Jueves, 31 Mayo 2018 00:00

La bandera de la irresponsabilidad flamea de nuevo - Por Fernando González

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Ya nada será igual. Esta madrugada, cuando el Senado aprobó la ley ideada por Sergio Massa para ponerle un tope a las tarifas con votos peronistas y kirchneristas, comenzó la carrera para ver si algún dirigente de la oposición llega a la Casa Rosada en diciembre de 2019.

 

Para eso tendrá que hacer trizas las chances de Mauricio Macri, quien quiere prolongar su permanencia en la Presidencia por otros cuatro años. El problema es que, entre la ambición de uno y el deseo de los otros, está la Argentina. La bandera de la irresponsabilidad flamea de nuevo sobre el país adolescente.

A esta altura la búsqueda de culpables parece un juego inútil. Macri y el Gobierno comenzaron a contar el dinero antes de ganarse la lotería. Muchos oficialistas creyeron que la victoria en las elecciones legislativas de octubre pasado eran un trampolín suficiente para saltar hasta la reelección. Y no una sino tres. El macrismo soñaba despierto con la reelección presidencial, la de María Eugenia Vidal y la de Horacio Rodríguez Larreta para lanzarlas apenas terminara el Mundial de Rusia. Y si era con la música por cierto improbable de Argentina campeón, mucho mejor.

En la borrachera de los victoriosos se permitieron hasta la pelea en público entre los aliados de Cambiemos. El radical Alfredo Cornejo criticaba a voz en cuello la suba de las tarifas y Elisa Carrió proponía la muerte del consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba. Era de esperar. Mientras observaba desde el subsuelo las grietas de la coalición gobernante, al peronismo se le despertaron las células dormidas del 2001.

En esos días nació el proyecto para limitar los aumentos de las boletas del gas, el agua y la electricidad, que se volvían insoportables para la franja inferior de la pirámide de la clase media. “Era la primera vez en mucho tiempo que encontrábamos un tema de sintonía con la sociedad”, se sincera un legislador que fue kirchnerista y hoy está enojado porque Macri salió en televisión a torearlos por dejarse conducir detrás de los arrebatos de Cristina. Después vinieron la devaluación, el susto histórico del dólar y el peregrinaje del equipo económico a Washington para mendigarle un préstamo de garantía al Fondo Monetario Internacional. El cuco que la región ya había olvidado.

Como Bruce, el tiburón vegetariano de “Buscando a Nemo”, el peronismo olió la sangre sobre la piel de Cambiemos y se entusiasmó en serio con la posibilidad del regreso al poder.

Por eso confluyeron en el Senado las múltiples variantes del movimiento en el que nadie deja herederos. Carlos Menem, Adolfo Rodríguez Saá, Cristina Kirchner y Miguel Ángel Pichetto olvidaron los millones de cuentas pendientes entre ellos y se lanzaron juntos para celebrar el vértigo de asestarle a Macri la primera gran derrota parlamentaria de estos 30 meses. Ya lo decía el fallecido ex ministro y filósofo peronista, Julio Mera Figueroa: “La nariz peronista se distingue por ser la primera que detecta el olor a muerto”.

Afortunadamente, Macri no es Fernando De la Rúa. El Frente Cambiemos tiene diferencias pero no de la magnitud de las que desangraron a la Alianza. Y el peronismo conserva dirigentes que juran haber aprendido la lección dramática del comienzo de siglo que precipitó a la Argentina a una devaluación del 300% y al 52% de compatriotas bajo la línea de pobreza. Pero el futuro que se aproxima tiene por delante momentos aciagos. El Presidente vetará hoy la ley peronista de las tarifas y es posible que la CGT lance un paro para agigantarle al Gobierno la sensación de encerrona.

Y todavía faltan el crucial acuerdo con el FMI y la discusión del Presupuesto 2019, la ley madre que precisa la suma de los votos oficialistas y opositores que se han vuelto una quimera. En medio de tanta incertidumbre, Macri se corrió anoche hasta Ezeiza para darle un abrazo a Messi antes de su partida hacia el Mundial. Pensar que el show de la reelección iba a empezar después de la fiesta en Rusia. Y la pelota ni siquiera ha empezado a rodar.

Fernando González

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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