Domingo, 16 Junio 2019 00:00

Peronistas parricidas disparan el festival de la lista corta - Por Ignacio Zuleta

Escrito por 
Valora este artículo
(1 Voto)

Los gobernadores se preparan para que sus senadores y diputados no vayan colgados de las listas del Instituto Patria.

 

El ciclo de las elecciones anticipadas en provincias, que han permitido reelegir sin drama a varios gobernadores del peronismo, ganó envergadura al dispararse el festival de la lista corta en la mayoría de los distritos. Los mandatarios que se identifican con la oposición encarnan su destino de parricidas, al limitar sus intereses en las elecciones nacionales solamente a las elecciones legisladores nacionales. Evitaron ir en la fecha de las presidenciales, y ahora se preparan para que sus senadores y diputados no vayan colgados de las listas del Instituto Patria.

Es un envión en defensa de su poder territorial, que ganaron en estos cuatro años negociando con ventaja con la administración Macri, a la que le deben el superávit fiscal y un panorama futuro allanado, y sin las sombras de la generación de los dinosaurios del peronismo. A estos los prefieren jubilados, como en 1999 ya hizo otra generación de gobernadores peronistas para archivarlo a Eduardo Duhalde.

Saben, además, que el peronismo de la provincia de Buenos Aires, al que el peronismo del resto del país ve como angurriento y perdedor en elecciones nacionales, cuando pone candidatos de ese distrito como Duhalde o Scioli, arma poder en la Capital sin consultarlos en nada, y negociando por fuera de su conocimiento con, por ejemplo, Sergio Massa, que enfrentó en 2015 al peronismo, en varios distritos, aliado en frentes locales con Cambiemos.

Ahora los peronistas ven que Massa ingresa al Instituto Patria como una herramienta por la que el cristinismo se dispone a pagar cualquier precio. No les gusta enterarse que Massa ya se reunió a solas con Cristina de Kirchner y arreglaron los tantos. Y que las negociaciones que llevan delante ahora se dispararon allí en secreto en los últimos 60 días: después de esa reunión que no le contaron a nadie, ni a los propios, y de la que se están enterando al leer estas líneas.

La martingala ayuda a Macri y les asegura a los gobernadores más poder local

La fuerza de este pacto secreto se expresa en que Massa ya tiene asegurada la primera candidatura a diputado nacional por el Frente Todos por Buenos Aires, con la promesa de que presidirá la cámara en caso de ganar. De ahí la predilección por la lista corta, movida en la que hace punta Juan Schiaretti, y que favorece más que a nadie a Mauricio Macri, en el segundo distrito con más votos de todo el país.

De armar esta lista corta y asegurarla, se ocupó en la tarde del martes -después del anuncio del “pichettazo”-, el grupo que lo visitó en el Senado, integrado por Ernesto Sanz, Gerardo Morales - buen amigo del “Gringo”- y José Cano. La lista corta no es sólo para desengancharse de la suerte nacional del peronismo, ligado hoy a la fuerza del dúo Fernández & Fernández. También permite que algunos gobernadores como Gerardo Zamora, se aseguren por este procedimiento las tres bancas de senador que se disputan en esa provincia.

La lista corta es, después de todo, una prueba de la crisis de confianza que hay dentro del peronismo. Esta crisis no es nueva: es consecuencia de la falta de liderazgo que sufre desde hace años, y que no remediaron los mandatos del matrimonio Kirchner, quienes no pudieron construir un liderazgo que contuviese las contradicciones internas. Produce, además, hechos como la migración de Pichetto al nuevo oficialismo. “¿Cómo lo dejaron suelto?”, exclamaba en la sede del PJ el entrerriano Sergio Urribarri. Le respondieron por lo bajo que lo habían intentado, en un formato conversado para un paquete con el rionegrino Alberto Weretilnek para que le renovasen la banca. No salió, y Pichetto cree que el fallo de la Corte que frenó la reelección de ese gobernador fue un daño que le hizo el tribunal, siguiendo los intereses del Instituto Patria. Nunca se sabe, pero quizás los efectos de tanto maquiavelismo cristinista explican dónde están hoy Pichetto y Massa, que soñaron juntos ser una alterativa federal que no fue.

Pichetto, como en un río a través de la jungla

La movida de Pichetto vice tiene la música de las acciones de gran libertad creativa, y seduce a todos como una ocurrencia que quizás pudo darse hace un año y medio, cuando Massa rompía con el oficialismo en el Congreso. El Pichetto que hoy viene solo, pudo venir entonces con 10 gobernadores que tomaban agua en su bloque del Senado, porque los representaba en las negociaciones con la Nación. Pero la endogamia de Olivos –como la calificó Elisa Carrió– ahogó a los acuerdistas que hoy festejan esta apertura, aunque sea a destiempo. “Hay algo de iniciación en este trayecto”, puede imaginar Pichetto, al leer a uno de sus novelistas predilectos. “Remontar un río a través de la jungla no me hubiera producido otro efecto.

Salvo que, a bordo de un tren lanzado por fin, creemos abandonar un mundo para llegar a otro; la humanidad se divide entre los que se van y los que se quedan”. La cita es de la novela Sigmaringen, del francés Pierre Assouline, sobre la asfixia del bunker de los derrotados de la 2WW en un castillo de la frontera francoalemana, lectura que aconseja Pichetto, con el mismo énfasis que otra ficción de la asfixia, Sumisión, de Michel Houellebecq. La cita de Assouline ilustra el sendero que abrió en el salto “out of the box” que produjo Macri. En su momento Federico Pinedo le dijo a Macri, cuando buscaba un vice para la fórmula de 2015. “Hay un vice ideal pero que no vas a poder tener”. “¿Quién es?” Pichetto. “¿Por?” “Sería el mejor hombre para manejarte el Senado”. Quedó en el barro sin forma de los sueños, hasta que brotó al reabrirse la ronda de café sobre el vice de este turno. Lo arbitró Macri, ante varios interlocutores en el momento previo a la propuesta. El sondeo en persona lo hizo el lunes Rogelio Frigerio, quien escuchó la aceptación de Pichetto.

El sábado había puesto el nombre sobre la mesa Ramón Puerta, en una reunión en Olivos a la hora de la siesta. Macri escuchó paciente los argumentos de la apertura al peronismo y otros partidos, pero se mofó de conveniencia de agregarle sellos de ese partido a lo que era hasta entonces Cambiemos. “El peronismo ha muerto y hay peronistas que se acobardan por temor a que les digan traidores”. Pichetto mostró que no le tenía miedo a esa acusación cuando le dio el sí a Frigerio el lunes por la tarde. Se enteró de eso Ernesto Sanz, que había viajado a Buenos Aires por pedido de Macri, y se entusiasmó porque Pichetto ha sido su socio desde 2016, cuando ofrecieron a Olivos un “acuerdo del Bicentenario” que Macri no quiso. Cuando salió de esa cita con Macri le mandó una señal a Pichetto a través de un mensajero: “Decile al amigo que esté atento mañana”. O sea, el martes, y para el llamado de Macri.

Ajustan bulones: Negri candidato

La definición del nuevo oficialismo incluyó el final de dos debates sobre un nuevo congreso, que se cerraron en Olivos, con esa mezcla de optimismo y de provisoriedad que tienen los pronunciamientos de campaña, que dependen de que se cumpla la mejor chance, que es ganar las elecciones. Uno de esos finales se precipitó cerca de la madrugada del viernes, cuando Marcos Peña se comunicó con Mario Negri para decirle que no existe ninguna traba para que sea candidato a renovar la banca por Córdoba. La cúpula del ex Cambiemos había dictaminado que los postulantes a cargos provinciales no podían ser a la vez candidatos nacionales. Esta restricción estaba dirigida a quienes avanzaban con poliamor a los cargos, y distorsionaban el debate en los distritos.

“No sabés cómo me sirvió para ordenar varios distritos”, decía esa misma noche Rogelio Frigerio, quien también admitió que la cláusula ha prescripto para casos como el de Negri, que debutó en la noche del jueves en el programa “La rosca”, en una aparición al alimón con Pichetto. La dupla tiene la misión de ejercer, entre otras misiones, la vocería del nuevo oficialismo, incluida la preservación de una banca por Córdoba para Negri, quien, en esa andanada de telefonazos del jueves recibió la señal de Elisa Carrió, que lo llamó desde Santa Fe, para ponerse a disposición para acompañarlo en la campaña, con PASO o sin PASO.

Habrá PASO para los peronistas que atraiga Pichetto al oficialismo

La habilitación de Negri tiene como objeto compensar el golpe que ha sido para los radicales la opción por un vice peronista. También es la señal de que el Gobierno quiere la participación de la mayor cantidad de postulantes en las PASO. Este sistema de validación de candidaturas es mirado por muchos como la gran encuesta nacional, y las listas únicas adormecen a los electorados y ponen a los partidos en emergencia, porque pueden exhibirlos con menos respaldo del que en realidad tienen.

En esas PASO, además, Juntos por el Cambio tiene que abrirles lugar a peronistas de muchos distritos, a los que convoca la postulación de Pichetto. El senador viene solo en una movida de valor cualitativo más que cuantitativo, pero atrae a sectores del no cristinismo, que quedaron vacantes con la evaporación de la Alternativa Federal. El nuevo frente le dio médula a la tenida gastronómica del viernes a mediodía en “Los Platitos” de la Costanera, que fue un concilio de reencuentro de los peronistas que ya están en el Gobierno, a quienes les mostraron el nuevo referente, que ese día volvió a Olivos para otra reunión a solas con Macri.

Ignacio Zuleta

Visto 267 veces

Fundado el 4 de agosto de 2003

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…