Marcos Novaro

Marcos Novaro

El jefe de Camioneros usó a los obispos para disfrazar como si fuera una lucha contra el abuso y la discrecionalidad, lo que en realidad no es más que un esfuerzo para tratar de frenar las investigaciones que lo involucran a él y a su familia.

 

El 17 de octubre fue ocasión para que los herederos de Perón, aún divididos, ejercitaran sus músculos. Y envalentonados, también su peculiar sentido de la lealtad, que los vuelve a mostrar peligrosamente afines al espíritu de patota.

 

El pedido de juicio político no va a prosperar. Ni la oposición lo avala. Tal vez Lilita pretende que Macri ponga distancia con el presidente de Boca y se amolde a que su primo dueño de IECSA reciba un trato más duro.

 

Los dirigentes de la oposición insisten en aludir a los errores del Gobierno para disculparse de sus pecados, lo que no hace más que facilitarle las cosas a Macri.

Como la Jefatura de Gabinete en los últimos tiempos tiene mucho menos que hacer, parece decidida a meterse en camisa de once varas, haciendo cosas que no debería ni intentar.

 

Lilita suele ser bastante destructiva, paranoica e impredecible. Pero podría ser mucho peor y lo acaba de demostrar lo sucedido en Brasil. Por suerte, como nuestra crisis frustró expectativas menos exageradas, no tenemos que lidiar con un nacionalismo redencionista ni nada parecido.

 

 

En una contienda electoral polarizada, hay cinco factores que ayudan para ser optimistas, y otras para no serlo tanto.

 

La resolución de la Cámara de Casación Penal que absolvió al expresidente y las declaraciones del ministro de Garavano sobre la exmandataria tomaron mal parado a Mauricio Macri.

 

Tras el contundente paro de la semana pasada, el gobierno de Macri retomó la iniciativa frente a los sindicatos y dio pasos firmes para mantener a raya el recurso del paro en lo que resta del año.

 

El Peronismo Alternativo, ¿llegará a ser una opción electoral competitiva? Puede reunir un gran poder territorial pero le falta un líder atractivo. ¿A quién van a sacarle más votos, a Macri o a Cristina? Pese a los problemas que estos dos polos enfrentan, ninguno les hará fáciles las cosas.

 

El desenlace de la interna oficial favorece a Nicolás Dujovne, que puso al reemplazante de Luis Caputo.

 

Tanto en las filas del partido de Perón como en el mundo de los negocios, son muchos los que odiaron de verdad la forma de gobernar de los Kirchner.

 

La exmandataria ya se sabe que es considerada jefa de la asociación ilícita, De Vido y Baratta sus organizadores y el resto seguramente partícipes necesarios, pero el trato que se dispensará a los empresarios involucrados es incierto.

 

El Gobierno quiere asegurar la paz social y para eso reforzó las medidas asistencialistas, en plena crisis económica por la devaluación.

 

El momento “más horrible” de la economía de Macri se parece bastante al que imperó en el mejor momento de los Kirchner. ¿Por qué entonces genera tantas críticas de los sindicatos, los gobernadores peronistas y los propios nostálgicos del kirchnerismo?

 

Ni las salidas ni la reducción del número de carteras era lo más importante que había que corregir en el Ejecutivo: lo fundamental era lograr más capacidad y coordinación política, y para eso, hacía falta gente nueva.

 

Más de la mitad del país cree que el bloque opositor no está en condiciones de volver al poder. La expresidenta y su partido tendrán que pagar el costo en términos de confianza.

 

La caprichosa apelación a los “derechos humanos” le sirvió al kirchnerismo para deslegitimar todo lo que se le oponga y justificar cualquier abuso por él mismo cometido. Ahora pretende usarlos para presentar a una Justicia por fin capaz de superar su impotencia como una amenaza para los derechos individuales y la democracia.

 

Sabe que su candidatura a la presidencia, aunque sea para perder, es obligada y urgente. La comparación con Lula.

 

El presidente se la pasó dos años despotricando contra el personal estable de la política y los negocios en el país. Pero ahora que las miserias de ese círculo de privilegiados están a la luz, él necesita practicar un rescate selectivo de sus tribus, para evitar que la economía se detenga en seco y el sistema institucional vuele por los aires.

 

A la expresidenta las balas ya no le pegan cerca sino que le dan de lleno y la identifican como cabeza de una asociación ilícita. Aunque todavía falta la prueba definitiva: dar con los fondos sustraídos por coimas durante el kirchnerismo.

 

 

Una ola de repudio a la figura y de rediscusión de la memoria del fundador del kirchnerismo se extiende por el país y fuera de él. Los kirchneristas la sufren, la rechazan.

 

Los cuadernos de las coimas revelaron cómo funcionaba el retorno de dinero a través de la obra pública. Cómo los "subordinados" dejaron al descubierto quiénes eran los destinatarios finales de los bolsos con plata.

 

La expresidenta tal vez se lamente de haber confiado en Abal Medina, o de haber dejado muchos cabos sueltos en el "club de la construcción".

 

La condena al exvicepresidente es una bocanada de aire fresco. Y por primera vez empresarios poderosos, ligados al Estado por vínculos espurios durante años, están hablando ante la Justicia de pagos ilegales.

 

La reunión fue cualquier cosa menos un concilio de ángeles y justos. Y debió caer como el demonio a quienes sueñan con fórmulas algo más viables para evitar la reelección de Macri el año que viene.

 

Suelen producirse cambios muy rápidos en la política argentina. Pero también, hay ocasiones en que parece que la situación va a cambiar profundamente y luego, esa expectativa se diluye porque todo vuelve a ser como era.

 

Suele decirse que la crisis cambiaria y financiera que enfrentamos prueba que Macri hizo todo mal. Pero bien se la puede ver como resultado de algunas cosas que hizo bien. Y ver que fue una señal, esperemos, capaz de prevenir males mayores.

 

 

Plantearse esta pregunta es la parte más virtuosa de la iniciativa oficial: si seguimos como vamos, gastando lo mínimo en mantener a los militares, sin darles nada que hacer, para que no se note que no tenemos la menor idea de qué hacer con ellos y tampoco nos importa demasiado, seguiremos perdiendo esa gran o pequeña porción del presupuesto público (imposible decirlo, dado que no hay un para qué), el poco equipamiento que les queda, e invalorables vidas humanas cada vez que se hunde un submarino o un barco, se cae un avión o un helicóptero.

 

Una conferencia de prensa deslucida y con gusto a poco mostró a un Presidente no muy activo y sin un programa de gobierno concreto.

 

Algunos sectores buscan que caiga el acuerdo con el Fondo, pero los gobernadores peronistas quedarían entre la espada y la pared.

 

Alrededor de dos tercios de la población cree lo que el gobierno dice sobre las razones de la corrida cambiaria y financiera: que el Estado gasta demasiado y mal. Sin embargo, solo un tercio confía en que él resuelva el problema.

 

Hasta el momento el Ejecutivo tuvo una actitud conservadora frente a las crisis, pero para enfrentar la situación económica actual necesitaría hacer mayores cambios.

 

Como era de esperar, la media sanción del proyecto de despenalización en Diputados tuvo efecto.

 

Concluida de momento la corrida cambiaria, el gobierno está permitiendo que a través de los salarios ella se traslade a precios. ¿Qué pasaría si hacia fin de año se advierte que está incumpliendo incluso las muy ampliadas metas a que se comprometió en el stand by?

 

La Pastoral Social profundiza su cruzada contra la interrupción del embarazo y el acuerdo con el FMI. Todo en línea con las polémicas declaraciones del cura, que semanas atrás dijo que la legalización del aborto "es sinónimo" del organismo internacional.

 

 

¿Por qué un simultáneo y virulento ataque de furia contra Macri, la Cámara de Diputados y los medios? El motivo inmediato es, claro, la media sanción de la ley de despenalización, que sorprendió a muchos en la Iglesia. Pero hay mucho más que eso.

 

El Presidente tardó mucho en hacer cambios para contener a la divisa y el acuerdo con el FMI lo "apuró" a empoderar a Dujovne. Los desafíos para recuperar la gobernabilidad.

 

Tras la discusión por los límites a las tarifas, el PJ se prepara para una nueva pelea por el recorte a las transferencias, una exigencia del FMI. El Gobierno apuesta al salto en la recaudación de IVA y Ganancias.

 

Temprano, envió una señal al sindicalismo. Luego, informó un acuerdo con el organismo por arriba de lo previsto. La lógica de hacer los dos anuncios el mismo día.

 

Nicolás Dujovne tuvo un flojo comienzo como superministro. ¿Tiene ambición política, garra para pelear por el poder y conservarlo?

 

Si el sindicalismo entiende que el peronismo puede disputar la presidencia el año que viene, las cosas pueden complicarse mucho para Mauricio Macri.

 

La tensión cambiaria y el pedido al FMI evidenciaron varias contradicciones, tanto del Gobierno como del kirchnerismo.

 

El Ejecutivo buscó mostrarse activo y explicar la decisión de pedir un préstamo al FMI. Pero la eficacia del mensaje quedó en duda.

 

La oposición encontró una zona para pegar y lo hace en forma unida, aprovechando que el mal humor social está creciendo.

El Presidente sigue confiando en su equipo económico, pero los resultados de la gestión no son los esperados.

 

El Foro de Convergencia Empresarial advierte en forma explícita el oportunismo en el marco de las protestas por la suba de las tarifas.

 

 

Durante varios meses del año pasado, un conjunto bastante amplio sostuvo la hipótesis de que el Estado de Derecho en Argentina estaba en extinción. Había habido un desaparecido y el gobierno nacional era el responsable.

 

La imagen del Presidente cayó porque hay desconfianza en la gestión económica. El rol de los gobernadores.

 

Con el tema tarifas, la coalición oficial hizo más ruido que nunca. Sus socios están aprendiendo a convivir, a resolver conflictos y a sacar provecho de sus diferencias.

 

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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