Martes, 26 Marzo 2019 00:00

Si se invierte u$s 1 en agua segura se ahorran u$s 38 de curar enfermedades

Escrito por  Sebastián D. Penelli
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En el mundo, unas 4.000 millones de personas que viven con escasez de agua al menos un mes al año y más de 800 millones ni siquiera tienen acceso a agua limpia.

En la Argentina, el 17% no tiene acceso a agua segura y la mitad de la población no posee cloacas. Un médico y emprendedor social tiene una solución: educación, inversión y filtros.

Agua Segura utiliza los purificadores microbiológicos instantáneos de alta tecnología, que eliminan el 99,9% de bacterias, 99,9% de virus y 99,9% de parásitos. El sistema de retrolavado retiene los microorganismos sin importar que el agua sea turbia. Purifica en promedio 12 litros por hora y puede abastecer de agua segura a unas 100 personas al día. aguasegura.com.ar

A los 24 Nicolás Wertheimer trabajaba como médico en un hospital del conurbano bonaerense, con una carrera promisoria por delante. Vestido de verde y con el estetoscopio al cuello, atendió a decenas de pacientes con hasta que un día algo le llamó la atención. Muchos llegaban con diarreas, parasitosis y microbios que se hacían más fuertes ante los antibióticos. Preocupado por el diagnóstico y los elevados costos en medicamentos, detectó que los distintos problemas de salud que entraban a su consultorio tenían un denominador común: los enfermos no se lavaban las manos o tomaban agua en mal estado.

“Leí que la Organización Mundial de la Salud decía que si se invierte u$s 1 en prevenir enfermedades se ahorraba u$s 38 en todo lo que yo hacía como médico, las ambulancias y las internaciones, y que el 50% de las camas hospitalarias del mundo estaban ocupadas con enfermos por cuestiones de agua, higiene y saneamiento. Pero además leí que en la Argentina el 17% de la población no tiene acceso a agua segura y casi 50% no tiene cloacas. Ahí me pregunté: ¿y si salgo del hospital y me pongo a trabajar para prevenirlo?”.

Cuatro años después, luego de mucho estudiar las recomendaciones de la OMS y las nuevas tecnologías vinculadas al medio ambiente sustentable, Wertheimer se convirtió en un exitoso emprendedor social con un objetivo muy claro: llegar con agua segura a todos los rincones del país, y un poco más también.

Periodista: ¿Cuál es la principal preocupación hoy con el agua?

Nicolás Wertheimer: Los que no tienen acceso a agua segura hacen perforaciones y toman agua de napas. En los asentamientos informales urbanos sacan agua del mismo lugar donde tiran los efluentes y toman agua totalmente contaminada. Eso genera muchas enfermedades, que luego se ven en el hospital. En zonas más dispersas de la Argentina, donde hay otras fuentes de agua, como vertientes, juntan agua de lluvia o toman de los arroyos y los ríos, es agua que muchas veces está turbia o que se pudre en los recipientes donde la acumulan. El agua no segura es la segunda causa de muerte de niños en América latina. Necesitamos parar esta situación con el simple hecho de lavarse las manos.

P.: ¿Cómo hiciste para llegar a dar agua segura a más de 100.000 argentinos?

N.W.: Lo que decidí hacer fue estructurar la iniciativa de agua segura dentro del concepto de una empresa social, que tenga un fuerte pilar social y ambiental, y que trabaje con la fuerza de generar cambios positivos. Como cualquier otro emprendimiento tiene inversión, un equipo de trabajo y alianzas muy fuertes con el sector privado.

Son empresas certificadas B, que nacen con valores hacia una sustentabilidad, buscan dejar el medio ambiente mejor que cuando empezaron y quieren impactar positivamente en la sociedad, al mismo que persiguen el rédito económico. A partir de esto, llegamos a dar soluciones con sistemas innovadores de tratamiento de agua, con filtros aprobados por la OMS, que son súper prácticos, de mínimo mantenimiento, sin utilización de químicos y con nanotecnología. Eso nos permitió llegar a casi 1.000 escuelas de todo el país y tener un seguimiento.

Según la Organización Mundial de la Salud cada año hay 1500 millones de personas afectadas por enfermedades transmitidas por el agua no tratada y 1 niño muere cada 90 segundos por esta misma razón.

P.: ¿Los filtros son el corazón del proyecto?

N.W.: Los servicios que damos nacieron con el foco en la calidad de agua y la innovación, con los filtros que permitieron dar agua segura a gran escala. Pero rápidamente nos dimos cuenta que la pata educativa y el intercambio con la comunidad eran clave y se desarrollaron muchos talleres para conocer hábitos sobre el consumo de agua. Al mismo tiempo, nos dimos cuenta que si no había agua el filtro de nada servía y que muchas personas, principalmente las mujeres, caminaban hasta cuatro horas para traer el agua, y empezamos a hacer pequeñas obras de infraestructura para que no tenga que caminar kilómetros.

P.: ¿Cuál es el modelo de negocio detrás de todo esto?

N.W.: Un usuario, que serían las comunidades, las escuelas, los directores y maestros, ponen el compromiso, la asistencia a los talleres, el mantenimiento de la tecnología, la participación en los reportes de evolución. Otro pilar es el financiero, con las grandes y medianas empresas del mercado masivo. Y después está el sector gubernamental, que también a veces hace su aporte económico, de información, logística o personal en el territorio. Hoy el INTA, con sus 700 centros en todo el país, es un aliado clave para el seguimiento de los más de 1.000 proyectos que desarrollamos en 21 provincias.

P.: ¿Cuánto se ahorra si no se consume agua contaminada?

N.W.: El impacto que tiene invertir en prevención primaria, que es básicamente que la gente no tome agua contaminada, te ahorra como nación, empresa y a las ONG'S las consecuencias en educación, salud y trabajo. Si un chico se enferma puede quedar internado en un hospital y eso tiene un costo elevado, como los traslados y los medicamentos. Esto se puede prevenir con un dólar de inversión en un filtro de calidad de agua o un taller de saneamiento.

El proyecto Agua Segura fundado por el joven médico Nicolás Wertheimer desarrolló planes en 908 escuelas y centro comunitarios y programas para las 2.000 familias en 21 provincias. En todos los casos hacen un acompañamiento continuo y relevamiento de la situación. Llevan filtrados 166.780.000 de litros de agua.

P.: ¿Por qué elegiste encarar el proyecto con una empresa social?

N.W.: Es muy importante que el país pueda ver cómo la nueva figura de los emprendimientos socioambientales son un lugar donde invertir, obtener retornos y poder aportar a la sociedad. Cada vez son más estos emprendimientos. Esta estructura combina valores empresariales con generación de puestos de trabajo en condiciones dignas.

El año pasado en Agua Segura tuvimos una facturación de $ 24 millones con muy buena rentabilidad y el equipo de trabajo ya se triplicó. Los hombres de negocios no deben dirigir su capital a activos como los bonos, que van mantener el en las mismas condiciones que está ahora, llevando al mal uso de los recursos y la desigualdad social. Como empresario social, creo que se pueden hacer cosas que cambien al mundo.

P.: Y en particular en la Argentina…

N.W.: En nuestro país un quinto de la población no tiene acceso al agua. Los argentinos somos de los que más consumimos agua en el mundo, con casi 500 litros por personas por día, mientras que en otros países no llegan a 150 o 200 litros.

Por eso cada gota cuenta. Cerrar la canilla, usar la cantidad mínima para lavar el auto, no baldear las veredas, recordar que tenemos agua potable en los inodoros y no arrojar plástico a los océanos son maneras de generar concientización sobre la problemática del agua. Si la seguimos usando así, se va a transformar en un recurso no renovable. Cuidemos el agua porque es un recurso que no todos tenemos el lujo de obtener y es un derecho al cual no todos accedemos.

Sebastián D. Penelli

 

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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