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En una rueda de prensa con el presidente de EE UU en Biarritz, el dirigente francés manifiesta su deseo de que el encuentro se produzca "en las próximas semanas"

El presidente francés, Emmanuel Macron, impulsa una cumbre “en las próximas semanas” entre sus homólogos estadounidense, Donald Trump, e iraní, Hasan Rohani. En una rueda de prensa junto a Macron este domingo al final del G7 en Biarritz, Trump respondió que, “si las circunstancias son correctas” está dispuesto a celebrar la cumbre. “Creo que tendremos un acuerdo con Irán”, aseguró.

Desde la revolución de 1979 y la ruptura de las relaciones diplomáticas, Washington no ha reanudado las relaciones con Teherán. La firma del acuerdo nuclear en 2015 provocó un relativo deshielo con la Administración Obama, pero la llegada del republicano Trump a la Casa Blanca, en 2017, volvió a elevar la tensión. Obama nunca llegó a celebrar una cumbre con Rohani, aunque habló con él por teléfono.

El intento de aproximación entre EE UU e Irán es uno de los principales resultados de tres días de discusiones entre los líderes de EE UU, Francia, Alemania, Reino Unido, Canadá y Japón, agrupados en el G7. Al invitar por sorpresa a Biarritz, el domingo, al ministro iraní de Exteriores, Mohamad Javad Zarif, Macron intentó forzar una nueva negociación tras semanas de tensiones entre Washington y Teherán.

Trump negó que la visita de Zarif a Biarritz se hubiese organizado a sus espaldas y que le hubiese sorprendido. “El presidente Macron me contó lo que ocurría… Y tuvo un encuentro positivo”, resumió el estadounidense. El presidente francés confirmó que mantuvo a Trump informado sobre la operación. “Esta mañana el presidente Rohani ha dicho que está abierto a este encuentro”, añadió.

Trump abandonó el acuerdo de 2015, que permitía frenar el programa nuclear de Irán a cambio de un levantamiento de las sanciones. Los otros firmantes —Alemania y el resto de miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU— mantienen el acuerdo. Pero la retirada de EE UU lo han dejado en una situación precaria.

La esperanza de Macron es que una cumbre entre Trump y Rohani allane el camino para renegociar un nuevo acuerdo nuclear con el que el presidente de Estados Unidos se sienta cómodo. Irán, dijo Trump, es un país con un “potencial tremendo”, incluido en el sector inmobiliario, su negocio familiar. También garantizó que él rechaza la idea de un “cambio de régimen” en Teherán. A la pregunta sobre si le parecía realista la posibilidad de reunirse con Rohani en las próximas semanas, como desea Macron, respondió: “Me lo parece”.

Marc Bassets

 

El PD considera imprescindible construir un gabinete de cambio que rompa con el anterior, mientras que en el M5E no parecen dispuestos a desperdiciar la popularidad que ha adquirido Conte.

Las negociaciones entre el Movimiento Cinco Estrellas y el Partido Demócrata para formar un gobierno alternativo que evite la convocatoria de elecciones anticipadas en Italia después de la dimisión del primer ministro, Giuseppe Conte, se complican a cuenta del futuro inquilino de Palacio Chigi. El PD exige una ruptura completa con el gobierno anterior mientras que los 'grillinos' quieren que sea Conte quien encabece el nuevo Ejecutivo.

El 'premier' en funciones, por su parte, ha rechazado este sábado en Biarritz (Francia) que pueda volver a gobernar Italia con una alianza entre el M5S y la Liga. "Fui muy claro en mi intervención en el Senado, (gobernar con la Liga) ha sido una experiencia política de la que no reniego, porque podría haber dado soluciones positivas para el país. Se ha llegado a un cierto punto y para mí esta posibilidad está cerrada", ha afirmado a los medios italianos a su llegada a Biarritz, donde participará en la reunión del G7 hasta el 26 de agosto.

Después de varios encuentros preliminares entre representantes de ambas formaciones, el viernes por la noche los líderes del M5E y del PD, Luigi Di Maio y Nicola Zingaretti, se reunieron en Roma para dar inicio oficialmente a las negociaciones entre ambos partidos. Aunque los dos políticos se mostraron optimistas y dispuestos a dialogar para encontrar una salida a la crisis política, la exigencia del nombre del primer ministro podría ser un escollo difícil de superar.

El PD considera imprescindible construir un gabinete de cambio que rompa con el anterior, mientras que en el M5E no parecen dispuestos a desperdiciar la popularidad que ha adquirido Conte en estos 14 meses y que le han convertido en el político mejor valorado por los italianos, sólo por detrás del presidente de la República, Sergio Mattarella.

La negativa de Zingaretti a una reedición del Gobierno Conte, que supondría en la práctica la sustitución de los ministros de la Liga por los del PD, divide al partido de centroizquierda. "Estamos convencidos de que, sin ultimátum ni vetos, conseguiremos dar un gobierno al país", aseguró el senador del PD, Andrea Marcucci. El ex primer ministro Matteo Renzi, principal impulsor del diálogo con el M5E, a pesar de que en las elecciones de 2018 se opuso a pactar con los 'grillinos', precipitando el acuerdo final entre éstos y la Liga, considera que dentro del partido existe una corriente que quiere dinamitar las negociaciones antes de iniciarlas.

Muchos de los correligionarios del ex primer ministro toscano dudan sin embargo de sus intenciones y apuntan al interés de Renzi de evitar las urnas para seguir manteniendo el control sobre los senadores y diputados que actualmente se sientan en el Parlamento, a quienes él mismo incluyó en las listas electorales el año pasado, antes de dimitir como secretario general del partido.

Por si las negociaciones no fueran ya suficientemente complicadas, desde la Liga insisten en tender la mano a sus ex aliados. La prensa italiana asegura que Matteo Salvini, que desencadenó la crisis al proponer una moción de censura contra Conte que luego retiró, está dispuesto a ofrecer a Luigi Di Maio ser primer ministro para resucitar la coalición.

El líder de la Liga provocó la caída del Ejecutivo con la intención de capitalizar los excelentes resultados obtenidos por su partido en las elecciones europeas de mayo y forzar nuevas elecciones que, salvo sorpresas, le convertirían en primer ministro. La sorpresa fue que el M5E y el PD, a pesar de haberse atacado durante meses, se disponen a negociar un acuerdo de gobierno que de cristalizar, llevará a Salvini a la oposición.

El 'leguista' Gian Marco Centinaio, ministro de Agricultura en funciones y hombre de confianza del líder de la Liga, confirmó en una entrevista este sábado al diario 'La Stampa' que su partido estaba dispuesto a recuperar el pacto de Gobierno con el M5E. "Tenemos que razonar sobre las cosas que no han ido bien y entender las que si podemos llevar hacia adelante", ha asegurado.

En el PD sospechan que el M5E podría estar negociando en paralelo un acuerdo con la Liga para resucitar la coalición, quizá con una redistribución de los ministerios y de los principales exponentes del Ejecutivo. "Sería grave desde el punto de vista de la transparencia política", advirtió Zingaretti. Una hipótesis que el M5E ha desmentido.

Soraya Melguizo

 

Macron fija en un discurso los objetivos de la cumbre: más crecimiento para crear más empleo, evitar nuevos aranceles e invertir en el futuro.

Las guerras económicas entre grandes potencias de ambiciones mundiales, y las divisiones entre aliados europeos y aliados trasatlánticos, hipotecan los resultados concretos del G-7 de Biarritz, el cuadragésimo quinto y más problemático de la historia. Horas antes de iniciarse la cena de trabajo de los representantes de los siete grandes y la UE, Emmanuel Macron resumió de manera muy gráfica el estado de crisis del G-7 en estos términos: «Quizá no nos pongamos de acuerdo en todo. Pero nuestra voluntad es esta: hacer proposiciones, reducir los desacuerdos, no aceptar la fatalidad. Tenemos desacuerdos, pero los grandes temas no los podremos resolver si no trabajamos juntos».

Ante el problema esencial de la paz y la estabilidad internacionales, los EE. UU., los distintos miembros de la UE, Japón y Canadá, tienen posiciones diferentes o muy diferentes sobre todas las grandes crisis inflamables: Irán, Siria, Ucrania, puesto de Rusia en la nueva escena internacional.

Emmanuel Macron desearía oficiar de intermediario entre Teherán y Washington. Pero sus servicios no son siempre apreciados, ni están apoyados por la mayoría de los aliados europeos. El presidente de Francia, como Trump, apoyaría la vuelta de la Rusia de Putin al G7. Pero una mayoría aparente de miembros del club no parece dispuesta a aceptar tal sugerencia. Por el contrario, Ucrania pudiera ser invitada a próximos G-7. Para irritación de Putin.

Macron se entrevistó con el presidente ruso la semana pasada en el Fuerte de Bregançon, residencia veraniega de los presidentes de Francia, intentando reconstruir las relaciones de la Rusia de Putin con Europa occidental. En vano. El presidente ruso siempre está dispuesto al recurso a la fuerza armada, en Siria, en el este de Europa, para apoyar sus decisiones.

La presencia del Reino Unido en el G-7, a dos meses de la «salida final, cueste lo que cueste» de la UE, según Boris Johnson, crea una cierta unión entre los aliados europeos, pero recuerda el abismo trasatlántico: Donald Trump alienta al Reino Unido a romper con las «cadenas» de la UE.

Los enfrentamientos diplomáticos, tecnológicos, fiscales y comerciales de Donald Trump con Pekín, la UE y varios países europeos (Francia, Alemania) se han convertido en una hipoteca grave para la prosperidad mundial, que Macron resume de este modo: «Necesitamos más crecimiento para crear más puestos de trabajo; debemos ser conscientes que las tensiones son malas para todo el mundo… este G-7 debe evitar guerras comerciales, relanzar acuerdos e invertir en el futuro».

Reflexión personal que el presidente francés repitió cara a cara al presidente norteamericano en una primera comida de trabajo, la tarde del sábado, con un resultado imprevisible. Trump abrió el «fuego», días pasados, calificando de estúpida la decisión macroniana de imponer cargas fiscales a los GAFA (Google, Apple, Facebook, Amazon), advirtiendo que estaba dispuesto a subir los aranceles norteamericanos sobre los vinos franceses.

El duelo verbal Macron/Trump desembocó en una incierta negociación en el seno de la OCDE. Pero el presidente saliente del Consejo Europeo (CE) llegó a Biarritz lanzando una advertencia personal al presidente norteamericano: «Si E.UU. impone aranceles a los vinos franceses, la UE responderá del mismo modo, en defensa de un país miembro. Pese a que lo último que necesitamos es una confrontación, especialmente con nuestro mejor aliado, Estados Unidos, tenemos que estar preparados para ese escenario».

Esas y otras crisis de fondo son percibidas desde distintas perspectivas por todos los miembros de la UE y por los miembros europeos del G-7. De ahí que el líder francés organizase la tarde del sábado una reunión de coordinación para intentar armonizar las posiciones de los aliados europeos ante la primera reunión plenaria de la cumbre, el domingo.

Como cualquier presidente de la V República que se precie, Macron ha deseado innovar y modernizar el G-7, modificando el formato e introduciendo nuevos temas de trabajo. Complicando de manera espectacular la toma de decisiones prácticas.

Una vez confirmadas sus convergencias (escasas) y divergencias (numerosas), los siete grandes se reunirán durante un día y medio muy corto, con los representantes de países de varios continentes, Europa incluida: España, Australia, Chile, la India, Burkina Faso, Egipto, Senegal, Rwanda y Sudáfrica. Los siete grandes, primero, y los nueve invitados, más tarde, deberán discutir y «tomar decisiones» en temas tan complejos como la «lucha contra las desigualdades», el cambio climático, la biodiversidad y el gran tema más inflamable de la cumbre, el futuro de la Amazonia y la cuenca del Amazonas, en Brasil y el cono sur americano.

En el terreno de la lucha contra las desigualdades (una propuesta de trabajo del anfitrión, mal recibida por la mayoría del G-7), Macron se considera «optimista», y cree posible contar con la buena voluntad de las empresas y los estados para mejorar las condiciones de trabajo y la igualdad entre hombres y mujeres, en los cinco continente del planeta. No es un secreto que las políticas económicas y sociales de la zona euro, el Reino Unidos y los EE. UU. son muy diversas y no siempre conciliables.

Acuerdo comercial

En el terreno de la biodiversidad y el medio ambiente, Macron ha introducido varios temas que han creado divisiones inflamables. El presidente francés anunció la tarde del viernes que su Gobierno rechazará el acuerdo comercial entre la UE y Mercosur (al igual que España), para protestar contra el comportamiento del gobierno de Brasil ante la crisis de Amazonia.

El gobierno alemán se apresuró a matizar, afirmando, oficialmente, que la ruptura del acuerdo UE/Mercosur le parece «muy mala idea». Macron y Merkel quizá coinciden en la necesidad de un gesto fuerte.

El presidente francés propone hacer valer la solidaridad internacional con Brasil para luchar contra la gran crisis ecológica en curso, incluso favoreciendo alguna forma de colaboración mundial en la reforestación del Amazonas. No está claro cómo reaccionarán los miembros de la UE ante tales propuestas; y parece no muy razonable esperar que Trump se embarque en combates ecológicos de ese tipo… Otros problemas secundarios, como la inmigración, han quedado en un relativo segundo plano. Pero nadie olvida que la UE está profundamente dividida y fragmentada en ese terreno.

Desde la óptica de la potencia convocante de esta edición del G-7, Francia, quizá lo esencial sea evitar la propagación incontrolada de las crisis en curso, intentando crear puentes y evitar nuevas catástrofes, contra las que Macron advierte de este modo: «No podemos resolver los grandes problemas mundiales si no trabajamos juntos».

Juan Pedro Quiñonero

 

En la guerra ideológica anti-ambiental, Bolsonaro encontró una fuerte resistencia en todo el mundo. Pero eso no significa que la Amazonía y Brasil ya no sufrirán las consecuencias.

El tamaño del área quemada en el Amazonas y el Pantanal en comparación con su ciudad

Bolsonaro: “Existen incendios en todo el mundo. No pueden ser un pretexto para sanciones internacionales”.

El presidente del Consejo Europeo cuestiona el acuerdo con Mercosur si Bolsonaro no combate incendios.

En su cruzada contra el medio ambiente, el presidente Jair Bolsonaro ya ha perdido. Lo que acaba de suceder, la quema en Brasil como la principal noticia en el mundo, es una derrota por nocaut del discurso que el Amazonas es nuestro

A nivel nacional, el presidente también ha perdido el apoyo de los líderes ruralistas, que temen las sanciones comerciales de Europa.

Su declaración de la red nacional, hecha anoche, recordó esas imágenes del soldado atrincherado levantando al anillador blanco; La batalla perdida. Bolsonaro se rindió a las críticas y declaró "su profundo amor y respeto por la Amazonía". Además, prometió tolerancia cero para la deforestación ilegal.

Pero el torbellino de críticas a su discurso anti-ambiental puede estar lejos de terminar. Los incendios continuarán, o incluso empeorarán, en septiembre, históricamente el mes más seco en la Amazonía. En octubre, se espera que el Sínodo de los obispos panamazónicos, convocado por el papa Francisco, traiga más críticas a Bolsonaro.

Después de eso, en noviembre, vendrán los datos finales del INPE sobre deforestación. Y luego prepárate: parece que estos serán los peores números en muchos años.

Curiosamente, desde que ensayó los primeros ataques al medio ambiente, Bolsonaro ha encontrado una reacción más fuerte de lo esperado. ¿Terminaste el Ministerio del Medio Ambiente? Tuve que retirarse, siguiendo los consejos del propio banco ruralista. ¿Dijiste que te ibas del Acuerdo de París ? Escuchó del propio ministro Ricardo Salles que no era un buen negocio.

Ahora han llegado los golpes más duros. La semana pasada, Alemania y Noruega anunciaron la congelación de sus donaciones al Fondo Amazonas. Macron calificó a Bolsonaro de mentiroso y el fin de semana promete estar caliente con los líderes de Francia, Alemania, el Reino Unido y Canadá que trabajan con Brasil en la reunión del G7.

Ayer, miles de personas en todo el mundo salieron a las calles para protestar contra las llamas en la Amazonía. En casi todas las capitales del país había panelaço. Bolsonaro puede estar orgulloso de esto: de ser quizás el primer presidente en movilizar tal resistencia vocal contra el avance de la deforestación.

Pero, ¿cómo cambiará esto lo que está sucediendo en los bosques y campos de la Amazonía? Con Madonna, Cristiano Ronaldo, Leonardo Di Caprio y el resto del mundo tuiteando #PrayforAmazonia, puede parecer que los ambientalistas finalmente han ganado la lucha por los corazones y las mentes. Sin embargo, es difícil imaginar que el agricultor, el colono o la madera ya no se van a limpiar sus pastos, a la granja y tirar de la madera debido a que algunos gringo se cuece en Instagram.

En la práctica, el modelo económico para la Amazonía representado por el gobierno de Bolsonaro está ganando. El asombroso crecimiento de los incendios forestales en la región norte - 145% para el 20 de agosto - está demostrando lo que el sistema de detección de deforestación en tiempo real (Deter) ya había indicado: una fuerte presión sobre el bosque. En caso de advertencias, el presidente atacó al INPE , descalificó los datos y despidió al director del instituto. Ya para deshacerse de la responsabilidad de su gobierno en los incendios, acusó a las ONG y los gobernadores.

Las caídas crecientes nunca han sido invisibles para los satélites, y solo ahora Bolsonaro ha prometido combatir el crimen ambiental. De hecho, la devastación, cuya máxima expresión es el humo que se apodera del continente, no se detendrá si Ibama no vuelve a inspeccionar y está bien. El robo de madera, el acaparamiento de tierras, la minería ilegal y la invasión de tierras indígenas son los grandes negocios del momento en la Amazonía.

Sobre todo, el aumento de la deforestación significa que Brasil está comenzando a faltarle el respeto al Acuerdo de París. La ley establece que para el próximo año deberíamos reducir las emisiones de la deforestación en un 80% de un promedio de 2005 a 2012. Estábamos en camino de demostrarle al mundo que Brasil sabe cómo cuidar sus bosques. Pero este gran objetivo ahora parece poco probable.

Con la inversión de la trayectoria positiva de combatir la deforestación (que todavía estaba bajo el gobierno de Dilma Rousseff en 2012), el Amazonas ya no puede ser un gran sumidero de dióxido de carbono y convertirse, con sus quemaduras masivas, en una fuente importante de dióxido de carbono. Contaminantes Más gases de efecto invernadero del bosque terminan nuestras posibilidades contra el calentamiento global. En este caso todos perderemos.

Gustavo Faleiros es el editor de InfoAmazonia.org, que publica datos y noticias sobre el bosque ambiental continuo más grande del planeta.

Gustavo Faleiros

 

El mandatario francés dice que «no habrá un nuevo acuerdo de salida dentro de 30 días.

El primer ministro británico, Boris Johnson, se ha reunido este jueves en París con el presidente francés, Emmanuel Macron, quien ha reafirmado el rechazo de Francia ante las demandas de renegociación del Brexit. Johnson ha dicho que ya se ha realizado una gran cantidad de trabajo para garantizar que la transición del 31 de octubre sea lo más fluida posible. Añadió que quiere asegurarse de que «todo el trabajo necesario restante se realice antes de finales de octubre».

Por su parte, Macron ha repetido lo dicho ayer por Angela Merkel, «que la gente no esperará hasta el 31 de octubre para encontrar una solución». Macron añadió que Michel Barnier, el principal negociador de Brexit de la UE , participará en las conversaciones. «Si hay buena voluntad en ambos lados, podría haber una solución».

El mandatario francés fue muy claro en que se necesitaba un mecanismo para proteger el proceso de paz de Irlanda del Norte y la integridad del mercado único, y dijo que cualquier versión del acuerdo de retirada elaborado por Johnson en los próximos 30 días podría ser aceptable para la UE ya que sería muy similar al que ya está sobre la mesa.

A principios de la semana, Johnson instó a los países de la UE a reanudar la negociación. «Quizá podamos lograrlo en los próximos 30 días, ¿por qué no?», declaró la canciller.

Por el contrario, Macron dijo el miércoles que «la renegociación en los términos propuestos por los británicos no es una opción, y esto siempre lo ha dicho claramente el negociador de la UE Michel Barnier». «Estoy esperando las aclaraciones de Boris Johnson», dijo el presidente francés, mientras deseaba que las conversaciones con Londres sobre el Brexit sean «lo más amigables y fraternales» posibles. Macron dijo que un «Brexit duro», sin un acuerdo antes del 31 de octubre, «sería responsabilidad del gobierno británico», que «siempre tiene la posibilidad hasta el último segundo de retirar el Artículo 50», sobre el cual descansa el Brexit.

El Elíseo, que insiste en que «hoy, el escenario central del Brexit es el del no deal», afirma que incluso en tal caso, la factura de 43 mil millones de euros que Londres aún debe a la Unión Europea continúa pendiente. Las discusiones sobre una salida negociada del Reino Unido del bloque comunitario tropiezan en el mecanismo llamado «salvaguarda irlandesa», previsto en el acuerdo que cerraron Londres y la UE.

Esta controvertida disposición es un dispositivo de último recurso para asegurar que, si no se encuentra una solución mejor, no se vuelva a instaurar una frontera física entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda. El mecanismo tendría como consecuencia el mantenimiento del conjunto del Reino Unido dentro de la Unión aduanera con los países de la UE hasta que las dos partes encuentren una solución para definir su futura relación post-Brexit, en un plazo de unos dos años.

 

 

Representante venezolano confirma que las reuniones con altos funcionarios estadounidenses buscan "regularizar el conflicto" en el país.

Nicolás Maduro admitió haber enviado enviados para mantener conversaciones con personas cercanas a la Casa Blanca. "Confirmo que durante meses ha habido contactos de altos funcionarios del gobierno de los Estados Unidos de Donald Trump y del gobierno bolivariano que presido, bajo mi permiso expreso, para tratar de regularizar este conflicto ", dijo el presidente el martes en un comunicado nacional. radio y televisión

El líder chavista no dio más detalles. Su declaración contradice a Diosdado Cabello, presidente del Partido Constituyente y primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela, quien un día antes acusó a la agencia de noticias AP de "manipular" información y mentir sobre una reunión secreta que sostuvo en Caracas en julio. , con un intermediario del gobierno de Estados Unidos para llegar a un acuerdo electoral, en un informe publicado el domingo. “No me pidas que confirme lo que has publicado en mi contra, ni a mí ni a tu agencia. No me preguntes por qué no es saludable... Parece que la agencia quiere que legitime lo que ha publicado. Es una mentira, una manipulación ", dijo en una conferencia de prensa.

Trump congela todos los activos del gobierno venezolano en los Estados Unidos

El chavismo número dos no habría sido el único que hablaba con los enviados de la Casa Blanca. Trump respondió a un periodista que hay conversaciones con miembros de diferentes niveles del régimen. "Estamos en contacto. Estamos hablando con varios representantes de Venezuela. Estamos ayudando a Venezuela tanto como podemos. Nos mantendremos al margen, pero estamos ayudando", agregó el martes. Aunque no quiso revelar nombres, el presidente de Estados Unidos dijo que son funcionarios de muy alto nivel.

Estados Unidos ha estado patrocinando durante meses a Juan Guaidó , jefe de la Asamblea Nacional, a quien reconocen como presidente interino de Venezuela. Este poderoso apoyo y el endurecimiento de las sanciones contra el Gobierno de Maduro profundizaron la ruptura en las relaciones entre Caracas y Washington.

La oposición, respaldada por unos cincuenta países, insiste en que explorará todas las vías para el cambio político en el país. El último intento de encontrar una resolución del conflicto fue la reunión con representantes del régimen patrocinado por Noruega. Pero el diálogo fue suspendido por la decisión de Maduro después de que una orden ejecutiva firmada por Trump congeló todos los activos del gobierno venezolano en los Estados Unidos hace 15 días.

Maolis Castro

 

Giuseppe Conte ha hecho el anuncio en una sesión clave en el Senado tras la moción de censura planteada por el ministro del Interior y líder de la ultraderechista Liga.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, ha anunciado este martes en el Senado —en una sesión clave con motivo de la crisis de gobierno que atraviesa el país— que presentará su dimisión este mismo día al presidente de Italia, Sergio Mattarella. Conte ha efectuado el anuncio al inicio del debate motivado por la moción de censura planteada por el ministro del Interior y líder de la ultraderechista Liga, Matteo Salvini.

"La crisis en curso socava la acción de este Gobierno que se detiene aquí (...) Aprovecho para comunicar que presentaré mi dimisión como jefe de Gobierno ante el presidente de la República", dijo Conte, que lanzó un discurso muy duro contra Salvini en el que le acusó de oportunismo e "irresponsabilidad institucional" por haber desatado una crisis "que ha llevado al país a una espiral de incertidumbre política y financiera".

En su intervención, Salvini aseguró que su partido no teme "perder las poltronas" y pidió dar la voz a los italianos, un pueblo "libre y orgulloso" que aspira a un Gobierno que responda "solo ante el pueblo italiano, no ante Merkel, o Macron", y que tiene "una idea de familia con hijos que tienen un padre y una madre, un padre y una madre".

Mattarella deberá ahora abrir consultas con los líderes de los partidos para ver si hay posibilidad de formar un nuevo Gobierno o, por el contrario, es necesario el adelanto electoral, como pide Salvini tras haber dado por rota la coalición con el Movimiento 5 Estrellas y presentado una moción de censura. Conte no pertenece a la Liga ni al Movimiento 5 Estrellas.

La sesión en el Senado se preveía decisiva para materializar la ruptura del Ejecutivo y poner en marcha la maquinaria institucional para buscar alternativas, como una nueva mayoría que permita dar vida a un nuevo Gobierno en esta legislatura. La coalición también podría aprovechar la ocasión para compactarse y continuar adelante con el Ejecutivo. Esta opción no parece tener demasiadas probabilidades, según los analistas políticos, a tenor del clima de confrontación que reina entre los hasta ahora socios de Gobierno del Movimiento 5 Estrellas y la Liga.

Cuando Salvini dinamitó la coalición del Gobierno hace dos semanas, el primer ministro anunció su intención de "parlamentarizar" la crisis y solicitó presentarse ante el Senado para ofrecer un discurso con el que informar a la Cámara de la situación. También retó a Salvini, que es senador, a ofrecer explicaciones sobre los motivos que le habían llevado a tumbar el Gobierno.

Un día después, el partido de Salvini presentó una moción de censura contra el primer ministro en la Cámara alta, con la intención de precipitar la caída del Ejecutivo y forzar un adelanto electoral. Sin embargo, una mayoría inédita formada por el Movimiento 5 Estrellas y el Partido Demócrata (izquierda) consiguió frenar los planes del líder de la Liga y tumbó su propuesta de debatir y votar la moción de forma inmediata. La resolución de la moción quedó suspendida sin fecha y se optó por aceptar la petición de comparecencia en el Senado en la que finalmente Conte ha anunciado su dimisión.

La sesión prosigue con el debate en la Cámara, en el que los grupos parlamentarios tienen la ocasión de intervenir y proponer soluciones, que no serán vinculantes y que en caso de ser aceptadas, deberán aprobarse por votación. Este pasaje es un momento clave, puesto que en los últimos días Salvini ha manifestado su intención de utilizar su intervención para intentar recoser sus relaciones con el Movimiento 5 Estrellas, para evitar así una posible nueva alianza de sus hasta ahora socios con el Partido Demócrata (PD).

El antisistema 5 Estrellas y el PD, la principal fuerza de la oposición actual, están sondeando la posibilidad de sumar fuerzas para dejar en minoría a la Liga y apartarla del poder. El objetivo de esta unión sería evitar unas elecciones anticipadas que coincidirían con la elaboración de los Presupuestos para 2020 en Italia y en las que además, el partido de Di Maio y el PD probablemente no saldrían bien parados, atendiendo a los sondeos.

A pesar de que ambas formaciones consiguieron alumbrar una mayoría suficiente para bloquear la propuesta de Salvini de votar una moción de censura de forma inminente, continúan siendo férreos rivales, por lo que tejer una alianza resultará complicado para ambos bandos. Entre las filas de los dos partidos se teme que cualquier medida impopular que propongan aumente aún más los consensos de Salvini.

Lorena Pacho

 

Denuncian que el Gobierno venezolano con la ayuda de China, Rusia y Turquía son los dueños de las nuevas plantas procesadoras que ingresan más de 5.000 millones de dólares al año.

«Venezuela se va a convertir en la segunda reserva de oro más grande del mundo». Las palabras son de Nicolás Maduro del pasado mes de noviembre cuando sumó otra promesa más a la kilométrica lista de incumplidos del régimen para intentar recuperar el bienestar económico del país. El «plan oro» se llamó inicialmente al desfalco de la nación ordenada por el Gobierno que daría ingresos de más de 5.000 millones de dólares anuales con la puesta en marcha de 54 plantas procesadoras de minerales.

El Arco Minero del Orinoco, un gigantesco proyecto que abarca casi el 12% del territorio nacional -duplicando la faja petrolífera del Orinoco-, sería la fuente inagotable de Maduro (7.000 toneladas de reservas) y sus aliados para la explotación de oro, diamante, coltán, hierro, bauxita, entre otros minerales preciosos. El proyecto se extendió a 150 empresas mixtas de capital nacional y extranjero principalmente chinas, turcas y rusas para fortalecer las relaciones bilaterales con el Gobierno bolivariano.

«Al principio la idea del Arco Minero era bonita, pero cambió con la llegada de empresas contratistas acostumbrados a la estructura corrupta de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), quienes estan intentando monopolizar la industria minera. Todos estos señores son militares retirados o civiles relacionados con el alto gobierno. Solo una o dos empresas son de familas tradicionales reconocidas de toda la vida», dice un empresario minero, con más de 35 años en el negocio, que no quiere ser identificado.

La minería se ha transformado en la nueva maquinaria de corrupción del Gobierno y la única manera de sobrevivir de muchos que se convierten prácticamente en esclavos del sistema. «Es el salvavidas financiero para el país, pero lleno de trampas y de conflictos», añade.

El modelo de negocio lo encarna un grupo de inversionistas privados asentados principalmente en el sector Nacupay de El Callao donde ha sido creado hace un año el Complejo Industrial Aurífero Domingo Sifontes, que preside Eduardo Ribas, un nuevo mecenas del oro vinculado a la familia presidencial Maduro-Flores.

Esta mega estructura industrial está compuesta por 12 molinos con capacidad de producción diaria de alrededor de 2.400 toneladas que se traducen entre 50 y 80 kilos de oro mensual. Estas plantas operan como procesadoras del material bruto extraído y recuperan el oro mediante cianuración, que en teoría tiene menor impacto ambiental.

En cambio, los informales (mineros artesanales) solo sacan el 20% cuando lo extraen con sus propias manos. Para separar la tierra del oro aplican mercurio en un proceso sumamente largo y contaminante.

Los nativos del estado Bolívar, ubicado al sur de Venezuela, están completamente en contra de la minería. En esta región actualmente se perpetra «el mayor crimen ecológico de la historia», según han denunciado diputados de oposición. De hecho, la Asamblea Nacional derogó el año pasado el decreto firmado por Maduro mediante el cual se crea el Arco Minero. Desde entonces, allí se escenifican guerras entre distintas mafias, nacionales y extranjeras, así como grupos paramilitares como el ELN que buscan hacerse del control de la explotación.

A los empresarios en alianza con el Estado, se les permite procesar lo que se conoce como material secundario, es decir, todas las arenas auríferas sobrantes acumuladas por décadas de los molinos legales o ilegales que ya han sido manipulados. Las empresas fuera del complejo son supervisadas rigurosamente por un ente denominado Oficina de Fiscalización Minera, la cual emite una ruta de movilización para el traslado de las barras de oro desde las instalaciones de las empresas hasta el centro de acopio.

Asimismo, supervisan las fundiciones semanales. Sin embargo, el empresario señala que se desconoce qué ocurre en el Complejo Domingo Sifontes «nadie sabe en realidad cómo, para dónde y cuánto llega realmente a las arcas del Estado venezolano».

Los pueblos mineros

Entrar en cualquiera de los estados fronterizos de Venezuela es extremadamente complicado. Son obstáculos como la falta de combustible, dinero en efectivo y el coste de cualquier bien o servicio es excesivo. A unas quince horas en coche desde Caracas, se encuentra la población de El Callao, el principal centro de compra y venta del país, donde empezó la primera fiebre del oro en 1870. Es difícil imaginar que una localidad tan recóndita y pequeña pueda ser tan transitada, convulsionada como un mercado persa que según los datos oficiales tiene unos 21.769 habitantes.

Sus calles están atestadas de gente y polvo constante del transitar de camiones. Los negocios sucios abundan y la violencia campea a pesar de que el pueblo está militarizado. «Nosotros nos vinimos para aquí porque era imposible migrar con mis tres hijos, mi mamá y mi esposo.

La vida nos cambió, pasamos de ser profesionales con cierta calidad de vida a convertirnos en mineros obligados por un Gobierno al que se le olvidó su pueblo», critica Carmen Julia Solórzano, una administradora que diariamente se interna con su familia en alguna «bulla» -como se le conoce popularmente a las zonas donde se encuentran grandes vetas de oro-.

La mujer de 35 años dice que hay toda una cadena de corrupción en el que cohabitan los grupos armados con los militares. Minas donde se controla todo lo que entra y sale, donde se tiene que pagar porcentajes por cualquier actividad realizada. «Nada es gratis y siempre está involucrado un uniformado (militar) con sus intereses particulares», dijo.

La carretera dorada

La anarquía reinante en todo el Arco Minero ha hecho que el negocio de la fuga del oro haya evolucionado abriendo nuevas rutas de contrabando por sus porosas fronteras con Guyana, Brasil y Colombia con las mafias usando mulas humanas, lanchas, carros blindados y avionetas para evadirse de cualquier dispositivo que los capture. Curiosamente el estado Bolívar ha sido gobernada desde la llegada del chavismo por generales.

Un sargento del Ejército cuenta que le ha tocado supervisar la troncal 10, la «carretera dorada» como la llama, porque por allí pasan a diario toneladas de oro que su destino es desconocido. «El oro lo trasladan en camionetas de lujo blindadas, sin identificación, custodiados por la Dirección de Inteligencia Militar (Dgcim) y nunca van por el mismo camino», aseguró. De ahí se dirigen al aeropuerto que les indican, como el de Guasipati, donde según el sargento llegan a diario cinco o seis vuelos privados que luego pueden tomar la ruta hacia Aruba, Curazao, Dominicana o Puerto Rico.

Una de las más recientes incautaciones fue el pasado 14 de julio por el departamento de aduanas de la isla de Saint Marten, que descubrió una importante cantidad de lingotes de oro en un avión privado procedente de Venezuela

En el mes de marzo el Departamento del Tesoro sancionó a la empresa estatal de minería de Venezuela, (Minerven) argumentando que: «La minería y la posterior venta de oro han sido una de las estrategias financieras más lucrativas del régimen de Maduro en los últimos años, ya que cientos de miles de mineros han extraído oro en minas improvisadas y peligrosas en el sur de Venezuela, todas controladas por el ejército venezolano».

Jorge Benezra

 

El dirigente, considerado como el más radical e intransigente de los dirigentes chavistas, se reunió con un alto funcionario del Gobierno de Donald Trump en julio pasado, según la agencia Associated Press.

Funcionarios del alto Gobierno de Estados Unidos han iniciado conversaciones con el número dos del régimen chavista, Diosdado Cabello, primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, además de algunos integrantes del círculo personal de Nicolás Maduro, con el objeto de persuadirlos para que se avengan a un acuerdo que garantice una salida incruenta a la crisis política que vive Venezuela.

Parte de las conversaciones incluyen garantías y estímulos para que Cabello y algunos jerarcas chavistas cedan a las demandas de la comunidad internacional, y se avengan a un acuerdo electoral creíble que permita superar a Venezuela la grave crisis que atraviesa, de acuerdo con información dada a conocer por la agencia de noticias Associated Press.

Cabello habría recibido en Caracas a un alto funcionario de la Administración Trump con el objeto de escuchar sus proposiciones en julio pasado. La información de AP da cuenta de que Estados Unidos busca una segunda conversación. Cabello no lo ha confirmado ni negado.

Segundo a bordo en la estructura de poder del chavismo, Diosdado Cabello es visto por los venezolanos como el más radical e intransigente de los dirigentes chavistas que detentan en el poder en el país, la última línea de defensa con la cual contaría el régimen bolivariano, con una clara influencia en las Fuerzas Armadas y la policía política. Es uno de los pocos dirigentes que podría desbaratar cualquier acuerdo político en Barbados entre el chavismo y la oposición con solo emitir una declaración.

Su programa de televisión Con el mazo dando, transmitido los miércoles por la televisora estatal Venezolana de Televisión, se ha constituido en el paredón mediático a partir del cual Cabello encara sus diferencias con la oposición venezolana en un marco cada vez más restrictivo y hostil.

Aunque se ha especulado durante años en torno a sus ambiciones personales, su presunto pragmatismo en temas económicos y sus diferencias de criterios con la dirigencia cubana, Diosdado Cabello, todo un ortodoxo del legado chavista, ha metabolizado con enorme claridad su papel como "·número dos" en el mapa de poder revolucionario venezolano, prestando un recurrente y abnegado servicio de soporte al Gobierno de Maduro, y la revolución bolivariana como bastión a defender, en los momentos más complejos, e identificando en los dirigentes opositores venezolanos como sus únicos enemigos.

Cabello es un político rígido y fanatizado, con mucho más de militar que de civil, acostumbrado a hacer las cosas en sus términos, con un poder que no está dispuesto a regatear en el marco republicano y negado de plano a cualquier acuerdo con sus adversarios.

Aunque su presencia y la de sus aliados en el Gobierno que preside Nicolás Maduro es más bien discreta, Cabello mantiene claras zonas de influencia, autónomas de la voluntad de Maduro, en el Partido Socialista Unido de Venezuela y en la Asamblea Nacional Constituyente.

Alonso Moleiro

 

El Partido Popular presiona para una coalición con Ciudadanos y registra el partido "España Suma". La alianza de "Navarra Suma" de Albert Rivera.

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