Lunes, 05 Noviembre 2018 00:00

Al mundo le falta un tornillo

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I - Si creo en el Estado de derecho y respeto las libertades y las garantías, y honro la inteligencia y la justicia, la victoria de Bolsonaro necesariamente debe inquietarme. La historia nos enseña que soluciones simplistas a realidades complejas y el desplazamiento de la persuasión por la arenga, nunca han dado buenos resultados.

 

II - ¿Brasil marcha hacia una dictadura o hacia un gobierno de derecha con tentaciones autoritarias pero operando en el marco de un Estado de derecho? Supongo que la respuesta a este interrogante dependerá de lo que haga o deje de hacer la oposición. Esto, señores, recién empieza.

III - Es muy probable que Jair Bolsonaro a la hora de ejercer el poder haga lo mismo que hicieron otros candidatos que parecían comerse a los chicos crudos, es decir, traicionar sus promesas o, por lo menos, moderarlas. Ojalá. Prefiero un extremista traidor a un extremista consecuente.

IV - No sé si Brasil marcha hacia una dictadura. No lo creo y no lo deseo. Sí, estoy seguro de que en América Latina, dictadura, lo que se dice dictadura, ejerce sus fueros absolutos en Cuba y sus fueros de hecho en Venezuela y Nicaragua. Espero que Brasil no caiga en la misma charca.

V - Bolsonaro, sin dejar de ser quien es, se correrá hacia el centro porque así lo decidirá o porque lo empujan los acontecimientos. Por su diversidad Brasil, no puede ser una dictadura. Intentar hacerlo sería afectar el principio de orden sobre el cual Bolsonaro fundó su poder político.

VI - No me queda claro por qué los K están enojados con Bolsonaro. Entre el capitán Bolsonaro y el coronel Perón hay más coincidencias de las que les gustaría admitir. Bolsonaro es el Perón de 1943. Hugo Wast y Giordano Bruno Genta. Alianzas parecidas: ejército e iglesia. Faltan los sindicatos. Paciencia. Con esos muchachos -por lo menos en Argentina- todo consiste en ponerse de acuerdo con el precio.

VII - Miro los resultados electorales de Brasil, escucho las opiniones de Bolsonaro y sus colaboradores, registro las apologías a la tortura y el retorno del militarismo y, sinceramente, me congratula una vez más que en la Argentina gobierne Cambiemos y que Macri sea presidente.

VIII - Si Jair Bolsonaro es una calamidad, de esa calamidad hay un exclusivo responsable: el Partido de los Trabajadores con su venalidad, sus corruptelas, con su banalización de la democracia. No nos engañemos: el Partido de los Trabajadores fue el principal elector de Jair Bolsonaro.

IX - Sinceramente, no me gusta la designación de Sergio Moro como ministro de Justicia de Bolsonaro. No me gusta. Legalmente, nada se lo impide, pero la asignatura “Ética” sospecho que no la aprueba. Y un juez sin la materia “Ética” aprobada está embromado.

X - Moro fue el juez implacable del Lava Jato, el juez que condenó a Lula y a muchos más. Sus decisiones le otorgaron prestigio. El cargo de ministro no le suma nada y temo que le reste. Aceptar ese cargo habilita la imputación de sus adversarios de que hubo una conspiración de jueces y políticos de derecha para despejar la cancha y ganar el poder. ¿Verdad? No estoy seguro, pero el señor Moro, debería haberse mantenido prescindente de cualquier intervención política. Hubiera sido mejor para él y mejor para la institucionalidad política de Brasil.

XI - El rol de Moro en la tragedia brasileña fue el de juez, el hombre que hace justicia en nombre de la ley y sus convicciones. Ése debería haber sido su destino. Un destino noble. Ese rol no se puede alterar con otro rol o con un cargo político. Si lo hace, se corre el riesgo de degradar la tragedia en comedia, grotesco o carnaval.

XII - Pregunto a los especialistas en Derecho: después de la decisión de la Corte Suprema de Justicia con Luis Chocobar, ¿por qué motivos un policía, ante un hecho criminal público y notorio, se decidirá a perseguir a un asesino cuando sabe que corre serios riesgos de que lo echen del trabajo y termine preso?

XIII - Remember. Chocobar no disparó contra un pacífico vecino, o contra un sospechoso, o contra un ratero; disparó contra un asesino, un tipo que acababa de asestarle diez puñadas a un turista norteamericano. Y todo ocurrió en un período de tiempo que osciló entre cinco y diez minutos.

XIV - No se entiende por qué un adolescente es responsable para intervenir en política, organizarse en un Centro de Estudiantes, sumarse a un partido pero si asesina es inimputable. Sobre estos temas cierto progresismo termina enredado en una suerte de impotencia práctica y teórica.

XV - Estefanía asesinada por su primo de quince años. A esa edad, ¿se es o no responsable de un crimen? Cuando un joven empieza a usar los pantalones largos, a tomar conciencia de su sexualidad y dejó de ser social y culturalmente un niño, ¿es responsable por los crímenes que pueda cometer? ¿Sabe o no sabe que no debe matar?

XVI - Escuché el discurso de Juan Grabois. Dice cosas interesantes. Entre otras, que van a luchar contra la corrupción... que serán talibanes contra la corrupción. Pero acto seguido anuncia que su candidata será Cristina. Tan coherente como decir: soy ateo y creo en el Espíritu Santo; condeno a Drácula, pero lo designo jefe de un banco de sangre.

XVII - Grabois plantea que Cristina vuelve. Admite que estuvo rodeada por algunos malandras, pero que ellos ahora van a impedir que la maniobra se repita. Grabois estima que con Cristina en la presidencia se crearán condiciones para tomar el poder. Pregunto: ¿no advirtió el señor Grabois que esas consignas que presenta como generacionales y renovadoras ya se usaron, se manosearon y se abusaron hasta la náusea hace más de cuarenta años? ¿Que “Perón vuelve”; “Perón entornado”; “Cámpora al gobierno, Perón al poder”, además de un error, condujo al país a una tragedia?

XVIII - Lo dijo la dirigente del flamante Frente Patria Grande dirigido por Grabois: “La tibieza de la burguesía me seca la concha”. ¿Un programa político, una queja o un reclamo? Dijera un poeta: “Síntoma típico de que el ocio endémico sustituye la historia con la histeria”. Y toda esta lujuria de la mano del Papa Francisco.

XIX - Milagro Salas condenada. Hoy es una pobre mujer. Tal vez lo fue siempre. La sombra de ese personaje algo siniestro, algo sórdido que manejó poder y, según se cuenta, vidas y haciendas. Despojada del maquillaje, los afeites y las cremas del poder, Milagros queda a la intemperie, frágil, vulnerable y despojada. Por supuesto que es responsable de lo que hizo, pero es justo decir que hay otros y otras responsables que han hecho mucho más daño y que aún no han rendido cuenta de sus fechorías.

XX - 30.000 desaparecidos es una cifra falsa, manipuladora y tal vez corrupta; una cifra que violenta la majestad de las matemáticas y el sentido común, pero sobe todo violenta la verdad que debe sostener una estrategia de derechos humanos. 30.000 desaparecidos no es una verdad; es una consigna; no es un acto de justicia, es una mentira; no es un homenaje a las víctimas, es una farsa. Pregunto: ¿es posible proclamar 30.000 desaparecidos y ser honesto al mismo tiempo?

XXI - Se dijo que los jesuitas son ambiguos, que cada frase puede ser interpretada de una manera u otra, que nunca se sabe muy bien lo que piensan porque son maestros en disimular. Pues bien, con Francisco estos prejuicios se evaporaron. Es peronista y kirchnerista sin disimulos.

XXII - Aniversario de la victoria de Alfonsín coincide con el inicio del juicio a Lázaro Báez. Hay algo así como un “invisible” hilo que comunica estos hechos. En 1983, se juzga al golpismo militar; en 2018, se inicia el juicio al populismo corrupto. Del pacto sindical-militar al pacto sindical-clerical.

XXIII - Algunas preguntas que ni Mandrake el Mago podría responder: ¿Por qué baja el dólar y aumenta la nafta? ¿Por qué Macri reclama bajar impuestos mientras los impuestos aumentan todos los días? ¿Por qué los jueces no pagan Ganancias? ¿Por qué los dirigentes sindicales no declaran sus riquezas? ¿Por qué funcionarios oficialistas mantienen sus fortunas en el extranjero? ¿Por qué los venezolanos -entre otros- consiguen trabajo en estos pagos y nuestros aguerridos piqueteros nunca pueden hacerlo? ¿Por qué los gobiernos no peronistas que llegan al poder con el apoyo de la clase media, luego se dedican a exprimirla? Pobre Mandrake.

 

Rogelio Alaniz

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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