Miércoles, 05 Junio 2019 00:00

La ruleta electoral - Por Sergio Crivelli

Escrito por 
Valora este artículo
(0 votos)

Salió a la luz un posible acuerdo entre María Eugenia Vidal y Sergio Massa a través de listas colectoras. La táctica es consecuencia de que la gobernadora encuentra dificultades serias para vencer al kirchnerismo en la provincia y planteó ese procedimiento con el visto bueno de Mauricio Macri, que poco tiempo atrás lo había eliminado mediante un decreto.

 

En las últimas horas voceros del oficialismo advirtieron que María Eugenia Vidal podía llegar a un acuerdo con el peronismo federal para llevar a uno de sus candidatos en una boleta colectora. El único que le sirve en esa martingala es el bonaerense Sergio Massa, que no lo negó directamente, pero en el mediodía del martes dijo que no tenía planeado encontrarse con ella.

La táctica es consecuencia de que la gobernadora encuentra dificultades serias para vencer al kirchnerismo en la provincia y planteó ese procedimiento con el visto bueno de Mauricio Macri que poco tiempo atrás lo había eliminado mediante un decreto.

El sistema de colectoras ha sido usado por el peronismo para sumar facciones adictas al líder de turno, pero muy enfrentadas en la interna partidaria. El problema de Vidal, sin embargo, no es de luchas internas, sino de la gran cantidad de peronistas que hay en el conurbano. Peronistas del peronismo posterior a la muerte de Perón. Un peronismo que poco tiene que ver con el histórico, surgido del movimiento obrero.

El mayoritario electorado peronista de la provincia está arraigado en una pobreza que creció a niveles siderales durante las últimas décadas. En ese amplio sector social los trabajadores fueron reemplazados por planeros o cuentapropistas y los sindicalistas millonarios por punteros barriales que administran los masivos subsidios del estado y otros negocios. Se trata de un medio en el que no hay movilidad social y la miseria está instalada sin vuelta atrás; en el que el fútbol gratis es considerado un derecho adquirido y el emprendedorismo una broma de mal gusto.

En ese magma se debate Vidal y es probable que vea una derrota en el horizonte si no adopta la estrategia de asociarse con una parte del peronismo. Ella gobernó estos cuatro años asociada con el massismo en la Legislatura, pero ahora su problema es otro. Pretende trasladar el pacto entre burocracias políticas al plano electoral y nada asegura que ese plan funcione.

“ANTIGRIETA”

En un orden más general, la cabriola ensayada por Vidal es una más en una campaña electoral que no para de dar sorpresas. Después del inevitable ocaso de las candidaturas “antigrieta” (Alternativa Federal, Lavagna), después del inesperado ungimiento de Alberto Fernández, después de los públicos aprontes de Sergio Massa para acordar con su enemiga de los últimos años, quedó en evidencia que tanto el sistema político como el de partidos tienen un contacto mínimo con la sociedad.

Los políticos ya no tienen problemas de representatividad: viven, directamente en otro plano de la realidad. En uno en el que hablan con angustia del hambre que impone el FMI mientras se pasean sonrientes luciendo carteras de miles de euros. Uno, en el que cualquier pacto es posible y en el que la lucha por el poder los muestra tejiendo alianzas y contraalianzas por completo incomprensibles para el ciudadano de a pie. Con el ejercicio del poder el macrismo parece haber ingresado de lleno en ese tipo de política y un acuerdo con el massismo lo confirmaría con poco lugar para la duda.

 

Sergio Crivelli
Twitter: @CrivelliSergio

Visto 115 veces

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…