Marcos Novaro

Marcos Novaro

 

 

Con el dólar y la inflación a la baja, la imagen del presidente se recuperó. Por primera vez desde principio de año, sube el optimismo sobre la economía. Pero nada de eso alcanza. ¿Repuntará el consumo? ¿El de quiénes y cuándo?

 

La oferta electoral presenta peronismo en todos lados, en distintos envases y con distintos acompañamientos. Pero tienen denominadores comunes: carecen de novedades y son versiones gastadas.

 

El acuerdo está pensado no sólo para ganar sino para gobernar. Pero si ganan, ¿cómo funcionaría el binomio? ¿Hasta dónde llega el convenio y dónde empiezan las diferencias?

 

Para unos significa democracia contra autoritarismo, para otros, asado contra hambre. Todo se resolverá en la primera vuelta de octubre, según quién llegue al 45%. Los demás ¿desaparecen de escena?

 

Dos tendencias que dominaron el escenario de los comicios distritales hasta ayer nomás ahora fueron desmentidas: de las cinco provincias en las que se votó, solo en una el peronismo se presentó unido.

 

Cristina Kirchner volvió a sorprender cuando nominó a su exministro de Economía como candidato a gobernador bonaerense. La designación encierra varios mensajes. Algunos un poco preocupantes.

 

En las elecciones distritales de este domingo no hubo sorpresas. Pocos les prestaron atención, quizás porque la cocina política bonaerense resulta más interesante.

 

Referentes de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo actuaron como fuerza de choque "moral" para respaldar a Cristina Kirchner. El desafío de la izquierda.

 

Con su habitual uso jocoso del insulto, Alberto Fernández dio una muestra de la moderación kirchnerista: promete que no habrá indultos. Parece una promesa sin costo porque el candidato viene trabajando, junto al resto de su espacio, para que no haya condenas.

 

Hasta acá llegaron las manganetas distractivas, el verso y las excusas. Ahora, empezó el juicio y Cristina se confronta con los hechos, hechos que ella provocó y de los que tendrá que hacerse responsable.

 

La expresidenta seguirá haciendo de víctima, atropellada en su dignidad por jueces y fiscales. ¿Será que la señora pretende repetir la fórmula “Cámpora al gobierno, Perón al poder”?

 

La inevitable candidata a volver a la Rosada estará afectada por el síndrome del Dr. Jekyll y Mr. (en este caso sería Ms.) Hyde. En sus propuestas más elaboradas es donde más quedó su plan en evidencia.

 

Es difícil hacer una traslación del voto cordobés al nacional. El oficialismo nacional podría no preocuparse demasiado si Schiaretti no se lanza abiertamente a respaldar a Lavagna para la presidencial.

 

El peronismo moderado juega su mejor carta: Cambiemos hará un flaco papel y el gobernador Schiaretti será reelecto cómodamente. ¿Mantendrá su vínculo con Macri, le levantará la mano a Lavagna o se lanzará él mismo a la presidencia?

 

Hasta hace poco parecía que no se podía consensuar nada, pero ahora algunos pretenden acordarlo todo y con todos. Cambiemos y Alternativa Federal se la juegan en una vía intermedia.

Hasta hace poco parecía que no se podía consensuar nada, pero ahora algunos pretenden acordarlo todo y con todos. Cambiemos y Alternativa Federal se la juegan en una vía intermedia.

 

Santa Fe es el tercer distrito en importancia por número de votantes. Y es bien representativo del electorado del centro del país, donde el Gobierno nacional está obligado a sacar una buena diferencia para que la reelección de Macri sea posible.

Santa Fe es el tercer distrito en importancia por número de votantes. Y es bien representativo del electorado del centro del país, donde el Gobierno nacional está obligado a sacar una buena diferencia para que la reelección de Macri sea posible.

 

La Casa Rosada busca contar con el apoyo de los empresarios. Cristina, mientras tanto, espera a que el oficialismo se tropiece solo.

 

Gran parte de la opinión pública celebró las medidas anticrisis, de los dos lados de la grieta. Las incógnitas pasan por la eficacia del programa y por cómo reaccionará la gente.

 

El índice de marzo, 4,7%, asusta, es el más alto desde 2002 y ya esa comparación evoca los peores temores. Y, encima, daña un poco más nuestro ya muy golpeado orgullo nacional.

 

El peronismo unido y Cambiemos se midieron por primera vez en un distrito del centro del país, pluralista y competitivo. El resultado puede dar pistas sobre lo que puede pasar a nivel nacional.

 

El exministro puso condiciones demasiado exigentes para ser candidato. Y como no despegó en las encuestas, sus pares de Alternativa Federal se negaron a concedérselas, dejándolo sin muchas opciones.

 

Tal como sucedió en Neuquén, la unidad peronista fracasó en conseguirle un triunfo anticipatorio a la expresidenta. Aunque Cambiemos obtuvo un resultado pobrísimo, los estrategas oficiales se conforman con poco y pueden resaltar el hecho de que siguen ganando los que están en funciones.

 

Mejora en las encuestas sin hacer nada (o precisamente, porque no hace ni dice nada), mientras Macri cae y los peronistas alternativos siguen divididos y sin vía para despegar; ¿por qué Cristina va a resignar su candidatura, si hoy hasta aparece ganando en el ballotage?

 

Lavagna dice ser el único que habla en serio de la unión, mientras que tiempo atrás Cristina Kirchner llamó a su fuerza Unidad Ciudadana. El Presidente reflotó su deseo de "construir una Argentina unida". ¿Qué hay detrás de esta invitación a juntarnos?

 

Las estrategias electorales de la Rosada no dejan de dar malos resultados. Primero fueron La Pampa y Neuquén, siguió Córdoba y ahora La Rioja y Río Negro. ¿No les convendría conseguir un mapa más preciso del interior?

 

La carrera hacia octubre empezó a piña limpia. Aunque de sus tres actores centrales sólo el actual Presidente reconoce ser candidato, todos buscan pegar primero para pegar mejor.

 

Se juntaron él y Tinelli, los dos “outsiders” de la política argentina. ¿Es para compartir cartel, para evaluarse y decidir si van a avanzar juntos? Por de pronto, se diferenciaron de Macri, Cristina y (otra vez sopa) de “la vieja política”.

 

El economista cree que, frente al ajuste de Macri y la irresponsabilidad de Cristina, hay una amplia demanda social insatisfecha, que él está en condiciones de atender.

 

En medio de una intensa batalla entre bancadas y barras que disputaron la escena con aplausos, abucheos e interrupciones varias, el presidente atravesó la que, por ahora, es su última inauguración de sesiones legislativas.

 

 

Como avanzan las investigaciones sobre la corrupción K y estamos en año electoral, trabaja a todo trapo la máquina de inventar casos de irregularidades que involucrarían al resto de los dirigentes.

 

 

Hasta los populistas italianos marcaron distancia con el régimen chavista. Nadie quiere quedar pegado a la catástrofe, o casi nadie: la agrupación de intelectuales K dio ejemplo de consecuencia.

 

¿Con qué intención envió esa señal de acercamiento con la senadora de Unidad Ciudadana? Cómo es el gobierno que imagina el expresidente.

 

¿Por qué, a diferencia de renombradas familias de la mafia, no se esmeraron en salvar siquiera a sus hijos del peligro de quedar implicados en la corrupción?

 

Con la propuesta de hacer listas de unidad en todas las provincias, la expresidenta aleja apoyos a Argentina Federal. Pero no está claro que eso vaya a alcanzarle para darle más sostén a su candidatura presidencial.

 

 

Hasta fines del año pasado, el régimen chavista venía controlando la situación. Pero los opositores están logrando superar la impotencia: haciendo pie en la Asamblea Legislativa como última fuente de legitimidad, pueden dejar de soñar con que los militares se dividan, se rebelen o suceda otro milagro.

Se suele decir que en la política está el origen de nuestros males. “Con otros dirigentes, otros partidos y otro sistema político seríamos un gran país”. ¿Pero no es cierto acaso que la política está conteniendo una economía desbocada? ¿No habría que valorarla un poco más?

 

Los votantes de la expresidenta tienen mayor confianza en los políticos que los de Macri. Aunque solo una minoría cree que pueda resolver los problemas económicos.

 

En los últimos días, una catarata de malas noticias judiciales les empañó el fin de año a los peronistas. En todos los casos, reaccionaron solidarizándose con los procesados o condenados. Estiman que no van a pagar mayores costos y puede que tengan razón.

 

Hay pocos cambios en los sondeos de los últimos dos o tres meses, pero hay una novedad. Dado que se hicieron en lo peor de la crisis, es plausible creer que el malhumor con el Gobierno tocó fondo. ¿Será por eso que la expresidente está revisando su estrategia, guarda silencio, e incluso duda de presentarse el año que viene?

 

La líder del ARI se piensa como suma sacerdotisa de Cambiemos y como su espíritu más rebelde y la opositora más eficaz, la única que realmente está en condiciones de frenar a Macri cada vez que él se equivoque. ¿Puede funcionar una fórmula tan en el límite en un contexto tan frágil?

 

Si el presidente y su gente no dan señales de que pueden controlar la calle, la confianza interna y externa en su capacidad de gobierno se derrumbará. Aparte, hay que considerar los resultados diplomáticos, comerciales y financieros de la cumbre.

 

El juez de los cuadernos de las coimas procesó al empresario dueño de Techint. También al exfuncionario kirchnerista por otra causa.

 

Algunos especulan con que la unión del peronismo en dos votaciones es el comienzo del “regreso a las fuentes”. Este regreso estaría extendiéndose en sus filas por ausencia de alternativas o por la creencia de que Cristina Kirchner volverá a ser presidenta en 2019.

 

 

Se descarta que habrá fuertes protesta en la cumbre de presidentes y será clave que las fuerzas de seguridad puedan contenerlas eficazmente.

 

El Ejecutivo deja de estar contra las cuerdas, retiene la iniciativa y avanza con sus planes para tener la foto ideal para la llegada del G20.

 

Solá se viene ofreciendo como alternativa superadora de las divisiones que le complican la vida al peronismo, como el menos kirchnerista para unos y el menos antikirchnerista para los otros.

 

La situación actual tiene puntos de contactos con el gobierno de Duhalde. Aunque la crisis no es tan abrupta como hace 16 años, la inflación no podrá controlarse tan rápidamente.

 

Con los acontecimientos de las últimas semanas cabe preguntarse si no puede surgir una derecha dura que, con la bandera de “orden y progreso”, intente en serio lo que sin mucho fundamento la izquierda achaca a Macri estar intentando.

 

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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