Malú Kikuchi

Malú Kikuchi

 

Sin referencias al fabuloso jardín de Ts’ ui Pên (Jorge Luis Borges, “El jardín de los senderos que se bifurcan”, Ficciones 1944), el diccionario define “bifurcación” como el lugar donde se divide una cosa en dos ramas, dos brazos o puntas. ¿Argentina está ante una bifurcación?

 

 

Érase una vez, desde hace muchos años, un país que tenía una pasión desenfrenada por los bolsos. Pero los bolsos eran solo la cobertura, la pasión real, absoluta, era por el contenido de los bolsos: muchos US$.

 

 

¿Tenemos Fuerzas Armadas o sólo son la carcasa de debilidades desarmadas? Lo segundo, es más exacto. Pero hay 70.000 personas que están dentro de estas Fuerzas. Ganan poco y no tienen una función clara.

 

 

¡Qué cansancio! Otra vez los mapuches son noticia. Y lo seguirán siendo mientras los gobiernos, el nacional, los provinciales y municipales, le tengan miedo a utilizar las leyes que amparan la propiedad privada.

 

 

De acuerdo al diccionario, caradura significa, descarado, atrevido, sinvergüenza. La palabra es perfecta para definir al personaje.

 

 

Se acerca el 9 de julio, día emblemático para la Argentina y, hoy más que nunca, es necesario recordar qué pasó, cómo y porqué pasó, para llegar a declarar nuestra independencia, en condiciones del todo imposibles.

 

 

“Fair play”. La definición en español sería, “juego limpio” o “respeto por las reglas de juego”. En la Argentina es bastante difícil de encontrar; en cualquier ámbito, tanto en el deporte como en la política.

 

 

La corrida cambiaria, la primera en abril y las que siguieron, fueron crisis que se desaprovecharon. Una crisis es una oportunidad. Esa oportunidad se desperdició y la primera provocó las otras. Ahora, algo se cambió.

 

 

En la mañana del 14/6/2018 se votó la media sanción de la controvertida y difícil ley de la “despenalización del aborto”. Salió por 129 votos a favor, 125 en contra y una abstención. La totalidad de los diputados suma 257, estuvieron presentes 255. Un éxito inusual de presentismo.

 

 

Y sin embargo, la quiero. Me refiero a mi país, a la Argentina.

 

 

“Que pague el precio político”, frase muy usada últimamente por sindicalistas y personajes de la oposición. Eso en referencia al presidente Macri que había anunciado el veto a la ley de tarifas, si ésta era aprobada.

 

 

Hoy es un día especial, es uno de los días de la Patria, una Patria que nos llevó años fundar, construir, constituir, hacerla grande después de muchas luchas, sangre, incomprensión, egoísmo y dolor. Pero la Patria está.

 

 

La frase es de Aristóteles, la popularizó Perón; pero por ser cierta, la internalizamos. No todos. El gobierno no lo hizo y la realidad que tiene la mala costumbre de imponerse, porque es real y verdadera, se impuso.

 

 

Se dice que en China, el ideograma “crisis” significa al mismo tiempo “peligro” y “oportunidad”. Ha de ser cierto porque Argentina pasa inevitablemente, de una explosiva fiesta en gastos, a una crisis devaluatoria y de ajuste.

 

 

En 1968, en Francia, el General De Gaulle presidía la V República, inaugurada por él. Ya en febrero de ese año, el clima era muy tenso en los liceos y universidades. El 22/3/68, Daniel Cohn-Bendit, Danny el Rojo, estudiante de sociología, alemán, con otros revoltosos, tomó la Universidad de Nanterre. Era el tiempo de los Beatles y las polleras cortas.

 

 

La noticia es chiquita, perdida en los medios, casi sin importancia, pero es un hecho que de alguna manera nos define como una sociedad que desconoce la inevitable necesidad de tolerar al que piensa distinto.

 

 

Dijo Mauricio Macri jefe de gobierno de CABA y candidato a la presidencia de la Nación el 8/12/2014: “Conmigo se acaban los curros de los DDHH”. ¿Se acabaron?

 

 

Para que todo sea claro y fácil de entender, hay que empezar por las definiciones, que ayudan mucho. Democracia, del griego, demos=pueblo; kratós=poder. El poder lo tiene el pueblo. Desde Atenas, siglo V a C.

 

 

Se supone que todos sabemos qué son los límites. Se supone que todos tenemos límites. Se supone que no todos tenemos los mismos límites sobre los mismos temas. Se supone que algunos límites nos son comunes a todos. La ley es un límite común a todos.

 

 

Los argentinos somos “hipócritas”, por lo menos en el tema educación. La palabra viene del griego, donde quería decir Actor, sin ninguna connotación negativa. Ahora la tiene, hipócrita es definido como una persona que finge una cualidad, sentimiento, virtud u opinión, que no tiene. Nosotros somos hipócritas con respecto a la educación, ocupa el 7º lugar en las demandas sociales.

 

 

Hace pocos días el gobierno anunció un plan social para acceder a los planes sociales. Los beneficiarios de los planes Argentina Trabaja y Ellas Hacen, como contraprestación a la actual limosna (no hay otra definición para explicar el hecho de recibir $$$ sin dar nada a cambio), deberán terminar la primaria y secundario. ¡Horror! ¡Tienen que EDUCARSE!

 

 

La posverdad es un neologismo últimamente muy usado, lo que no implica que la “posverdad”, sin haber sido bautizada de esta novedosa manera, no haya sido usada desde siempre. Lo que es un fraude a la opinión pública.

 

 

N N representa una letra que, repetida y en mayúscula, es terriblemente triste. De alguna manera hacen un agujero en algún lugar del corazón. Viene del latín, “nome nescio”, o sea nombre desconocido.

 

 

El gran Jacinto Benavente decía en su poema: “Cu, cu, cu cantaba la rana! / ¡Cu, cu, cu debajo del agua! / ¡Qué monótona es la rana humana! / ¡Qué monótono es el hombre mono!”.* Vale la pena que busquen el poema en Google, enseña. Disculpen por la introducción literaria, pero los versos de Benavente son lo más claro, de entre todas las cosas claras, que me dejó la marcha referencial del 21/2.

 

 

Sabias palabras del Ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro a TN, hechas el 15/2/2018. Obviamente hablaba de la educación pública. Que quede claro, la educación pública ha de ser de excelencia, ya que es el único rasero socio-económico que existe. La educación privada es una elección de los padres que quieren que sus hijos vayan a un colegio religioso o aprendan determinado idioma.

 

El 2017 ha sido un año duro, difícil, doloroso. Evidentemente esto es un lugar común, pero los lugares comunes existen por algo, son reales, se refieren a hechos que suceden.

 

Es una época del año en que se espera escribir y desear felicidad, familias reunidas y unidas. En particular para los cristianos que festejan la llegada de Jesús a la Tierra. Y para todos, el milagro del nacimiento de un bebé, que siempre, sin excepciones, es una bendición cargada de esperanzas.

 

El domingo 22 de octubre, hace menos de 2 meses, Cambiemos hizo una memorable elección. Del escaso 2,8% de diferencia que le  ganara en las presidenciales al FPV, Scioli-Zannini en 2015, a pesar del ajuste, de los innumerables errores cometidos (siempre reconocidos), del interminable gradualismo, de Maldonado y de tantas cosas más, el mapa del país se tiñó de amarillo.

 

Esto de que los mártires dan rédito, es tan viejo como la historia de la humanidad. La izquierda más revolucionaria sabe manejar la culpa real o instigada, en particular usando a los medios de comunicación, siempre dispuestos a comprar una “derecha fascista”.

 

Ante la tragedia del ARA San Juan, terrible desde el punto de vista humano, hay 44 personas desaparecidas, cuyo destino desconocemos, buscamos a los responsables en los gobiernos pasados y en el actual.

 

”Señor me arrepiento…” desde la lejana infancia vuelven las palabras liberadoras con las que empezaba la confesión. Cuando esta terminaba, llegaba la alegría intensa de sentirme limpia de los errores cometidos.

 

Es fácil confundir lo legal con lo legítimo, pero no son lo mismo. Legal es todo aquello que es refrendado y permitido por la ley. Legítimo, además de ser legal, no proviene de ninguna institución legislativa, pero confiere autoridad, aceptación y consenso por parte de la comunidad. Es decir que lo legal tiene que ver con la ley y lo legítimo con la aprobación de la sociedad.

 

Los argentinos tenemos hoy demasiadas preguntas que esperan, necesitan respuestas. El caso Maldonado nos ha tenido y nos tiene en vilo desde el 1ª de agosto. A estas horas ya está en marcha la autopsia.

 

Estoy mirando la pantalla del televisor, canal de noticias: el viernes 6/10/2017 se recibieron  214 denuncias sobre amenazas de bombas en escuelas de la provincia de Buenos Aires. Desde el 1º/9 hasta hoy, 2205.

 

El corajudo y justo juez Giovanni Falcone, asesinado por la mafia en Palermo, Sicilia (Italia), en 1992, con una bomba  que asesinó también a su mujer y a sus dos guardaespaldas, decía:

 

Nos están pasando demasiadas cosas que deben evitarse y no se evitan. Sabemos que el gobierno de Cambiemos tiene muchos problemas con demasiadas aristas, la herencia ha sido terrible y difícil de remontar.

 

El ministerio de educación de la Ciudad de Buenos Aires, estudió, discutió y optó por una reforma imprescindible del sistema educativo en el ciclo secundario. Que el proyecto es perfectible, por supuesto, todo proyecto lo es. Que era necesario, nadie lo puede discutir. Es la 1ª vez, en años, que se reforma en serio el secundario, dejando de lado el tema de los salarios docentes.

 

La República Argentina tiene una Constitución Nacional (1853, última reforma 1994), en la que se respeta la propiedad privada. Artículo 17: “la propiedad es inviolable y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley”. Este territorio es argentino, acá rige la ley argentina.

 

En toda novela policial, buena o mala, la pregunta ante el delito, sea este cual fuere, es: ¿a quién beneficia? En el caso de la “desaparición” de Santiago Maldonado, la pregunta es la misma. La respuesta resulta simple y evidente.

 

Hay palabras que sugieren una cierta solemnidad, hasta se podría decir que implican algo realmente importante para nosotros, algo casi sagrado. “Voto” es una de esas palabras. Fuerte, implacable, esperanzadora.

 

El domingo pasado, 13/8/2017 se llevaron a cabo las PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias), elecciones caras, que casi ningún partido cumplió, pero que le dieron al país una idea clara sobre lo que piensa la gente del gobierno de Cambiemos y de los demás.

 

Argentina, nuestra Argentina, tiene problemas serios. Problemas que vienen desde hace mucho tiempo, problemas que empeoran con el tiempo. Seguimos esperando que mágicamente alguien o algunos, solucionen todo con un chasquido de dedos.

 

¿Estamos destinados al éxito? Frase memorable de Eduardo A. Duhalde durante su breve presidencia. Releyendo la historia de nuestro país, cuesta creerlo. Aunque quizás sí, estamos destinados al éxito, la pena es que lo saboteamos a conciencia, una y otra vez.

 

La Argentina que amo, donde nací y pretendo morir, es un país realmente muy difícil. Decirlo ya es una perogrullada, pero acá hay que aclarar todo, y dejarlo bien claro. Aun así, lloverán críticas de todos lados.

 

De acuerdo al “Estatuto de Roma”,17/7/1998, son considerados crímenes de lesa humanidad -tipificados por la Corte Penal Internacional- por sus características que agravian a la humanidad entera. Esos crímenes son 11 y el asesinato está entre ellos. No se aclara si los comete un gobierno o no.

 

Procesar: decisión preliminar de Derecho Procesal Penal, por la que un juez de investigación considere que existen serias sospechas acreditadas por semiplena prueba, para iniciar un juicio contra una persona imputada de uno o más delitos. Si el procesamiento queda firme, se pasa a juicio.

 

Las PASO se realizarán el 13/8 y las legislativas generales el 22/10. La situación del gobierno no es cómoda. Asumió el poder justo antes que la economía de CFK, digitada por Axel Kicillof, estuviera a punto de explotar. Cambiemos heredó un desastre. Eso explica mucho, pero ¿justifica?

 

Se vienen las PASO, primarias abiertas simultáneas y “obligatorias”. Ley del 2009, N° 26.571 que se realizarán este año el 13 de agosto. En la provincia de Buenos Aires, que cuenta casi con el 40% del padrón nacional, se juega el partido más difícil para el gobierno. Estas primarias costarán $2.800 millones, y sólo serán una gran, exacta y carísima encuesta nacional.

 

Soy argentina. Nací acá, generaciones de argentinos me preceden, con el orgullo de haber contribuido a “hacer la patria con coraje y de a caballo”.  Hay tiempos, épocas, en que el orgullo se adormece y otros en que desaparece y se convierte en vergüenza. Mucha vergüenza.

 

En 1862, Víctor Hugo (el bueno), publicó en Francia una novela genial, que trascendió en el tiempo: “Los miserables”. Sobre Los Miserables se escribió mucho, se la filmó  varias veces, fue una extraordinaria comedia musical y también fue una obra de teatro.

 

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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