Lunes, 08 Octubre 2018 00:00

Whatsapp oficialista, apunten contra Menem y otro mensaje del Papa - Por Ignacio Zuleta

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La interna que desató Carrió sacude al oficialismo. La causa contra el ex presidente tendrá una nueva apelación. Y la advertencia de la Iglesia por la corrupción.

 

“Macri tiene que actuar. Esto no se arregla con conversaciones” (Carrió)

“Esto se arregla con acciones, no con conversaciones”, me dijo este domingo Elisa Carrió desde el hotel de Corrientes en donde pasa el fin de semana del cumpleaños de su hijo. Vuelve este lunes a la espera de las acciones que Mauricio Macri debería tomar en torno al ministerio de Justicia. Hasta ahora el presidente ha bancado a Germán Garavano en el cargo.

“Con Garavano no hablo hace dos años”, agrega Lilita, que lo tiene en la mira desde la renuncia de la abogada de la Unidad AMIA, Mariana Stillman, vinculada a ella. Fue porque el Estado no alegaría contra los ex fiscales Eamón Mullen y José Barbaccia en el juicio por encubrimiento del atentado a la AMIA. Ese episodio motivó, en febrero pasado, la amenaza de otro juicio político al ministro. Dicho de otro modo, Carrió espera que Macri le pida la renuncia a Garavano como escarmiento a la cadena de hechos que ella ve dentro del oficialismo como un paraguas a la “impunidad”. “No podemos pedirle sacrificio a la gente y asegurar la impunidad”, dice. Hasta este momento Lilita no espera ninguna reunión con Macri.

“Con Alfonsín ocurría lo mismo; él les decía, déjenme, que a Lilita la convenzo yo. Por eso me fui del radicalismo”, dice y redobla: “No se trata de reuniones. No es que yo sea una mujer y que vengan a seducirla”. Este desencuentro ha puesto en crisis también un método, el de la persuasión presidencial sobre los díscolos. “Veo que el presidente está manejando varias líneas a la vez”, se queja, y celebra que el director de AFIP, en quien sí tiene confianza, le aseguró que no desplazará del organismo a ninguno de los funcionarios señalados en las crónicas, sino que tendrán más atribuciones en sus tareas.

“Libre o presa, candidata o no, lo único que nos conviene es Cristina viva”

A la espera de gestos, Carrió pondrá a prueba su hipótesis sobre leales y traidores en la lucha por la transparencia. Lo hará mediante el relanzamiento del juicio político a Ricardo Lorenzetti, ex presidente de la Suprema Corte. Por algún lado tiene una señal de que ese pedido, sobre el cual es reticente el resto del oficialismo, puede llegar a tener algún envión de un sector del peronismo. Camine o no el requerimiento, será la prueba que usará Carrió para demostrar la existencia del hilo que une el fallo Menem, las declaraciones Garavano, la suerte de empresarios y familiares en la investigación de los cuadernos, y acciones que siempre ella ha visto actuando en contra de ella.

Está convencida de que la mano larga de Daniel Angelici, operador boquense y presidencial, está detrás de los dichos del ministro, a quien considera también un peón de Marcos Peña. Nadie le pone el cascabel a la hipótesis de que al oficialismo le conviene Cristina libre para ganar mejor, manteniendo la polarización y licuando la unidad del peronismo que buscan las otras tribus “federales”. Del Gobierno responden que libre, presa, candidata o no, lo único que consta es la conveniencia de que siga viva. Es una mención macabra en boca de un visitante frecuente del área presidencial, que no identificaré por delicadeza. Pero recuerda un episodio de 2010. Le preguntaron a Jaime Durán Barba: ¿Macri puede ganar?, ¿habrá algo que los destruya? “Una sola cosa, que no se muera Kirchner, porque a una viuda no le ganamos ni haciendo fraude”, respondió el ecuatoriano en medio de carcajadas.

Cuando murió Néstor Kirchner en octubre de 2010 estaba entrando a imprenta el libro “El arte de ganar”, en el que hacía referencia a esa eventualidad como hipótesis, y llamó desde Nueva York a Pablo Avelluto —en ese momento editor de su libro— para que detuviese la impresión y borrase ese párrafo. Avelluto —hoy secretario de Cultura de Macri— se resistió, pero al final lo aceptó. En el prólogo se agregó una leyenda que dice, por las dudas, que el libro ya estaba escrito "semanas antes del lamentable fallecimiento del presidente Néstor Kirchner".

Whatsapp, el mejor canal para el macrismo líquido

El fin de semana fue un tifón en los grupos de whatsapp que reúnen, en diversos planetas, a los funcionarios y dirigentes del oficialismo. No hay mejor recurso que este canal discreto y siempre abierto, para que se exprese la condición líquida del oficialismo, un armado caudillista con un jefe, que es Macri, pero en el cual las conductas de los protagonistas se mueven por las suyas con autonomía. Alguno de los que hablaron en el fin de semana en el vértice del poder, sugirió si no era la oportunidad de designar un “community manager”, una especie de comisario político que ordene las conversaciones. Acaso la crisis de estas horas es por la libertad de cada cual de decir lo que se le ocurre. El extremo es Garavano, que habló de la prisión de los ex presidentes por un medio kirchnerista, que pide todos los días el calabozo para Mauricio.

Macri desbarató el esquema de poder que lo acompañó hasta el mes pasado, con el argumento de que el llamado Círculo Rojo se quejaba de la exagerada hegemonía de Marcos Peña, y sus “ojos” sobre el resto de los funcionarios. Estas crisis parece consecuencia del uso que hacen los ministros de su libertad para hacer y decir al aire lo que se les ocurre. A Garavano se le ocurrió lo de las prisiones de los ex presidentes. A Javier Iguacel, anunciar que el año que viene habrá un aumento para bancar los efectos de la devaluación en las empresas de energía, que se pagará en cuotas. ¿Hacía falta decirlo ahora y de esta manera? En la última reunión de Gabinete, Rogelio Frigerio y Emilio Monzó observaron la oportunidad de tamaño cañonazo. No los escucharon, porque cada ministro se mueve con autonomía. El riesgo de la libertad. Ese anuncio le dio pie a Cristina de Kirchner para lanzar una campaña, que puede resentir los bordados del ministro con los gobernadores y el Congreso para sacar el Presupuesto.

Pleé se toma el tiempo para apelar contra Menem por segunda vez en su vida

A todo esto, se toma tiempo Raúl Pleé para apelar el fallo de casación que absolvió a Carlos Menem. Este fiscal tiene 10 días desde el viernes que pasó, para presentar su rechazo a esa sentencia, que ha creado otra tribu de indignados. Esa causa lo persigue a Pleé, que ya apeló antes a otra absolución, la que le había dictado el tribunal oral al riojano, por la misma causa. Su apelación fue la que convirtió en condena aquella absolución. Ahora le cae en las manos, porque el fiscal al que correspondía el trámite se excusará este lunes, ya que participó en algún momento como defensor oficial de uno de los encartados en el caso.

Uno de los argumentos que usará Pleé en el escrito que espera presentar en la semana del 16 de octubre es la arbitrariedad de la aplicación del exceso en el plazo razonable, porque hace menos de dos años el expediente lo tuvo la Suprema Corte, y no advirtió ningún exceso. La Corte mandó de vuelta la sentencia condenatoria, para se cumpliera el llamado “doble conforme” (o sea que te dan por la cabeza dos tribunales). Más importante es su descalificación de la prescripción del delito, porque rigen los términos de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción (UNCAC), también conocida como la Convención de Mérida, según la cual, si una causa de corrupción tiene como implicado a un funcionario, nunca prescribe.

Pleé omite otros argumentos, que son de doctrina callejera en los tribunales, o de charla de café en la facultad: hay jueces que creen que, pasados 23 años, una condena ni resocializa a nadie, ni ofrece una retribución por el delito cometido. ¿A qué meterse entonces con un viejo? Claro que esto nadie lo dirá en público. Tampoco dirá nadie que todo esto tiene miga política: Menem ya tiene otra condena a 4 años por sobresueldos, sujeta a apelación. Si se la confirman, va preso en cuanto pierda los fueros.

Triunfo pasajero en juicio por US$ 3000 millones por expropiación de YPF

La crisis con Carrió coincidió con la ausencia de uno de sus amigos en el Gobierno, Fabián Rodríguez Simón, que pasó de Nueva York a Madrid con pocos días de escala en Buenos Aires. Esa ausencia lo deja en reserva, para actuar si es necesario. Los abogados de YPF y la República Argentina lograron que el 2° Circuito de Apelaciones de New York otorgara una suspensión del procedimiento en el proceso judicial que los enfrenta con Burford Park, el estudio que adquirió los derechos y acciones en el concurso preventivo en Madrid, de la empresa Petersen (de los Eskenazi), por el daño que le habría causado la expropiación de las acciones de YPF en el año 2012.

Esa suspensión (stay) fue concedida hasta el 1° de noviembre. Antes de esta fecha, los abogados de YPF y del Estado Nacional deberán presentar un Writ of Certiorari (el derecho anglosajón llama así a una suerte de recurso extraordinario) ante la Corte Suprema de Justicia, invocando los argumentos centrales de la defensa del país: que esa expropiación no fue un acto comercial que deba discutirse en términos de derecho privado, sino una decisión soberana que está fuera de la órbita del derecho societario y de la jurisdicción americana. Una vez presentado el Certiorari, la suspensión se extiende hasta que la Corte americana resuelva si acepta o no el caso. Para potenciar sus chances, YPF ha contratado a una estrella en la especialidad de las apelaciones, que se llama Kathleen Sullivan, de la firma Quinn, Emanuel, Urquhart & Sullivan. Esta profesional fue decana en Stanford University, y estuvo en la lista corta de Barack Obama para ser miembro de la Suprema Corte de su país. Patrocinó a la firma Samsung en la demanda que le hizo Apple por copiarles los celulares. No merecíamos menos.

Quienes dirigen la estrategia judicial de la Argentina son Rodríguez Simón, director de YPF, y el procurador del Tesoro, Bernardo Saravia; y los estudios contratados para el procedimiento ordinario son Cravath, Swaine & Moore y Skadden Arps. La situación es tensa, porque la Suprema Corte suele atender apenas el 1% de los pedidos que se le hacen. Las posibilidades no son altas, pero la concesión del stay implica una sustancial mejora procesal. Si se abre el caso y la Corte falla en favor de YPF y la Argentina, el juicio de aproximadamente US$ 3.000 millones se evitaría de plano. De lo contrario, si rechaza el caso, se iniciará el juicio en primera instancia en el juzgado a cargo de Loretta Preska, sucesora de Griesa, quien después de un largo proceso, decidirá si corresponde o no una indemnización a Petersen por la expropiación de 2012.

Vocero del Papa más que duro contra la corrupción

Cuando el Papa quiere que se sepa lo que él piensa, tiene un solo vocero de peso político, que es el arzobispo de La Plata, Víctor Fernández, que encabeza hoy la acción pastoral en Buenos Aires, junto a María Eugenia Vidal. Pacificó las algaradas opositoras en el astillero de Río Santiago, y aceptó el pedido de una misa de los sindicatos que él considera "razonables" de su diócesis. Se la coparon los rebeldes en la Catedral, con Roberto Baradel a la cabeza. Esto desnaturalizó el mensaje que se destacó por la mención severísima que hizo "Tucho" en su sermón sobre la corrupción: "Otros quizá se dejaron cautivar por la corrupción, por la riqueza fácil, por el bien propio por encima del bien de los trabajadores, o los ha cebado una sed de poder y de gloria que al final lleva al vacío total. Cada uno de ustedes, en su corazón, sabrá cuál es su propia realidad."

Claro que los activistas salieron repitiendo otra frase del arzobispo: "La realidad es única verdad", que los peronistas atribuyen a Juan Perón, pero que salió de la pluma de Rogelio Frigerio, autor de aquel documento que acuñó la frase. "Tucho" cumplió con el mandato de mansedumbre que manda Francisco desde Roma, y en el que insistió Mario Poli este domingo en Luján. ¿Más claro? “Se trata de pensar en el bien posible, en eso que hoy sí podemos llegar a lograr. No todo se puede ya, y siempre es mejor pelear buscando un punto de encuentro, que pelear sólo por mantener un espacio de poder. La guerra social a la larga siempre daña a los más débiles". Los riesgos del desentendimiento son permanentes cuando se navega en el filo de la ola.

"Tucho" se ubicó del lado de quienes tienen diferencias con el Gobierno. Pero rescató la relación con Vidal: "Con la gobernadora hay buen diálogo, la veo realista y sabe reconocer los problemas. Al Gobierno nacional no creo que le interese conversar con nosotros".

Ignacio Zuleta

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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