Viernes, 31 Mayo 2019 00:00

Qué puede hacer Cambiemos si Massa se suma al kirchnerismo - Por Fernando Laborda

Escrito por 
Valora este artículo
(1 Voto)

La posibilidad de que la fuerza política liderada por Sergio Massa termine acordando con el kirchnerismo y apoyando la fórmula encabezada por Alberto Fernández acentuaría la polarización entre este y Mauricio Macri, al tiempo que relegaría a la Alternativa Federal a un espacio más testimonial que competitivo, si se confirmara el alejamiento de Roberto Lavagna de este sector.

 

Aun cuando no está resuelto el pase de Massa a la fracción liderada por Cristina Kirchner ni el lugar que podría ocupar, el valor de la presencia del exjefe de Gabinete y exintendente de Tigre resultaría mayor que el volumen de votos que podría representar. Se sabe que los principios aritméticos no pueden trasladarse a la política. Difícilmente la totalidad de quienes hoy manifiestan su intención de votar a Massa estén dispuestos a acompañar al kirchnerismo. Pero con que apenas la mitad o incluso algo menos de ese caudal electoral adhiriese a la fórmula Fernández-Fernández de Kirchner, el negocio para el kirchnerismo sería redondo. Siempre sumaría y potenciaría sus chances electorales.

Un escenario donde kirchneristas y massistas terminaran siendo aliados podría obligar a la coalición Cambiemos a intentar seducir a sectores del peronismo federal. Concretamente, al tándem que hoy integran Miguel Pichetto, Juan Manuel Urtubey y Juan Schiaretti. Esta alternativa no fue desechada por el titular del radicalismo, el gobernador mendocino Alfredo Cornejo, aunque dista de ser compartida unánimemente en el centenario partido.

Algunos observadores creen que el ingreso de Pichetto como compañero de fórmula de Macri, en la hipótesis de que Massa se fuera con el kirchnerismo, podría ayudar a que algunos votos antikirchneristas que hoy suma el dirigente tigrense converjan hacia la coalición oficialista. Otros creen que la figura de Martín Lousteau es la que más le sumaría al Presidente, por su llegada al segmento etario de la sociedad donde Macri estaría más débil: el de los votantes de 16 a 29 años. Y también hay quienes se inclinan por la presencia de algún extrapartidario de prestigio, como el neurólogo Facundo Manes, quien según una encuesta de la consultora Opinaia sería la personalidad con mayor imagen positiva: 63 por ciento. El neurocientífico ha tenido también contactos con Lavagna, aunque ha dicho que no busca por ahora un cargo político.

Dentro del oficialismo, además, están los que piensan que el perfil de la fórmula de Cambiemos debería estar alejada del Pro metropolitano y tener, por el contrario, un sentido más federal. La figura del radical mendocino Ernesto Sanz asoma con fuerza en ese grupo.

El interrogante que no termina de definir la mesa chica de Cambiemos es si el postulante a la vicepresidencia que acompañe a Macri deberá ser seleccionado en función de los votos que pueda sumarle a la coalición en los próximos comicios o en virtud de su capacidad para articular acuerdos en un eventual nuevo gobierno.

Un reciente sondeo de opinión pública de la consultora Reyes-Filadoro, efectuado telefónicamente a nivel nacional entre 1200 personas los días 25 y 26 de mayo, revela algunos datos interesantes sobre el perfil del potencial votante de Massa. Por ejemplo, que el 78% de quienes tendrían decidido apoyarlo electoralmente considera que Cristina Kirchner es culpable de los delitos por los que está siendo juzgada. También indica que el 54% de los votantes massistas tiene una imagen negativa de Alberto Fernández.

La citada encuesta indica que, si las elecciones presidenciales fuesen en estos días, la fórmula kirchnerista obtendría el 40% de los sufragios contra el 31% de Macri, el 6% de Massa, el 5% de Lavagna, el 3% del liberal José Luis Espert, el 3% del izquierdista Nicolás del Caño y el 3% de Urtubey.

Si la compañera de fórmula de Macri fuese María Eugenia Vidal, el binomio oficialista crecería hasta el 34%, achicando a seis puntos la ventaja del kirchnerismo, cuya intención de voto no se vería alterada; en cambio, la adhesión a Massa bajaría del 6 al 4%.

Para un eventual ballottage, según Reyes-Filadoro, el dúo Fernández-Fernández de Kirchner alcanzaría el 48% y Macri-Vidal, el 43%, quedando un 9% de electores en el ítem "No sabe".

El resultado de esta encuesta difiere de otra de Ricardo Rouvier conocida en los últimos días. Este relevamiento, efectuado del 18 al 22 de mayo entre 1200 personas consultadas en el orden nacional en forma telefónica, arrojó para una primera vuelta -en la que no se incluyó a Massa- el 37,9% de votos para Fernández-Fernández de Kirchner; el 32,6% para Macri; el 11,5% para Lavagna; el 4% para Espert y el 3,9% para Del Caño. Y si se proyectaran los indecisos, la diferencia a favor de la fórmula kirchnerista sería del 41,3% contra el 35,6% del macrismo.

Sin embargo, en una eventual segunda vuelta, Macri obtendría una leve ventaja de 3,3 puntos sobre el binomio encabezado por Fernández: 44,5% contra 41,2%, con un margen de error muestral del 2,8 por ciento.

Como se puede ver, a la confusión que exhiben no pocos líderes políticos a la hora de definir sus espacios de pertenencia, a tan solo 13 días del vencimiento del plazo para presentar alianzas electorales, se suman las diferencias que comienzan a exhibir las encuestas.

Fernando Laborda

Visto 326 veces

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…