Domingo, 13 Enero 2019 00:00

Yoga, un escudo contra el estrés

Escrito por  La Prensa
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Aseguran que casi todas las personas pueden practicarlo y que sus beneficios son múltiples. Además de reducir la ansiedad, disminuye la presión arterial y la frecuencia cardíaca.

Suena el teléfono celular... es tu jefe y, al mismo tiempo, tu pareja quiere saber qué van a cenar. El estrés y la ansiedad están en todas partes, pero si te están consumiendo, podés agarrar la colchoneta y probar cómo te va con el yoga.

El yoga es una práctica del cuerpo y la mente que combina posturas físicas, respiración controlada y meditación o relajación. Puede ayudar a disminuir el estrés, la presión arterial y la frecuencia cardíaca. Además, casi todas las personas pueden hacerlo.

Se trata de una práctica considerada como uno de los muchos tipos de enfoques complementarios e integradores de la salud. Combina disciplinas físicas y mentales que pueden ayudar a alcanzar tranquilidad en el cuerpo y la mente. Todo esto puede ayudar a relajarte y a controlar tanto el estrés como la ansiedad.

PARA TODOS

El yoga tiene muchos estilos, formas e intensidades. El hatha yoga, en especial, puede ser una buena opción para controlar el estrés. Es uno de los estilos de yoga más comunes y, posiblemente, sea ideal para los principiantes por su ritmo más lento y movimientos más sencillos. No obstante, la mayoría de las personas obtienen beneficios con cualquier estilo de yoga, así que todo es cuestión de preferencias personales.

Los componentes principales del hatha yoga y de las clases más generales de yoga son:

* Posturas. Las posturas o poses del yoga son una serie movimientos destinados a incrementar la fuerza y la flexibilidad. Las posturas varían desde acostarse en el piso sintiéndose completamente relajado hasta poses más complicadas que exigen casi llegar al límite físico.

* Respiración. Controlar la respiración es una parte importante del yoga. El yoga enseña que el control de la respiración ayuda a tomar control del cuerpo y a tranquilizar la mente.

* Meditación o relajación. En el yoga, también se puede incorporar la meditación o la relajación. La meditación puede ayudar a tomar más consciencia y estar más atento al momento presente, sin hacer juicios.

MÁS BENEFICIOS

Los posibles beneficios del yoga para la salud son:

* Reducción del estrés. Varios estudios han demostrado que el yoga ayuda a disminuir el estrés y la ansiedad, además de mejorar el estado de ánimo y la sensación general de bienestar.

* Mejor estado físico. Practicar yoga puede llevar a tener mejor equilibrio, flexibilidad, amplitud de movimiento y fuerza.

* Tratamiento de afecciones crónicas. El yoga ayuda a disminuir los factores de riesgo para enfermedades crónicas, como enfermedad cardíaca y presión arterial alta. Puede también ayudar a aliviar afecciones crónicas como depresión, dolor, ansiedad e insomnio.

PRECAUCIONES

En la mayoría de las personas sanas, el yoga se considera una actividad segura, siempre y cuando se la practique bajo la supervisión de un instructor capacitado.

No obstante, hay situaciones en las que el yoga podría ser peligroso.

Por lo tanto, consultá con el médico antes de empezar a practicar yoga si tenés alguna de las siguientes afecciones o te encontrás en alguna de estas situaciones:

* Hernia de disco

* Riesgo de coágulos sanguíneos

* Afecciones oculares, como glaucoma

* Embarazo: si bien el yoga es seguro para la mayoría de las embarazadas, hay que evitar ciertas posturas

* Problemas de equilibrio graves

* Osteoporosis grave

* Presión arterial no controlada

En estas situaciones, es posible practicar yoga si se toman algunas precauciones, como evitar ciertas posturas y estiramientos. Si tenés dudas o presentás síntomas como dolor, consulta al médico para asegurarte de que el yoga te esté beneficiando y no perjudicando.

PARA EMPEZAR

Aunque se puede aprender yoga a través de libros y videos, para los principiantes suele ser mejor aprender con un instructor. Además, las clases generan interacción social y amistades, que también son importantes para el bienestar general.

Cuando encuentres una clase que suene interesante, hablá con el instructor para saber qué esperar. Algunas preguntas que se pueden hacer son:

* ¿Qué cualificaciones tiene el instructor? ¿Dónde se capacitó y cuánto hace que se dedica a enseñar?

* ¿Tiene experiencia enseñando a alumnos en iguales condiciones que las tuyas o con los mismos problemas de salud que vos? Si tenés inflamada la rodilla o te duele el hombro, ¿puede el instructor ayudarte a encontrar posturas que no empeoren la situación?

* ¿Qué nivel de exigencia tiene la clase? ¿Es adecuada para principiantes? Si es tu primera vez, ¿será lo suficientemente fácil de seguir?

* ¿Qué podés esperar de la clase? ¿Servirá para lo que vos necesitás, como controlar el estrés y relajarte, o está orientada hacia personas que buscan otros beneficios?

ALCANZAR EL EQUILIBRIO

Todas las personas tienen cuerpos y habilidades diferentes. Según tu habilidad personal, a lo mejor tengas que modificar las posturas de yoga, o el instructor te sugiera que modifiques algunas posturas.

A fin de que practiques yoga de forma segura y buena para vos, escogé un instructor con experiencia y que comprenda tus necesidades.

Independientemente del tipo de yoga que practiques, no necesariamente tienes que hacer todas las posturas. Si una postura te resulta incómoda o no podés mantenerla el tiempo que el instructor dice, simplemente no la hagas. Los buenos instructores te comprenderán y te animarán a intentar, pero sin sobrepasar tus límites personales.

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