Jueves, 07 Junio 2018 00:00

Tras el veto, se avanza hacia un paro y se negocia con el FMI

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Se trata del uso de una atribución constitucional del Jefe de Estado, que han usado todos desde el restablecimiento de la democracia. En el caso de Macri es la quinta vez que lo utiliza.

 

Tres de las cuatro veces que lo hizo previamente fueron contra leyes de contenido laboral. Asimismo, como Jefe de Gobierno porteño lo usó en más de un centenar de oportunidades.

También en el pasado los hizo Cristina Fernández de Kirchner, y el de mayor impacto político fue el veto a la actualización de las jubilaciones por el 82% móvil de los salarios, a comienzos de 2010. Paradójicamente, ella usó entonces el mismo argumento que Macri ahora: que la ley sancionada iba a “desfinanciar” al estado.

Pero el Presidente, siempre atento a su imagen, trató hasta último momento de negociar con gobernadores para evitar el veto por el rechazo en la opinión pública, ya que siete cada diez personas están en contra, idéntica situación de rechazo que tiene de por sí el aumento de tarifas, como es inevitable. El Congreso puede anular el veto con dos tercios de las dos cámaras, pero ello es muy difícil de lograr. Macri intentó recomponer la situación, visitando a cuatro gobernadores opositores: los de Tucumán, Catamarca y Salta, que son del PJ, y el de Santiago, que es un aliado de ellos. Comienza a plantear la aprobación del presupuesto para 2019 que será relevante para el acuerdo con el FMI.

El PJ en el Senado dio una muestra de unidad y Macri intentó utilizar a Cristina para dividirlo, aunque sin éxito. La aprobación de la “emergencia tarifaria” fue por 38 votos a favor y 30 en contra, con una diferencia importante. Ello implica que nuevamente el Peronismo vota junto un proyecto relevante. Sin unidad, liderazgo, ni candidato percibe que tiene posibilidades para 2019 y como ha sucedido históricamente, ello se convierte en un incentivo para ir convergiendo.

El Presidente, reiterando la estrategia que le dio éxito en sus victorias electorales de 2015 y 2017 buscó polarizar con Cristina para alinear al voto anti-peronista que en parte ha perdido y al mismo tiempo dividir al PJ. No tuvo éxito en el Senado, pero ahora redobla la apuesta, al pedir el oficialismo en esta Cámara que esta semana sea tratado el pedido de desafuero en la causa por el memorándum con Irán, en la cual está procesada la ex Presidente.

El pedido se realiza al mismo tiempo que la Cámara Federal ha confirmando el fallo de primera instancia, por el cual se establece que el fiscal Nisman fue asesinado a causa de su denuncia contra Cristina por dicho memorándum. Para el desafuero son necesarios dos tercios de los senadores, algo difícil de lograr dado que el Peronismo en la Cámara Alta tiene la doctrina que requiere condena firme y Cristina no la tiene ni en primera instancia. Es la misma doctrina por la cual el Senado se niega a quitar el fuero a Menem en la causa por el contrabando de armas a Ecuador. La estrategia de Macri “reinstalando” a Cristina tiene un costo, al aumentar la incertidumbre en momentos que sigue la venta de dólares por parte de los bancos oficiales y de dólar futuro.

Por otra parte, la protesta social se incrementa, en momentos en que la devaluación del 21% registrada en mayo baja a los precios y en especial a los alimentos básicos. La “Marcha Federal” realizada por los movimientos sociales conocidos como “el trío de San Cayetano”, que salió el lunes 28 de mayo desde distintos lugares del país, convergiendo el viernes 1 de junio en Plaza de Mayo con una movilización de 200.000 personas fue la más relevante. Contó con el apoyo de los sindicatos. Presentó cinco proyectos de ley para organizar la “economía popular” y pidió a los sindicatos que convoquen a un paro general. No se registró ningún hecho de violencia en esta protesta y ello muestra que sirve para contener la tensión social que es creciente.

La CGT decidirá el jueves 7 de junio la fecha del paro que podría ser a fines de ese mes. Se daría así un hecho inédito: sería el primer paro general en la historia que se realiza durante un Mundial de Fútbol. Así como el debate sobre el aborto no fue eficaz para desplazar la atención de la crisis económico-social, tampoco lo está siendo el Mundial.

Paralelamente, esta semana podrían comenzar medidas de fuerza de camioneros, que piden 27% de aumento salarial. Pablo Moyano planteó la semana pasada que se haría un “paro a la brasileña”, con referencia al que realizaron en Brasil durante diez días, que desabasteció de alimentos y combustibles a los siete mayores centros urbanos, implicó el corte de casi un millar de rutas y caminos y obligó a desplegar a las Fuerzas Armadas. Una eventual detención de Hugo Moyano puede escalar este tipo de conflicto.

Quizás el presidente Macri también pensó en Brasil cuando el 29 de mayo, durante la conmemoración del día del Ejército, anunció que la Fuerza tendría roles en materia de seguridad interior. Dos años atrás, en el mismo ámbito, ya lo había planteado, pero después no adoptó ninguna medida para concretarlo y es incierto si lo hará ahora. El fracaso del inicio del proceso de incorporación a la OCDE, la negociación con el FMI y la presencia de Macri en la Cumbre del G20, son centrales en las relaciones externas. El inicio de dicho proceso era uno de los tres objetivos prioritarios de la política exterior argentina para 2019. Al mismo tiempo que se postergaba la petición argentina, Colombia se incorporaba como el miembro 37 de la organización, tras un proceso de siete años, que la obligó a modificar medio centenar de leyes.

Que Morgan Stanley el 20 de junio, eleve a Argentina de mercado de frontera a emergente, hoy está en duda, dada la crisis económica que vive el país. Argentina avanza hacia el acuerdo con el FMI solicitando préstamos al Banco Mundial, al BID y a la Corporación Andina de Fomento, para completar 30.000 millones de dólares, a partir del aporte del FMI que sería de 22.000 millones. El costo político de este rescate es que se asemeja como mecanismo a los de Grecia y Ucrania, es decir a países que han enfrentado crisis muy graves.

Todavía falta resolver un tema crítico como es la flotación del tipo de cambio y es claro que Argentina tendrá que proponer en qué áreas hará los recortes necesarios para cumplir con el objetivo de reducción del gasto que impone el acuerdo. El 7 de junio Macri estará en Canadá, para participar como “observador” en la Cumbre del G7 (integrado por los siete países más desarrollados) invitado por el primer ministro canadiense. Tendrá la oportunidad de tener encuentros bilaterales con jefes de gobierno de países cuyo voto es relevante para que el Directorio del FMI apruebe el acuerdo con Argentina en las próximas semanas.

Rosendo Fraga

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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