Viernes, 24 Marzo 2017 00:00

El día de la memoria en el país del no me acuerdo

Escrito por 
Valora este artículo
(15 votos)

El 24 de marzo, el Día de la Memoria, todos los argentinos deben recordar la Historia, la que se escribe con mayúscula, no la que se escribe por interés partidario o tratando de favorecer a un grupo o una clase social. Debemos escuchar las dos versiones, la de los que ganaron y la de los que perdieron, los que se quedaron y los que se fueron.

 

El 24 de marzo recordemos a las víctimas de los excesos en la represión (¿8.000? o ¿30.000?) y también las víctimas de la subversión (17.000 entre muertos y heridos). Deben recordarse las víctimas inocentes muertas en atentados, los caídos en acción (como los soldados formoseños, que aún no recibieron ni un peso de resarcimiento), y preguntarnos cuánta plata fue a manos de quienes y por qué razones. ¿Eran todos idealistas los que fueron recompensados con más de 1.000 millones de dólares?

En el Día de la Memoria no solo debe recordarse el horror de la ESMA, sino las barbaridades de la Tablada.

Además de la represión de Videla y Massera, se debe recordar a López Rega, a Isabelita, a Luder y a Cámpora (porque de ellos ningún peronista se acuerda), personajes que por su ineptitud hicieron posible el quiebre democrático e institucional del país.

En el Día de la Memoria es bueno recordar que en su discurso de enero del ’74, fue el mismo Perón quien expresó la obligación de “aniquilar cuanto antes este terrorismo criminal”, Luder quien confirmó, “el aniquilamiento de los subversivos”, y Videla, Suárez Mason y tantos otros fueron quienes cumplieron tales órdenes con exceso, basados en la metodología impartida por instructores franceses, que ya habían perdido una guerra en Argelia.

Que el 24 de Marzo sea el Día de la Memoria de todos: de Norma Arrostito y los hijos del capitán Viola; de Santucho y del coronel Ibarzabal. Ese día deben recordarse a los militares que aún están presos, y preguntarnos qué fue de la vida de Firmenich, de Galimberti o de Perdia.

Que el 24 de Marzo también sea el día para recordar que debemos preservar las normas democráticas. Es el día para no olvidar que se debe mantener la integridad de las instituciones. Recordemos a Alfonsín y su prédica constitucionalista, y también los 14 paros que le hizo Ubaldini.

El 24 es el momento para pensar que no se puede bastardear los sistemas de control del Estado. Las democracias no solo se derrotan con golpes de Estado, las democracias se destruyen con el populismo, la corrupción, las huelgas salvajes, las prebendas electoralistas y una justicia distraída.

El día de la Memoria no podemos olvidar a los jueces corruptos y venales, pero también a los que se juegan por la transparencia de las instituciones. Y en este día, nos cabe recordar que jamás en nuestra triste y larga historia hemos tenido un gobierno como el de Néstor y Cristina que antepusiese en forma tan vil y artera sus propios intereses a los de la patria, las instituciones y la democracia.

Por eso, en este día, no vamos a olvidar la deshonestidad de políticos, magistrados, militares, empresarios y sindicalistas, ni olvidaremos el despilfarro, ni las coimas, ni los negociados que también crean víctimas inocentes.

Hoy hablamos de las víctimas por la represión, pero es lícito preguntarnos ¿Cuántas personas murieron víctimas de la corrupción? ¿Cómo llegamos a este nivel de gasto público? ¿Por qué se endeudaron a niveles imposibles de pagar?

¿Cuánta gente murió por falta de medios, por falta de cloacas o agua corriente, por falta de atención médica o medicamentos? ¿Por qué nuestros mayores tienen jubilaciones de hambre y se postergaron por años 400.000 juicios?

¿Cuántos jóvenes murieron por la criminalidad que se instaló gracias a un gobierno permisivo? ¿Cuántos pibes están descerebrados por las drogas que circularon libremente? ¿Cuánta gente murió por accidentes de tráfico por falta de caminos y autopistas que se pagaron y no se hicieron? ¡Eso es lo que no debemos olvidar!

El 24 es el día para no olvidar que entre los derechos humanos es primordial mantener la integridad de las personas, y para eso es indispensable preservar la ética de nuestros funcionarios, de nuestros gobernantes y representantes, porque éstos, al ser complacientes, matan mucha más gente que la subversión o la represión.

En este día de la Memoria recordemos qué fue de la vida de aquellos que cumplieron las órdenes  de reprimir la subversión y hoy son olvidados en una celda, mientras que los que mataron inocentes, o mandaron a muchos de sus seguidores al matadero, están libres y gozando de los millones que supieron sustraer en secuestros extorsivos.

En esta fecha es bueno recordar que es el Estado quien tiene el monopolio del poder coercitivo y lo que se ha hecho en estos doce años es bastardear la capacidad del gobierno de sancionar a quienes delinquen en nombre de un garantismo que solo terminó quitándole a la ciudadanía el derecho de vivir en paz.

Ahora una parte de la población clama por la represión en las calles para evitar el caos vehicular en el que los porteños debemos vivir, mientras un grupo de vándalos solo quiere que haya un muerto como excusa para incendiar al país.

Cuando se produzca esa represión ¿Quién va a apoyar a los hombres de armas que llevarán adelante la tarea? Es bueno que se les otorgue a las fuerzas del orden un apoyo explícito y concreto.

Solo veo miles que se quejan en las calles. ¿Y por qué no hay miles que salen a expresar solidaridad con un gobierno que hace lo que puede con una herencia caótica?

“La mayoría silenciosa” en  Argentina, a veces es muy silenciosa… pero exigente y poco colaborativa. Para salir de este círculo vicioso que nos paraliza, hay que recordar la suerte de Frondizi e Illía, de Alfonsín y De la Rúa, los palos en la rueda, las huelgas, los piquetes, las manifestaciones, los paros de transporte y toda la parafernalia de chicanas que algunos usan para que nada funcione y después se desgarran las vestiduras cuando hacen caer los gobiernos que no son de su agrado. No tenemos que olvidar a esos canallas, hipócritas, mentirosos y ladrones son los que han arrojado a la mitad del país a la miseria. (Y pronto lo harán con la otra mitad si perseveramos en este silencio)

No hay que olvidar a los que murieron y mueren por estas causas, y no debemos apartarlos de la memoria este 24 de marzo, porque el olvido, la connivencia y la corrupción matan en forma más cruel y artera que las balas.

Omar López Mato 

Médico y escritor   

Su último libro es Ciencias y mitos en la Alemania de Hitler

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.     

www.facebook.com/olmoediciones

Gentileza de www.olmoediciones.com para 

Visto 4812 veces Modificado por última vez en Viernes, 24 Marzo 2017 17:21

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…