Domingo, 25 Marzo 2018 00:00

La "corpo" judicial descoloca a Macri - Por Eduardo van der Kooy

Escrito por 
Valora este artículo
(5 votos)

El objetivo final del Presidente es diluir el poder de Comodoro Py

 

Mauricio Macri sigue tropezando con el empedrado de un sistema que prometió modificar. Como le sucede en el combate contra la inflación, imaginó también resultados más veloces en el intento por introducir reformas al Poder Judicial. Los resultados asoman magros por ahora. Sólo las designaciones de Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz en la Corte Suprema, que lejos parecen todavía de haber armonizado al máximo Tribunal. Al contrario, funciona como una usina de intrigas. Pueden computarse como saldo favorable la renuncia de Norberto Oyarbide y la separación de Eduardo Freiler dispuesta por el Consejo de la Magistratura. Le devoró la mitad del mandato a Macri apartar a la anterior procuradora general, Alejandra Gils Carbó. Una pieza clave de la maquinaria kirchnerista que heredó.

El Presidente cosechó en el campo judicial, en los últimos días, tres derrotas. La acordada dividida de la Corte Suprema que, por tres votos contra dos, invalidó el Tribunal Oral Federal 9 (TOF). Era el que iba a juzgar a Cristina Fernández por primera vez en una megacausa. La corrupción de la “ruta del dinero K” y el pacto con Irán por el atentado en la AMIA. Aquella invalidación se extendió a otros cuatro TOF que entrarían en funciones como producto de una ley que sancionó el Congreso, con amplias mayorías, a fines del 2016. Esa norma habilita el traspaso de magistrados del fuero ordinario a la órbita federal. Sin la necesidad de un acuerdo previo del Senado. Otro sopapo lo constituyó la liberación del empresario K, Cristóbal López, y su socio principal, Fabián De Sousa. Ambos habían sido apresados por defraudación al Estado que ahora, después del fallo de la Cámara Federal, mutó en simple evasión. Se habla de cifras descomunales, que escalan hasta los $ 17 mil millones, con los cuales el hombre de negocios patagónico expandió su patrimonio.

La coronación fue la salida de la cárcel de Carlos Zannini y Luis D’Elía, detenidos por el pacto con Irán. Con un trámite exprés y novelado similar al del tiempo en que cayeron. Sólo que esta vez se supo que el ex secretario Legal y Técnico también sabe llorar.

Detrás de ambos episodios parecieron prevalecer las turbiedades. Macri quedó enojadísimo con Lorenzetti. Por aquella acordada y por el procedimiento. El titular de la Corte estuvo jabonoso. El alerta al Presidente sobre lo que se estaba gestando corrió por cuenta de Germán Garavano. Después llegó un llamado telefónico de Lorenzetti. Pero el ingeniero, por ser ingeniero, le solicitó que los detalles técnicos y jurídicos de la acordada los conversara con el ministro de Justicia. Lorenzetti no lo hizo. Al día siguiente se subió a un avión que lo condujo a Brasilia donde participó hasta el miércoles en el Foro Mundial del Agua.

El alineamiento dentro de la Corte tampoco dejó de despertar suspicacias en el Gobierno. Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda y Rosatti votaron en consonancia. En el caso de los dos primeros no cabe ninguna sorpresa. En el del ex ministro de Justicia de Néstor Kirchner, tal vez sí. Rosatti, un hombre que fue recomendado por Elisa Carrió, llegó a la Corte con el ánimo de marcarle la comarca a Lorenzetti. Pero el funcionamiento del cuerpo habría trastocado esas intenciones iniciales. En el máximo Tribunal empieza a tallar cierto protagonismo ostensible de Rosenkrantz. A quien sus pares visualizan como una suerte de nexo veloz con el Poder Ejecutivo. “Nos está empezado a suceder algo similar a lo de Zaffaroni (Raúl) con Cristina”, ilustró uno de ellos.

Barriendo esa hojarasca despunta el núcleo del problema. La Corte no sólo abortó uno de los ensayos de reforma en la Justicia Federal. Dejó boyando además un conflicto de poderes. Los diputados de Cambiemos urdieron en la sesión del miércoles dos posibles salidas. Una declaración de condena a la polémica acordada. La sanción de un proyecto reglamentario que apuntale a la Ley de Fortalecimiento de Tribunales Orales que dio origen al conflicto. En el Gobierno pretenderían saldar el pleito con una negociación. Que la Corte explique que la acordada se aplicaría desde ahora en adelante. Sin efecto retroactivo. Habrá que verlo.

El hueco generado, al menos por ahora, por aquella acordada de la Corte está desnudando serias fallas del sistema judicial. La Cámara de Casación volvió a sortear las causas que corresponden a Cristina. Cayeron en los Tribunales 8 y 4. Pero no se descarta un nuevo sorteo que persiga la unificación. Demasiados cabildeos. En pocos días, por otra parte, empezaron a conocerse recusaciones contra jueces nacionales que han intervenido en causas federales. Sucede ya en once casos de delitos de lesa humanidad. Incluso en la investigación por la privatización de Tandanor, que se inició en agosto de 1999. Hace casi 20 años. Refiere a un fraude millonario contra el Estado que estuvo en las orillas de la prescripción. Pero fue rechazada por la Cámara de Casación Penal. Ahora se encuentra en desarrollo el juicio oral y público. Involucra a ex funcionarios menemistas, uno de ellos ya fallecido.

En cualquier caso, el Gobierno podría estar asistiendo al hundimiento del plan para ampliar la cantidad de jueces federales. Una idea que causa espanto en Comodoro Py. Otro ensayo de laboratorio, en sentido parecido, quedó frustrado en el 2017. A instancias de Patricia Bullrich, la ministra de Seguridad, y con la anuencia de Garavano, se quisieron habilitar 20 juzgados federales en el interior para la lucha contra al narcotráfico. En ese fracaso influyó el peronismo en combinación con tres jueces prominentes de Comodoro Py. Por esa razón, se renovó la sospecha en el Gobierno sobre una confabulación cuando la Corte difundió su última acordada. Aunque en este caso se trataría sólo de fantasmas. El PJ votó en ambas Cámaras aquella Ley de Fortalecimiento de los Tribunales Orales. Sólo se opusieron la izquierda y el kirchnerismo.

Un golpe de gracia al Gobierno fue la liberación de López. Un emblema, junto a Julio De Vido, de los años de corrupción e impunidad del ciclo kirchnerista. Allí se conjugaron varios factores. Algunos llamativos. En primer lugar, un ardid de la defensa del empresario K que, con un pedido de postergación, gambeteó la posible participación del juez Martín Irurzun en la causa. Junto a Leopoldo Bruglia, quizás, hubieran sentenciado la suerte de López. Cuando concluyó la feria estival quedaron únicamente Jorge Ballestero y Bruglia. Con posturas opuestas. Para desempatar fue convocado Eduardo Farah, que había participado antes en una causa conexa ligada también a López. No hubo sorteo. Fue una convocatoria directa de Ballestero a la cual se opuso Bruglia. Carrió denunció enseguida que oculto en el fallo favorable de la dupla de camaristas podría haber existido alguna maniobra espúrea. Los cinco jueces de la Corte resolvieron que se abriera una investigación acerca de cómo había sido conformada aquella Cámara. No existen antecedentes de una determinación similar. Aprovecharon, de paso, para intentar sosegar el fastidio de Macri.

Por último, ocurrió la libertad de Zannini y D’Elía. Fueron doce horas entre el dictamen favorable de la fiscal Gabriela Baigún y la autorización que concedieron las juezas del TOF 8, Gabriela López Iñiguez y Sabrina Namer, que llevan la causa. Esta determinación promete malas nuevas: la segura caída del pedido de desafuero y detención que, por idénticas razones, Claudio Bonadio hizo contra Cristina.

El Presidente buscó réplicas contundentes frente a semejantes contratiempos. Lanzó al ruedo la candidatura de Inés Weinberg de Roca para ocupar en la Procuración General, la vacante que dejó la renuncia de Gils Carbó. Se trata de una jurista de pergaminos académicos impecables. Pero ajena a la corporación judicial que desvela al mandatario. En ese mundo se produjo otra novedad: el juez Luis Rodríguez separó al fiscal Carlos Stornelli de la investigación por fraude en una obra de modernización del Yacimiento Carbonífero de Rio Turbio. Sólo por esa causa continúa encarcelado el ex ministro De Vido.

Macri estuvo conversando con Garavano sobre otro proyecto ambicioso. Tomando, tal vez, el ejemplo de Carlos Menem en su tiempo. El ex presidente amplió durante su década de seis a doce los juzgados federales. El ex ministro Gustavo Béliz, cuando se desempeñó con Kirchner, había elaborado un trabajo para duplicar la actual docena de juzgados. Un Garavano bisoño colaboró entonces con la redacción. Pero estalló aquella pelea pública de Béliz con el espía Jaime Stiusso. El envión se diluyó y al ministro lo despidieron. Kirchner tampoco quiso baile. El Presidente aspira a retomar aquella iniciativa –a largo plazo-- con una meta excluyente: diluir el poder de Comodoro Py. Comunicar el mensaje de que la pelea iría en serio.

Puede que así sea. Pero el Gobierno ha sido incapaz de quitarse aún de encima vicios contaminantes comunes a la política y la Justicia. ¿Por qué motivo Gustavo Arribas, el titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), visitó a Ballestero antes del fallo que permitió la liberación de López? ¿Por qué razón se filtran conversaciones telefónicas en investigaciones pasadas o en curso? Que deben ser inviolables. Involucran sobre todo a Cristina. Existe un viejo y grueso hilo entre la Inteligencia y la Justicia que parece estar intacto.

El kirchnerismo tiene apuntado a Arribas por esas y otras razones. Como las supuestas coimas cobradas en Brasil. Por las escuchas, el diputado ultra K, Leopoldo Moreau, reclamó también la interpelación de Lorenzetti. Las escuchas dependen de un organismo de la Corte que comanda Irurzun. Cambiemos sorteó el apremio al pedir que la Comisión de Asuntos Constitucionales identifique a qué juzgados pertenecen las causas en las cuales se filtran las conversaciones. Y elabore un dictamen de preferencia para debatir en el recinto.

El oficialismo ganó tiempo, aunque la tormenta no pasó.

Eduardo van der Kooy

Visto 998 veces

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…