Juan J. Llach

Juan J. Llach

Necesitamos una nueva ley que incluya límites al gasto público, la presión tributaria, los déficits y la deuda

 

Desde el fin de las guerras civiles del siglo XIX -causantes de gran retraso- la Argentina tuvo dos proyectos productivos, plasmados en políticas de Estado y abrazados en sus comportamientos por buena parte de la sociedad y de la política.

 

Las distorsiones tributarias y el excesivo gasto público son un lujo muy caro que genera retraso, pobreza estructural y una estridente desigualdad

 

Aunque se busque reducir el déficit fiscal y el gasto público, medidas como las tarifas sociales, la ley de promoción de las pymes y la ampliación de la AUH suman beneficios para los más necesitados y muestran que el Gobierno no apuesta a los axiomas de la ortodoxia

El criterio de gradualidad de la Corte no ayuda a educar al consumidor ni contribuye a concientizar sobre el uso racional de la energía, que aquí se derrocha al amparo de su bajísimo costo

 

A poco de iniciada su gestión trascendió que el gobierno llamaría a una concertación en enero. No lo hizo y no era sencillo hacerlo a pocos días de la eliminación del cepo, con el dólar flotando, sin retenciones y con aumentos de tarifas por venir.

El ciclo negativo de los países emergentes, que lleva dos años, parece estar llegando a su fin; luego de que el populismo derrochó los años dorados de las materias primas, el país podría aprovechar esta nueva oportunidad

La exclusión de la Argentina muestra al menos incompetencia por parte del gobierno anterior, si no mala fe

 

Fundado el 4 de agosto de 2003

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