Martes, 10 Abril 2018 00:00

Crimen y castigos: Brasil vs. la Argentina - Por Carlos Pagni

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El acontecimiento que en la Argentina se vivió y se vive como una noticia de carácter local ha sido la prisión de Lula da Silva, probablemente la figura política más importante de Brasil si uno tiene en cuenta la trayectoria en el orden público

 

  • La prisión de Lula es un hecho complejo, es muy difícil evaluarlo de un brochazo: primero habla de un fenómeno que estamos percibiendo hace tiempo, que es la salud institucional de Brasil, sobre todo en materia judicial

  • Con un fallo que conviene leer, porque ha habido muchas versiones respecto de que no había pruebas, a Lula se lo acusa de haber recibido un triplex como contraprestación por conseguirle contratos en Petrobras a la empresa OAS
  • Cuando allanaron el departamento de Lula aparecieron documentos, testimonios; da la impresión tanto al juez Sergio Moro como al Tribunal Regional Federal de la 4» Región (TRF-4) de Porto Alegro de que está muy fundada esa prisión
  • En fila vienen siete procesos más para Lula, y esta causa tampoco está cerrada
  • Desde el punto de vista político es una lección muy importante de la salud de un sistema que tiene mucha corrupción, pero no garantiza impunidad

  • La Argentina puede mirarse en el espejo de Brasil, pues hay tres causas en la justicia federal relacionados con los negocios de Odebrecht en el país:

 

  • 1) Tiene que ver con la construcción de gasoductos. La semana pasada el juez Daniel Rafecas procesó, por primera vez, por Odebrecht al exministro de Planificación Julio De Vido y al exsecretario de Energía Daniel Cameron.

  • 2) Hay otra causa importante que tiene que ver con la empresa Agua y Saneamientos (AySA), lo que era la antigua Obras Sanitarias. Contratos de Odebrecht bajo el reinado del expresidente de Aysa Carlos Ben, protegido por el sindicalista José Luis Lingeri. La causa está a cargo del juez federal Sebastián Casanello.

  • 3) Hay una tercera causa, también muy controvertida, que tiene que ver con el soterramiento del ferrocarril Sarmiento. ¿Por qué tiene tanto voltaje político esta causa? Porque uno de los miembros que realizaba el soterramiento era la empresa IECSA, c uyo titular es Ángelo Calcaterra, primo hermano del presidente Mauricio Macri. Esto está en el juzgado de Mariano Martínez de Giorgi

  • El Gobierno argentino ha tomado una medida, que es armar una comisión en cada ministerio donde hubo negocios con Odebrecht para que se investiguen los contratos y, eventualmente, se suspendan. Además, si se encuentran pruebas para que haya denuncias penales adicionales, las tendrán que hacer los funcionarios a cargo de esas reparticiones
  • ¿La Argentina tiene un dispositivo judicial para procesar el problema de la corrupción, o tenemos un drama adicional que la justicia federal le ha agravado el problema de la impunidad? ¿Tenemos los dispositivos jurídicos que pueda penetrar en las mafias?
  • Desde que la presencia de las mafias se hizo muy operativa, muy activa, muy gravitante, en Estados Unidos se hizo toda una revisión del sistema penal y se bajaron determinadas garantías. Y apareció una figura: el arrepentido
  • Los que estudian el tema de las mafias sostienen que es imposible quebrar una mafia si no hay un arrepentido que cuente las cosas desde adentro, de hecho, Lula está preso porque hubo gente que habló
  • Por supuesto que no se basa todo en un arrepentido, después habrá que probar si esa información es correcta y, además, caben sanciones importantísimas para el arrepentido si le mintió a la Justicia o si le ocultó algo que sabía
  • Uno puede aplaudir lo que pasa en términos de sanción penal y moral contra el funcionario corrupto y sobre todo puede aplaudir el significado que hoy tiene en Brasil la igualdad ante la ley, porque Lula es un hombre muy poderoso
  • Todo esto no nos inhibe de mirar el enorme problema político que aparece en Brasil con Lula preso: estamos hablando de alguien que tiene, según la última encuesta de Folha de Sao Paulo, entre 35 y 37% de intención de voto para las elecciones del 7 de octubre; esto es un enorme problema para la democracia brasileña
  • Después de días de mucha tensión, el expresidente brasileño Lula da Silva terminó preso en Curitiba Después de días de mucha tensión, el expresidente brasileño Lula da Silva terminó preso en Curitiba Fuente: AP - Crédito: Nelson Antoine
  • La izquierda, y sobre todo el PT, interpreta que si Lula tiene 35% de intención de voto, meterlo preso es dar un golpe de estado, un disparate porque habría que hacer una tabla de equivalencias entre nivel de intención de voto con nivel de impunidad
  • El problema es otro, es mirar cómo la corrupción genera un problema que va más allá de la moral, que excede un problema de orden ético, que está generando en Brasil como en otros países, un problema de inestabilidad política
  • ¿Qué se supone? ¿Qué cómo toda la izquierda dice que esto es un golpe ideológico, los jueces, con alguna sensibilidad política, irán detrás de personajes del centro o la derecha?
  • Tenemos un personaje central de la vida brasileña que está siendo tan observado como Lula: Michel Temer, acusado por unos decretos en favor de una empresa de administración de puertos, aparentemente, con alguna contraprestación
  • Para demostrar que en Brasil rige la igualdad ante la ley, ya las cuentas de Temer fueron abiertas por el Banco Central para que se lo pueda investigar. Y lo investiga la policía federal, que está bajo el mando de Temer
  • ¿Qué queremos decir? Casi no hay quien se salve, hay un problema serio para el funcionamiento de la democracia que viene derivado de la corrupción, por eso digo que no es solo un problema de moral individual, no es un problema de asignaciones de recursos solamente
  • Ya estamos viendo cómo la corrupción perfora la estabilidad de la política, y si quieren verlo del todo, hay que integrar a este drama brasileño a otro actor: Jair Bolsonaro, un candidato antisistema, excapitán del ejército, que defiende la dictadura militar, hoy es el que más votos recoge en las encuestas brasileñas, alrededor del 22%
  • Hay todo un argumento de que como no va a tener gran cantidad de minutos de aire, Bolsonaro va a tener un techo
  • Es decir, ¿viene un justiciero neofascista a vengar a la democracia brasileña de lo que parece haber sido una especie de gran asociación ilícita? Este es un signo de interrogación que en la Argentina debería ser visto una preocupación de orden local porque estamos hablando de nuestro principal socio
  • Ahora, si uno retira el zoom y se va de Brasil y mira que en Perú acaba de renunciar un presidente salpicado por el caso Odebrecht; Maduro está más acusado de todos, Odebrecht era casi el gobierno de Chávez; En Chile, que es Suiza comparado con los demás países de la región, la presidenta Bachelet se fue dando explicaciones sobre cómo había sido financiada su campaña por OAS, la misma empresa que, según la empresa brasileña, le regaló el triplex a Lula
  • Es decir que estamos ante un problema de carácter continental: cuando miramos esta región no hay un estado-problema, el problema es la instalación de mafias, la informalidad de económica, la debilidad de los aparatos institucionales, la contaminación de las fuerzas de seguridad.
  • Es una agenda complejísima y con tantos rasgos de cronicidad que pareciera que tenemos una enfermedad nueva, ya no son los golpes militares de las décadas '70 y '80, es el problema institucional: es esa mancha, en toda la región, que parece estructural

Carlos Pagni

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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