Martes, 13 Septiembre 2016 10:07

Si no cambia la provincia de Buenos Aires, no cambiará la Argentina

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Imposible es negar el peso (político, social, económico y demográfico) que tiene la provincia de Buenos Aires, con un territorio equivalente al de Alemania, pero con problemas muy graves y diametralmente opuestos a los de la Nación que funge como motor en Europa.

 

 

Lo sabe la gobernadora María Eugenia Vidal quien, bendecida por las encuestas y empeñada en la gestión, la lucha contra las mafias y el contacto con los vecinos, abrió el paraguas para cobijar una propuesta electoral propia el año próximo.

 

“Hay tropiezos, sí, pero la dirección es la correcta. Y si no cambia la provincia, no cambiará la Argentina”, pontificó “Mariú” al cumplir 43 años y reunir por primera vez a las fuerzas de “Cambiemos”, para planificar una estrategia y “construir sobre los escombros que nos dejaron”, según refirió su ministro Federico Salvai.

 

“Mariú” confió a dirigentes que responden al radicalismo y a Elisa Carrió que reforzará lazos con intendentes peronistas no sospechados de vínculos con el narcotráfico y la corrupción. Mencionó como ejemplo a Joaquín De la Torre, de San Miguel, a quien sumó a su gabinete.

 

Destacó, además, la trascendencia de la reunión de negocios que encarará desde mañana el presidente Mauricio Macri, ante 800 empresarios de 61 países.

 

Desatendida de las críticas del titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó (éste, pieza clave en el armado del PRO, demandó menos marketing, pues sino “en lugar del timbreo vamos a hacer ring raje”, avisó), Vidal, propuso “unirse en la acción” y hacer carne un dicho del líder de “Cambiemos”.

 

“El bambú tarda 2 años en germinar - dijo - pero cuando florece, crece 20 metros en 6 meses”.

 

De candidaturas se habla en voz baja, por ahora. El neurólogo Facundo Manes, de origen radical y cercano a Ernesto Sanz, está en una selecta grilla, al igual que Jorge Macri, el intendente de Vicente López primo del Presidente, Graciela Ocaña y el ministro Esteban Bullrich.

 

La hipotética integración de Margarita Stolbizer,  es un misterio, ya que la dirigente del GEN, se siente cómoda con Sergio Massa, eje de un conglomerado opositor que acuerda y facilita la gobernabilidad, aunque a veces saca de las casillas a Macri, cuando endurece el discurso.

 

Otro gran interrogante gira alrededor de “Lilita” Carrió. Impredecible, podría pretender jugar en Buenos Aires, aunque hay tironeos para que se presente en la Capital Federal.

 

La recesión, la inflación y la inseguridad son flagelos que no ceden. “Estamos deslizándonos en una montaña, el Estado debe ingeniárselas para intervenir en la puja distributiva y fomentar una concertación con fuerzas políticas”, planteó condescendiente el economista Miguel Bein, ex asesor de Daniel Scioli.

 

Es que el peronismo es un gran revoltijo, sin ordenador a la vista. Y  muchos de sus exponentes se van acercando con sigilo a Massa.

 

Sin dejar de reconocer las contribuciones y “empatía”  de María Eugenia Vidal con una población harta de la delincuencia y de políticos que revuelven todo para que todo siga igual. 

 

Arnaldo Paganetti

Twitter:@chirupaganetti

Visto 460 veces Modificado por última vez en Martes, 07 Marzo 2017 23:38

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