Lunes, 07 Agosto 2017 00:00

Jubilarse más tarde, un debate que crece

Escrito por  Sergio Limiroski
Valora este artículo
(1 Voto)

Expertos consultados indican que la edad de jubilación es solo una variable y debe pensarse en una modificación estructural. Lo importante es defender los derechos adquiridos y mejorarlos. El caso de los docentes universitarios.

 

Desde el gobierno plantean que lo ideal sería que en un futuro sea opcional extender los años de trabajo y jubilarse más tarde.

En los últimos días volvió a circular la versión de la posibilidad de que se modifique el régimen jubilatorio actual. Si bien el jefe de gabinete Marcos Peña negó un avance en este aspecto, señalando que solo hoy está en pie la propuesta de crear en algún momento una comisión de notables para discutir el tema tal cual se estableció en la ley de reparación histórica, fue el titular de la Anses quien reflotó el tema.

Emilio Basavilbaso recordó que el gobierno "presentó el año pasado en el Congreso una propuesta para que dentro de los próximos tres años se debata el régimen previsional argentino".

El titular de Anses dejó en claro que el sistema debe seguir siendo público y que lo ideal sería que quien quisiera en forma voluntaria pudiera extender los años de seguir trabajando, una vez que se alcanzó la edad requerida.

Por estas horas y en medio de la campaña electoral, políticos oficialistas y de la oposición se cruzan a favor y en contra de estas posibles modificaciones. Pero más allá de las chicanas vale la pena preguntar ¿Es factible y conveniente el cambio? ¿Cómo puede afectar a la seguridad social?

El ómbudsman de la Tercera Edad Eugenio Semino señala que hace varios años "los sistemas previsionales en general entraron en crisis en torno a los modelos originales. Esto se vio luego de años en que había por ejemplo en Europa pleno empleo, con una pirámide de crecimiento joven".

"Este modelo -continúa- planteaba la seguridad social desde el trabajo. Había una mano de obra intensiva en el que todavía no había llegado el desarrollo tecnológico de hoy".

Semino recuerda que luego cae el empleo y comienza la precarización. "El sistema entra en crisis en economías como Grecia, España y Francia. Se complica todo el tema de cómo financiarlo".

Por eso al situarnos hoy en la Argentina, con la posibilidad de reformar el sistema previsional, el defensor de la tercera edad señala que "hablar solo de la edad de jubilación es solo una variable. Se debe pensar en toda una nueva estructura".

Una de las cuestiones que observa el ómbudsman es que si bien mejoró la expectativa de vida en los últimos años, pasando de 71 años promedio a 76, dejó de ser el segundo país con mayor expectativa en Latinoamérica y hoy se ubica séptimo, detrás de Chile, Uruguay, Cuba, Costa Rica, Panamá y México. Semino menciona que es importante mejorar y "mantener las tasas con políticas activas, promover el envejecimiento saludable".

Otro tema a resolver es mejorar la situación a "3 millones de jubilados que perciben 6400 pesos cuando la canasta alimentaria es de 16 mil". También Semino alerta sobre la precarización laboral.

"Hay muchos jubilados que quieren seguir trabajando pero terminan presos de una situación de explotación laboral. Uno lo ve en gente que terminan trabajando como remiseros en situación precaria, guardias de seguridad. Hay abusos".

El Defensor de los jubilados opina que una buena opción sería ir hacia esquemas prejubilatorios como ocurre en países de Europa, donde ya el trabajador a medida que hace sus aportes va conociendo sus futuros haberes.

"Esto se ve en las naciones escandinavas donde el empleado se asegura un haber mínimo, pero que contempla la cobertura de la canasta y las necesidades básicas, con lo que aportó al sistema. Es lo que aquí se conoce como el 82% móvil".

"A partir de esa cobertura -continúa- si decide seguir trabajando lo puede hacer y sigue aportando para engrosar lo que será la pensión para cuando decida jubilarse definitivamente".

El problema en Argentina, sostiene Semino es cómo financiar este modelo. "Es difícil hoy cuando se tiene un mercado laboral donde hay cerca de 34 por ciento de los trabajadores que no están registrados".

"Por otro lado -prosigue Semino- hay un gran problema con los impuestos para el financiamiento del sistema. Está el IVA que es el más regresivo, y no hay por ejemplo un impuesto a la renta financiera".

El ómbudsman además sostiene que una modificación de esta envergadura necesita de un gran acuerdo en el que intervengan todos los partidos políticos y representantes sociales.

Semino recuerda que estuvo participando en 1994 en la preparación de lo que fue el pacto de Toledo, que modificó todo el sistema previsional en España. "Estuvieron trabajando juntas todas las fuerzas políticas, los colegios profesionales. Fueron reuniones multidisciplinarias, muy abiertas a la sociedad".

Para el ómbudsman fue una suerte de "pacto de la Moncloa" en seguridad social y salud. Algo que llamó la atención a Semino fue "el respeto que hubo entre todos los partidos, todos sumando ideas, algo difícil hoy de conseguir en la Argentina".

En definitiva para el defensor de los jubilados "el tema de modificar la edad jubilatoria y que quien quiera trabaje más años es el último tema a abordar de una gran reforma que necesita un gran consenso social".

Los docentes universitarios de universidades nacionales es un sector que logró poder extender el tiempo para jubilarse. "Es opcional y tanto hombres como mujeres pueden seguir trabajando hasta los 70 años si los desean", señala a La Prensa Ileana Celotto, Secretaria General de la Asociación Gremial Docente de la UBA (AgdUBA).

De todas formas, la posición del gremio sobre estos posibles avances es la de "rechazar cualquier reforma previsional laboral del gobierno actual, ya que forma parte de una avance sobre los derechos de los trabajadores, que también se observa en una posible reforma laboral tal como ocurre en Brasil".

Para Celotto hay que tener en cuenta que "una cosa es una decisión optativa y otra cosa que sea en forma obligatoria. Hay por ejemplo actividades de tipo insalubre que no se pueden modificar. Además si hace en forma obligatoria estamos atentando contra un derecho de una mayoría de jubilados que ya reciben pensiones de miseria. Tanto este gobierno como el anterior han vaciado la Anses".

El gremio AgdUBA logró "luego de quince años de lucha una jubilación del 82 % móvil y que la docente o el docente que lo desee pueda seguir trabajando hasta los 70 años", expresa Celotto.

Este derecho ya es ejercido en las universidades nacionales, salvo en la UBA donde se dio un conflicto.

"Las autoridades aduciendo que es contrario a un estatuto antiguo desactualizado quieren solodar este derecho a los docentes titulares, algo injusto ya que los interinos se pasan años dando clases de esta manera ya que se abren muy pocos concursos para titularizar".

Celotto señala que debieron interponer recursos caso por caso ante la Justicia y que hasta ahora les dieron la razón. ¿Por qué defienden la idea de trabajar más años?

La gremialista contesta que un profesor universitario a una edad mayor "suele estar en una etapa aún muy productiva, creativa, con gran acumulación de saber. Puede seguir trabajando, siempre que lo desee".

La importancia de un trabajo vocacional que provoque placer

La psicoanalista y psiquiatra Lía Ricón, miembro de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA) recuerda que la etimología de jubilación "tiene que ver con alegrarse, regocijarse, gritar de alegría. Me pregunto si esto es lo que pasa con los jubilados. ¿Están más contentos? ¿Gritan de alegría?

La profesional indica que en muchos casos no. "Jubilarse de un trabajo o recibir el día del cumpleaños de 60 o de 65 un telegrama en el que se anuncia el fin de una tarea, de una carrera, de una actividad, tiene en principio un aspecto directamente relacionado con no ser considerado apto para esa tarea que se disimula con la idea de un derecho a descanso y a recibir un sueldo sin la obligación del trabajo. Es cierto que puede ser tiempo de realizar otras actividades, pero no tiene que ser esto una especie de premio consuelo".

Para Ricón "si el trabajo es vocacional, esto es si tengo placer cuando lo realizo, si me produce satisfacción la tarea en sí misma, independientemente de las consecuencias, ser sacado de la tarea no tiene el mismo sentido al dado cuando el trabajo es una maldición. Esto no quiere decir que no tenga que recibir remuneración por la tarea, ya que con la satisfacción no pago las cuentas. Quiere decir que por hacer lo que me da placer y hacerlo con solvencia ocupando un lugar en el medio en que vivo, tengo que recibir lo que necesito para vivir".

- ¿Qué es lo que pueden aportar las personas mayores en el ámbito laboral? ¿Más sabiduría, experiencia?

- Se puede aportar tal vez el relato de una experiencia ya vivida, conocimientos y la posibilidad de permanecer en una tarea cuando ya no hay que mantener una familia.

- ¿Cree que la sociedad recibe bien el hecho de que haya gente más grande trabajando o podrían existir ciertos prejuicios?

- La sociedad en general no recibe muy bien que se continúe trabajando después de las edades ya convenidas, porque esto quita trabajo a las nuevas generaciones que entonces tienen que hacer más esfuerzo de capacitación. Es muy simple comprobarlo. Si usted escucha una de esas molestas encuestas en las que se preguntan cosas de todo tipo, verá que cuando van preguntando la edad, cuando usted dice más de 70 se corta la comunicación. Esto se llama claramente discriminación. La opinión que interesa parece ser la de la gente más joven. Los intereses ¿serán económicos? No es claro porque después de esa edad suele haber solvencia económica. ¿Necesidad de sentirse bien solo por ser joven? No está claro. No voy a abundar en ejemplos. Son muchos.

- ¿Aquella persona que quiera seguir trabajando más allá de los 60 o 65 años debe tener en cuenta algunas cuestiones? ¿Se debe preparar para esto?

- Lo primero que le contesto es que depende del tipo de trabajo. La sociedad norteamericana entiendo que privilegia la capacitación de los ciudadanos en aquella tarea que realizan mejor. Lamentablemente el placer por la tarea y la habilidad en realizarla no son variantes paralelas. Desde la perspectiva de la Salud Mental, lo fundamental es que la tarea produzca placer. Me pongo como ejemplo. Como voy a querer jubilarme como docente si me da tanto placer. Como voy a querer jubilarme como psicoterapeuta si esto es lo que me interesa desde hace tantos años, si elegí ser médica porque me gusta ayudar a la gente. En síntesis la preparación es elegir la tarea vocacionalmente. Ya sé que no es fácil, pero esa es la preparación posible. Esto es lo que podemos pretender que se tenga como meta. 

Sergio Limiroski  
Twitter:@sergiolimi

Visto 186 veces

Fundado el 4 de agosto de 2003

<

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…