Miércoles, 05 Junio 2019 00:00

Elecciones y cambalache

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Estamos parados en el medio de un cambalache electoral. Hasta que cierre el plazo de inscripción de listas vamos a asistir a una suerte de mercado persa del toma y daca, de trueques y de oportunismos varios.

 

Todos serán explicados con esa famosa palabrita: pragmatismo. Pero muchos dirigentes que no se podían ni ver hasta ayer, ahora van a ir juntos a las urnas y muchos que se juraban amor eterno se divorcian horas antes del casamiento.

Es tal vez el peor momento de la política. Cuando todo es calculadora y especulación y queda poco espacio para los valores y las propuestas para sacar a los argentinos de la pobreza y la exclusión.

El tango de Discépolo lo dice con toda contundencia y lenguaje popular: “Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor/Ignorante, sabio, chorro/ generoso o estafador/ Todo es igual/Nada es mejor/ Lo mismo un burro que un gran profesor.

A esta hora no se sabe todavía si Sergio Massa va a volver al cristinismo y olvidar todo lo que hizo y todo lo que dijo contra la ex presidenta. Fue el responsable de haber armado una estructura en 20 días y con 20 intendentes para abortar el operativo de Cristina eterna. Ganó la elección con más de 4 millones de votos.

Es posible que ese día haya nacido tanta bronca.

Tal vez uno de los momentos más recordados de la pelea en el barro fue cuando Cristina y Parrilli descalificaron telefónicamente muy duramente a Margarita Stolbizer y Sergio Massa. “Él la manda a esa gorda hija de puta. Hay que embocarlo a él también”, dice en un momento la exitosa abogada que, con esa propuesta, no parece demasiado exitosa ni abogada. Cristina y Parrilli hablaban de embocarlo, de armarle causas como siguen haciendo ahora contra varios enemigos con el aporte de los esbirros que operan para ellos en la justicia.

Después, Cristina, dijo que Massa habla mal de Macri en C5N y mal de Cristina en TN. ¿Se acuerda? Massa y Stolbizer le contestaron con los tapones de punta a Cristina en Los Leuco. La trataron con ironía y hasta le exigieron que le pidiera perdón a la madre de ambos.

Pero el combate de Massa contra Cristina no solamente fue en los estudios de televisión. También en las tribunas, ante la multitud de un acto donde juró que “si Cristina vuelve, vamos a volver a frenarla”.

El debate fue fuerte, sobre todo en el tema de la lucha contra la inseguridad y la sensación de la que hablaba Aníbal Fernández ofendiendo el sentido común y faltándole el respeto a las víctimas de delitos.

Sergio Massa y su esposa Malena Galmarini están a punto de decidir participar en una interna o sumarse al proyecto de PASO con las listas de Cristina y Daniel Scioli. No es seguro, pero es muy probable. En su oportunidad, ambos calificaron al ex gobernador como “forro” y la esposa de Massa dijo que en una segunda vuelta contra Macri no lo votaría. No sabemos si cumplió, pero dijo que Scioli era peor que Macri y que Cristina. Responsabilizaron a ambos del ataque intimidatorio que sufrieron cuando un agente informal de inteligencia ingresó a su casa familiar.

¿Puede ser que ahora vuelvan a los abrazos?

Están también grabadas imágenes donde algunos vecinos de Tigre le recriminan a Massa por el tema narcos y él les responde que “es porque Cristina dejó entrar a cualquiera y le dio los documentos”. Están claras las diferencias que ambos tuvieron siempre desde que Massa se fue de la jefatura de gabinete de Cristina.

No hay aplazaos/ ni escalafón/ los ignorantes nos han igualado/ Si uno vive en la impostura / y otro roba en su ambición/ Da lo mismo que sea cura/ colchonero/ rey de bastos, caradura o polizón.

Todavía falta la definición. Hay una pequeña chance de que Sergio Massa se quede en Alternativa Federal pese a que al resto de los integrantes les cuestiona que miren con más simpatía al gobierno de Macri que a la lista de Cristina. Sobre todo, desde que Miguel Ángel Pichetto confirmó que en una segunda vuelta entre Cristina y Macri votaría por Cambiemos y la democracia y no por “la economía pro soviética” que instaló Axel Kicillof en su momento como ministro. Sin embargo, nadie descarta del todo, por ahora, la oferta de que un candidato a presidente del peronismo no K lleve en su lista como postulante a gobernadora a María Eugenia Vidal. Esto se discute en el mayor de los secretos.

Pero si de criticar duramente a Axel Kicillof se trata, hay que recurrir a quien ahora es otra vez su amigo y su candidato a presidente: Alberto, el títere de Cristina como los muestran en los programas de Lanata y de Tinelli.

Parece mentira, pero muy pocos han sido tan despiadados en su descalificación hacia Kicillof como el propio Alberto. Lo hizo cargo del desastre del cepo y el resto de los despropósitos.

Después Fernández, pidió en un tuit que lo callaran a Kicillof porque se la hacían demasiado fácil al gobierno.

Pero el problema principal de Alberto Fernández es que su viejo amigo y hombre de confianza, Horacio Capaccioli está a punto de ir a juicio oral y público acusado de “lavado de dinero por utilizar fondos de procedencia delictiva” en la recaudación para la campaña de la fórmula Cristina-Cobos en el 2007.

Capaccioli fue el tesorero puesto por Alberto y el 34 % de los aportes fueron realizados por empresas vinculadas a la salud, sobre todo droguerías. Oh, casualidad, Capaccioli era el Superintendente de Salud del gobierno de Néstor y el encargado de fijar las reglas del juego en esa actividad. Lo más grave fue que uno de los aportes fue de Sebastián Forza que luego fue asesinado en el Triple Crimen vinculado al tráfico de efedrina, otro de los negocios sucios desarrollados durante el kirchnerismo.

De todos modos, la epidemia de indefinición no es sólo de Massa. El presidente Mauricio Macri aún no eligió su compañero de fórmula y no aparece nadie que potencie demasiado su intención de voto o que mejore su imagen. Incluso por culpa del error de Marcos Peña de no haber permitido adelantar las elecciones en la provincia de Buenos Aires, ahora tienen que ceder con la posible articulación con colectoras peronistas nacionales que se apoyen en la intención de voto de Vidal.

Roberto Lavagna ya se encargó de rechazar esa posibilidad y dice que va a ir con candidatos propios en Buenos Aires. Eso lo convierte en un enemigo de fuste de Cambiemos porque los pocos votos que consiga serán a expensas de la coalición de Macri. En la elección nacional, el presidente puede recuperar esos votos infieles en la segunda vuelta, pero en la provincia no hay balotaje y por lo tanto, Vidal puede perder por un voto y que la provincia quede en manos de La Cámpora y la versión más radicalizada del cristinismo.

El presidente, Marcos Peña y Rogelio Frigerio ya explicaron esta pirueta diciendo que son los peronistas los que quieren apoyar a Vidal cuando la realidad es que Vidal necesita rascar la olla hasta el último votito que pueda. Y todavía falta saber si la justicia va a voltear por inconstitucional el decreto de Macri prohibiendo este esquema extraño o el presidente va a tener que firmar un contra decreto y pagar el costo político de firmar una cosa y dos meses después, firmar la contraria.

Haciendo una conjetura se podría decir que tal vez una potencial fórmula Urtubey- Pichetto si pueda colgarse de la lista de Vidal que mide alrededor de 40 puntos en el distrito que explica el 40 % del padrón electoral nacional. Todo eso está por verse. La moneda todavía está en el aire.

Todavía estamos transitando el barro del cambalache electoral. Pero habrá más informaciones para este boletín.

Es un despliegue /de maldad insolente/ ya no hay quien lo niegue/ Vivimos revolcados en un merengue y en el mismo lodo/ todos manoseados.

 

Alfredo Leuco  
Fuente: www.alfredoleuco.com.ar

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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