Lunes, 18 Noviembre 2019 00:00

El consumo elevado de sal como causa de la hipertensión

Escrito por  La Prensa
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El consumo elevado de sodio durante largos períodos de tiempo se asocia a mayores posibilidades de desarrollar hipertensión a largo plazo.

De hecho, tres de cada 10 casos de hipertensión (30%) se explican por esta causa. Asimismo, un estudio arrojó que seis de cada 10 personas que redujeron considerablemente su ingesta de sodio, disminuyeron un 20% sus niveles de presión arterial.

La Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial, en la sección de su sitio web destinada a la comunidad, que se denomina "Rincón del Hipertenso", remarca que es importante reducir el consumo de sal. Se puede aumentar el sabor de las comidas con pimienta, hierbas aromáticas, ajo fresco, limón y aceites como el de oliva. Recomienda además elegir sales con bajo contenido de sodio y usar poca sal al cocinar, no más de una pizca.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir menos de cinco gramos de sal por día. Sin embargo, en nuestro país ingerimos un promedio de 12 gramos. La reducción del consumo de sal es una de las medidas más costoefectivas que pueden llevarse adelante para mejorar la salud de la población: si se consumiera la cantidad recomendada, se salvarían 2.500 millones de vidas al año a nivel mundial.

La hipertensión es la principal causa de muerte prematura y la segunda causa de discapacidad por enfermedades no transmisibles, como el infarto, ACV o enfermedades renales. En nuestro país, más de uno de cada tres adultos tiene hipertensión. Asimismo, se estima que si se disminuyera la ingesta de sal diaria en nuestro país en tres gramos, se evitarían unas 6.000 muertes por enfermedad cardiovascular y ACV y aproximadamente 60.000 eventos cada año.

Para entender mejor de qué se habla cuando se habla de sodio, la doctora Victoria Ferretti, especialista en Clínica Médica, explicó las diferencias entre la sal de mesa, marina y potásica, que son distintas alternativas al alcance de la población para condimentar sus comidas.

"La sal común -o cloruro de sodio- es obtenida industrialmente. Es la sal que se vende comúnmente en forma de sal fina o gruesa, que se utiliza para sazonar los alimentos. Se le suele añadir otros elementos como flúor o yodo. En el mercado, los productos con más contenido de cloruro de sodio son los panificados, las salsas, los caldos, los productos untables, las carnes, los quesos, los snacks y las comidas rápidas", describió la doctora Ferretti, quien además es presidente de la Asociación de Hipertensión Arterial de Rosario.

Respecto de la "sal potásica", la especialista describió que "ésta, en lugar de ser cloruro de sodio, es cloruro de potasio. La dosis recomendada de cloruro de potasio es de entre cuatro y cinco gramos por día, lo que equivale a una cucharadita de café pequeña. Uno de los principales problemas de este tipo de sal es que no sazona tanto los alimentos como la común. Por lo tanto, los usuarios tienden a agregar más cantidad de sal que la debida para alcanzar el gusto deseado, pero difícilmente se logra".

"Existen otras alternativas, como la sal marina, del Himalaya o la flor de sal. Más allá de las características de cada una, es importante destacar que tienen la misma cantidad de sodio que la común, por lo que deberían ser consumidas con igual precaución", aseguró Ferretti, vocal de la Comisión Directiva 2019-2021 de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial.


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