Viernes, 08 Marzo 2019 00:00

El frente para la impunidad - Por Alfredo Leuco

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Para el futuro democrático de la Argentina hay algo mucho peor que un triunfo de Cristina en las elecciones de octubre.

 

Hablo de la victoria del Frente para la Impunidad que ya está funcionando. Es cierto que una cosa depende de la otra. Para que haya borrón y cuenta nueva, para que se instale una suerte de amnistía generalizada es condición necesaria que triunfe en las urnas la ex presidenta Cristina. El Frente para la Impunidad también es conocido como el Frente de Liberación de Presos.

En este programa lo dijo con toda las letras el diputado Fernando Iglesias. El aseguró que el Frente para la Impunidad ya está funcionando. Y que tuvo varios éxitos. Es la continuidad del Frente para la Valija que desvalijó al país.

Primero, que Carlos Menem y Cristina Kirchner estén en libertad. El operativo para blindar a los ex presidentes liderado por el senador Miguel Ángel Pichetto rechazó los pedidos de desafuero de ambos senadores. De esa manera convirtieron al honorable senado de la Nación en un despreciable aguantadero de delincuentes. La señal hacia la sociedad es nefasta: nadie poderoso va preso, no importa cuanto haya robado.

La segunda batalla que el Frente para la Impunidad ganó es la de sepultar la Ley de Extinción de Dominio. Primero cajonearon y congelaron los diversos proyectos de ley bastante buenos que había y luego rechazaron en bloque el Decreto de Necesidad y Urgencia que envió el presidente Mauricio Macri. Todos unidos triunfaremos, dice la marchita. Es que el peronismo en bloque, casi sin distinción de matices partidarios, desde el PJ tradicional hasta el cristinismo pasando por los legisladores de Massa, por cuestiones menores abortaron la posibilidad de que el pueblo argentino pueda recuperar las cataratas de dinero que robaron casi todos los integrantes de la familia Kirchner y casi todos sus funcionarios y testaferros.

Iglesias involucró en ese Frente para la Impunidad también a Roberto Lavagna y Luis Majul sumó hoy hasta al mismísimo ex presidente Eduardo Duhalde. Lavagna que todavía ni siquiera lanzó su candidatura se apuró en decir que “no va a hacer campaña con el tema de la corrupción”. Dice que ya habló cuando tenía que hablar y denunció la cartelización de la obra pública y el capitalismo de amigos en el famoso coloquio de IDEA en Mar del Plata.

Kirchner lo echó del gobierno una semana después. Ya le dije que Néstor no soportaba ningún margen de autonomía, que conducía con un verticalismo castrense, casi esclavista y que de paso se sacaba de encima a un posible testigo del robo del siglo, de la colosal montaña de dinero que robaron desde la intendencia de Río Gallegos hasta la presidencia de la Nación pasando por la gobernación de Santa Cruz. Cartelización, hubo. Los cuadernos de Centeno y las confesiones de los arrepentidos confirman eso con lujo de detalles. Sobre precios a todas las obras públicas para generar dinero negro y coimas repugnantes para enriquecer a todos y a todas y a todes. Capitalismo de amigos, hubo. Lázaro, Cristóbal, Gerardo Ferreyra, entre otros son el ejemplo más claro. Ultra millonarios que le chuparon la sangre al pueblo argentino y le metieron la mano en los bolsillos.

Pero ahora Lavagna aclaró de entrada que de esos temas no va a hablar. Es un grave error de Lavagna si quiere mostrar un camino distinto al de Cristina. La inmensa mayoría de la sociedad está harta de los ladrones de estado y ruega que tengan su juicio, castigo y condena correspondiente. Y que devuelvan todo lo que robaron. Si eso no ocurre, la democracia argentina será cualquier cosa menos una República y la justicia será una carcajada del destino mafioso.

Se equivoca Lavagna, aunque supongo que si logra sumar a Margarita Stolbizer a su proyecto no habrá ninguna chance de que el silencio cómplice reemplace a las denuncias valientes contra todos los corruptos. Pero eso está en veremos.

Luis Majul, en La Nación, contó que Eduardo Duhalde está operando para favorecer a Hugo y Pablo Moyano y que es el abogado del juez Luis Carzoglio, el mismo que se negó a detener a Pablo por pedido del fiscal Sebastián Scalera. Carzoglio, un histórico de la ortodoxia peronista con todos sus vicios y actitudes jurásicas está suspendido y bajo proceso.

¿Solo la lealtad con un compañero peronista lleva a Duhalde a meterse en semejante barro? ¿O es parte del plan del Frente para la Impunidad que tiene como principales beneficiarios a la Cristina y su familia y a Hugo Moyano y su familia? Pregunto porque tanto Lavagna como Duhalde han sido humillados, estigmatizados y hasta perseguidos por Néstor y Cristina después de haber usado y tirado sus servicios. “El Pálido” le decían a Lavagna y Néstor se burlaba de su altanería y hasta de su honradez. Una vez le quiso tocar la cola delante del gabinete, como hacía con casi todos y Lavagna le paró el carro. Cristina fue clara cuando acusó de mafioso típico de la película “El Padrino” a Duhalde durante un congreso del Peronismo. Y los servicios de inteligencia, más algunos grupos piqueteros le hicieron la vida imposible a Duhalde y su esposa Chiche. Los escracharon hasta el fin del mundo por el asesinato de Kosteki y Santillán. Cristina lo hizo.

Hoy parece que Duhalde mira con simpatía la candidatura de Cristina, la de Máximo, la de Kicillof y la de Lavagna. Dice que entre todos le pueden ganar a Macri que es su principal objetivo. Ya hubo intercambio de mensajes entre Duhalde el desmemoriado y Cristina la buena y es probable que próximamente haya un encuentro cara a cara y que se publique la foto. Todos unidos triunfaremos, otra vez. El ADN peronista es unirse para llegar al poder y después vemos. Si para construir ese rancho es necesario utilizar barro y bosta lo hacen sin estomago ni escrúpulos. Lo dijo Peron y basta. Palabra Santa.

Hablando de palabra santa, hay que decir que el “Papa peronista y camionero”, como lo definió Pablo Moyano también cree que hay que olvidar lo pasado y comenzar algo nuevo. Es lo que se desprende de varias cosas. Primero de la tercera visita, como si fuera una estrella, de Pablo al Vaticano donde dijo que “el gobierno de derecha de Macri quiere suprimir los derechos laborales”. Estuvo acompañado de varios kirchneristas acérrimos como Gustavo Vera (el más recién llegado) y dirigentes gremiales de los aviones y los barcos que están al servicio de Cristina. Por otro lado, cada vez que Cristina va a declarar a Tribunales lo hace acompañado de los guardaespaldas de la fe: Eduardo Valdés y Juan Grabois. Ambos están entre los amigos preferidos de Jorge Bergoglio y Valdés aparece como una de las piezas claves del operativo para voltear la causa de los cuadernos y sacar del medio de Carlos Stornelli y Claudio Bonadio. Es decir que también forma parte del Frente para la Impunidad. Son el puente entre el Sumo Pontífice y Cristina.

Todo esto es más o menos conocido. Un análisis político permite juntar todas estas piezas. La gran novedad es el rol que están jugando Eduardo Duhalde, Roberto Lavagna y un grupo de empresarios muy importantes que están financiando todo este cambalache que degrada las instituciones argentinas. También hay viejos espías, patoteros pesados y para periodistas que cobran de Cristina y presos importantes que desde la cárcel están ansiosos por salir en libertad aclamados por la multitud al grito de “A la lata, al latero/libertad a los compañeros”, como fue la apertura de puertas a las cárceles que se hizo apenas asumió Héctor Cámpora. Insisto con este tema para seguir con la lupa: empresarios muy poderosos que participaron de la cartelización y cobraron y pagaron coimas hoy quieren impunidad, no para defender a Cristina sino para defenderse ellos. Y saben que la única forma de salvarse es que gane Cristina y que Stornelli y Bonadio vayan presos. Por ahora la exitosa abogada tiene 6 procesamientos, 5 causas elevadas a juicio oral, dos pedidos de prisión preventiva y un pedido de desafuero. Incluso hace una hora la Corte Suprema de Justicia dejó firme su prisión preventiva en el tema del pacto tenebroso con Irán.

Parte del plan siniestro de no castigar a los corruptos y que salgan todos en libertad es ensuciar y perseguir a los periodistas o políticos que le ponen tiempo, esfuerzo y coraje a las investigaciones. Graciela Ocaña, Paula Olivetto, Mariana Zuvic, entre otras, tienen que andar con custodia policial por las amenazas brutales que sufrieron. Y el periodista Daniel Santoro también es objetivo de estos muchachos peligrosos. Por eso hoy varios colegas firmamos una solicitada en su defensa, donde decimos que Cristina encabeza al aparato de propaganda K que intenta “voltear la causa de los cuadernos” y “limitar la libertad de expresión para evitar que la ciudadanía se informe. Y así poder sostener una estructura que facilitó y ahora pretende dejar impunes, gravísimos hechos de corrupción”. Esa solicitada firmada por gran parte de lo mejor del periodismo independiente lo dice todo. Si no derrotamos al Frente para la Impunidad, la Argentina no tiene futuro. Si no van presos los que robaron y no devuelven el dinero, la República se habrá rendido ante los corruptos.

Alfredo Leuco
Fuente: www.alfredoleuco.com.ar

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Fundado el 4 de agosto de 2003

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