Viernes, 29 Junio 2018 00:00

Ruta del dinero K: ratifican procesamientos de cinco financistas - Por Daniel Santoro

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La cámara federal porteña confirmó que ayudaron a Lázaro Báez a fugar y luego repatriar 60 millones de dólares.

 

La cámara federal porteña confirmó, por primera vez, los procesamientos de financistas que hicieron de intermediarios para lavar una parte de los 60 millones de dólares que el empresario K Lázaro Báez primero fugó y luego repatrió al país, en la causa de la ruta del dinero K. Se trata de los miembros de la financiera Provalor José Alex Fallas, José Jabbaz, Mariano Rubinowicz y Jorge Ruiz y del representante del banco suizo Lombard Odier en la Argentina, Martín Eraso.

En una resolución a la que accedió Clarín, los camaristas Martín Irurzun y Mariano Llorens ratificaron así los procesamientos que les había dictado el juez federal Sebastián Casanello en mayo pasado. Como la causa ya está elevada a juicio oral y público en el Tribunal Oral Federal 4 (TOF 4), con Báez, sus hijos y otros de los acusados, ahora seguramente el magistrado tratará de sumar estos nuevos procesados a esa instancia de juicio.

Básicamente, los camaristas consideraron que la confesión del ex valijero Leonardo Fariña y la respuesta al exhorto de Suiza confirmando los movimientos financieros “guardan correspondencia esencial con la actividad ilícita investigada” y cuyo origen es el direccionamiento de contratos de obras públicas con sobreprecios por unos 3 mil millones de dólares a favor de las empresas de Báez. Las pruebas permiten recrear la declaración de Fariña según la cual desde “La Rosadita” llevaba dólares y euros en efectivo a Provalor en la city porteña para luego fugar la plata, a través de empresas off shore como Teegan, ubicada en Belice, un paraíso fiscal, al banco Lombard Odier de Suiza. Una de las operaciones comprobadas fue por un millón y medio de dólares. El método usado en la financiera fue el llamado “cables” que encubrían giros inexistentes para acreditar la plata en Suiza.

El tribunal también confirmó los embargos 716 millones sobre cada uno de los procesados y pidió al juez que cuide la continuidad de la financiera como fuente de trabajo.

En un párrafo, la Cámara le dijo a Casanello que haga “hincapié sobre la sospecha, que se reafirma de las causas con la que ésta se encuentra relacionada, acerca de la posible cotitularidad de los fondos”. “Por su importancia, a ello debe encaminarse la instrucción”, es decir entender la ruta del dinero K como una parte de una maniobra para blanquear fondos ilegales obtenidos por los Kirchner en las obras públicas otorgadas a Báez a través de sus hoteles y luego sacados a Suiza a través de financistas, como éstos procesados y de los de “La Rosadita”, como Federico Elaskar.

Mientras tanto, el juez Casanello deberá resolver la situación procesal del empresario Roberto Erusalimsky, otro de los acusados en la causa luego de que la Cámara Nacional de Casación Penal, con el voto clave de Gustavo Hornos, quien le compró a Fariña el famoso campo de Mendoza. Este campo, ubicado en Tunuyán, fue adquirido en comisión por Fariña en diciembre de 2010 en cinco millones de dólares y dos años más tarde se lo vendió a Eursalimsky en 1,8 millones de dólares. Casanello, hasta ahora, logró mantener ese campo embargado con vista restituir, si hay condena en el juicio oral, parte de lo robado al estado. Otros de los financistas nombrados por Fariña fue Jorge Cohen, a quien también “se le debe definir su situación procesal”, recordaron las fuentes judiciales.

Los financistas de Provalor y del banco Lombard Odier fueron procesados por lavado, al considerar que fueron parte de la “estructura jurídica, societaria y bancaria en la Argentina y en el extranjero, con el fin de canalizar, convertir, transferir, administrar, vender, disimular y/o poner en circulación en el mercado fondos de procedencia ilícita”.

La maniobra, se llevó a cabo mediante “complejos procedimientos financieros para expatriar, cuanto menos una suma cercana a los sesenta millones de dólares, para su posterior reintroducción en el mercado local mediante operaciones financieras”, explicó el juez Casanello en la resolución de mayo.

Según la Justicia gran parte de la ruta transnacional de estos fondos ilícitos que fueron objeto de blanqueo, contó con otros participantes que “colaboraron en el armado de esa estructura societaria y bancaria en el extranjero”, principalmente a través de la apertura de cuentas bancarias a nombre de sociedades offshore, como así también de facilitar su capitalización. Los financistas, con el procesamiento ahora firme, fueron para Casanello “aquellos intermediarios que facilitaron la conformación de la estructura societaria y bancaria en el exterior y respecto de ese tramo en particular de la maniobra de lavado explicada en el auto de mérito citado: la expatriación del dinero a través de financieras”.

“Existe un verdadero submundo de operadores financieros (desde grandes bancos hasta pequeñas cuevas) -que continúan siendo investigados- que básicamente facilitan, en sociedad con la industria de servicios offshore, la fuga ilegal de dinero al exterior de un modo sencillo y seguro”, indicó el juez.

Luego entendió que los financistas José Fallas, José Jabbaz, Mariano Rubinowicz, Jorge Ruíz y Martín Eraso, fueron “operadores financieros locales que junto a bancos internacionales de renombre en la trama de lavado de activos desplegada por Lázaro Antonio Báez y su entorno familiar y profesional, a través de la prestación de servicios en el marco de la denominada industria offshore”.

En las cuentas de ese banco de Ginebra también se descubrió cómo se cruzan los lingotes de oro y las acciones de YPF del empresario kirchnerista Lázaro Báez con transferencias de los ídolos del fútbol Carlos Tevez y Gabriel Heinze. Además, en la causa aparece otro movimiento de plata negra que termina con 1.800.000 dólares en una cuenta en Dubai, Emiratos Árabes Unidos.

Con el asesoramiento primero del ex dueño de SGI o “La Rosadita” Federico Elaskar y luego del abogado Daniel Pérez Gadín se crearon empresas offshore (como Fromental Corp) que tenían una cuenta en el Lombard Odier. En los registros se confirmó que Báez había comprado lingotes de oro por un valor de casi 21 millones de dólares al 30 de marzo de 2012. Esa operatoria comenzó después de la muerte de Néstor Kirchner en octubre de 2010. Entre los papeles de esa empresa fantasma panameña se ve también que el empresario K compró acciones de YPF por casi 3.800.000 dólares. Las tenía al 30 de marzo de 2012: es decir, 15 días antes de que Cristina mandara el proyecto de ley para reestatizar la petrolera que por entonces estaba en poder de la española Repsol.

Daniel Santoro

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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