Lunes, 12 Marzo 2018 00:00

Mafia de los contenedores: llaman a indagatoria a ex funcionarios de la Aduana K - Por Daniel Santoro

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El juez Aguinsky interrogará a tres hombres que respondían a Echegaray. En el caso hay 51 empresarios procesados.

 

Aunque resulte paradójico tres de los máximos funcionarios de la Aduana K, que debían luchar contra el contrabando, fueron llamados a indagatoria por contrabando junto a los hermanos Paolantonio para mayo próximo. Fue en una causa en que se investiga un contrabando de casi 435 millones de dólares.

El viernes el juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky llamó a declarar como sospechosos el ex titular de la Subdirección General de Operaciones Aduaneras Metropolitanas Daniel Santanna y a los ex directores de Aduana Metropolitana Edgardo Paolucci y Eduardo Bernardi.

El primero de estos dos últimos fue detenido en el 2016 en su casa del country Abril de Berazategui y al segundo se le secuestraron 500 mil dólares en efectivo en otras causas paralelas. Es prácticamente la cúpula de la Aduana metropolitana en la época en que Ricardo Echegaray dirigía la AFIP, que incluye a ese organismo y a la DGI. En esa época el titular de la Aduana era Guillermo Mitchell, pero fuentes judiciales consideraron que cumplía “un papel decorativo” frente a Santanna que respondía directamente a Echegaray, quien antes de ser el titular de la AFIP dirigió la Aduana, donde llegó recomendado por el ex secretario privado de Néstor Kirchner Rudy Ulloa.

Fuentes judiciales revelaron a Clarín que el llamado a indagatoria incluye a los hermanos Miguel, Diego y Alejandro Paolantonio. Los otros empresarios llamados a indagatoria son Pablo Montone, Claudio Alisio, Gustavo Cabrejas, María Acosta, Pablo Flores, Eduardo Montone, Alejandro Fritz, Juan Benavides, Martín Royo, Carlos Royo, Juan Zhou, Juan Zhang, Sebastiáin y Víctor Ghigo, Edgardo Mingrone, José Maccionla, Silvian Otturi, Horacio Palmieri, Alejandro Ocampo, Lorena Alvarez Peralta, Maximiliano Montero, Néstor Suárez, Julio Motta, Luciano Ruzicska, Carlos Chávez, Lucas Gamietea y Liliana Leguiza. El llamado indagatoria hay otros personajes poderosos. Se incluye, por ejemplo, a los titulares de los depósitos fiscales Terminal Carga Tigre, Maximiliano Montero y Horacio “Cholo” Palmieri y de Carestiba, Julio Motta y Néstor Suárez. Fuentes judiciales vinculan a los primeros con ex miembros de la SIDE y la comisión directiva de Boca y a los otros con ex funcionarios K vinculados al Mercado Central, respectivamente.

En una segunda causa por contrabando, Aguinsky procesó y embargó en 51 empresarios textiles en 4 mil millones de pesos y si la cámara del fuero eventual ratifica, el expediente está listo para ir, rápido, a juicio oral y público. Además, las telas secuestradas que provenían de China y llegaban, desplegadas, a tener 100 kilómetros fueron regaladas por el Gobierno a distintas ONGs dedicadas a la lucha contra la pobreza. En una resolución de 420 páginas, Aguinsky pidió a la Corte refuerzo de personal para seguir con las causas conexas de la mafia de los contenedores.

En una tercera causa, la de la puntera K arrepentida Gladys Fernández, Aguinsky procesó a Gabriel Garcés porque encontró dentro de “un contenedor documentos con el domicilio de una empresa del empresario en Miami”. Garcés está vinculado a Gabriel Traficante, otro de los investigados.

La primera causa, la de los hermanos Paolantonio, había tomado impulso en octubre pasado, cuando dos fiscales habían pedido a Aguinsky las indagatorias.

“Se puede concluir que la participación de Paolucci, Bernardi y Santanna, habida cuenta el cargo jerárquico que ostentaban, consistía en brindar un marco de cobertura genérica ilegal a sus dependientes, quienes debían realizar sus tareas de fiscalización de manera solo aparente, para que no entorpecieran la estructura delictual que se estaba llevando a cabo al momento de tramitarse las destinaciones aduaneras”, señalaron en su dictamen el titular de la PROCELAC, Gabriel Pérez Barberá y la fiscal Gabriela Ruiz Morales. Si Aguinsky eventualmente y procesa a Santanna tiene una posibilidad de terminar condenado por contrabando y asociación ilícita con una pena de 10 años de cárcel.

En esta causa se investiga una supuesta asociación ilícita integrada por los hermanos Miguel, Diego y Alejandro Paolantonio que falsificó declaraciones juradas de importación entre 2014 y 2015 de 500 contenedores que llegaban al puerto de Buenos Aires, tanto al declarar su peso como su contenido. Los Paolantonio tomaron el control de esta parte de los negocios luego del escándalo del viaje que hizo Echegaray a Río de Janeiro para recibir Año Nuevo, junto con Jorge "El uruguayo" Lambiris, conocido como “El rey del bagallo” de la Aduana. Luego de ese viaje, Lambiris dio un paso al costado.

Con complicidad de altos funcionarios de la Aduana y verificadores hicieron pasar por el canal rojo del sistema de control lamado Malvina esos 500 contenedores declarando que cada uno pesaba en promedio 8 mil kilos, cuando en realidad, contenían mercaderías por 22 mil kilos. Es decir, contrabandearon productos pesaban 7 mil toneladas, lo que da una idea de la magnitud de las maniobras. En general decían importar en los papeles flores de plástico, pero eran productos de bazar. Estas y otras causas se abrieron desde que en diciembre del 2015 el teniente coronel (RE) Juan José Gómez Centurión fue nombrado al frente de la Aduana y comenzó un política de tolerancia cero contra el contrabando. El año pasado, luego de sufrir una dura enfermedad, Gómez Centurión pasó al Banco de la Nación.

Para el contrabando desde China se usaron las empresas Different Imports, Corport, Vocasser, Oslona, Las Cortaderas, Sicem, Candozar y New Unique Import, entre otras. La causa se abrió por una investigación del periodista Matías Longoni publicada en Clarín.

Los fiscales secuestraron miles de documentos de esos 500 contenedores y al analizarlos uno por uno descubrieron el uso de cientos de falsificaciones y adulteraciones del peso de las cargas que debieron tener la complicidad de decenas de verificadores y guardas de la Aduana. Pero algunos resultaban falsos a simple vista como el “retiro” de los pesados contenedores de los depósitos en autos como un Fiat 125, un Senda o un Citroën.

"La magnitud y complejidad de las maniobras objeto de análisis supone la existencia de un gran número de personas involucradas, que habrían actuado de modo organizado, confirmando múltiples eslabones de una cadena de responsabilidades nutrida del accionar de agencias navieras, agentes de carga, despachantes de aduana, funcionarios públicos y los reales importadores, beneficiarios finales de la maniobra", se advirtió en el escrito de los fiscales.

Ante ello, los investigadores sostuvieron la imposibilidad de "imaginar que esa operatoria masiva, reiterada, sistemática y delictiva ocurriera sin la anuencia de los funcionarios aduaneros encargados de controlar la correcta nacionalización de esas mercaderías" y durante dos años.

Daniel Santoro

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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