Marcos Novaro

Marcos Novaro

El índice de marzo, 4,7%, asusta, es el más alto desde 2002 y ya esa comparación evoca los peores temores. Y, encima, daña un poco más nuestro ya muy golpeado orgullo nacional.

 

El peronismo unido y Cambiemos se midieron por primera vez en un distrito del centro del país, pluralista y competitivo. El resultado puede dar pistas sobre lo que puede pasar a nivel nacional.

 

El exministro puso condiciones demasiado exigentes para ser candidato. Y como no despegó en las encuestas, sus pares de Alternativa Federal se negaron a concedérselas, dejándolo sin muchas opciones.

 

Tal como sucedió en Neuquén, la unidad peronista fracasó en conseguirle un triunfo anticipatorio a la expresidenta. Aunque Cambiemos obtuvo un resultado pobrísimo, los estrategas oficiales se conforman con poco y pueden resaltar el hecho de que siguen ganando los que están en funciones.

 

Mejora en las encuestas sin hacer nada (o precisamente, porque no hace ni dice nada), mientras Macri cae y los peronistas alternativos siguen divididos y sin vía para despegar; ¿por qué Cristina va a resignar su candidatura, si hoy hasta aparece ganando en el ballotage?

 

Lavagna dice ser el único que habla en serio de la unión, mientras que tiempo atrás Cristina Kirchner llamó a su fuerza Unidad Ciudadana. El Presidente reflotó su deseo de "construir una Argentina unida". ¿Qué hay detrás de esta invitación a juntarnos?

 

Las estrategias electorales de la Rosada no dejan de dar malos resultados. Primero fueron La Pampa y Neuquén, siguió Córdoba y ahora La Rioja y Río Negro. ¿No les convendría conseguir un mapa más preciso del interior?

 

La carrera hacia octubre empezó a piña limpia. Aunque de sus tres actores centrales sólo el actual Presidente reconoce ser candidato, todos buscan pegar primero para pegar mejor.

 

Se juntaron él y Tinelli, los dos “outsiders” de la política argentina. ¿Es para compartir cartel, para evaluarse y decidir si van a avanzar juntos? Por de pronto, se diferenciaron de Macri, Cristina y (otra vez sopa) de “la vieja política”.

 

El economista cree que, frente al ajuste de Macri y la irresponsabilidad de Cristina, hay una amplia demanda social insatisfecha, que él está en condiciones de atender.

 

En medio de una intensa batalla entre bancadas y barras que disputaron la escena con aplausos, abucheos e interrupciones varias, el presidente atravesó la que, por ahora, es su última inauguración de sesiones legislativas.

 

 

Como avanzan las investigaciones sobre la corrupción K y estamos en año electoral, trabaja a todo trapo la máquina de inventar casos de irregularidades que involucrarían al resto de los dirigentes.

 

 

Hasta los populistas italianos marcaron distancia con el régimen chavista. Nadie quiere quedar pegado a la catástrofe, o casi nadie: la agrupación de intelectuales K dio ejemplo de consecuencia.

 

¿Con qué intención envió esa señal de acercamiento con la senadora de Unidad Ciudadana? Cómo es el gobierno que imagina el expresidente.

 

¿Por qué, a diferencia de renombradas familias de la mafia, no se esmeraron en salvar siquiera a sus hijos del peligro de quedar implicados en la corrupción?

 

Con la propuesta de hacer listas de unidad en todas las provincias, la expresidenta aleja apoyos a Argentina Federal. Pero no está claro que eso vaya a alcanzarle para darle más sostén a su candidatura presidencial.

 

 

Hasta fines del año pasado, el régimen chavista venía controlando la situación. Pero los opositores están logrando superar la impotencia: haciendo pie en la Asamblea Legislativa como última fuente de legitimidad, pueden dejar de soñar con que los militares se dividan, se rebelen o suceda otro milagro.

Se suele decir que en la política está el origen de nuestros males. “Con otros dirigentes, otros partidos y otro sistema político seríamos un gran país”. ¿Pero no es cierto acaso que la política está conteniendo una economía desbocada? ¿No habría que valorarla un poco más?

 

Los votantes de la expresidenta tienen mayor confianza en los políticos que los de Macri. Aunque solo una minoría cree que pueda resolver los problemas económicos.

 

En los últimos días, una catarata de malas noticias judiciales les empañó el fin de año a los peronistas. En todos los casos, reaccionaron solidarizándose con los procesados o condenados. Estiman que no van a pagar mayores costos y puede que tengan razón.

 

Hay pocos cambios en los sondeos de los últimos dos o tres meses, pero hay una novedad. Dado que se hicieron en lo peor de la crisis, es plausible creer que el malhumor con el Gobierno tocó fondo. ¿Será por eso que la expresidente está revisando su estrategia, guarda silencio, e incluso duda de presentarse el año que viene?

 

La líder del ARI se piensa como suma sacerdotisa de Cambiemos y como su espíritu más rebelde y la opositora más eficaz, la única que realmente está en condiciones de frenar a Macri cada vez que él se equivoque. ¿Puede funcionar una fórmula tan en el límite en un contexto tan frágil?

 

Si el presidente y su gente no dan señales de que pueden controlar la calle, la confianza interna y externa en su capacidad de gobierno se derrumbará. Aparte, hay que considerar los resultados diplomáticos, comerciales y financieros de la cumbre.

 

El juez de los cuadernos de las coimas procesó al empresario dueño de Techint. También al exfuncionario kirchnerista por otra causa.

 

Algunos especulan con que la unión del peronismo en dos votaciones es el comienzo del “regreso a las fuentes”. Este regreso estaría extendiéndose en sus filas por ausencia de alternativas o por la creencia de que Cristina Kirchner volverá a ser presidenta en 2019.

 

 

Se descarta que habrá fuertes protesta en la cumbre de presidentes y será clave que las fuerzas de seguridad puedan contenerlas eficazmente.

 

El Ejecutivo deja de estar contra las cuerdas, retiene la iniciativa y avanza con sus planes para tener la foto ideal para la llegada del G20.

 

Solá se viene ofreciendo como alternativa superadora de las divisiones que le complican la vida al peronismo, como el menos kirchnerista para unos y el menos antikirchnerista para los otros.

 

La situación actual tiene puntos de contactos con el gobierno de Duhalde. Aunque la crisis no es tan abrupta como hace 16 años, la inflación no podrá controlarse tan rápidamente.

 

Con los acontecimientos de las últimas semanas cabe preguntarse si no puede surgir una derecha dura que, con la bandera de “orden y progreso”, intente en serio lo que sin mucho fundamento la izquierda achaca a Macri estar intentando.

 

Por más que quieran disimular, Maldonado no funcionó. Así que el kirchnerismo y el trotskismo insisten con un método cada vez más peligroso: exponer a voluntarios o desesperados a sueldo para que alguno se convierta en bandera de la resistencia.

 

Para escapar del papelón tras la misa con Hugo Moyano, monseñor Ojea adelantó una convocatoria a la unidad nacional. Incluiría a oficialistas, opositores, sindicatos y empresarios. ¿Va a funcionar? La comparación con el 2001 ahonda la tensión.

 

El jefe de Camioneros usó a los obispos para disfrazar como si fuera una lucha contra el abuso y la discrecionalidad, lo que en realidad no es más que un esfuerzo para tratar de frenar las investigaciones que lo involucran a él y a su familia.

 

El 17 de octubre fue ocasión para que los herederos de Perón, aún divididos, ejercitaran sus músculos. Y envalentonados, también su peculiar sentido de la lealtad, que los vuelve a mostrar peligrosamente afines al espíritu de patota.

 

El pedido de juicio político no va a prosperar. Ni la oposición lo avala. Tal vez Lilita pretende que Macri ponga distancia con el presidente de Boca y se amolde a que su primo dueño de IECSA reciba un trato más duro.

 

Los dirigentes de la oposición insisten en aludir a los errores del Gobierno para disculparse de sus pecados, lo que no hace más que facilitarle las cosas a Macri.

Como la Jefatura de Gabinete en los últimos tiempos tiene mucho menos que hacer, parece decidida a meterse en camisa de once varas, haciendo cosas que no debería ni intentar.

 

Lilita suele ser bastante destructiva, paranoica e impredecible. Pero podría ser mucho peor y lo acaba de demostrar lo sucedido en Brasil. Por suerte, como nuestra crisis frustró expectativas menos exageradas, no tenemos que lidiar con un nacionalismo redencionista ni nada parecido.

 

 

En una contienda electoral polarizada, hay cinco factores que ayudan para ser optimistas, y otras para no serlo tanto.

 

La resolución de la Cámara de Casación Penal que absolvió al expresidente y las declaraciones del ministro de Garavano sobre la exmandataria tomaron mal parado a Mauricio Macri.

 

Tras el contundente paro de la semana pasada, el gobierno de Macri retomó la iniciativa frente a los sindicatos y dio pasos firmes para mantener a raya el recurso del paro en lo que resta del año.

 

El Peronismo Alternativo, ¿llegará a ser una opción electoral competitiva? Puede reunir un gran poder territorial pero le falta un líder atractivo. ¿A quién van a sacarle más votos, a Macri o a Cristina? Pese a los problemas que estos dos polos enfrentan, ninguno les hará fáciles las cosas.

 

El desenlace de la interna oficial favorece a Nicolás Dujovne, que puso al reemplazante de Luis Caputo.

 

Tanto en las filas del partido de Perón como en el mundo de los negocios, son muchos los que odiaron de verdad la forma de gobernar de los Kirchner.

 

La exmandataria ya se sabe que es considerada jefa de la asociación ilícita, De Vido y Baratta sus organizadores y el resto seguramente partícipes necesarios, pero el trato que se dispensará a los empresarios involucrados es incierto.

 

El Gobierno quiere asegurar la paz social y para eso reforzó las medidas asistencialistas, en plena crisis económica por la devaluación.

 

El momento “más horrible” de la economía de Macri se parece bastante al que imperó en el mejor momento de los Kirchner. ¿Por qué entonces genera tantas críticas de los sindicatos, los gobernadores peronistas y los propios nostálgicos del kirchnerismo?

 

Ni las salidas ni la reducción del número de carteras era lo más importante que había que corregir en el Ejecutivo: lo fundamental era lograr más capacidad y coordinación política, y para eso, hacía falta gente nueva.

 

Más de la mitad del país cree que el bloque opositor no está en condiciones de volver al poder. La expresidenta y su partido tendrán que pagar el costo en términos de confianza.

 

La caprichosa apelación a los “derechos humanos” le sirvió al kirchnerismo para deslegitimar todo lo que se le oponga y justificar cualquier abuso por él mismo cometido. Ahora pretende usarlos para presentar a una Justicia por fin capaz de superar su impotencia como una amenaza para los derechos individuales y la democracia.

 

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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