujovne logró un mes de paz cambiaria, la dirigencia lanzó una ofensiva contra el ajuste en el Senado. Lo lideró un sector peronista que atacó a Pichetto. La UCR también reclama.

 

Los errores del líder radical y su familia ideológica en toda la región son innumerables. El interrogante es ¿por qué hay quienes todavía lo elogian y toman por fundador de la democracia recuperada por la huida de los militares? La aparición de los Bolsonaros, responde a que al sistema lo destruyeron sus antecesores generando una crisis de representatividad monumental.

 

Sin liderazgo, ni candidato y con un futuro electoral dudoso los peronistas con responsabilidad de gobierno se dedicaron a sacarle fondos al gobierno nacional. Les fue muy bien. Consiguieron miles de millones en partidas que María Eugenia Vidal esperaba recibir en plena campaña. Mauricio Macri privilegió la situación nacional respecto de la bonaerense.

 

La crisis cambiaria reintrodujo a la Iglesia en el escenario político del que se había mantenido a discreta distancia desde el desgastante debate por la ley del aborto. E irrumpió de manera estrepitosa, como el proverbial paquidermo en el bazar, exhibiendo una conflictiva alianza con los líderes de Camioneros, sobre quienes se cierne la sombra de la Justicia.

 

Por segunda semana se mantuvo el dólar controlado, pero llegó el pico inflacionario. La presión de la clase política obligó a Macri a dar marcha atrás en puntos centrales de su gestión.

 

Nadie se sorprende de que en los 17 de octubre se celebren múltiples actos por el Día de la Lealtad, consecuencia de la diáspora que experimenta el peronismo desde hace tiempo. En muchos hubo referencias a la anhelada "unidad" y se cantó la estrofa correspondiente de la célebre marcha.

 

El modelo económico del Gobierno atraviesa una situación adversa que ningún opositor consigue aprovechar. En el medio, el Senado hizo un ademán populista sobre la tarifa del gas. En ese marco, con miras a 2019, Mauricio Macri sólo tiene un rival de fuste en Cristina Fernández de Kirchner.

 

La tregua cambiaria de Sandleris hizo retroceder al dólar 10%, pero dejó libre la agenda mediática para espectáculos indecorosos como los montados por Carrió y Lorenzetti. De Vido condenado.

 

Elisa Carrió desató otro escándalo en Cambiemos. La diputada tiene dos activos políticos: su honestidad y su perfil antisistema. Ambos sólo cotizan si se está en la oposición. Con un gobierno que no protege a nadie su valor se diluye. ¿Cuál sería su lugar fuera de la coalición oficialista?

 

El plan de tasa brutalmente alta y restricción monetaria debutó sin sobresaltos y dio un respiro al gobierno. El peronismo toma posiciones: pro "K", anti "K" y Massa como siempre en el medio.

 

En medio del caos, a Mauricio Macri le quedaban dos caminos: declarar el default o someterse a las condiciones del prestamista de última instancia que borronea su futuro electoral. Aceptó el trago amargo de un segundo acuerdo con el FMI que deja indefenso al Gobierno ante cualquier viento que sople.

 

Semana vertiginosa: paro de la CGT, renuncia del presidente del BCRA y acuerdo con el FMI. Cerró con el dólar nuevamente en alza. No es lo mismo pulsear con Moyano que hacerlo con los bancos.

 

Los últimos días han puesto de manifiesto una curiosa realidad. El Presidente pide un crédito en la cuna del capitalismo para salir de otra crisis financiera. Al mismo tiempo, se paraliza el país debido a esa crisis. Y los votantes siguen brindando su apoyo tanto a Macri como a políticos y sindicalistas amenazados por la cárcel que salieron a las calles para protestar.

 

Existe un espejo al que deben mirarse los ciudadanos. El que refleja que democracia y corrupción son realidades que se excluyen mutuamente. El delito con cobertura política es el más peligroso de todos.

 

Con la actual volatilidad macro cualquier cálculo de gastos y recursos es puramente teórico. Así el presupuesto se redujo a una señal política. El gasto público no bajará; subirán los impuestos.

 

 

Los tiempos serán tormentosos pero tienen un mérito: muestran a la sociedad como es, sin maquillaje. Los grandes empresarios arrepintiéndose de las coimas que pagaron para que los políticos les ataran la vaca. Los valijeros (ahora bolseros) presos en Ezeiza.

 

En medio del descontrol del dólar hubo un intento de copamiento del gabinete. Un festival inédito de rumores y de operaciones por los medios pero el presidente no cedió. El viejo "statu quo"

 

Macri debería encargar a alguien del todavía populoso equipo que lo acompaña la tarea de ilustrar a la opinión pública sobre las operaciones en marcha.

 

Parece llegada la hora de que el Presidente encare el problema de fondo y empiece por hablar claro. Macri probó con la actitud zen y la grieta se agrandó. Podría probar con la franqueza en lugar del marketing. Ya no puede vender futuro ni promesas porque pocos le creen.

 

El discurso de la ex presidenta en el Senado recordó las cadenas nacionales y retrocedió el almanaque a 2015. Eso no disminuye el malhumor con el gobierno, pero obtura cualquier oposición viable

 

El problema no es de kirchneristas o antikirchneristas, sino de todos los políticos. Después de 2001 olvidaron el repudio popular y volvieron a las andadas. Son los políticos y no los medios o las “señoras gordas” que protestan los responsables del desprestigio de la política

 

Las confesiones de empresarios y ex funcionarios confirmaron la escala inédita de la corrupción K. Pueden impactar en la obra pública en marcha y atar al peronismo a la suerte de Cristina.

 

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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